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Monday, March 25, 2024

El Mesianismo Político: Crónicas de una Sociedad Deshauciada



Muchos de ustedes ya estarán más que familiarizados con la compañía "Temu." Temu (www.temu.com) es una multinacional que opera en línea, y podría definirse como el Amazon de las baratijas.

Temu es originaria de China y llegó a los Estados Unidos en Septiembre del 2022.

Las opciones en Temu para comprar artículos para el hogar, ropa, accesorios, juguetes y papelería son inmensos, y hay facilidades de pago que no ofrece casi ningún comercio que opere estrictamente por la world wide web.

Con esto en mente, hay que ser muy cuidadosos de no caer en la tentación de gastar cientos de dólares, pensando que lo podemos pagar a crédito.

Sí, Temu es altamente adictivo y sus algoritmos son aves rapaces.

Temu, como es de esperarse, tiene muchísimos detractores por el sólo hecho que es una compañía china, pero ya esto es para otro análisis.

Entre el millar de artículos considerados "best sellers" en esta plataforma se encuentran una variedad de bolsas plásticas para guardar abrigos, cubrecamas, y, mayoritariamente la indumentaria de invierno. Obviamente, el consumidor puede utilizarlas para lo que guste, pero el marketing de estas bolsas de plástico está inclinado a artículos que ocuparían mucho espacio en nuestros armarios y gavetas.

Aquí viene lo importante: ¿Cómo se utilizan estas bolsas de plástico?

Muy sencillo...

Lo que se desea guardar se acomoda en la bolsa. La bolsa tiene a un lado un orificio estratégico por donde, con la ayuda de una aspiradora, se le extrae casi completamente todo el aire.

Completada esta extracción, el plástico se adhiere al material y, por consecuencia, el bulto pierde peso y volumen y se hace muchísimo más fácil su manipulación y su colocación donde ha de hibernar hasta la próxima temporada. O de modo permanente.

Nuestra sociedad, a diario, pasa por procesos muy similares, cortesía de las innumerables agendas y consignas ideológicas que como ávidas aspiradoras nos han asfixiado hasta el punto que hemos perdido ya no sólo oxígeno en nuestras neuronas y nuestro intelecto, sino que somos perfectamente manejables.

Esta tendencia pareciera no tener fin, en gran parte porque no ofrecemos resistencia alguna.

En las bolsas disponibles por Temu, la falta de aire no permite el flujo de humedad y, por lo tanto, reduce la posibilidad que se produzcan hongos.

En una sociedad, la asfixia moral y emocional, hace propicia la llegada de parásitos mediáticos y agendas prefabricadas que quieran cambiar nuestro "modus vivendi" y nuestros valores más fundamentales.

Fue durante el renacimiento que el filósofo y filólogo neerlandés Erasmo de Rotterdam (1466-1536) pronunció el famoso refrán: "En el país de los ciegos, el tuerto es rey."

Nunca antes esta frase ha tomado más relevancia que con la tendencia hoy en día a coronar testas idiotizadas y hacerles una reverencia sin pensar en las consecuencias.

Hablemos por un instante del concepto que nos atañe hoy, los mesías del nuevo milenio.

De acuerdo con los preceptos bíblicos, un mesías es "es el salvador o liberador de un grupo de personas o de la humanidad en general escogido por Dios, que traerá la paz al mundo, instaurando el Reino de los Cielos." 

Los judíos hemos estado esperando a nuestro "ha-mashiach," nuestro mesías, desde hace milenios. Si bien es cierto que a lo largo de nuestra historia hemos podido toparnos con excelentes y calificados candidatos, como sería el caso de Rabbi Yeshua ben Yosef, decidimos, con el máximo respeto, seguir esperando.

Podríamos decir que los judíos tenemos sumo cuidado a quien otorgamos tan gran honor y responsabilidad.

La búsqueda de líderes a lo largo de nuestra historia, ha sido de los conceptos más fascinantes que se puedan analizar y estudiar con detenimiento y minuciosa curiosidad. La lista de protagonistas que han sido considerados líderes es interminable. Hay héroes y villanos. Hay líderes santos y líderes bélicos. Hay líderes que han sido reyes, y hay quienes han sido esclavos con cadenas en sus manos.

Pongan ustedes el nombre que deseen. 

Muchos de estos héroes han tenido detractores y defensores. Seguidores fieles que han dado la vida por una causa, así como desertores que se han sentido vilmente traicionados por las ideas desquiciadas o desacertadas de su líder.

Hay líderes con tal poderío que sus discursos y sus acciones tienen repercusiones a nivel global. Y hay líderes en nuestros pequeños mundos. Un buen jefe, por ejemplo, hace una diferencia en nuestro día a día. El aprecio a nuestra labor, es compensada con aumentos de salario o con la adquisición de nuevas responsabilidades.

Por el contrario, un jefe desconsiderado, oportunista e indiferente, puede hacer que un ambiente de trabajo se haga absolutamente invivible y eso se traducirá en una producción mediocre y que posiblemente no pueda hacer frente al mercado y a la competencia.

Hoy nos vamos a concentrar en el surgimiento de los nuevos líderes creados en gran parte por la propaganda y los brazos mediáticos que ceban esta propaganda, vasallos estos mismos medios de comunicación de agendas pre-determinadas donde el susodicho líder elegido y exaltado por ellos tiende a beneficiarlos de alguna u otra manera.

Esta dinámica se hace urgente entenderla a medida que avanza este análisis.

Daremos algunos ejemplos con los que podrán identificarse, sin duda alguna, nuestros lectores.

Pero hay que hacer un inciso para aclarar que estos personajes (porque son más avatares que otra cosa) no pertenecen solamente a uno u otro espectro político o ideológico.

De hecho, es tal la influencia y son tan impresionantes los decibelios que llevan estas voces, que, precisamente, su mayor ambición es romper en pedazos las barreras del sonido y atravesar diferentes grupos ideológicos. De hecho son voces universales, amplificadas por el jugo irresistible de arrobas y hashtags.

Empecemos por El Salvador. En El Salvador hace media década gobierna Nayib Bukele. Bukele llegó al poder en su treintena. Era un millennial. Su programa de gobierno fue meticulosamente diseñado por y para las redes sociales y los medios digitales, locales y extranjeros.

El señor Bukele cuenta con un supuesto apoyo de casi todos los Salvadoreños. Al menos así se nos ha vendido la figura de un líder que ha luchado contra la mafia terrorífica de las maras, causantes de los atentados más sangrientos que se conocen en América Latina.

Bukele no ha escatimado gastos para pulir su imagen frente a sus millones de seguidores de habla hispana a kilómetros de El Salvador. No da muchas entrevistas lo cual es parte de su misterio.

Manipuló descaradamente las leyes de su país para permitir su re-elección. No hay otra manera de definirlo, y sus detractores (porque sí los tiene) hablan de un Nayib Bukele tiránico y hasta peligroso. 

Sin embargo, los decibeles de estas voces críticas son muy débiles. La máquina devoradora de propaganda que ha creado Bukele a través de sus intervenciones en redes, frente a una base de fanáticos que lo han convertido en un Mick Jagger de la política, prácticamante no admite puntos de vista adversos.

Nayib Bukele se ha convertido para el salvadoreño promedio en un verdadero, valga la redundancia, en  "salvador."

En Argentina por décadas se ha asentado la filosofía política e ideológica del peronismo. El argentino se niega a enterrar el espíritu populista de una Evita, y lo desempolva para pasearlo tanto en su cotidianidad como en su expresión cultural: novelas, canciones, cine, y por supuesto en las redes.

Actualmente, gobierna Javier Milei, un personaje hecho a imágen y semejanza de hashtags muy populares y consignas atractivas para el argentino, que aun si bebe y respira como un peronista más, se ha querido cuadrar con una agenda ideológica anti izquierda.

Los constantes desaciertos de Milei ya forman una rica hemeroteca como el caso tan lamentable donde se ha burlado de las personas con Síndrome de Down.

Cabe agregar que el señor Milei maneja sus propias redes sociales. 

Esto hay que recalcarlo de estos personajes. De hecho es imprescindible que se tome en cuenta el grado de control que tienen estas nuevas voces sobre sus palabras y sus apariciones.

En España tenemos el caso de la presidenta de la comunidad autónoma de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, una de las fichas más relevantes en la historia del Partido Popular (PP) 

La señora Ayuso empezó su carrera política cuando era muy joven y empezó a adquirir relevancia en las redes sociales cuando se convirtió en "portavoz" de la perrita "Pecas" de Esperanza Aguirre, ex presidenta de la Comunidad de Madrid del 2003 al 2012 y ex presidenta del Senado español.

Fue relaciones públicas de "Pecas" hasta que el can falleció. Ya después, su habilidad de crear frasesitas cool y de hacerse atractiva a los millenials, empezó un poderoso ascenso en las filas de su partido.

Con la llegada de Pedro Sánchez al poder en el 2019, quiso hacerse notar con una línea, a mi parecer, estúpida, pero no por ello menos hábil y pegajosa, sobretodo para un sector de madrileños que componen las filas más elitistas de aristócrtas rancios y empresarios del Ibex 35.

Ayuso le propina a Sánchez dos o tres insultos y ya se convierte en la Agustina de Aragón del siglo XXI. Así de patético ha llegado a ser el votante del Madrid de hoy.

En mi opinión Díaz Ayuso es un crisol vacío, una dotada actriz  con un excelente y bien financiado guión que le han proporcionado tanto los líderes de su partido como una pandilla de medios subvencionados por propaganda institucional. Esto sin contar las numerosísimas movidas tan cuestionadas donde miembros de su entorno cercano se han visto altamente beneficiados. 

En este punto, sin miramiento, me hago portavoz de los medios independientes que no se han dejado ni financiar ni seducir por los cantos de sirena de la señora Ayuso.

Para no extendernos con una lista que nos llevaría a un análisis demasiado denso y demasiado largo, nos vamos al número uno de estos nuevos avatares con máxima influencia. Me refiero, como no podría ser de otra a manera, a Donald Trump.

A diferencia de estos personajes que he nombrado anteriormente, pienso que Trump es quizá el único que no tiene una agenda oculta. Genuinamente, el ex-presidente, ha demostrado que tiene una inmensa e intensa pasión por los Estados Unidos y por seguir la estela de nuestros Padres Fundadores.

De plano, me atrevo a decir, que mucho de lo que se ha adjudicado al señor Trump es injusto, cruel, y sólo refleja el alcance que tienen aquellos que nos han querido manipular y quieren poner al mando títeres tanto empresariales como mediáticos que son un vergonzoso protectorado de quienes controlan los lobbies y las agendas.

Trump tuvo una primera legislatura muy limpia y muy eficiente, pero lejos está el ex-mandatario libre de pecado. Trump se mostró débil frente a las fauces de Washington que lo engañaron sin piedad, y tuvo un manejo de la pandemia que dejó mucho que desear, a pesar de su enorme esfuerzo, muy loable, de conseguir las vacunas que tantas vidas salvaron.

Si bien muchos de nosotros hemos, con mucha conciencia, decidido darle una segunda oportunidad, colocándolo frente a las filas del partido Republicano para las elecciones de Noviembre, habemos quienes vemos en Trump unos cambios que no pueden pasarse por alto.

En el 2016, por ejemplo, su primera campaña, fue una contienda limpia y valiente donde Trump dejó ver que era anti-aborto.

Para su campaña actual, en sus propias palabras, ha decidido acceder a las excepciones que concede la ley para la práctica de un aborto: incesto, violación y peligro de la vida de la madre. 

Si bien estas opciones podría ser "razonables," Trump ha declarado que sin ellas no podría ganar las elecciones, adoptando así una postura más liberal.

En mi opinión, esto dice muy poco de la posible integridad de su campaña, dado que el aborto ya no es un asunto federal, sino que ha quedado en la potestad de cada uno de los estados de la unión, a raíz de la abolición de "Roe vs. Wade."

Estos no son devaneos del señor Trump o de cualquier otro político. Hay cada vez una población mayor, sobre todo mujeres de cierta clase social y de ciertas edades, digamos entre los 20 y 50 años que consideran que el aborto es un método anticonceptivo más y hacen sus cálculos electorales tomando muy en cuenta quien favorece y quien no favorece la terminación voluntaria de un embarazo. Ergo, Trump ha suavizado su posición con el aborto a cambio de un puñado de votos.

Con este punto podemos empezar a sacar conclusiones.

Una civilización occidental que padece de asfixia y con un brazo mediático que nos considera menos que las figuritas de barro del "Popol Vuh,"se ha hecho cómplice de la meteórica ascensión de mesías políticos e ideológicos como los que hemos descrito anteriormente.

Vuelvo y repito, este análisis no pretende polarizar su opinión. Al contrario, pretendo llamar la atención de lo peligroso que ha sido que se nos impongan personajes que al final han demostrado tener poco más que un hambre feroz de poder.

Pero la responsabilidad, señores, es y ha sido sólo nuestra. Las llegadas de personajes como Milei o Ayuso o Sánchez o Bukele u Obama o Trump es responsabilidad de un electorado poco exigente, desahuciado, engañado y mediocre. Sin subterfugios.

Puedo entender perfectamente que los anteriores nombres sean para muchos "la mejor opción." Y ahí está el quid. No! La mejor opción la debemos crear desde una consciencia moderada por la información, la educación moral e intelectual y la necesidad de desnudar al emperador se resienta quien se resienta.

La mejor opción es aquella que aún sin propaganda y sin la venia de consignas empresariales, mediáticas y maniáticas siguen brillando con luz propia.

Si bien nuestra sociedad está estructurada de tal manera donde se elige democráticamente a un líder político para cumplir nuestras leyes y ver por nuestro desarrollo socioeconómico, nuestra lista de exigencias ha de ser tal, que son ellos mismos los que han de sentir la aspiradora en su costado, asfixiándolos de sus intenciones maléficas y sus esquemas de corrupción.

No descartemos jamás bajo ningún concepto nuestra integridad. Valemos infinitamente más que lo que nos han hecho creer. Y es desde esta valía que debemos decidir y exigir quién, cuándo y cómo se manejan los designios de nuestras naciones.

Aceptamos lo justo. Exigimos lo máximo.

Escepticismo en modo "on."

Cero condicionalidad. Un voto es un contrato. El que lo viole, se verá hibernando en un closet oscuro, sin aire y sin voz, para siempre. "Per sécula," como las bolsas de Temu.

Demos paso a los líderes que sepan entender a cabalidad que así pensamos y que así lo haremos ver en las urnas y en nuestro camino.

La fe y su fuerza nos dará de vuelta el oxígeno que nos han querido robar impunemente.

No somos, ni seremos jamás un reino de ciegos. Somos un reino de almas despiertas y Dios es nuestro rey.

Tuesday, February 20, 2024

El Orgullo Judío Como Táctica de Guerra


En la química orgánica, materia fascinante que estudié en mi último año de bachillerato, aprendí sobre el gas butano.

El gas butano (C4H10) es una alcano poderosamente inflamable. Es un gas líquido muy volátil que, una vez en contacto con oxígeno, arde con mucha facilidad.

Fue descubierto en el año 1864, y comenzó a ser comercializado a principios del siglo XX.

Hoy en día, es quizá uno de los gases más utilizados para uso diario. Hablamos de hornillas portátiles, encendedores, etc.

Qué dirían ustedes si les hago un analogía y les defino al antisemitismo como el butano de la sociedad Occidental actual, y la ignorancia como ese oxígeno que provoca, al instante, la combustión de un odio acérrimo en contra de los judíos--todos los judíos. 

El butano no racionaliza frente a la presencia de moléculas de oxígeno. El butano se enciende y arde. Esa es su composición. Además el butano es muy barato y está en venta en cualquier establecimiento.

El antisemitismo es igual. Está en todas partes. Y, es importante destacar, que en el mundo actual tan politizado y tan polarizado, el antisemitismo es promovido por todos los espectros ideológicos, tanto los de ultraderecha como los de la extrema izquierda.

El antisemitismo es, casi estoy segura, el odio racial y étnico más antiguo de la historia de la humanidad. Nuestra cronología como pueblo tiene más de cinco milenios, y en cada uno de esos milenios, con sus siglos, sus décadas, sus años y sus meses ha habido episodios trágicos cuya diana ha sido el decimar, o de plano, aniquilar, a la población judía.

Pero aquí estamos. Y aquí seguiremos estando. Pésele a quien le pese.

Los ataques del 7 de Octubre en el sur de Israel, o bien podría decir, la MASACRE de 1,600 israelíes a manos del grupo terrorista Hamás, deberían ser, y tengo gran expectativa en ello, un tópico que ha de ser discutido, estudiado y recordado, tal vez con el mismo ahínco que hemos analizado y hemos hecho referencia al Holocausto que dejó un saldo de más de seis millones de judíos a manos de los ultranacionalistas Nazis en la década de los 40s, durante la Segunda Guerra Mundial.

Los ataques del 7-O y los detalles indecibles de aquella madrugada de Simchat Torah, fueron el oxígeno que encendió la mecha de una de las olas de antisemitismo jamás vistas, comparable quizá con "La Solución Final" que estoy segura es el lema de muchos Palestinos para con el pueblo judío.

Dios, en su infinita sabiduría, no sólo nos ha hecho ver la magnitud del antisemitismo, sino que, si sabemos aprovechar esta oportunidad, tenemos en nuestras manos el antídoto para contrarrestar este odio pandémico y exponerlo por lo que es: volátil, absurdo y altamente peligroso.

Este análisis de hoy fue inspirado por la audiencia que se viralizó rápidamente por redes sociales de tres mujeres que hasta entonces eran las cabecillas de tres de las universidades más prestigiosas de los Estados Unidos. Y las llamo sí, cabecillas, porque presidentes es hacerles un favor, y no me da la gana.

Esta audiencia fue hecha por el Comité de Educación del Congreso Norteamericano, y destacó, principalmente, la intervención de la Congresista republicana Elise Stefanik, representante del Distrito 21 de Nueva York, y hoy por hoy, en la mira para ser una de las voces conservadoras más relevantes de la política pro-Trump.

Stefanik, con elegancia, pero con una fiera contundencia se enfrenta a Claudine Gay, hasta entonces la presidenta de la Universidad de Harvard.

Gay pasará a ser la presidenta con la trayectoria más corta de esa universidad. Apenas duró seis meses en su cargo, y aparte de haber declarado utilizando flagrantes argumentos antisemitas, ha sido acusada de plagio en unas 30 instancias.

Claudine Gay es un fraude, electa, simplemente por su raza y por ser un brazo político del Partido Demócrata. Su ticket ganador es, como era de esperarse, su postura sobre el tema de Black Lives Matter y sus posturas en favor de la comunidad LGTBQ.

Stefanik preguntó a Claudine Gay repetidas veces si ella pensaba que la llamada a la "antifada" (la aniquilación de los judíos y del Estado de Israel) por parte del cuerpo estudiantil era condenado por las reglas de Harvard. La respuesta de Gay, con cara de Póker era siempre la misma: "depende del contexto."

Esto enfureció enormemente a Stefanik y a miles de usuarios en los medios y las redes, y, a las pocas semanas Claudine Gay renunciaba a su puesto.

Pero, tristemente, y creo que es importante destacarlo, la activista retuvo su salario de casi $1M anuales, y su renuncia fue provocada por las continuas acusaciones por plagio y no por sus aberrantes declaraciones en contra de los judíos.

Las razones por las cuales las universidades como Harvard se han convertido en un nido de serpientes o en una bombona de butano, utilizando nuestro símil, merecen su propio análisis. Y gran parte de esto está en las multimillonarias inversiones que hacen países como Catar o incluso Irán, enemigos del Estado israelí.

Harvard, actualmente en la mira por las continuas protestas y los ataques a estudiantes judíos, ha nombrado como presidente interino al Doctor Alan Garber, profesor de economía para la salud, y con un alto cargo administrativo. Garber es judío y un seguidor de los estudios judaicos del fallecido Jonathan Sachs, una eminencia (QEPD)

Esta movida me pareció muy interesante. Si bien no ha resuelto el problema de fondo, Harvard ha puesto al frente a una figura de prestigio y a un judío para, al menos, calmar las aguas y apaciguar esa vergüenza torera de ser una institución promotora del antisemitismo.

Pero yo veo más allá.

Ni Harvard ni Princeton ni Cornell, todas ellas en el caldero por su abierta guerra en contra de Israel, ideológicamente hablando, tienen remedio. Harvard debería cesar como institución educativa. Después de todo son varios los vídeos que han trascendido a lo largo de los últimos años donde queda en evidencia que los estudiantes son analfabetas funcionales.

Pero, claro está, son hijos o nietos de mogules que bien que saben callar bocas con cheques prácticamente en blanco para estas devaluadas instituciones.

Aun así, me gusta la idea de poner al frente de un batallón antisemita a un judío.

Su religión o su raza, como se quiera ver, no es garantía de una disminución de los ánimos tan inflamados. Pero por algo se comienza.

Y esto me lleva a hacer un pequeño inciso en lo que ha sido la historia judía, prácticamente desde su génesis en la época de Abraham y de Sara, nuestros Padres Fundadores, por así decirlo.

Es muy curioso destacar que los judíos JAMAS hemos sido un grupo mayoritario en ningún sitio. Históricamente, siempre hemos sido una minoría. Lo fuimos en Egipto, por ejemplo. Y milenios después en nuestra España, nuestro Sefarad.

Cabe mencionar que nosotros, a Egipto, le entramos por la puerta grande. Lo hicimos de la mano de José, hijo de Jacobo y su bienamada Raquel. José salvó, gracias a su don de interpretar sueños, a Egipto de una hambruna segura, y el faraón bien que supo dar a José el lugar en su corte que merecía el joven hebreo.

Y así fue por muchísimo tiempo, los judíos tenían vara alta en las cortes egipcias. Sin embargo, en algún momento, nos volvimos sus esclavos.

En Sefarad, tres cuartos de lo mismo. Llegamos a amasar considerables fortunas y tuvimos el privilegio de servir, de primera mano, a la Reina Isabel de Castilla. Varias trifulcas en el sur de España nos llevó a tener que abandonar a España por la puerta trasera por un edicto real en 1492.

Tengamos esto presente por un instante...

Los primeros movimientos de autodeterminación judía, hoy parte del concepto conocido como Sionismo, empezaron en el siglo XIX por nativos de las tierras palestinas y con el fervor de, por fin, asentarnos en nuestra Tierra Prometida.

Esta pasión por tener nuestro estado, enseguidita hizo combustión con el anti judaísmo ancestral de muchas naciones árabes y sus pretensiones imperialistas.

La noción de los "dos estados" uno para Israel y el otro para los Palestinos tuvo varios intentos--todos un fracaso absoluto.

La ex-senadora Hillary Clinton, si hay algo que hay que reconocerle es su incondicional apoyo a los judíos y al estado de Israel. Y ha recordado recientemente que ya se deje, de una vez por todas, de proponer los dos estados como solución al conflicto entre Israel y sus enemigos. Los árabes ya han dejado claro, primero en 1920, luego en 1947, y justamente con el gobierno del ex-presidente Bill Clinton, que no están interesados en una solución. Lo de ellos es un neo-Holocausto y nada más.

¿Qué alimenta las llamas de este odio?

La respuesta no es simple. Ni puede definirse con un puñado de letras. Lo que hace combustión en estos odios raciales es intangible. Es transparente. Pero su estructura molecular es altísimamente inflamable. 

Pero mucho de lo que define este racismo incontrolable tiene que ver con orgullo, propaganda y  disciplina. Una dedicación casi se diría Vestal, para que nunca se apague la llama venerada.

Israel, como estado, es el magnum opus, de cientos de judíos, que con innumerables penurias pudieron ver su sueño materializado en el primer--y hasta ahora único--estado judío del globo terráqueo.

Israel es el único país del mundo donde somos mayoría absoluta.

Pero como ya nos pasó en el antiguo Egipto y en Europa, Israel, está siendo mutilados por la mala gestión de un gobierno inepto y una propaganda más cebada que nunca. Más fanática que nunca. Más incendiaria que nunca.

Israel está en guerra con Hamás desde hace cinco meses. La defensiva israelí lleva el nombre de "Espadas de Acero." Pero con los máximos respetos, esas espadas están bien desafiladas.

El Primer Ministro, Benjamín Netanyahu, por momentos, parece un león dispuesto a todo. Algún acierto hay que reconocerle, pero sus victorias han sido escasas.

Tengamos en cuenta que la primera gran hazaña del estado de Israel fue la Guerra de los Seis días, que duró, precisamente éso, seis días. Y aniquiló a un puñado de naciones enemigas. Seis días nomás.

Luego en 1973 Israel fue atacada desprevenidamente, muy parecido a lo ocurrido el pasado Octubre, y Golda Meir y Moshe Dayán prepararon una ofensiva que dio la victoria al pequeño estado israelí en menos de tres semanas.

La guerra de las espadas inservibles actual ya va por cinco meses y según declaraciones del gobierno de Israel, hay guerra para rato.

Hay una teoría que abraza la oposición de Netanyahu y es que la prolongación de la guerra amarra al Primer Ministro a su sillón presidencial, que le conviene asegurar para evitar sus alegados asuntos legales que son bien sabidos por todos.

Esto es una opinión impopular, claro está. Pero no me parece del todo descabellada.

Hamás, el día de la masacre, tuvo una jugada maestra, que fue secuestrar a cientos de israelíes, de los cuales han sido liberados un porcentaje mínimo. El paradero de estas víctimas es, hasta el momento, un misterio. Muchos han muerto en cautiverio.

Pero Hamás conoce muy bien a sus enemigos. Conoce su buenismo y sus debilidades. Por ello no hay un final en el horizonte ni para éste ni para ningún otro conflicto.

Hay dos cosas que la inteligencia israelí no ha podido descifrar, ni sabe como aniquilar. Una, y quizá la más importante, la propaganda. La otra, la patética influencia casi colonialista de Estados Unidos y Occidente.

La propaganda sería facilísima de desmontar.

Las consignas que se propagan a diario por las redes, e incluso los "chatrooms" que recibimos vía Whatsapp, son todas, absolutamente todas, falsas.

De hecho, gran parte de este problema del antisemitismo es la cantidad de personas que se prestan para encender el fuego y alimentarlo con teorías conspiranoicas sobre Israel.

Por ejemplo, cuántas veces tenemos que explicar que Israel otorgó a Palestina la franja de Gaza en el 2005. Dónde está la opresión? Maldito el día que Ariel Sharon hizo semejante estupidez! Casi veinte años después lo seguimos pagando.

Por qué se quiere seguir viendo a Hamás como "hermanitos de la caridad" e incluso a los gazatíes como seres vulnerables cuando es bien sabido que o por convicción o por miedo a sus verdaderos opresores, Hamás, han colaborado con los terroristas. Por qué eso no está en los medios?

Si fuéramos todo lo que se dice de nosotros, seríamos una potencia mundial y nadie se atrevería siquiera a pensar en hacernos daño porque explotaríamos de rabia y seríamos los seres más sanguinarios de la actualidad.

Pero no, somos el pueblo pacifista y tolerante que se ha hecho presa útil y conveniente de quienes buscan nuestra "Solución Final."

Por milenios ha existido una diáspora judía, y la gran mayoría de este tiempo, el exilio ha sido una elección muy nuestra. Pero desde 1948, el judío es errante porque quiere. Los judíos en Israel tenemos un hogar, estemos allá o no. Es nuestro hogar ancestral, elegido para nosotros por Hashem Todopoderoso.

El analista Guy Sorman escribió este pasado noviembre un extraordinario artículo para el diario ABC de España, donde nos cuenta de manera casi anecdótica que el filósofo Jean Paul Sartre, que en 1946 publicó su famoso ensayo "Antisemita y Judío" intenta explicar con amplitud de criterio los orígenes del odio por los judíos.

Sorman en su artículo cita a Sartre con la siguiente frase: "Puesto que el ser judío se presenta como algo sin definir, el filósofo Jean-Paul Sartre dedujo de ello que el judío solo existía como tal en la medida en que hubiera antisemitas. El antisemita sería quien hace al judío, una tesis fascinante, pero absurda."

Yo no diría que es absurdo.

De hecho, lo que hace tan volátil y tan inflamable el antisemitismo es que el judío tiene en su carne--que no en su alma--un perenne miedo a ser perseguido y a ser señalado por ser, precisamente judío y por nada más.

Este miedo, que nos acompaña hasta el sol de hoy, ha reemplazado a nuestro orgullo de ser judíos. Nuestra integridad. Nuestro poder.

En estos días corrió un mensaje por Whatsapp donde, palabras más, palabras menos, se culpaba a los judíos de tener el control absoluto de las finanzas del mundo. Un puñado de palabras hirientes y abiertamente antisemitas, que eran un espejo de las consignas que escribiese Adolfo Hitler en su libro "Mein Kampf" y que fue utilizado exquisitamente, en relación a la Alemania nazi, por el ministro de Propaganda Joseph Goebbels.

Los mismos argumentos. Las mismas falacias.

Ese mensaje que yo sepa fue leído por media docena de judíos y todos permanecieron callados. Conozco gente que ha decidido hacer caso a las advertencias del gobierno israelí de evitar el uso de símbolos judaicos y evitar decir que son judíos para apaciguar los ánimos.

He ahí el gran problema de los judíos, la falta de dignidad y la falta de orgullo y de coraje, cualidades que nuestros enemigos tienen de sobra, así lo demuestren con clara violencia y desenfrenadas mentiras. Pero las tienen.

Nosotros dejamos dormir al león en nuestra alma y nos olvidamos que todos y cada uno de los judíos en existencia actualmente, unos 16M más o menos, somos el aliento inmortal de David y tenemos a Dios tatuado en cada átomo de nuestro cuerpo.

Hay señales, no digo que no, de un despertar, de nuestra primavera y de callar muchas blasfemias que se hacen contra nuestro pueblo. Pero las voces son, hasta el momento, pocas, y los mensajes se pierden entre banderitas del orgullo gay o banderitas palestinas.

Somos un pequeño grupo minoritario. Lo seremos por el resto de nuestros días, pero ya toca que el mundo nos oiga rugir y de hacernos respetar. 

Israel tiene que dejar de ser un espejo de Occidente. Opaco por demás. No somos un pueblo occidental. Para nada. De hecho tenemos más similitud con los pueblos enemigos. Recordemos que el Islam tiene sus orígenes en la figura bíblica de Ismael, hijo de Abraham y Hagar, esclava de Sara.

A Occidente no le debemos nada. Y ya toca dejar de escuchar tanta basura globalista mientras nuestros enemigos y su propaganda se han convertido en arsonistas anti-sionistas.

Muchos grupos minoritarios han hecho sus grupos supremacistas y antagónicos y son intocables.

Yo aborrezco la violencia de estos grupos y de sus aliados, pero admiro su capacidad de lucha y su desparpajo hasta para contar mentiras.

El buenismo no nos hace mejores personas, nos hace mejores víctimas. Y los judíos no somos víctimas. No podemos creernos eso ni un solo segundo.

El orgullo judío es el oxígeno y el hidrógeno de la llama más limpia y más hermosa que jamás haya ardido en la historia de la humanidad. Encendamos esas hogueras y enseñemos a las nuevas generaciones que no nos van a extinguir. 

Y si el butano de esa llama escasea, sabemos con profunda convicción, como celebramos cada invierno en Hanukkah, que nuestro Dios, rey del universo, nos concederá un milagro, y nuestro fuego estará vivo no sólo hasta subyugar al enemigo, sino por toda la eternidad.

Am Israel Chai!



Monday, January 8, 2024

La Generación Alfa...Bienaventuranza o Apocalipsis de Nuestra Sociedad?


En el "Cuento de Navidad," obra magna del novelista y crítico inglés Charles Dickens publicada en 1843, el clímax de la historia se presenta cuando, ante un asustadísimo y compungido Ebenezer Scrouge, el senil y perverso protagonista de esta, podríamos llamarla fábula, se ve frente a frente con el llamado "Fantasma de la Navidad Futura."

Esta figura es, a propósito del drama, una figura tétrica, que asemeja a La Muerte y tiene como cometido enseñarle al viejo cascarrabias cómo será su entierro, en una tumba abandonada por todos, ya que en vida no cultivó afecto alguno.

Pero a Scrouge lo que lo hace temblar, y por consecuencia, hacerse un hombre afable y generoso, es que en el mismo cementerio, su empleado, el fiel y servil Bob Cratchit, está enterrando a su hijo paralítico, Tiny Tim (el pequeño Tim)

El genio de Dickens diseña una trama donde el lúgubre futuro de Scrouge se congela en el tiempo. Es decir, Scrouge tiene chance de arrepentirse de sus terribles conductas, y, si así lo hace, su horripilante futuro puede ser prometedor e incluso, puede salvar al pequeño hijo de Cratchit, como en efecto sucede.

Si tan solo pudiésemos llevar la magia de Dickens a nuestro siglo. A nuestra realidad. A la realidad de millones de niños.

Si tan solo pudiésemos ser nosotros, con plena consciencia de lo que se avecina, los "fantasmas del porvenir" y decirle a los más jóvenes y vulnerables de este mundo, mira lo que te espera si sigues por ese macabro camino.

Pero, por desgracia, no podemos detener el tiempo.

Y sólo tenemos una oportunidad. Hoy. Ya. Ahora. 

La generación alfa está en grave peligro. ¿Quiénes son? ¿Y quienes son los mayores responsables de que hoy los más pequeños ya estén condenados al fracaso más estrepitoso?

Empecemos por el principio...

¿Cuál es la denominada "Generación Alfa"?

En términos muy generales, dícese de la Generación Alfa, a todos los niños nacidos desde el 2010 hasta el presente. Con la Generación Zeta hemos llegado al final del alfabeto. Empezamos con las letras del abecedario griego.

Los primogénitos de esta generación serían, por un lado, los denominados "Millennials" o, por otro lado, son los hijos pequeños de mi generación, la Generación X.

Dado que estamos hablando de menores muy pequeños, para buscar un culpable de lo que estamos tristemente padeciendo con estos cachorros de nuestra decadente sociedad, solo podemos apuntar, utilizando el nombre de la famosa cinta de horror de 1992 del director Curtis Hanson, a "la mano que mueve la cuna." Es decir, mi generación y los complejos millennials tenemos que hacer una férrea autocrítica.

La generación alfa ya está naciendo en medio de esta nueva revolución industrial y tecnológica que es abanderada por el internet y, por supuesto, las redes sociales.

El primer juguete de estos niños, en millares de hogares contemporáneos, es una iPad, y, desde que tienen uso de razón, ya conocen como funciona Tik Tok, y puede que tengan su propia cuenta.

Claro está que nada de esto sería posible sin que detrás de esta realidad, se encuentran un grupo de padres no solo irresponsables. Lo siguiente.

Pero sobre todo padres egoístas e incluso ausentes. No porque no tengan una presencia real, sino por una creciente apatía y una preocupante falta de atención a los detalles.

Los valores de las generaciones que han engendrado tan malas semillas están absolutamente trastocados, e inmensamente poseídos por falsas narrativas de lo que es la infancia, muy, pero muy alejada de lo que fue nuestra niñez, marcada por juegos y lecturas y películas de superhéroes y princesas.

Sin embargo, los padres, los maestros y cualesquiera que fuesen los mentores o representantes de estos niños, argumentan, con la cara muy lavada, que todo lo que hacen, lo hacen con "la mejor de las intenciones."

Y así, una vez más, sacaremos a relucir la famosa frase que ya analizamos anteriormente: "el camino al infierno está empedrado con buenas intenciones."

La hemeroteca de testimonios sobre el nefasto comportamiento de los niños, hoy por hoy, es, tristemente, amplísima.

Sabemos, entre otras cosas, que estos jóvenes tienen el peor rendimiento académico que jamás se haya visto. Las escuelas están pasando de grado a niños de un año al siguiente sin tomar en cuenta que no han podido asimilar ni conocimientos de matemática, ni de gramática.

De hecho, hay niños en los Estados Unidos, de aproximadamente 13 o 14 años, que saben leer como pequeños de 4to y 5to grado.

Según los estudios, este bajísimo promedio se debe a que no leen. Todo lo que conocen es lo que se les provee a través de los juegos electrónicos que sus padres o hermanos mayores le dan para que se distraigan.

Para abordar este tópico, es menester dar múltiples ejemplos. Y es a partir de estas ilustraciones que podemos tener consciencia de cuán difícil es la situación que nos atañe, y nos atañe no a unos pocos, sino a todos nosotros.

Las madres de la generación alfa, en su gran mayoría, son madres que trabajan fuera del hogar. Pero esto no sería lo grave. Lo grave es que estas señoras tienen muy claro que lo más importante para ellas es su carrera. Y punto.

A estas mujeres les es importantísimo su crecimiento empresarial. Los horarios de trabajo muchas veces así lo reflejan. De aquí que para estas madres sea tan cómodo que sus niños estén constantemente "ocupados" para que así ellas puedan concentrarse en sus exigentes compromisos profesionales y sociales.

Teniendo en cuenta que los padres han cumplido el rol de los proveedores desde tiempos inmemoriales, el resultado es una familia donde ninguno de los dos progenitores está pendiente del desarrollo de sus hijos pequeños a tiempo completo.

Este rol pasa a manos invisibles, pero con un poderío inmenso para moldear el pensamiento y el comportamiento de los menores.

Con padres indiferentes, es más sencillo crearse "nanas" ideológicas y narrativas infinitamente atractivas.

Dada la complejidad de las vidas profesionales de los padres, estos, francamente, no tienen ni pizca de ganas de lidiar con los maestros de las escuelas. Y me refiero, obviamente, a una minoría pensante de maestros que se han dado cuenta de que su papel, tal y como ellos pensarían que iba a ser cuando se dedicaron a la docencia, es una terrible pesadilla.

Hay infinidad de testimonios de maestros, varios de ellos, veinteañeros, consternados y frustrados por el terrible proceder de los niños en sus aulas escolares.

No saben leer, como ya hemos mencionado, pero se saben de memoria, y esto puede comprobarse, las más soeces letras de hip hop y reggaeton de los artistas de moda.

No conocen ni a Miguel de Cervantes, ni Isabel Allende ni a Mario Vargas Llosa, pero si conocen a Bad Bunny y cantan sus canciones imitando el odioso acento del ídolo boricua.

Las clases de gimnasia son muestras aberrantes de como las niñas se contorsionan con gestos vulgares y expresiones altamente sexualizadas. Todo esto cortesía de Cardi B o Meghan Thee Stallion, por dar ejemplos de artistas Norteamericanas.

La grave sicología parental a las que se adhieren los padres de los "Gen Alfa," como se les llama comúnmente, es tal que no debe jamás aplicarse la disciplina. Eso es anatema. Eso es contraproducente y traumático.

Esta falta de decoro y de educación es más que evidente en lugares públicos y establecimientos comerciales donde a los niños se les deja correr libremente y se jactan de tirar mercancía al suelo, gritar, mientras los padres están muy al tanto, pero son impasibles.

Este comportamiento ha sido estudiado al detalle por las empresas que controlan las nuevas agendas ideológicas.

Vemos instancias donde, con la excusa de integrar a los niños a una sociedad más tolerante y diversa, los padres ya no llevan a sus hijos al cine, sino a espectáculos de "drag queens" o travestis donde estos hombres disfrazados toman de la mano a los pequeñitos y los ayudan a introducir billetes en sus obscenos trajes.

En el público, los adultos aplauden con entusiasmo y vítores.

Las librerías están cundidas de literatura que, si bien está dirigida a menores de edad con ilustraciones y un lenguaje primitivo, tocan temas de sexualidad avanzada o "premian" a los niños que se adhieren a una falsa concepción de la existencia de múltiples géneros.

Un terrible presagio de lo que podría estarse gestando para el futuro de las nuevas generaciones, lo vemos en Barranquilla, Colombia.

En el Parque de Los Corales, en el Gran Malecón, una estampa de esta ciudad colombiana, se erige entre árboles y flores una estatua de bronce. Se preguntarán ustedes de quién. ¿Será del "Padre de la Patria," El Libertador Simón Bolívar?

No señoras y señores, de Shakira.

Sí, Shakira, la artista. La cantante que nació en dicha ciudad en el año de 1977.

Es una estatua de bronce con una imágen de la intérprete de Waka Waka, y de Loba, entre docenas de canciones.

La cantautora mide poco más de metro y medio. Su estatua mide más de seis metros. Así como lo oyen, mide seis metros y medio.

Si van a Google verán los detalles, pero, lo que es preocupante, es que esta obra está cundida de críticas positivas y se espera un éxodo masivo para ir a rendirle pleitesía.

Quería ponerles este ejemplo porque lo que esta estatua representa es verdemente alarmante.

Dada la inmensa popularidad de Shakira entre adolescentes y niños, aunque su base de fans es variada, lo que estamos viendo es que bien podría pensarse, y pongan atención a esto, es que en Colombia se quiera empezar a cambiar las imágenes de los verdaderos próceres y héroes nacionales, por las efigies de estos bien amados del género pop.

Una estatua de semejante altura no significa más que decirle a un niño, y más que nada a las hembras: "¿Ves esto, mi amor? Esta es Shakira. La ídola de mami. Esta mujer me representa y debe, por consecuencia, representarte a ti. Yo quiero que tú seas como Shakira. Una mujer empoderada. Shakira es una diosa.Tú diosa. Nuestra heroína nacional." Si esto ya no es una realidad, al tiempo.

Ojo, al dato, esta estatua, pueden estar seguros, será inmune a los activistas repugnantes que han hecho desaparecer del mapa a las efigies de Colón o Isabel La católica.

Los jóvenes colombianos no sabrán dentro de muy poco quienes son Aureliano y José Arcadio Buendía, protagonistas de la novela "Cien Años de Soledad" de Gabriel García Márquez, pero si sabrán el estribillo de las canciones que Shakira le dedicó a su amante infiel.

A los niños se les ha secuestrado moralmente y, casi en su gran mayoría, se han convertido en una bomba de tiempo.

Aunque podría ser cruel, e incluso injusto hablar en estos términos, el mirar en los ojos de un niño hoy en día, es quizá mirar a los ojos al verdugo de nuestra endeble y corrupta civilización.

¿Puede esto ser reversible?

Quisiera creer que sí, de mil amores. Pero me temo que hay cosas que parecen definitivas, sobre todo con el traspapelamiento de los roles tanto de los hombres como de las mujeres.

Para que un niño tenga una nueva consciencia y pueda ser un ser sano y congruente, sus padres tienen que tener un cambio total de perspectiva y saber estar presentes.

Muy lamentablemente, los padres tendrán que sufrir las consecuencias de esta flagrante actitud e inconmensurable narcisismo.

La generación alfa, por este camino, promete ser la de analfabetas funcionales, sumidos en una triste y profunda soledad y sicológicamente perversos.

El primer paso es darnos cuenta de que este daño lo estamos haciendo los adultos. La poca inocencia que queda en nuestros niños, seamos o no padres biológicos, tenemos, con extrema urgencia, que restaurarla y sanarla profundamente.

En la hermosa fantasía de la novela de Dickens, el escritor, muestra el lúgubre futuro de Scrouge desde el umbral. Y desde allí, con constricción y fe, el viejo mezquino ve la luz.

En nuestra realidad, que cada vez se asemeja más a una novela de horror, no estamos, desafortunadamente, viendo las desgracias desde un horizonte lejano. No. Lo estamos respirando. Lo palpamos y no podemos más que mirar nuestras manos llenas de culpa por habernos dejado anestesiar por décadas.

Pero Dios, en su infinita misericordia, con estas tragedias en ciernes, podría darnos una última oportunidad de rectificar y encaminar a los niños por el camino de la sabiduría y la rectitud.

Hoy nosotros somos el faro que ha de guiarlos a todos.

Pero debemos poner en manos de los niños la luz que hará de ellos los alfas de futuras y enriquecidas manadas de luminarias y nuevos líderes.

Nos dice el salmo 127:3-5, en el libro de "Ketuvim" de la biblia hebrea:

"He aquí, herencia de Jehová son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre. Como saetas en mano del valiente, así son los hijos habidos en la juventud. Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos; no será avergonzado...Los niños son de un valor inmenso: ¡son una bendición!"

Alguna vez, nuestros padres y nuestros abuelos nos decían llenos de orgullo: "el mundo es de ustedes."

Ahora tenemos que trabajar con más propósito que nunca, para dar, con máxima confianza, el relevo a los que han de calibrar la brújula hacia un nuevo norte de nuestra civilización.

Monday, January 1, 2024

Las Buenas Intenciones: Piedra, Papel o Tijera...Tú Eliges!

 



Hay una frase muy contundente que debe de servir como introducción al tema que vamos a analizar hoy. 

En inglés dice así: "The road to hell is paved with good intentions." La traduciremos como "el camino al infierno está pavimentado con buenas intenciones."

La primera vez que esta frase accede al público fue en Inglaterra en 1828, y, en ese momento, se atribuye a un dicho popular de origen portugués.

Pero la etimología de esta frase no es lo importante. Es lo profundo de su alcance y como, en este teatro del absurdo que vivimos cada día, toma más fuerza que nunca.

Los judíos no tenemos la misma idea dantesca, valga la redundancia, de los católicos o cristianos protestantes. Pero sí podemos hablar con convicción de la luz y de la oscuridad. La luz representada por todo lo que concierne a Hashem. La oscuridad, todo lo que alimenta el miedo y nos aleja del amor a Dios, y, por supuesto, del amor propio y la dignidad.

Sin adentrarnos en teología profunda. Demos un ejemplo bíblico de esta cita mencionada:

José, el hijo mayor de Jacobo y su esposa predilecta, Raquel, fue raptado por sus hermanos mayores. Fue vendido como esclavo y luego, los malhechores, a pesar de ser de su propia sangre, le dicen al padre, que ya sufría lo indecible tras haber perdido a Raquel, que José había muerto.

Un joven y resiliente José se hace, con su fe y su pericia, para aconsejar al Faraón, después que este tuviese un perturbador sueño, y lograra fortalecer a Egipto de una hambruna segura, con una posición de enorme privilegio en la corte real.

Al tiempo, cuando José gozaba de reputación y buena fortuna, se encuentra de frente, en tierras egipcias, con Jacobo y sus hermanos, los que antes lo traicionaron.

José, dispuesto a perdonarlos y a acogerlos en su nueva patria, les recordó, dicho así en Génesis 20:50:
"Vosotros pensasteis mal contra mí, más Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo."

Otro ejemplo que nos adelanta un poco más hasta nuestros días es el siguiente, y ya de esto hemos hecho análisis anteriormente.

Los años 80, e igualmente, la última década del siglo XX, nos hizo toparnos de frente con una terrible realidad. Una enfermedad tan letal, y, si cabe, quizá más tétrica y cruel que el cáncer mismo, el Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida, el SIDA (en inglés AIDS)

De pronto, artistas de marca mayor como Rock Hudson o como Freddie Mercury, o la popular cantante israelí Ofra Haza, y hasta Gia, la controversial supermodelo, estaban muriéndose de SIDA, una condición que se desata de un virus, el VIH, que al no tenerse en aquel momento un tratamiento estructurado, se manifestaba con consecuencias atroces, ya que el cuerpo carecía de defensas.

Se sabía muy poco de esta enfermedad, pero atando varios cabos, se hizo evidente que los homosexuales y los drogadictos que se inyectaban heroína y otras sustancias con agujas contaminadas, eran los más propensos al contagio.

Los homosexuales, que ya para entonces, tenían mayor visibilidad socialmente, y ya gozaban de ciertos privilegios, fueron una diana para comentarios hirientes por su condición sexual y se les acusó de ser los "demonios" que habían traído la desgracia del SIDA.

Mi generación, que por aquel entonces, era muy niña, absorbe como esponja toda aquella campaña de, por un lado, el desprestigio al homosexual, y, por otro lado, la "normalización" de la homosexualidad y la visibilización de dicho grupo por parte de los íconos culturales de la época, entre ellos, Elizabeth Taylor, que siendo íntima amiga de Rock Hudson, dedicó las últimas décadas de su vida, entre films, matrimonios, affairs y divorcios, a crear una fundación que ha sido menester para el desarrollo de nuevas medicinas.

Hoy en día, a Dios gracias, el SIDA no es un problema de marca mayor. Y las personas potadoras del virus tienen a su disposición tratamientos muy efectivos. Desafortundamante, es una condición hasta ahora incurable, pero el prospecto de vida es prometedor para los portadores de la enfermedad.

Sin embargo, los más contagiados, aun con métodos paliativos, siguen siendo los homosexuales y los junkies. Todo hay que decirlo.

Poco se podía predecir hace treinta o cuarenta años, que de una simple condición o preferencia sexual, se podía crear un negocio billonario.

Y así mismo lo estamos viendo.

Con la noble intención de proteger a los homosexuales de ser abatidos, rechazados y destrozados por la crítica, se empezó a crear un movimiento que, hoy por hoy, arrastra consigo, la mera integridad y el decoro de nuestra civilización.

El llamado lobby LGTBQ no es más que, y esto es importante, aclararlo, un conglomerado infinitamente poderoso de empresas comerciales y de ambiciosas agendas políticas.

Lo que comenzó con un propósito de convivencia y de tolerancia, que yo puedo entender perfectamente, hoy en día busca, sin miramientos, dinamitar el modus vivendi de los valores judeo cristianos.

Los homosexuales no son los culpables. Sin embargo, ya hay más de una generación que se ha dejado manipular por estas falsas muestras de apoyo, que lo único que buscan es la desestabilización con fines de (infinito) lucro.

De la simple aceptación a que una persona le sea atractiva alguien del mismo sexo, la escalada ha sido gigante. De pronto, ya se cuestiona, a nivel académico y científico, que solo hay, y siempre habrán dos sexos, masculino y femenino.

Todo lo demás es inventado. Es preocupante. Y en cierto grado, denigrante al ser humano.
Pero el poderío de un lobby sin escrúpulos ha callado muchas bocas, y nos hemos dado cuenta, que como civilización nos han llegado al precio.

Hacer una línea de tiempo de lo que nos ha llevado a esta nueva realidad, es difícil. Podemos tomar ejemplos de diferentes hechos, como hemos ilustrado aquí, de situaciones de emergencia, que pueden haber arado el camino a nuestra realidad actual.

También tenemos que dejar a un lado, absurdas conspiraciones, de que hay sectas secretas que manejan los hilos de este mundo. Los que manejan al mundo están omnipresentes en nuestros hogares cuando estamos frente a nuestros ordenadores de Microsoft o Apple. Están en nuestras manos cuando pasamos horas con un teléfono lo suficientemente inteligente para embrutecernos.

Y ya ni hablar si indagamos en la labor de las redes sociales para hipnotizarnos con algoritmos.

Como si esto fuera poco, hay que prepararse para la todavía insípida inteligencia artificial, que podría ser letal si no abrimos los ojos desde ya.

El pasado 18 de Diciembre, aparte de celebrar mi cumpleaños número 51, el tema central del día, y la conversación más activa en X (antes Twitter) fue la nueva declaración del Papa Francisco, desde el vaticano, llamada "Fiducia supplicans" o "La confianza suplicante."

En terminología muy sencilla, este decreto, que dice ser "pastoral" y no "doctrinal" permite que sacerdotes, y en otros casos hasta obispos, den la bendición a parejas en estado "irregular." Llámese irregular a parejas homosexuales, estén o no casadas legalmente.

Las diferentes noticias sobre este asunto están a la orden del día, y de más está decir, que la controversia está servida.

El padre Fray Nelson Medina, popular y querido representante de la Orden de Predicadores, los Dominicos, en Colombia, ha hecho un exhaustivo y certero análisis de esta nueva, llamémosla ordenanza, de la Iglesia, y aclara varios puntos. De hecho empieza su crítica dando a conocer que el Papa Francisco, desde sus comienzos, se mostraba como un apasionado de la misericordia.

Si bien esta, y volvemos a nuestro tema principal, es una intención más que deseada y bien encaminada, lo que vemos es que el llamado Papa de las Américas, es un apasionado de temas políticos y justicia social, disciplinas en las que ningún pontífice debe indagar fuera de los preceptos de lo sacro de la institución que representa.

Sin subterfugios, el periodista de origen hispano, Chris Salcedo, de 60 años, que trabaja para la cadena Newsmax, aparte de tener su propio "talk show" en radio, es quien en mi opinión tiene la visión de este asunto. Como decimos vulgarmente, sabe "por donde van los tiros."

Salcedo dice, muy claramente, en un reportaje de Newsmax, cuando se publica este nuevo documento, que no hay más que intereses políticos.

Sin embargo, el periodista, aclara, que la intención del Papa es "buena." La pura razón ha de ser el atraer nuevos fieles a la iglesia.

Luego de esta aclaratoria, se dispara con un acertado discurso que deja claro que el rol de la iglesia no ha sido ni será nunca crear debates y adentrarse en la batalla cultural. Algo que Francisco parece estar destinado (o asignado) a hacer.

El documento en su totalidad está publicado, y cada quien es libre de hacer sus propias interpretaciones y de llevar este caso a su propia consciencia.

Pero es, precisamente, la palabra “consciencia” la que debemos elevar a los altares, porque es más que obvio que se está queriendo, muy meticulosamente, desviar, o ya, de hecho eliminar de nuestra persona.

Somos una civilización que camina como vaca sin cencerro. El cencerro lo tienen puesto quienes, literalmente, nos arrastran al matadero moral, financiero e ideológico, al que vamos sin chistar, y en muchos casos, alegremente.

Las numerosísimas empresas que conforman el lobby pro-aborto a nivel mundial, farmaceutas, Planned Parenthood, y un largo etcétera, tienen una narrativa impecable, plagada de buenas intenciones para hacer creer que una mujer que se somete a un aborto, es un ejemplo de empoderamiento y "virtud," porque sabe lo que quiere y sabe tomar las riendas de su vida, a la par de un hombre.

Este discurso es comprado diariamente por cientos de miles de mujeres, que están sometidas por diversas causas, en una absoluta desesperación. Pero lo que no se comenta ni se quiere dar a conocer es que, no solo que se está acabando con una vida de un ser más que inocente, sino que, este procedimiento, puede destrozar sicológicamente a una mujer, en varios casos de modo permanente.

Para dar un ejemplo que recién ha salido a la luz, la conocida actriz María Conchita Alonso, se practicó un aborto a los 40 años (actualmente tiene 64 años) y quedó sumida en una profunda depresión por años, al punto que le era dolorosísimo, ver a bebés o niños pequeños.

La "intención" de Alonso, en sus propias palabras, era ser honesta, puesto, que desde sus días como "Ambar," su primer alter ego, cuando empezó a ser reconocida, se convenció que no quería ser madre. Pero admitió que no imaginaba que un aborto fuera a dolerle tan profundamente.

Tenemos que dejar de ser tan serviles a los que quieren definir las "buenas intenciones." De hecho, tenemos que ser completamente escépticos y hasta agnósticos con respecto a quienes nos bombardean con sutilezas que no buscan más que el nuevo "desorden" mundial.

Tenemos que dejar a Dios entrar en nuestras vidas por la puerta grande.

Lo que Dios tiene a bien darnos o quitarnos, sale bien.

Lo que Dios tiene a bien que entendamos, es claro y carece de subterfugios y "cuentos chinos."

Lo que Dios tiene a bien decirnos no tiene letra pequeña.

La historia de José es un vivo ejemplo de todo esto. Es posible que José haya podido cambiar la conciencia de sus hermanos, y seguro que así fue, puesto que cada uno de ellos, los doce hijos de Jacobo, incluyendo el “Benjamín” fueron los doce pilares de las tribus de Israel.

Así que pues, Dios supo también dar una lección infalible a los que en su juventud se dejaron llevar por lo que seguramente era envidia y una absurda inmadurez.

Nuestras instituciones, entre los que se encuentran, los faros políticos y teológicos, han perdido la brújula. 

Es imprescindible que sepamos donde estamos dejando las huellas y qué senderos han de atravesar las futuras generaciones.

Para tenerlo claro y sin que haya duda alguna, quiero dejarlos con una cita del Rabino Sholom Dobver Schneersohn, fundador de la congregación de Chabad en 1897, en el pueblo de Lubavitch, perteneciente en aquellos días al imperio ruso.

El Rebbe Rashab como fue conocido nos decía:

"Hay momentos en que debemos ser tan flexibles como juncos al viento. Y hay tiempos en que debemos ser firmes como rocas ante la marea."

Está más que claro que la marea en estos momentos está más alta y más fiera que nunca...

Nos toca romper a cada ola que amenaza hasta la última gota…

Empieza hoy un nuevo año, tenemos 366 días de un trabajo arduo pero profundamente apasionante y necesario. ¡Manos a la obra!

Monday, November 27, 2023

La Ley de la Atracción: Extasis, Agonía y Destierro


Es importante tener muy claro, y reiterar con cada tema que analizamos, que el caos ideológico y esta dislexia moral que nos está tocando sobrevivir y resistir no llegó de la noche a la mañana.

Casi se podría decir que se fueron dando pasos muy bien planeados y específicos que ojalá alguien pudiera capturar en una enciclopedia de varios tomos (en un libro sería imposible)

Qué legado sería para las generaciones futuras tener encapsulados los grandes males del mundo y cómo se llegó a implementar cada uno de ellos. Y como erradicarlos para siempre.

Descifrar cada uno de los esquemas y las estrategias de propaganda diseñadas para la expansión de mal es urgente. 

Pero lo primero que debemos hacer es tomar consciencia de que ha sido todo paulatino pero seguro. Perseverante. Calculado. Medido. Estudiado. Hemos sido permisivos y hemos dejado que nuestra realidad, como esponja, se impregne de mentiras y esquemas ficticios y tóxicos.

Para implementar ideas nuevas, cualquier idea nueva, se hace primordialmente un sondeo del grupo de personas a quien va dirigida esa idea, esos nuevos conceptos. Eso es fácil de aprender. Incluso hay cátedras universitarias dedicadas a esto, sobre todo en las carreras relacionadas con política, comunicación y publicidad.

En una sociedad que ha sido convenientemente, y a lo largo de varios años dividida en colectivos, y que, a su vez, entra en una constante lucha con otros colectivos, es muy fácil resquebrajar en masa múltiples valores que alguna vez nos definieron y nos fortalecieron.

En este nuevo milenio, con el internet completamente adueñado de nuestro día a día, nuestra filosofía de vida y la esfera política, se facilitó enormemente el flujo de información y nuevas doctrinas.

El internet fue para el siglo XXI lo que Gutenberg fue para el siglo XVI.

Si hay algo que une significativamente a millones de seres humanos es la religión. La religión de hecho se ha vuelto un blanco seguro para ir destruyendo toda la civilización Occidental de a poco.

La religión en nuestra civilización está unida inequívocamente a la teología judeo-cristiana que nos ha definido y unido desde hace más de dos mil años.

Hasta allí estamos claros.

Pero de toda la vida. Desde tiempos inmemoriales, han existido, o incluso podríamos decir, hemos coexistido con muchísimas creencias que no se adhieren a las religiones más convencionales: judaísmo, cristianismo, islam, y, por supuesto, las creencias de Oriente como el budismo o el hinduismo, entre otras.

Estos dogmas de orígenes paganos o de índole científica han servido para llenar un vacío espiritual que muchísimas personas no han logrado encontrar en los cimientos estructurados" de nuestras religiones mayoritarias. 

La llegada del nuevo siglo, y, por ende, el despertar del nuevo milenio, trajo bajo la manga un as que poco podíamos imaginar que iba a ser tan explosivo e influyente: El "New Age" (lo vamos a traducir como La Nueva Era)

Mentiríamos si dijéramos que El New Age apenas tiene 20 años o poco más. Lo dicho, estas creencias de alguna u otra manera han impermeabilizado Occidente por siglos, dadas las raíces politeístas de muchas doctrinas.

Pero El New Age, La Nueva Era, también conocido como El Nuevo Pensamiento, irrumpió en la esfera mediática y literaria como pocas cosas lo han hecho. Con fuerza no. Lo siguiente.

El New Age mezcla teorías bíblicas con teoremas científicos con consignas paganas, física cuántica, y un toque de sicología. Todo esto muy bien mezclado con mucha propaganda y abundante marqueteo.

A la Nueva Era se unieron muchos, en sus propias palabras, "Católicos Reformados" (o ex-Católicos) y, en los Estados Unidos, muchos protestantes.

Si bien se recuerda a los hippies hace seis décadas experimentando con religiones alternativas, fueron realmente sus hijos, las generaciones X y los Millennials, los que abrazaron nuevos credos con más ahínco y fe.

Dentro de las corrientes del New Age, y ustedes seguro se acuerdan, llegó como una avalancha imparable el concepto de "La Ley de la Atracción."

Como filosofía y casi como credo, La Ley de la Atracción, empieza a tomar cuerpo a mediados del siglo XIX, con posibles orígenes en el Hermetismo, el trascendentalismo de Nueva Inglaterra, e incluso algunos pasajes bíblicos. Se puede definir como la capacidad que tenemos los seres humanos a través del pensamiento, como herramienta casi única, para atraer lo positivo y repeler lo negativo.

Las teorías de como se ha podido utilizar la Ley de la Atracción son más que abundantes, pero su gran momento llegó en el año 2006 con la publicación de un libro que seguro está en muchas de sus bibliotecas, aun al día de hoy: "El Secreto."

Escrito por Rhonda Byrne, El Secreto comienza con un documental donde participan los supuestos "expertos" en dicho tema. Caras conocidas como Deepak Choprah o Louise Hays, que dedicó su vida a "practicar" y enseñar tanto La Ley de la Atracción como muchas otras doctrinas de la Nueva Era.

El Secreto posteriormente se convirtió en un bestseller donde la autora, en primera persona, narra las múltiples vicisitudes que tuvo que afrontar y que la varita mágica de La Ley de la Atracción hizo que se borraran en un abrir y cerrar de ojos.

Yo estudié muy de cerca La Ley de la Atracción y tengo memoria de haber querido entender mucho de lo que supuestamente me beneficiaría aplicarla en aquel momento.

Durante unos dos o tres años yo organicé un grupo de escritores amateurs, entre los que se encontraba un fan absoluto de todo lo que tenía que ver con La Nueva Era, y sobre todo El Secreto.

Era su biblia. Su Dios. Su libro de cabecera.

A través de este compañero de grupo, que era organizador de seminarios que analizaban distintos casos de la aplicación y los beneficios de La Ley de La Atracción, conocí múltiples adeptos, discípulos y hasta adictos de esta "nueva fe." Varios de ellos con actitudes francamente chocantes. Fanáticos al más alto grado y, en mi opinión, bastante mal intencionados. Muchos de estos "practicantes" cobraban (siendo completamente principiantes) cifras absurdas por mercancía relacionada con sus ideologías.

Los que vivimos la fiebre del Secreto podemos recordar varias cosas que se nos dijeron tanto en forma audiovisual como a través de la propaganda.

Lo primero era que El Secreto es un concepto "milenario" completamente censurado por la Iglesia. Por supuesto metían a la Inquisición para dar un toque de dramatismo. Quien poseía el conocimiento "secreto" estaba destinado a reinar en el mundo. No exagero para nada. Esa era, entre bombos y platillos, la introducción.

Por fin llegan al punto donde desvelan "El Secreto" que es, como se esperaba, La Ley de la Atracción. Se le conoce igualmente como la Ley del Éxito o como la ley para atraer riqueza y prosperidad.

Lo otro que, casi enseguida, aprendemos, es que El Secreto está a nuestro alcance. Con solo pensar o visualizar nuestros más íntimos deseos, podíamos manifestar la vida de nuestros sueños...y más. Sin límites. Sin "pasar por Go y cobrar 200," como decimos vulgarmente. Pienso, atraigo. Visualizo, manifiesto. Sueño, obtengo. Todo al minuto. Nuestra consciencia es un microondas de abundancia.

Casi todos los ejemplos que se dan en el libro son, curiosamente, teorías (o más bien trucos) de como atraer bienes materiales. Los gurús expertos siempre daban ejemplos de como ser, por ejemplo, millonarios, con cuentas que harían palidecer los fondos de Elon Musk. Otro, los Ferraris y los Lamborghini. Olvídense de un Toyotica o un Honda. No, señores, Rolls y Ferraris. Yates, mansiones, viajes en primera clase, y un largo y pomposo etcétera.

Todo era cuestión de que nos enfocáramos en aquello que más anhelábamos, y casi que cuando amaneciera al próximo día, estaría en nuestra puerta el Ferrari con la llave pegada.

Millones de personas compraron el libro y se volvieron adictos a la idea de que somos dueños absolutos de nuestro destino. Somos el Genio de Aladino en una lámpara de Tiffany.

Las proto redes del momento hicieron bien su trabajo, pero afortunadamente, Instagram no existía y Tik Tok aún no había conquistado al hemisferio occidental. Y digo afortunadamente porque la influencia y el daño hubieran sido peor.

El tiempo puso todo en su santo lugar, y se hicieron muchas críticas sobre el absurdo concepto de la Ley de la Atracción.

Los libros se siguen vendiendo, pero todo lo relacionado con El Secreto es ya un secreto a voces de que es un verdadero fraude. 

Y ojalá que a TikTok no se le ocurra resucitar las enseñanzas de La Ley de la Atracción, aunque no sería de extrañar. El poderío de esta aplicación es tanto impresionante como impredecible. Apenas conocemos la punta del iceberg.

Para concluir, señores, tengamos por favor en cuenta que La Ley de la Atracción, en su verdadera esencia, no es ni secreta ni es ni ha sido censurada nunca. La Ley de la Atracción, de igual manera que La Ley de Causa y Efecto, son leyes universales. Y solo hay un Creador de dichas leyes: Dios.

Entre las varias críticas que vieron afectada la popularidad de las enseñanzas de La Nueva Era estuvo, primordialmente, que no se podía quitar bajo ningún concepto al Hacedor de las leyes. 

Aparte de esta razón fundamental, se veía arrastrado por los suelos el valor al trabajo y al esfuerzo. No tiene nada de malo ni es ilegal desear manejar un Ferrari (yo prefiero un Toyota mil veces) pero eso involucra el empeño y la disciplina para costear y mantener un auto deportivo.

Pero para mí está claro que las secuelas de esta manera de pensar están a la vista.

Se ha prácticamente anulado a Dios del consciente colectivo y se ha visto como fue (y ha sido) tan fácil manipular a un sector de la población.

Estaba más que probado que Occidente era vulnerable, ignorante, y tristemente, muchos estaban desesperados por llenar sus vidas con “paliativos” que pudieran, legalmente, maquillar su miseria. 

La resistencia a los "vende lejía" del nuevo siglo es lo que hoy comprende la batalla cultural que tanto analizamos y emprendemos. 

Todas las agendas ideológicas están impregnadas de falsedades y son pocos los que se resisten a probar las mieles suculentas de los nuevos "Secretos."

En los últimos años, por ejemplo, el gran "Secreto" es un apocalipsis climático que arrasará al planeta. Por ello (y les parece poco?) los necios y vagabundos líderes políticos invierten cifras millonarias en el fraudulento negocio de las renovables que suben exacerbadamente los costos del combustible, repliega la energía nuclear y destruye impunemente los paisajes naturales.

Las mujeres tienen que tener a su disposición la solución para una vida mágica y libre de preocupaciones. El "Secreto" está en: El aborto! 

Fácil e infalible! Una pequeña operación y olvídense de efectos secundarios, físicos o sicológicos. Qué va! El aborto es el "Secreto" para tu abundancia y prosperidad. Busca tu clínica más cercana!

Las mentes maquiavélicas que controlan las nuevas agendas son capaces de cualquier cosa y saben exactamente que discurso lanzar al vulgo para una rápida propagación y ejecución.

El daño está servido. Si no despertamos, perecemos. Así de simple. Así de contundente.

Tengamos en cuenta que en todo y para todo Dios está de nuestro lado. No existen obstáculos que Dios no pueda derribar. Pero Dios, en su infinita sabiduría, nos ha dado un propósito en esta vida. Encontrarlo e irlo cumpliendo a cabalidad es la clave de nuestra felicidad. 

Aquello que Dios aparta de nuestro camino es porque de antemano no era para nuestro bien. Todo lo que nos llega de Manos Divinas se queda y se adentra en nuestra alma y nos conduce a una abundancia inimaginable. Pero, ante todo, nos brinda certeza y mucha paz.

No existe, afortunadamente, un El Dorado accesible. La fe, la constancia y la integridad son el único camino. Adoremos y agradezcamos siempre a nuestro Dios, para el que no existen, ni podríamos tener jamás de los jamases, ningún secreto. 

No hay mayor bendición para nuestra raza humana hambrienta, extraviada y pigmea.


Monday, November 6, 2023

El Antisionismo Tiene Nombre y Apellido: Antisemitismo y Punto.



«el antisemitismo es el socialismo de los tontos»

--Ferdinand Kronawetter (político Austríaco 1838-1913)

Oskar Schindler, nacido en 1908, en lo que hoy conocemos como la República Checa, no era, ni remotamente, conocido en su día por ser ni un filántropo ni un virtuoso. De ninguna manera.

Justo antes de la ocupación Nazi a su nativa Moravia, a finales de los años 30, el joven Oskar era tan apasionado de los Nazis que, incluso, cumplió una breve sentrncia en prisión, al haber sido acusado de espionaje por su gobierno, en favor de las fuerzas de Adolf Hitler.

Se hizo, como era de suponer, miembro del Partido Nacional Socialista alemán en 1939, y, a partir de allí, podríamos decir que donde Schindler "ponía el ojo, ponía la bala." Aplíquese esto a los negocios, sus amistades de alto rango, sus carísimos vicios, y, sin duda, las mujeres.

Con la llegada de la Segunda Guerra Mundial, Schindler decidió crear una fábrica de utensilios esmaltados, y buscando tanto personal como inversores se topa con el hombre que cambiaría el rumbo de su vida: Itzhak Stern.

Stern, siete años mayor que Schindler era un contable que acababa de perder su trabajo, y es contratado por Schindler para su fábrica. Lo que ninguno de los dos sabía en aquel momento es que se convertirían en héroes. Gracias a la incansable labor de Stern, que tenía clarísimo que los judíos, como él mismo, eran deportados a campos de concentración, o perseguidos por los nazis, Schindler rescató aproximadamente 1,200 judíos, que lograron sobrevivir la guerra.

En la magistral película "La Lista de Schindler" de Steven Spielberg de 1993, nos queda claro que Schindler veía en los trabajadores, simple y llanamente, mano de obra gratis, esclava, así sin subterfugios. Pero la pericia de Itzhak Stern es quien guía a su jefe a ver con cautela lo que sucede a su alrededor.

En la cinta, cabe destacar, que todos y cada uno de los actores, representan a un sobreviviente de la vida real. Pero más aún, cada personaje, a su vez, es una composición de muchos de los judíos que fueron perseguidos durante los años del nazismo.

El momento crucial es cuando Oskar Schindler tiene contacto visual con una niña (sin nombre) de unos 4 o 5 años con un abrigo rojo. Es el único uso de color de la película en sus tres horas de duración. La pequeña huye cuando los nazis asaltan el gueto donde vivía. 

Schindler, al tiempo, ve a esa niña y su abrigo rojo, muerta para ser incinerada con miles de cadáveres por uno de los sicópatas de la SS, Amon Göth.

Es en este momento que Oskar Schindler deja de lado su desidia y su indiferencia para rescatar, arriesgando su prestigio, su fortuna y hasta su vida, a tantos trabajadores como pudo, creando la conocida lista que da nombre al film. Cada nombre, una vida. 

Ilustremos otro ejemplo de un héroe que no pensó jamás en serlo. Pero también, junto a Schindler ha sido honrado en el preciado y sagrado Yad Vashem, el museo del Holocausto en Jerusalén, la capital de Israel.

Hablamos de Wilm Hosenfeld.

Hosenfeld era un capitán nazi, uno más de la SS de Hitler, que, ya al final de la guerra descubrió que las políticas de su Fuhrer eran verdaderamente abominables. Su dedicación al régimen nunca había sido cuestionada, pero se cansó de las injusticias perpetradas al pueblo polaco, y muy especialmente a los judíos.

En 1944, entre los escombros de un edificio abandonado, oye una melodía de piano exquisita y melancólica, y siguiendo el sonido se encuentra con Władysław Szpilman, un conocido pianista y compositor judío, que había podido huir de los campos de concentración, y luchaba como podía para sobrevivir.

Conmovido por la situación de este joven virtuoso, Hosenfeld decide, en ese momento, salvarlo de una muerte segura y le trae alimentos a cambio de una pieza al piano.

Władysław Szpilman sobrevivió así el final de la guerra. Su carrera continuó con gran éxito y su historia fue narrada en el film de Roman Polanski "El Pianista" del año 2002.

Desafortunadamente, Hosenfeld fue puesto preso por los soviéticos y todos los esfuerzos de Szpilman para rescatar a Hosenfeld fueron en vano. Este murió en prisión en 1952.

Pero sus hazañas para salvar a los judíos durante la guerra, siendo él un nazi, le valieron muchos honores postmortem, todos más que merecidos.

Estas dos historias nos dejan claro dos cosas.

Ni se nace nazi, ni se nace antisemita.

Ambos conceptos, intrínsecamente ligados al Holocausto de los judíos en los años de la Segunda Guerra Mundial, son absolutamente conductas que no son natas al comportamiento humano. 

Se aprenden. Se absorben. Se asimilan. Se practican.

Dos hombres que podían haber sido intensa y apasionadamente antisemitas, despertaron a la realidad y sus acciones los han hecho acreedores de honores por sus causas humanitarias a favor de los judíos.

El antisemitismo es la forma de racismo más antigua que existe.

Este pasado mes de septiembre, en las festividades de Rosh Hashanah, los judíos hemos dado la bienvenida al año hebreo 5784. 

Hablamos, por supuesto, no del calendario Gregoriano, sino del "Anno Mundi," que es un calendario que está basado, en un sistema muy complejo, basado en numerología y hechos históricos, que nos habla de la creación de mundo, de acuerdo con las creencias judaicas, hace 6,000 años.

En estos milenios desde su existencia, los judíos han sufrido persecuciones, exilios forzosos y masacres. El Holocausto no cumple ni siquiera un siglo, y, por desgracia, ya nuestro pueblo tiene otra fecha para recordar y bendecir la memoria de 1,400 judíos más. Esa fecha es el 7 de Octubre del 2023.

La organización terrorista Hamas que gobierna en Gaza desde el 2007, planeó por aproximadamente dos años, uno de los peores ataques desde el 11 de Septiembre en Nueva York, y asesinó, violó y secuestró a casi 2000 judíos. Entre ellos niños pequeños, bebés de pocos meses e incluso ancianos que, irónicamente, habían sobrevivido al Holocausto en Europa.

Ha pasado un mes, y lejos, muy lejos se ve una resolución a este conflicto. 

Los judíos hemos recibido muestras de apoyo de ciudadanos alrededor del mundo, algunos políticos, y varios activistas y periodistas que han tenido claro, desde siempre, que frente a una atrocidad como la que ocurrió el pasado mes de octubre, no solo Israel tiene todo el derecho a defenderse sino tiene el DEBER moral de defenderse.

Lamentablemente, todas las muestras de cariño que hemos podido ver a nuestro alrededor han sido prácticamente neutralizadas, o cuidado si hasta calladas completamente, por una ola de antisemitismo que no había tenido precedentes. 

Muchos, obviamente, no vivimos en la Europa nazi, pero casi se puede decir que estos que estamos viendo es peor. Las causantes de este ensordecedor y flagrante antisemitismo se deben a varios factores.

La propaganda, por supuesto, que ya sabemos bien que existía en la Alemania nazi de la mano de Joseph Goebbels. Las redes sociales, un elemento crucial que ha servido de altavoz para un acérrimo despertar de la ola de judeofobia que padecemos. Y, claro está, la cultura "woke" que ha degradado intelectual y moralmente a las generaciones más jóvenes, paulatinamente. La Gen Z, la "de"generación de los memes y del Tik Tok es la más afectada y la más radical en su odio hacia los judíos y al Estado de Israel.

Se ha hecho público, de hecho, que Tik Tok, tiene múltiples algoritmos que llevan a fomentar y a practicar alguna forma de antisemitismo en estos días post-masacre israelí. Quizá, lo más sorprendente es, por un lado, las multitudinarias marchas a favor de Gaza (léase Hamas) aupadas por Hollywood y múltiples activistas, y las asquerosas cartas y manifestaciones a favor de Palestina propagada por Universidades con Stanford, Columbia, Harvard, Michigan State University, e incluso Cornell, donde acaba de ser aprehendido un estudiante, que valiéndose de una supuesta depresión, amenazó a todos los estudiantes judíos.

Aparte de estas causales, queda mencionar, y esto es muy importante, la llegada al poder de fuerzas neo-comunistas y nefastos gobiernos progresistas que han hecho de este conflicto Israel-Palestina una bandera de odio, auspiciando, como en el caso de Colombia y sobre todo España, una campaña que tiene a la comunidad judía, especialmente, en Barcelona, aterrorizada.

Al final, como tantos y tantos ejemplos de ideologías e implementación de nuevas agendas, el antisemitismo es un jugoso negocio para quienes financian a las organizaciones terroristas en el Medio Oriente desde hace décadas. Y, sorprendentemente, sale a la luz que mucho de esta propaganda antisemita que han absorbido las universidades americanas, podrían venir de una galvanizada campaña que se inició en el 2001, a partir del Foro Mundial Contra el Racismo, conocido como Durbán I, que se celebró en Suráfrica.

Fue una conferencia de tal grado de odio antisemita y antisionista que Estados Unidos e Israel abandonaron el foro en protesta.

Fue en Durbán donde empezaron a ventilarse los bulos de un falso apartheid por parte del estado judío hacia Gaza, argumento esencial de las protestas pro-Palestina que hoy repiten y condenan los loros parlanchines del progresismo.

Hay, de igual manera, otra excusa, casi infalible para la propagación del antisemitismo. Una desaprobación absoluta al gobierno de Israel.

Vamos a estar claro, ninguno de los líderes de la escoria progresista Occidental tiene conocimientos suficientes del gobierno, ni de la historia, de Israel, para estar opinando. A duras penas, España, por ejemplo, conoce a su propio gobierno. Muchos españoles, tristemente, se dejan marear por consignas que solo consiguen ponerlos en absoluto ridículo.

Pero, sin duda, y con el mayor respeto, el gobierno Israelí, si tiene el deber moral, urgente, de hacer un mea culpa por esta nueva página de historia hebrea, que como tantas otras, está manchada de sangre.

Israel escogió, a lo largo de su joven historia, como estado convertirse en un espejo de Occidente, y en ello, podría haber firmado su destino.

En las últimas décadas, Israel ha tendido una alfombra roja a la ideología de género, la cultura "woke" y el liberalismo político, todo ello en nombre de la tolerancia y la paz.

La propaganda antisemita, curiosamente, ha presentado al gobierno de Israel como tirano, retrógrada y ultraderechista. Nada más lejos de la realidad. Sobre todo si vemos en estos últimos años como han surgido vídeos de soldados de la Fuerza de Defensa Israelí, haciendo alarde de sus preferencias sexuales. El Ministro de Defensa, como ya hemos mencionado en artículos anteriores, tiene izada una bandera arcoíris del colectivo LGTBQ.

Rodeada de dictaduras y de reinos que se adhieren a la ley Sharia, creo que es penoso decir que a Israel le fueron, de a poco, perdiendo el respeto que se le tuvo antaño después de las hazañas de sus fundadores o de gobernantes como Ariel Sharon. 

En todas las redes sociales, y con la mejor intención, leemos docenas de comunicados de los combatientes de Israel, en estos momentos, en Gaza, hablando de una victoria asegurada para el gobierno de Jerusalén, y, por supuesto, para nosotros los judíos.

Cada día se hacen incursiones en el aparato geográfico extraordinariamente montado por Hamas en el territorio de Gaza, incluyendo kilómetros de túneles a más de 600 metros bajo tierra. Sabemos como se han financiado las operaciones de Hamas. Sabemos que Irán es cómplice del terror, al igual que Qatar.

También tenemos que oír las estridentes y repugnantes declaraciones de gobernantes de Oriente Medio como son las de la Reina Rania de Jordania, que nunca ha ocultado su feroz antisemitismo y su repudio a Israel, a pesar de que su marido, el Rey Abdalá es un aliado de Estados Unidos.

Pero, en mi opinión, el peor mensaje ha venido, directamente del Estado de Israel, que nos ha pedido, en declaraciones a la prensa, a todos los judíos, que tengamos cuidado y que no demos a conocer que somos hebreos. Que ocultemos nuestras kipás, nuestras estrellas de David, y que callemos para no ser víctimas de esta ola de judeofobia a raíz de la masacre del 7-O.

Esas palabras son vinagre puro para el alma de un judío. Y si no lo son, pues bien es hora de que empiecen a serlo.

¿Perdón? ¿Ocultar y negar mi judaísmo?

¿Y eso me la están pidiendo las autoridades del único estado judío del planeta?

Sinceramente, estoy asqueada.

Y más aún. Creo que en esta falta de respeto a los judíos y esta falta de dignidad del estado israelí, puede que esté la semilla que nos ha convertido en diana de tantos odios y tanta envidia y tanta injusticia.

Lo peor es que, a través de las redes, estamos viendo como muchísimos judíos han acatado estas órdenes y sugerencias y nos piden que hagamos lo propio.

¡Que vergüenza!

Luego tenemos a la banda de "Naturei Karta en Tierra Santa." Esta secta (que no merece llamarse de otra manera) está compuesta, desde su fundación en 1935, de judíos ortodoxos que consideran al Estado de Israel un anatema y abogan, a la par que los terroristas, por su destrucción.

Es decir, los enemigos de Israel están en Israel.

Purgarlos ha de ser nuestro objetivo. Purgarlos y condenarlos y callarlos, porque flaco favor nos hacen a quienes estamos orgullosos de ser hijos de David y de Salomón y de Raquel y de Esther.

El gobierno israelí ha sido brillante y ha sido falaz, pero jamás puede definirnos como judíos, ni podrá sentar cátedra de lo que somos como pueblo y como raza.

Pero estamos divididos y diluidos. Y ante todo, tenemos nuestro ADN cundido de miedos y de complejos mal hallados. Infundidos. Estamos acostumbrados a sabotear nuestra grandeza, y nuestra imparable pasión por mejorar la vida de toda la humanidad y firmar una paz eterna con quienes buscan destruirnos. Esos somos los judíos. Eso y mucho más.

Quizá, este nuevo micro Holocausto, nos tiene que abrir los ojos de una vez por todas. Ni ocultarnos ni bajar la cabeza. Lo contrario es menester y es urgente.

No sigamos la senda que estamos caminando, porque es obvio que nos hemos vuelto endebles y nos han perdido el respeto.

La victoria de Israel, frente a cualquier obstáculo, es, sin duda, un mandato de Dios. Pero esa victoria nos tiene que incluir a todos peleando frente al Goliat del odio y, más aún, la propagación de la ignorancia. Ningún judío, y quienes dicen apoyarnos, puede seguir siendo cómplice o indiferente a las amenazas que viven diariamente los que somos orgullosamente hebreos, aunque Jerusalén no sea nuestro hogar geográfico.

Todos los judíos somos Israel. Todos somos el pueblo de Abraham, de Isaac y de Jacobo.

Las Doce Tribus de Israel nos indicaron, desde un principio, el norte que ha de seguir con fe nuestro pueblo.

¿Bajar la cabeza? Solo ante HaShem. Nada ni nadie más.

El antisemitismo es nuestra lucha para alcanzar gloria eterna y demostrar, como lo hemos hecho siempre, que, por encima de todo el pueblo judío, ama la luz. La abundancia espiritual.

Los dejo con una frase extraordinaria de Rabbi Jonathan Sachs, bendita sea su memoria, que, como un faro de sabiduría y de teología judaica, nos dejó un legado maravilloso que nos debe acompañar y enorgullecer a todos. Dice así:

“¿Cómo pueden vivir con la constante amenaza de violencia y guerra? Eso requiere fe. Israel es el pueblo que siempre se mantuvo por la fe, fe en Dios, en el futuro, en la vida misma. Y a pesar de que Israel es un estado laico, su misma existencia es un testimonio de fe: la fe de un centenar de generaciones respecto a que los judíos retornarían; la fe que condujo a los prisioneros a reconstruir una tierra en contra de lo que parecía imposible de superar; la fe de que después del Holocausto el pueblo judío podía volver a vivir; la fe que al enfrentar la muerte continúa diciendo: escoge la vida”.

Judíos queridos del mundo, Dios está con nosotros. Brindemos por la victoria y por la paz. L'CHAIM!



Monday, September 18, 2023

La Democracia: Agonía y Extasis

 


Recuerdo el énfasis que dábamos en el colegio al estudio de la palabra "democracia." Memorizábamos su etimología con verdadera fascinación y repetíamos que la palabra se originaba del griego: "demos" que se traduce como personas y "kratos" que significa gobierno. Era una pregunta de rigor en todos los exámenes. Se hablaba de democracia, tanto en las clases de historia como en las clases de cívica, durante todos los 11 años de estudios primarios y secundarios.
"Democracia" era una palabra sacro-santa e incólume. Nos llenaba de orgullo saber que Venezuela era un país demócrata. Los años de dictadura estaban ya muy lejanos en los años ochenta que corresponden a la formación académica de mi generación.

En mi época la dictadura del General Marcos Pérez Jiménez recuerdo que salía en algún comentario suelto cuando íbamos por alguna autopista que había sido construida por el régimen o cuando vimos la exitosa telenovela de Julio César Mármol, "Estefanía" con Pierina España y José Luis Rodríguez "El Puma."
Dependía a quién se le preguntara, los ocho años de dictadura de Pérez Jiménez habían sido maravillosos y tranquilos o una verdadera tortura y una vergonzosa calamidad.

La democracia se celebraba en cada fecha patria. Y nosotros, que éramos muy niños, no podíamos más que creernos esa narrativa ilustre.

La década de los ochenta fue pasando y muchos nos dimos cuenta de que esa bendita democracia, que para tantos era una especia de vestal consagrada, se volvió de a poco una vulgar meretriz pisoteada por todos. En lo personal lo viví con la llegada del presidente Jaime Lusinchi y ya con el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez. Acababa de comenzar yo el 4.º año de bachillerato cuando explotó "El Caracazo" que nos tuvo encerrados sin clase por casi dos semanas.

En el año de 1990 salimos de Venezuela con un hartazgo a tope de la calidad de vida de Caracas, los atracos, y un largo y penoso etcétera. Estados Unidos fue nuestro destino, un país que adorábamos a distancia y donde tuvimos el privilegio de vivir extraordinarias vacaciones.

La democracia en los Estados Unidos era un pilar fundamental de la que había sido la nación más poderosa del planeta, no solo del hemisferio occidental. No, no, el planeta.

De hecho, la República de Norteamérica de mano de sus padres y genios fundadores ya nace como una democracia. Esta nación no conoce una dictadura en sus ya 247 años recién cumplidos. En Estados Unidos, la Constitución es la Ley. Con mayúsculas. Impepinable. El norteamericano siente una pasión por su historia y por sus orígenes.

O debería decir... sentía.

En la universidad tuve la oportunidad de estudiar Ciencias Políticas y supe desde entonces, y de esto hace ya casi 30 años, que en el mundo que nos estaba tocando vivir teníamos que entender de política.

Y nada más cierto.

La política, hoy por hoy, se aplica para todo y en todo, desde el núcleo familiar, las relaciones de trabajo y por supuesto, sus efectos en la forma en que nos estamos dejando gobernar en esta actual democracia "sui generis" que se nos está desvelando de a poco.

El naufragio de la democracia como sistema político podría tener décadas enteras, pero, como es obvio, hemos estado anestesiados o de plano engañados, por las personas que dijeron que velarían por nuestros intereses.

En un sistema político que se define como el gobierno del pueblo, eso es máxima traición. Pero lejos de exigir cambios y de parar en seco a quienes están dañándonos y empobreciéndonos, lo que hacemos es seguir dejándonos engañar. ¿Por qué?

La llegada de las redes sociales y el desbarajuste de nuestros valores judeo-cristianos han redefinido la política. De eso que no quepa la menor duda. La juventud tiene, en muchos casos, traspapelados sus ideales y lo que antes eran anatemas en una sociedad sana y bien fundamentada, ahora son la agenda máxima de los políticos. Tenemos, por ejemplo, el feminismo radical o los derechos LGTB o el aborto. Esto necesita su propio análisis.

Volviendo a la democracia...

Si prestamos atención a las tertulias políticas y a incontables análisis de Youtubers y usuarios de X (Twitter) verán repetidísimas veces la frase "hemos perdido la fe en la democracia." Fíjense y verán.

Vaya por delante qué fe, como tal, solo ha de tenerse en Dios. La palabra correcta sería "confianza." No confiamos en la democracia. Hemos dejado de comprenderla o es que, tal vez, se ha reformulado, y lo que hoy por hoy llamaos democracia es una tiranía encubierta.

Veamos...

Como ya dicho, la democracia en los Estados Unidos viene de nacimiento. Antes de la fundación de la república, América del Norte eran un puñado de provincias controladas por la Corona Inglesa.

¿Pero podríamos decir lo mismo de América Latina y de Europa?
Hay una realidad que creo que muy pocos hemos tomado en cuenta. Tanto el ADN hispanoamericano como el ADN europeo, por más que haya habido una evolución histórica, tiene muy bien grabados siglos enteros de dictaduras o monarquías absolutistas. Por ejemplo, antes de la conquista de Hernán Cortés, la hoy república mexicana tenía un régimen, no solamente absolutista, sino abominablemente sangriento y aterrador como el azteca. Esto va para los acomplejaditos que quieren que España pida perdón por la Conquista.

Otro ejemplo...Rusia. El ruso tiene una adoración nata por los zares. Esa historia, sobre todo con ese fin tan trágico, está clavada en el alma rusa por siempre. Vladimir Putin es un zar en toda regla, aunque no ostente el título de zar como tal.

¿En Venezuela, alguien de verdad piensa que nuestro Libertador, Simón Bolívar, como político, era un demócrata? No. Era un dictador al cien por cien.

Europa, hasta hace menos de ochenta años, que históricamente es como decir "ayer," vivió la brutal dictadura de Adolf Hitler y su Tercer Reich. Hasta "ayer" una buena parte de Europa estaba presa detrás de la cortina de hierro (que luego resultó de humo) de la Unión Soviética.

Haciendo este inciso, podemos entender que no ha sido nada fácil ni, por un lado, implementar regímenes completamente democráticos, ni, por otro lado, entenderlos y defenderlos. Conocemos lo básico, como podría ser el voto. Pero siendo una sociedad tan infinitamente debilitada y hasta ignorante. El derecho al voto lo hacemos mal. Ergo, nos están gobernando imbéciles.

Ya decía Platón: “Uno de los castigos por rehusarte a participar en política, es que terminarás siendo gobernado por hombres inferiores a ti."

En mi opinión, hay dos factores que han contribuido a la degeneración, tanto en su concepto como en la práctica, de la ya mentada y maltrecha democracia.

La primera.

Las redes sociales. La revolución tecnológica de la llegada de foros abiertos donde cada usuario tiene la palabra cada día a cada instante, lo cual ya, de por sí, definiría a la democracia inequívocamente, se ha vuelto un instrumento para destrozarla. Es una herramienta perfecta de manipulación de masas y, como se ha podido ver en los últimos años, una fuente de censura y de coerción a la libertad de expresión.
De igual manera, el mal uso de las redes sociales ha creado monstruos políticos que entre hashtags y "selfies" han avivado las llamas del populismo, alimentando, de este modo, lo que muchos conocemos como el Socialismo del siglo XXI. Y si bien, el nuevo socialismo tiene muchísimas variantes que no vamos a nombrar ahora, casi se puede decir que hubiese sido casi imposible de implementar sin la llegada de las redes sociales y YouTube.

La segunda.

La política se ha convertido en un negocio. En nuestras sociedades capitalistas, no se derrocha ninguna oportunidad de rentabilizar. La política es el nuevo "El Dorado." De aquí que de pronto cualquier "hijo de vecino" inepto, pero ambicioso, se enchufa en algún partido político. Para lo que sea.

En una democracia, cabe destacar, el sueldo de estos inútiles, lo pagamos nosotros.
Dentro del negocio tenemos que incluir, sin ninguna duda, las agendas ideológicas y las fortunas que su aplicación y difusión generan en los bolsillos de los políticos que gustosamente las adoptan. La política de hoy la controlan las agendas de turno. Las agendas de turno crean a los políticos. Los políticos enajenados con el poder se rehúsan a abandonarlo. La eternización de este poder los hace pisotear y violar a la Constitución. Esta violación constante y sonante es el fin de la democracia.

¿Ahora si lo entendemos?

A cuenta gotas (ojalá el proceso fuese más agresivo y más unánime) nosotros, el pueblo, los ciudadanos, nos hemos vuelto más incrédulos y decepcionados de la democracia, que alguna vez vimos como nuestro presente político indestructible y perfecto.

¿Qué podemos hacer? ¿Qué nos toca hacer?

Primero que nada, despertar. Tomar consciencia de que, como dijo Platón, la indiferencia que tenemos día a día con todo el proceso político y social de nuestra nación (pongamos aquí cualquier país occidental) son los factores que hoy por hoy hemos tenido que lamentar y sufrir. Por lo tanto, es imprescindible estudiar la situación política actual--en todas partes. Y tomar esa educación por nuestra cuenta. Despertar el interés por conocer diferentes narrativas y rechazar cualquier propuesta que se nos quiera dar por los medios convencionales.

Segundo, y esto va para todos, dejar de pensar en política como izquierdas o derechas. Las marramucias las están cometiendo todos contra todos nosotros. Como ha dicho recientemente el periodista español Federico Jiménez Losantos, la política de izquierdas se enfoca mayoritariamente en ideologías. La política de derechas, en valores. Esto es muy cierto, como base, pero bien que vemos a los unos y a los otros venderse sin rubor, a las diferentes agendas.

Tercero. Aprender los principios básicos (y avanzados) del uso de la propaganda. Esto aplica a los discursos políticos, a los medios de comunicación y al negocio del entretenimiento. Estamos bombardeados por propaganda. No se salva nadie. Ni siquiera (o quizá principalmente) los niños. Si sabemos detectar tanto lo aparentemente subliminal como lo más descarado de la batalla cultural, seremos vencedores. Hay que estudiar la propaganda.

Cuarto. Paciencia y perseverancia. Los tentáculos que actualmente aprisionan la política y la ideología colectiva del mundo tienen que ser destruidos, pero, muy lamentablemente, no existe actualmente ni un partido político y/o un personaje capaz de revertir el daño en su totalidad. Para los que somos de derechas, vemos con mucha preocupación la idolatría del vulgo (y sobre todo) los más jóvenes, a personajes tan nefastos como un JavierMilei en Argentina, el vomitivo neo-falangismo que ha resultado apoyar Vox, alguna vez liberal conservador, o la inminente llegada al poder en Alemania de un partido como "Alternativa para Alemania." Es decir, hay una obvia ola de radicalismo, que si bien va contraria a muchas de las políticas de izquierda y progresistas que padecemos, también traen sus bemoles y pueden ser contraproducentes. A estos también hay que declararles la guerra.

Quinto. Crear consciencia. Una vez captada esta nueva manera de hacer política, allí sí toca enorgullecernos de que somos una democracia. Y empezar a contra atacar con la más sólida e irrefutable verdad. Esa verdad que sabemos en nuestro corazón es inmutable e infalible.

No podemos asegurar que el mundo tenga ganas de seguir dando votos de confianza a un régimen tan vapuleado y que se ha vuelto débil. Pero como en todo lo que queremos que cambie, la primera piedra contra el mal la lanzamos nosotros. Lo que tenemos que hacer sin miramientos es tener puntería.

Yo propongo, sí, una democracia, que devuelva su “santidad” a una Constitución. Que sea devoto de un Orden Divino, que estructure la ley y el orden (ojo que no me refiero a un régimen teocrático, si no de una estructura que se acople a nuestros bien ponderados y necesarios principios judeo-cristianos) y que respete a rajatabla la necesidad de libertad de expresión que tenemos como ciudadanos. Recordar que lo único soberano en una democracia es el pueblo y su voz a los más altos decibeles posibles.


Seamos Guerreros de la Luz---no de Tablero!

En el año 73 AC, Roma vio los cimientos de su República temblar como pocas veces. Revueltas habían sido vividas. Hazañas habían sido contada...