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Monday, November 25, 2024

El Filantrocapitalismo: La Mafia detrás de la Buena Fe


El 24 de Junio de 1859 sería el día que cambió la vida de un joven de 31 años llamado Henry Dunant.

El nombre puede que no sea reconocible a simple vista, pero Dunant estaba lejos de ser un suizo más que viviría en el complejo mapa sociopolítico de la Europa del siglo XIX.

Dunant fue un emprendedor, banquero y filántropo con una fortuna que lo llevaba asiduamente a Argelia, entre otros rincones donde se movían negocios importantes.

Pero ese verano de 1859, Dunant estaba de paso por el norte de Italia, donde, para su desgracia, se encontró justo con los despojos de la Batalla de Solferino, donde combatieron austríacos y franceses y Cerdeños (también conocidos como "piomonteros"), dejando un saldo, aquella noche de 40,000 muertos y heridos, estos últimos abandonados a su miserable y triste suerte.

Dunant, inmediatamente, se puso a las órdenes para salvar a cuantos hombres se pudiera, incluso sin tener en cuenta a qué bando pertenecían.

Esta terrible experiencia lo lleva, en noviembre de 1862, a publicar un libro autobiográfico que llamaría Dunant "Un Recuerdo de Solferino."

Esta publicación sería la primera piedra, al menos de un punto de vista ideológico, de lo que luego se conocería como "La Cruz Roja."

Dunant escribiría así en sus memorias: "(la) finalidad será cuidar de los heridos en tiempo de guerra por medio de voluntarios entusiastas y dedicados, perfectamente calificados para su trabajo..."

Para Dunant era menester que quienes conformasen estas sociedades humanitarias, y esto es importante, fueran al cien por cien neutrales, y que su único objetivo fuera prestar ayuda a quienes lo necesitaran en cualquier catástrofe--sin miramientos.

El gran sueño de Dunant se vio hecho una realidad cuando en 1863 se celebra en Ginebra (Suiza) el primer comité Internacional de la Cruz Roja.

En ese congreso se acordaron varias propuestas unánimemente, entre ellas, claro está, el utilizar el símbolo de la bandera blanca con la cruz, valga la redundancia, roja, y el que los hospitales militares mantuvieran esa objetividad e independencia que tanto remarcaba Dunant.

Y así, hoy por hoy, cada 8 de Mayo (fecha natal de Henry Dunant) se celebra el día internacional de la Cruz Roja.

Pero este cuento de hadas tan idóneo está lejísimo, en el siglo XXI, de honrar la memoria de su fundador--y mucho menos de sus metas y sus destacadas siglas.

La Cruz Roja ha resultado ser una de las entidades más corruptas que existen. Y posiblemente, un eje fundamental para que las agendas ideológicas hayan tenido tanto auge, temática recurrente en este medio.

Para entender el porqué una institución tan sagrada y tan moralmente imprescindible para el mundo haya caído por un despeñadero, tenemos que estudiar qué se esconde detrás de estos esfuerzos maquiavélicos que corren como lava sobre el manto inmaculado de una de las banderas más reconocibles de Occidente.

Para ello nos vamos a remitir a las palabras de quien ha de ser el Ministro de Sanidad de la nueva administración de Donald J. Trump, el señor Robert Kennedy, Jr.

En el año 2021, Kennedy escribió "Real Anthony Fauci: Bill Gates, Big Pharma, and the Global War on Democracy and Public Health," que podemos traducir como "El Verdadero Anthony Fauci: Bill Gates, Las Grandes Farmacéuticas y la Guerra Global a la Democracia y a la Salud Pública."

Kennedy, como abogado, se ha enfocado muchísimo en temas como el fraude de las inversiones medioambientales y fue un gran crítico de la gestión de las vacunas del Covid-19. Hoy en día es mucha la certeza que vemos en su discurso, que bien quisieron callar varios medios de comunicación convencionales.

Sus teorías, hace tal vez una década, o, incluso, menos, hubieran caído en oídos sordos, o, peor aún, en ese "matrix" que llamamos "teorías de la conspiración."

Pero corren, gracias a Dios, tiempos nuevos, donde, nosotros, los ciudadanos, queremos quitarle la máscara a cuánto falsario y cuánto villano ha penetrado nuestra sensatez, nuestra cultura, y, las aulas de nuestros niños. Esta última una cruzada imprescindible para el hijo de Robert Kennedy y sobrino de John F. Kennedy--para los que no sabían ese especial "background" del flamante ministro de Trump (un Republicano)

En su libro, Kennedy, hace un análisis minucioso, acompañado de cifras y testimonios de lo que se denomina como "filantrocapitalismo."

A la cabeza de este movimineto está, nada más y nada menos, que Bill Gates, a quien bien podríamos denominar el Padre Fundador de la Agenda 2030.

Gates, bien que podría llenar páginas enteras de un ensayo que ponga la lupa en sus maniobras menos que deplorables a lo largo de las últimas décadas.

Pero hoy nos vamos a enfocar en una de las maneras en que Bill Gates ha podido alimentar sus arcas que ya suman aproximadamente $162 billones!

Su inmensa fortuna alega Kennedy, se ha basado casi íntegramente en gestionar diferentes aristas de la agenda global, como es, por ejemplo, el haberse adueñado prácticamente a base de consorcios y generosísimas donaciones, de la Organización Mundial de la Salud, a quien Bill Gates maneja como un títere.

Matthew Bishop, ex editor de la revista "The Economist" publica un libro, en el 2008, llamado: "Philanthrocapitalism: How the Rich Can Save the World" (Filantrocapitalismo: Cómo los Ricos Pueden Salvar el mundo) donde explica:

"A grandes rasgos, el filantrocapitalismo es una forma de filantropía en la que las personas ricas intentan resolver con sus fortunas grandes problemas sociales, utilizando métodos similares a los que podrían usar en sus empresas."

Pero para nuestro estupor, lo que verdaderamente está pasando es que para los que ejercen este altruismo degenerado y falso, la verdadera meta no es la ayuda humanitaria. De hecho, a Bill Gates lo acompaña en esta empresa ideológicamente malversada, otro monstruo, a quien también hemos puesto el foco, el señor George Soros.

De acuerdo con Kennedy, tanto Gates como Soros han amasado sus interminables fortunas ejerciendo todas las técnicas habidas y por haber para pedir préstamos a multinacionales, e incluso, a países como Dinamarca, a quien Gates trató de manipular para llevar sus negocios de farmacéuticas a Africa, donde, pudiera ser que las políticas de la "Bill and Melinda Gates Foundation" sea responsable del empobrecimiento e incluso el alto índice de hambruna de más de 30M de ciudadanos.

Pero de estos escándalos nadie habla, porque si hay algo que sabe manejar bien el filantrocapitalismo es la manipulación de datos y la desinformación. Para que nos entendamos, las "fake news."

Y es aquí donde debemos plantearnos la hipótesis, si nosotros, de buena fe, mal informados sobre temática de salud, medio ambiente y agricultura, entre muchos otros, estaríamos cayendo en una trampa casi mortal, de la que apenas, podríamos estar aprendiendo a sobrevivir.

He querido encabezar este artículo haciendo mención de la Cruz Roja, porque ésta podría ser, en este momento, quien estaría causando una riada de malversación de fondos, que, en realidad, van a parar a manos de mafias en su máxima expresión, y cómo mínimo a chiringuitos de dudosa reputación, hiperfinanciados por gobiernos progresistas en todo Occidente.

Para exponer la corrupción de esta institución maléfica--que ya no benéfica--tenemos que remontarnos a España, al 29 de Octubre, cuando el fenómeno conocido como "gota fría" caracterizado por lluvias torrenciales e inundaciones, barrió las calles de Paiporta en la comunidad autónoma de Valencia, dejando un saldo real de más de 2000 muertos y desaparecidos.

De esta tragedia, muy convenientemente, y muy a la usanza de un gobierno tiránico como el de Pedro Sánchez, las cifras exactas y la opinión pública han sido secuestradas y los medios de comunicación han sido--una vez más--puestos en evidencia como meras agencias de publicidad para quienes subvencionan la publicidad institucional.

En pocas palabras, la censura ha sido férrea y desvergonzada.

Pero, afortunadamente para el mundo, la red social X (antes Twitter) se ha llenado de testimonios valiosísimos de víctimas y de voluntarios. 

X ahora está en manos de Elon Musk, otro funcionario de la administración Trump---y un filantrocapitalista de los buenos. Su finalidad es firme y contundente, y es acabar de raíz con el wokismo a nivel mundial y, en EEUU, reducir el gasto público que ha ido, precisamente, a parar en manos de agencias, comisiones y ONGs con fines oscuros.

Pero lo que resalta a la vista de las experiencias de los españoles, especialmente, los valencianos, es la pésima gestión de la Cruz Roja.

Dada la mala propaganda que ha recibido en estas últimas semanas, usuarios de la red social, se han creado una brigada especial donde se ha destapado el verdadero negocio detrás de la bandera blanca con su simbolismo universal de ayuda humanitaria.

El ex diputado Pablo Cambronero, por ejemplo, ha dado una entrevista en días pasados con respecto a la llegada de la Cruz Roja que puede dejarnos helada la sangre.

Esta institución posee lingotes de oro, invierte en la bolsa, y tiene un presupuesto de más de 500M de euros, y posee inmuebles de los que crea lucro alquilándolos para diferentes actividades, todo esto mientras recibe cientos de millones en donaciones de gobiernos alrededor del mundo.

Pero aún hay más...

El periodista Unai Cano, que ha contribuido con diarios como "La Gaceta de la Iberoesfera" y cuenta con más de 46 mil seguidores en Twitter (X), ha podido entrevistar a voluntarios de la Cruz Roja y estos han dicho que lo que la Cruz Roja es, hoy en día, es una ONG dedicada a la inmigración ilegal, de la que recauda millones de euros.

Como dato curioso, sólo España ha donado 100M de euros en esta semana para la gestión de los migrantes magrebíes y de otras naciones africanas que se acercan por docenas a las costas españolas de las Canarias, y que luego son llevados a la península.

Dice Cano que para Valencia fueron destinados unas pocas unidades de la Cruz Roja, que encima, llegaron tres días después de la tragedia.

Con cada patera o cayuco que alcanza las orillas de Canarias, ya hay mínimo 20 unidades de la Cruz Roja esperándolos para, entre otras cosas, hacerse "selfies" con las voluntarias y formar paripés.

La terrible deriva de la Cruz Roja podría ser apenas la punta del iceberg y detrás de esta red de corrupción, en la que sin duda, podríamos estar hablando, incluso, de delitos tan graves como el tráfico humano, la esclavitud clandestina del siglo XXI, está, en mi opinión alimentada por la campaña de propaganda, quizá, sólo comparable a la existente en el Tercer Reich.

¿Qué otras industrias alimentan este filantrocapitalismo impune? No puede saberse con exactitud, hasta que no salgan a la luz más datos y más testimonios. ¿Tráfico de armas? ¿Malversación de Fondos?

En el caso de Cruz Roja, tomando en cuenta la fortuna que amasan, es absolutamente inconcebible, cómo ha salido a relucir, en el caso de España, que sólo un 10% de sus ingresos va a parar a las manos de los necesitados.

Vuelvo y repito, esta información, sólo circula en redes. Los medios están pagados y están controlados para seguirnos vendiendo la imágen de la Cruz Roja que vemos en estampitas de la Segunda Guerra Mundial.

Pero lo más alucinante es que se juegue con la buena fe de un ser humano para hacerle donar dinero a una organización que puede estar financiando negocios y mafias manchados de sangre.

Pero no debería extrañarnos que seamos tan inocentes. 

Los creadores de las agendas ideológicas siempre tienen un discurso muy bien preparado para engañar y manipular. Y, claro está, no hay quién no se haya conmovido hasta las entrañas con las imágenes devastadoras de una catástrofe como la ocurrida en Valencia el mes pasado, o los huracanes que abaten a la península de Florida cada año.

Claro está, que la idea no es que desaparezcan las organizaciones benéficas de ninguna manera.

Lo que tiene que pasar---y está pasando---es que sus reglamentos sean expuestos y que se les exija a rajatabla el buen uso de ellos.

Nuestros gobiernos, de a poco, han entrado por el aro, como se dice popularmente, y las ideologías progresistas están caducando dado que nunca pretendieron ayudar a prosperar a nadie.

Hay una nueva ola de sensatez que arrasa a nuestras instituciones y que sabe que tiene que destruir a la Agenda 2030 y sus futuras versiones, para no dejar que vuelvan jamás.

Pero también ha de cambiar el ciudadano.

En España, por ejemplo, a través de X se quiere hacer un llamado para que cualquier donación monetaria sea dada a los valencianos directamente. De hecho, la Cruz Roja, vergonzosamente, ha rechazado ayuda humanitaria de comida y recursos materiales, y exige sólo dinero.

El capitalismo, o el ánimo de lucro, que no es ningún delito, ojo!, ¡no debe mezclarse con la filantropía, o el arte y la voluntad de ayudar y hacer el bien.

Personajes como Gates o Soros, han hecho que este término, el filantrocapitalismo, parezca una agenda satánica, cuando pretende, en teoría al menos, solventar muchos problemas urgentes del mundo.

Quiero dejarlos con una reflexión...

Nosotros los judíos, tenemos en altísima, pero altísima estima el dar. Dar, incluso, hasta nuestra inconveniencia e incomodidad. 

La palabra "mitzvá" en el judaísmo significa, literalmente "conexión," pero en nuestra vida cotidiana, en nuestra comunidad, se entiende como una "buena acción."

El Rabino Tzivi Freedman, aprendiz del gran Rebbe Menachem Mendel Schneerson, nos dice:

"El significado simple de la palabra mitzvá es “orden”. Esta palabra figura alrededor de trescientas veces en distintas formas, con ese mismo significado, en los Cinco Libros de Moisés. El Talmud menciona que en el Sinaí se le entregaron al pueblo judío 613 mitzvot. Hay numerosos códigos –en especial el Sefer Hamitzvot de Maimónides– que proporcionan listas detalladas. Entre dichas mitzvot, podemos mencionar actos de diversa índole, tales como tener hijos, declarar la unidad de Di-s, descansar al séptimo día, no consumir cerdo, colocarse tefilín en el brazo y en la cabeza, construir un Templo en Jerusalem, designar un rey, obedecer a los sabios y otorgar préstamos sin interés. En nuestra sección Una Mitzvá en un Minuto, vas a poder encontrar varios ejemplos prácticos de las distintas mitzvot.

En el uso cotidiano, la mitzvá suele significar la "buena acción”, como, por ejemplo, cuando la mamá le dice a su hijo: “Por favor, haz una mitzvá y ve a ayudar a la señora Goldstein con las bolsas”. 

De hecho, la comunidad de Chabad-Lubavitch, liderizada por el Rebbe entre 1951 y 1994, dedica una gran parte de su obra a la caridad y a la ayuda humanitaria.

Yo considero que como seres con alma, hechos a la imagen y semejanza de Dios, estamos creados para tener un corazón generoso y para compartir nuestra abundancia con el prójimo.

Pero nunca a costa del engaño y traicionando toda moral y todos nuestros principios.

Tengo mucha fe que volveremos a sentirnos, como mínimo, confiados, en la existencia de la filantropía bien allegada.

Pero para ello nos corresponde estar despiertos.

Decía San Agustín: "Da lo que tienes para que merezcas recibir lo que te falta."

Nuestra sociedad es por naturaleza capitalista y tenemos nuevos aliados y nuevos líderes. ¡Vamos por buen camino!

Pero mucha atención a esas palabras del Chapulín Colorado, que nos hizo tanto reír como reflexionar en tantas tardes de nuestra infancia:

¡Que no se aprovechen de nuestra nobleza!

Monday, September 2, 2024

La Plutocracia: La Inyección Letal de las Democracias de Occidente


En 1979, el Dr. Francisco José Herrera Luque, médico, novelista y diplomático venezolano (1927-1991) publicaba la que fuera su obra más conocida: "Los Amos del Valle."

En una estampa que nos recuerda de alguna manera al “Purgatorio” de Dante y su "Divina Comedia," su protagonista, Don Juan Manuel Blanco y Palacios, es llevado de la mano de una esclava de sus antepasados, la Negra Rosalía, por un sin fin de secretos menos que honrados de la familia de Don Juan, que siempre se jactaba de su linaje, de su casta y abolengo.

Pero esta novela, rica en ambos prosa y personajes (muchos de ellos tomados de la vida real) la característica principal es que narra los hechos que nos llevan desde el génesis del Valle de Caracas (fundada en 1567) hasta el bautizo del niño Simón, el único hijo varón de Don Vicente Bolívar y Ponte y María Consuelo Palacios y Blanco, a quien nuestra historia conocería como "El Libertador."

En conjunto, "Los Amos del Valle," narra las anécdotas, entre lo real, lo histórico y lo ficticio de una veintena, aproximadamente, de los llamados "mantuanos."

En el lenguaje coloquial de Venezuela, los mantuanos eran blancos criollos, la mayoría de orígenes Europeos (sobre todo español) pertenecientes a la aristocracia de aquellos primeros siglos cuando fuimos Capitanía General del Virreinato de Nueva Granada.

Los apellidos de estos mantuanos no nos son para nada extraños a los que estudiamos en colegios de Caracas. Hablamos, claro está de los Bolívar, los Palacio, De La Madriz, Lovera, Blanco, Ponte, Herrera, etc. etc.

Lo interesante de esta narrativa es que nos deja muy claro que aquella Venezuela del siglo XVIII fue, sin duda alguna, una Venezuela gobernada por la más alta alcurnia. Los mantuanos tenían no sólo el poder económico, sino también tenían extraordinaria influencia política y social.

Y puede que siga siendo este el caso de la Venezuela de hoy, narco y Castro-chavista, con diferentes apellidos, claro está...pero eso es otro tema.

He querido hacer esta introducción para ilustrar el concepto de nuestro análisis del día: 

La plutocracia.

¿Qué es, señores, una plutocracia?

La definición, como tantas otras, nos viene de la antigua Grecia. La palabra "ploûtos" significa riqueza. La palabra "krátos" significa poder. 

Pero hay más...

"Ploûtos" se deriva de Plutón, el dios del inframundo de acuerdo con la mitología romana. Y era popularmente reconocido que todas las riquezas minerales de la tierra yacían, precisamente, en el este averno, este submundo.

Es decir, la plutocracia, es el gobierno de los ricos, los poderosos, los más influyentes, PARA los más ricos, los más poderosos y los más influyentes.

A pesar de que este constructo etimológico, "plutocracia," data de 1631, es más que conocido que este tipo de gobierno, o quizá debemos llamarlo sub-gobierno, ya se veía ampliamente practicado en Grecia, precisamente (la supuesta cuna de la "democracia") o en el vasto Imperio Romano (la plutocracia romana la vemos explicada exquisitamente en la saga de la novelista australiana Colleen McCullough (1937-2015) llamada "Los Maestros de Roma" que comprende un conjunto de siete novelas.

También se dice que en la Venecia renacentista se vio claramente la dinámica de una plutocracia, de la que podrían haber participado familias como Los Medici.

Hay quienes afirman que el reinado de los Luises de Francia, hasta la Revolución Francesa, fue una plutocracia.

El denominado "Zaibatsu," terminología japonesa que significa "élite financiera" que llevó las riendas de la industrialización del imperio previo a la Segunda Guerra Mundial, tenía todas las condiciones de ser una plutocracia.

Ahora, quizá la plutocracia más influyente de todo Occidente podría ser ni más ni menos que la de Los Estados Unidos de América. Hasta nuestros tiempos.

Veamos...

Hay quienes afirman que los últimos 50 años de la política de Norteamérica ha sido controlada por una cúpula tanto inmensamente afluente en lo económico, como delirantemente ambiciosa en lo político.

De hecho, cuando se trae a colación la posible "plutocracia" americana, no solamente nos llegan a la mente familias tan rancias como los Kennedy, los Rockefellers, o los Rothschild, sino que podríamos haber heredado un régimen plutócrata de los mismísimos Padres Fundadores, que estructuraron a la recién nacida república con varias políticas y leyes para proteger a los más poderosos (incluyéndose ellos) y los que poseían control de las grandes industrias de aquellos tiempos, que a la vez poseían una multitud de riquezas debido a los negocios de bienes raíces.

Ahora, para detectar la presencia de una célula plutócrata en la Norteamérica del siglo XXI, o en cualquier parte del mundo, tenemos que saber que para que haya plutocracia tiene que haber una amplia y fortísima presencia del capitalismo.

Para un gobierno de élites sin capitalismo no hay paraíso.

El capitalismo, como ya hemos analizado en artículos anteriores, no es, en sí un problema. Al contrario, el capitalismo bien encausado, sano y próspero es lo que va a promover una economía pujante y un desarrollo de empleo y bienestar.

Sin embargo, una desviación de estas intenciones pueden ser probadamente letales para quienes conforman el verdadero tesoro de una sociedad sana: nosotros, ese "We the People" que lo conformamos los ciudadanos de a pie, como se dice.

Nosotros somos los que hemos dado, nunca mejor dicho, el voto, a quienes se alzan con el poder para, supuestamente, ver por nuestros intereses y nuestro bienestar.

Si una democracia (el gobierno del pueblo) se ve infectada por las intenciones plutocráticas de una élite, podríamos estar hablando de un cáncer maligno que aislaría a una gran parte de la población que se vería traicionada, y que se daría cuenta de que está poniendo todo su esfuerzo y el sudor de su frente en ensalzar y entronar a un grupo de personas que sólo quiere su propio bienestar y el de otras élites.

Al ciudadano lo justo. O quizá nada.

Pero digo más...

Puede que haya que inventar una rama de principios oncológicos para el estudio de nuestra sociedad actual, plagada de tumores malignos para los cuales dudo haya quimioterapia efectiva.

La plutocracia podría ser un síntoma de esta decadencia, y se afirma que una plutocracia es más común encontrarla en estructuras sociopolíticas de índole totalitaria o absolutista.

Pero lo más desconcertante es que de "cara a la galería" podríamos tener cortinas de humo tóxico, induciéndonos en una especie de viaje psicodélico para hacernos pensar que estamos en una democracia sólida. Cuando la realidad es que nos han robado nuestra soberanía. Nuestra fuerza. Nuestra razón. Nuestro poder.

Es casi imposible aceptar que podemos estar viviendo una era, sobre todo en Occidente, donde nos han hecho sufrir un coma inducido para que grupos elitescos sin escrúpulos sean los que manejen los ejes, no sólo de lo económico, que por supuesto, sino de todas las áreas vitales para nuestro crecimiento personal, emocional y espiritual.

Es decir, somos una ruina a los pies de los verdugos a quienes nosotros hemos dado el hacha para nuestra ejecución. 

Sin ánimo de ser reiterativa, pero es vital que comprendamos que no existe en ninguna parte del globo un gobierno que se haga llamar a sí mismo una plutocracia. Eso no ha existido históricamente y no podemos referirnos a ninguna nación como plutócrata.

Sin embargo, muy tristemente, los plutócratas se sientan en sus tronos plácidamente, y desde allí mueven los hilos, y son, para nuestra desgracia los grandes amos del valle ideológico que nos está aniquilando.

La "Agenda 2030" (y, ojo, que ya se está hablando de la "Agenda 2050") per sé no es un gobierno. No está estructurada como un gobierno. Pero es, sin miramientos, una plutocracia de rápido y virulento avance. Una pandemia que se ha apoderado de todas las esferas económicas y que benefician únicamente a quienes la aprueban y se hacen cómplices de su expansión por todo Occidente.

Las mafias que financian las políticas migratorias que vemos afectar no sólo a Estados Unidos, sino, quizá con mayor riesgo y consecuencia a Europa, son una plutocracia enferma de poder que al beneficiar a las seudo ONGs y aupar el tráfico de seres humanos, dan la espalda a los millones de ciudadanos que ya han pagado un altísimo precio por tener escoria en sus calles, en sus barrios, con el beneplácito de políticos que lo dan todo por un puñado de votos---y generosas comisiones.

Quizá otro escenario de una plutocracia encubierta la vemos más de cerca, en nuestra propia vida, en nuestros propios trabajos, donde empezamos a vivir en carne propia la intromisión a diestra y siniestra del lobby LGTBQ. 

Las empresas, para tener mejores ratings y altos porcentajes de ventas, se pliegan ante las exigencias de la propaganda para ya no sólo tener en nómina empleados que cumplan con los "requisitos" de diversidad, sino que a los empleados se nos obliga a seguir un protocolo durísimo en el trato hacia estos empleados "especiales," al punto que somos castigados por el absurdo de no "usar los pronombres adecuados." Es decir debemos ser sometidos a los delirios de una minoría.

Obviamente los empleados, sean cuales sean sus credos y sus valores, obedecemos (sabiendo que nuestro empleo estaría en riesgo) las reglas de las cúpulas que manejan los designios de la empresa. Y estas, a su vez, son esclavas de la falta de escrúpulos de las corporaciones que rigen la élite laboral.

Y para quienes quieren ser optimistas y alegar que sólo "los malos" son capaces de aupar la propagación de gobiernos plutócratas en las sombras, pues hay malas noticias...

Las políticas conciliatorias de Donald Trump, que ha sido conocido por décadas, como un as de las negociaciones, son comúnmente criticadas y analizadas por quienes afirman que los EEUU se ha convertido en un régimen plutócrata.

Los Trump, con todo y sus políticas acertadas para el crecimiento económico de EEUU, y sus aspiraciones a gobernar por y para el ciudadano de clase media, podrían estar ayudando a los plutócratas que se han establecido en nuestras altas esferas de poder.

Las políticas económicas del ex Presidente han dado grandes ganacias, grandísimas, a las industrias farmacéuticas y, sobretodo, a la industria de fabricación de armas, que son quizá las más descaradas plutocracias que existen donde se benefician ya no sólo las grandes firmas como podrían ser Pfizer o Lockheed Martin, así como también, sin duda alguna Blackrock y Vanguard, de las que seguiremos comentando en futuros artículos.

Pero este ferviente y despiadado capitalismo mal encausado nos sigue tocando de cerca...

Nuestros doctores. Los médicos de hasta 45 estados de la Unión Americana, han encontrado maneras muy prolíferas de aceptar pacientes que tengan un alto nivel económico.

Tal es el caso del programa MDVIP, fundado hace 24 años y con sede en Boca Ratón, FL. Esta compañía ya cuenta con más de 1,100 médicos en toda la nación. Podría parecer poco, pero cada día se afilian más doctores de diferentes especialidades.

El quid de MDVIP es que el médico afiliado a este programa cobra una cifra que oscila en los $2,000 anuales por paciente en algunas ciudades, con la promesa de un servicio más completo y "personalizado."

Con este programa los médicos reducen su nómina de pacientes a más de la mitad, obligando a una gran mayoría de personas a tener que buscar a otro médico, aun si éste haya sido su doctor de confianza por décadas. 

Hay que recalcar que MDVIP no es reconocida por la mayoría de los seguros.

En el 2021 MDVIP fue adquirido por Goldman Sachs, una de las compañías bancarias más poderosas de EEUU, en el puesto número 55 de las compañías "Fortune 500" con ganancias de más de $46 billones de dólares sólo en el año 2023.

Creo que nos vamos entendiendo...

La salud, que es el bien más preciado que tenemos, y que no tiene precio alguno, ahora también empieza a ser exclusiva para quienes puedan pagar el precio.

Y hemos de hacer un inciso, porque esta férrea crítica a las plutocracias escondidas en nuestra sociedad, no han de ser, por nada del mundo, una discusión centrada en ideologías políticas. No es un debate entre progresismo y derechas.

Los que somos conservadores, tenemos una firme consciencia de que una sociedad bien constituida debe tener una relación óptima con el esfuerzo y la dedicación. Y este esfuerzo ha de verse bien compensado y remunerado. El capitalismo per se no es nuestro enemigo.

Pero se han perdido los estribos. Se ha querido “capitalizar” al mal. Se ha querido imponer una propaganda que mancha de sangre a nuestras democracias. Que erosiona nuestros cimientos. Que hipnotiza a nuestros jóvenes y nos reduce a escombros indescriptibles.

Una vez más, tenemos que volver la vista hacia nosotros mismos. La responsabilidad vuelve a encontrar un crisol en nuestras manos.

Quizá para detectar la presencia de células plutócratas en nuestra sociedad, debemos estudiar las consecuencias que sufrieron las antiguas civilizaciones. ¿A qué las llevó? 

Tendremos que volvernos todos un poco de antropólogos, un poco de arqueólogos quizá...

Es maravilloso poder leer infinidad de biografías de grandes empresarios que se hicieron a sí mismos con esfuerzo y con habilidad y pericia. O quienes multiplicaron como panes una fortuna familiar dilapidada por los malos tiempos. Todas estas hazañas son loables.

Así como es imprescindible aplaudir las estrategias de las nuevas generaciones, como los millennials, que poseen una inteligencia inigualable para la creación de pequeños negocios o "startups" que bien podrían ser los futuros "Google" o incluso una versión limpia de "Facebook" bien alejada de la política, y ampliamente benefactora de sus usuarios

Para los plutócratas en ciernes, los dejo con una frase del filósofo y poeta Hindú Rabindranath Tagore (1861-1941):

"Llevo dentro de mí mismo un peso agobiante: el peso de las riquezas que no he dado a los demás."

Las avenidas están allí, en frente de nosotros, si las queremos ver. 

Y todas ellas, como se dice popularmente, llevan a Roma.

Y esa "Roma," es nuestra libertad. Nuestra prosperidad y, claro que sí, nuestra infinita generosidad de compartir esa abundancia y conducir a otros por esa senda iluminada de capacidad, disciplina y sapiencia.

Este mundo es nuestro, de los valientes, y de los que no escatimamos esfuerzos para estar bien, para hacer el bien y para compartir nuestra luz con el prójimo.

La plutocracia bien puede quedarse en las tinieblas...

Monday, August 19, 2024

Prisiones Privadas: El Negocio del Crimen


En el año 2010, cayó en mis manos un documental que cambiaría, completamente, el curso de los próximos dos años. Lo recomiendo amplísimamente. Se llama "I Could a Been Your Cellmate" (Yo podría Ser Tu Compañera de Celda) Fue grabado en el 2007. Lo pueden ver en Netflix o YouTube. 

Este documental estaba protagonizado por la Oscarizada actriz y comediante americana Mo'Nique, que había decidido hacer su ya para entonces famosísima rutina de comedia, no en un teatro como podría ser el Apollo de la ciudad de Nueva York, donde ya había sido aplaudida, sino en una prisión de alta seguridad en el estado de Ohio.

El "Ohio Reformatory for Women" (El Reformatorio de Mujeres de Ohio) es una prisión que alberga alrededor de 2,400 presas actualmente, pero que data al año de 1916.

Mo'Nique, acompañó su rutina de risas y de anécdotas con un brutal mini documental donde conversaba con varias de las presas, que se convertirían en su público por un día.

El reformatorio tiene prisioneras condenadas por crímenes a todo nivel, incluyendo asesinato en primer grado, y fue la primera prisión que construyó un centro de cuidados neonatales para las madres que cumplían sentencia estando embarazadas.

Escuchar a Mo'Nique me inspiró, casi inmediatamente, a contactar al alguacil de la cárcel del condado de Seminole, en el estado de la Florida, y tuve una sesión de orientación para convertirme en voluntaria de la sección de mujeres.

La gran mayoría de los programas de voluntarios en las cárceles son de índole religiosa. Pero mi programa sería completamente diferente. Yo quería dar clases de literatura.

Así nació "Do The Write Thing," un homófono que se traducía como "Haz lo Correcto." Utilizando "Write" (escribir) en vez de "right" (correcto)

Yo diseñé el programa y visitaba a mis alumnas todos los fines de semana. Les enseñé a escribir poesía y leíamos los clásicos de Jane Austen, ya que mi audiencia no era hispanoparlante.

Mi supervisor, el alguacil, siempre me aconsejó no hermanar con las presas, puesto que, en su mayoría, ellas no tendrían un trato adecuado conmigo, y tratarían, según sus criterios, de manipularme emocionalmente.

Pero para mí, lo más importante fue el bienestar y la tranquilidad de mis alumnas, y luché con mucho esfuerzo para que "Do The Write Thing" fuese un programa que se extendiera por otras cárceles, e incluso que fuese un programa que estaría esperando que las alumnas ya no estuviesen presas para seguirlas ayudando en su rehabilitación.

El programa, muy tristemente, saltó por los aires por varias razones. Uno, yo tenía reglas muy específicas de que no quería tener estudiantes que yo sabía que habían sido puestas en libertad, y por desgracia, habían regresado a la vida del crimen. Y número dos, la gran mayoría de las estudiantes no tenía ninguna motivación de verdaderamente enmendar su camino. Yo era una mera distracción para no estar en las celdas.

Por otro lado, mis esfuerzos en convertir mi programa en una organización sin fines de lucro se vieron mermados por la constante negativa del público en general que no veía con buenos ojos a una mujer que haya sido condenada por un crimen.

Por mucho tiempo, me quedó la duda de qué podía ser aquello que hizo que mi programa fracasara. Los programas de voluntarios de contenido religioso son y seguirán siendo un éxito rotundo.

Y no fue hasta mi participación activa como “soldado” de la batalla cultural que encontré muchas de las respuestas.

Cabe destacar que tanto la prisión de Ohio donde Mo'Nique había hecho su aparición, como la cárcel donde yo trabajé, son estatales. Es decir, son mantenidas por heraldo público a base de impuestos.

En el condado de Seminole todas las presas, y de igual manera los hombres, con los que interactué muy poco, tenían trabajos específicos y horarios muy marcados.

De igual manera, había una celda de castigo, y a las presidiarias de esta celda les estaba prohibido participar en mi programa--o cualquier programa educativo.

Pero de pronto, me dí cuenta que el mayor problema que teníamos en Estados Unidos, no eran las prisiones estatales, sino las llamadas "prisiones privadas" o "prisiones con fines de lucro."

El concepto de las cárceles privadas puede ser completamente desconocido por muchos. Definirlas no es nada difícil, sin embargo, porque son una empresa más, que genera dividendos como podría ser un negocio de bienes raíces, comercios minoristas, restaurantes, y un largo etcétera.

Pero hay una variante muy interesante que nos lleva hoy a hacer un análisis preocupante, pero no por ello menos fascinante.

Las cárceles administradas por compañías privadas se han convertido en las últimas décadas en una industria que genera hasta $200 billones al año!

El empresario de origen iraní y popular "podcaster" Patrick Bet-David, en un episodio de su programa "Valuetainment" comentó que una conversación con el afamado rapero 50 Cent (nombre artístico de Curtis James Jackson III) lo llevó a hacer su propia investigación sobre los centros de detención privados, porque el artista le había comentado del nexo tan cercano que tenía la empresa del entretenimiento con el de las cárceles.

Y ahondaremos en ello un poco más adelante.

Primero tenemos que dar algunos datos para comprender esta temática tan compleja que podría, sin duda alguna, albergar las claves, de por qué nuestra civilización se ha ido alejando del camino y vemos una decadencia, casi ya, imparable.

La primera cárcel administrada por una compañía privada estaba en el estado de Tennessee. Corría el año de 1984 y la empresa hoy en día conocida como CoreCivic tomó las riendas de una prisión en Hamilton County. 

CoreCivics junto a Geo Group son quienes, mayoritariamente, mantienen el monopolio de la administración privada de los centros correccionales en los Estados Unidos.

Para entrar en materia, me gustaría destacar que estas empresas generan $1.9 billones al año en el caso de CoreCivic y aproximadamente $2.2 billones en el caso de Geo Group.

Ambas compañías abrieron con apenas un año de diferencia, y respondieron al tan devastador boom de la lucha contra el tráfico de crack (y otras drogas) de finales de los 70s y los 80s. 

De mil amores, CoreCivics y Geo Group aceptaron crear contratos donde la carga de mantener tantos presos que estaba costando a los estados una verdadera fortuna, ahora se vería aliviada albergando a los criminales sentenciados en instituciones que proveían la seguridad y correrían con los gastos de la manutención de los reclusos.

Como nos dice Bet-David en su análisis, como cualquier negocio en cualquier industria, para que el negocio sea exitoso, ¿qué debe haber? ¡Muy sencillo...clientes!

A un negocio que se nutre de presos, qué le hace falta? Elemental, mi querido Watson, como diría Sherlock Holmes, más presos!

Estados Unidos es el país con más población encarcelada en el mundo entero, con una cifra de aproximadamente 1.9 millones de hombres y mujeres.

La India, por poner un ejemplo, con 1,41 billones de habitantes, tiene en este momento un poco más de 570,000 personas en prisión.

Es complicado imaginar que los Estados Unidos de América, una nación conocida como la tierra de las oportunidades y las libertades tenga tanta gente restringida, pues eso, de sus libertades...

Hagamos un inciso...

El sistema judicial Norteamericano es quizá uno de los más corruptos actualmente, muy a pesar de haber sido creado por nuestros Padres Fundadores, como un sistema impoluto y casi perfecto.

Pero digo más...

Desde que se ha descubierto que hay una mina de oro en la creación de agendas tanto ideológicas como financieras, sobre todo, las que involucran a poblaciones minoritarias, quienes controlan los factores de poder, no han escatimado esfuerzos para lucrarse con los entramados de un sistema judicial moldeable y que antepone el negocio al cumplimiento de la ley.

Hay algo importantísimo de aclarar con este tema, y es que del negocio de las cárceles de índole privada se han beneficiado personajes de ambos bandos ideológicos, tanto conservadores como los Demócratas. Es decir, los gravísimos efectos secundarios para nuestra sociedad actual, el traficar con la justicia, ha manchado las manos de políticos de todos los espectros y criterios.

Si bien es indiscutible que los centros correccionales y prisiones tanto estatales (o pública, si prefieren) como  las privadas, lidian, directamente con los tan mal ponderados "derechos humanos," se hace imprescindible retirar de este análisis cualquier tinte ideológico, como los que, naturalmente, mantiene la retórica de los activistas.

Por duro y severo que esto suene, hay que tener en cuenta que una gran mayoría de presos, tiene una condena que cumplir, que puede ser tan grave como asesinatos en serie (donde se puede condenar a muerte) o fraudes monumentales o incluso violaciones múltiples y asaltos con arma de fuego o armas blancas. 

¿A qué voy con esto? 

Muy sencillo, que no podemos confundirnos y alegar que no debería haber cárceles ni castigos, como ya se ha pronunciado la actual vicepresidenta, Kamala Harris, en declaraciones durante su campaña presidencial para estas próximas elecciones.

De eso, nada.

Pero, para los prisioneros con crímenes, digamos, de menor gravedad, la idea de entrar en una cárcel, no sólo es la de cumplir condena, que por supuesto. Si no también la de rehabilitación y, al contrario de muchas de mis alumnas, como puse de ejemplo, que no se volvieran a plantear--ni por casualidad--cometer otro crimen.

Pero en el momento en que se habla de una industria que genera más de $200 billones de dólares, a muchos no se les pasa por la mente que un felón pueda ser rehabilitado. Eso es anatema.

¿La pregunta aquí es?

¿Cómo se llega a una cifra tan exorbitante? $200 billones. ¿Sabían ustedes que el margen de ganancias del negocio de las cárceles es superado por muy poco (relativamente hablando) sólamente por la explotación y venta de petróleo?

La respuesta es muy sencilla. Podemos resumirla en una sola palabra: CONTRATOS.

De hecho, el primer contrato que se firma con compañías como Geo Group, es, por supuesto, por el número de reclusos. Cada recluso puede tener, dependiendo del estado, un "valor" de $40, $50 o más.

Es decir, cuando una persona es condenada a cumplir sentencia y es llevada a una institución privada, esta cárcel recibe dinero del estado por cada cabeza.

En un correccional con más de 2,000 internos, por dar una cifra, pueden ir sacando una calculadora. 

Pero hay más. Mucho más...

Para la manutención de los presos, deben haber contratos con numerosas otras empresas, también privadas, que van a vender sus servicios o productos a las prisiones, como pueden ser Aramark Correctional Services, una multinacional que provee alimentos a las prisiones y que registró ganancias en el año 2023 de más de $18 billones de dólares.

A eso hay que agregar servicios médicos, farmacias, etc. 

Un dato curioso, los servicios telefónicos, por ejemplo, que hacen contratos de altísimo valor con las cárceles tomando en cuenta la necesidad absoluta de los presos de hacer contacto con el mundo exterior.

Creo que nos vamos entendiendo...

Aquí es donde vamos a retomar la conversación que tuvo Bet-David con 50 Cent...

Si hay una industria que genera más de $200 billones de dólares, ¿qué sigue a estas ganancias?

Por supuesto qué inversionistas. Tanto CoreCivic como Geo Group son compañías públicas que cotizan en la bolsa. Pero hay inversionistas que, como se dice popularmente, donde ponen el ojo también quieren poner la bala.

Hablamos de Blackrock. Blackrock, a quien dedicaremos un análisis en este medio próximamente, es el mayor inversor tanto de CoreCivics como de Geo Group. El número uno. Lo de ellos es hacer caja. Poco o nada le importa a Blackrock el manejo de los presos.

Quién sigue a Blackrock, entre muchos otros “sabuesos” financieros--y quiero hacer especial énfasis en esto--la industria del entretenimiento.

Volvemos a nuestra analogía anterior...Si tenemos un negocio, ¿qué se requiere? ¡Se requiere clientes!

Si la industria musical quiere sacar rédito económico de las cárceles privadas, qué necesita? Que se puedan generar delincuentes. Es así de simple y sencillo.

¿Y cómo lo hace?

Aupando un contenido que inspire a los jóvenes a mantenerse victimizados y sodomizados por un mal ambiente donde predomina la violencia, los malos tratos, y el tráfico de drogas, antes el crack, como mencionamos, hoy por hoy, el fentanilo.

Si bien 50 Cent es un empresario multimillonario que sí ha ayudado a muchísimos fans a salir de la pobreza por medio de programas sin fines de lucro, su gremio, sigue siendo un hábil promotor de la vida de las calles.

Hace casi 30 años, el rapero conocido como Coolio creó el que sería conocido como el himno de los delincuentes callejeros, "Gangsters Paradise" (El Paraíso de los Gángsters) que le valió un Grammy. Hoy en día esta pieza que se ha viralizado tanto en Instagram como en Tik Tok, representa la crudísima realidad de una enorme mayoría de jóvenes negros y otras minorías, incluyendo hispanos.

Ahora, cuál fue el fin de Coolio, su intérprete? Una trágica muerte por sobredosis de fentanilo y heroína en el 2022.

Su canción, sin embargo, ya supera las 700 millones de reproducciones desde su creación hace décadas.

¿Por qué sigue siendo tan conocida esta canción?

Porque es una especie de biblia callejera para una población, que al igual que mis estudiantes, no veían ni tenían motivación alguna en superarse. Y si encima se encontraban con una sociedad hostil a prestarles ayudas y rehabilitación, era más fácil seguir por el mal camino.

Yo tuve estudiantes que tenían relaciones mucho más estrechas con sus vendedores de drogas que con su propia familia.

A la industria musical, como no es difícil imaginar, le siguen, claro está, los políticos, que no sólo se benefician de las inversiones que hacen en estas instituciones privadas, sino que utilizan a los artistas y su trabajo como consignas de campaña.

Para ellos, no hay nada que perder...

Para nosotros, los que tenemos consciencia de la deriva que estamos tomando, tenemos TODO que perder--y la batalla cultural la estamos perdiendo. Se nos está yendo de las manos. Los jóvenes se nos están yendo de las manos.

Con agendas que se empeñan en destruir los pilares fundamentales de nuestra era, la familia y la educación, principalmente, es muy sencillo ver como es de fácil llenar las cárceles.

Es el círculo más vicioso que conozco.

Quizá este drama nos hace plantear muchas hipótesis...

Por ejemplo...

¿Cuál es el propósito detrás de una inmigración ilegal descontrolada, que sin lugar a dudas, está dejando entrar a delincuentes a nuestras fronteras? ¿Tendrá algo que ver este negocio con eso?

Ahí dejo eso...

Si, por sentado, apoyamos que los delincuentes de marca mayor paguen con creces por sus crímenes, también tenemos que tomar consciencia que a los delincuentes los crean un puñado de personas que van a estar en las calles y en los colegios.

Personas que tomarán a nuestros jóvenes de la mano, cuando los padres se la hayan soltado por negligencia o mala fe.

Termino con una frase de Horacio, poeta Romano (70 AC-19 AC):

"La justicia, aunque anda cojeando, rara vez deja de alcanzar al criminal en su carrera."

Y en esta reflexión tenemos que pensar que hay criminales que siguen sin pagar condena: los que quieren comprar con oro los despojos de una civilización analfabeta y apocalíptica.

Para ellos no hay cárcel posible, sino un lugar especial en el infierno.

Monday, June 17, 2024

El Capitalismo: Sigue Vigente o Es Una Reliquia Decadente?


Actualmente, y desde el año 2013, los Países Bajos, celebran el 27 de Abril como "El Día del Rey." Esta fecha, claro está ha variado de monarca en monarca. El rey Guillermo Alejandro, nacido en 1967, celebra con gran pompa su cumpleaños y esta fecha está considerada una de las fiestas nacionales neerlandesas más esperadas y más antiguas de la historia de este país, hoy en día una Monarquía Parlamentaria.

Un libro que acaba de ser publicado llamado "Pioneros del Capitalismo," la obra más reciente del Profesor de Historia y Economía neerlandés Marteen Prak, nos narra una anécdota muy curiosa con motivo de las celebraciones pertinentes al mencionado "Día del Rey."

Según Prak, en muchas regiones de los Países Bajos, existe una muy simpática costumbre de hacer pequeñas ferias donde se preparan muchos vecinos para vender ropa usada, libros viejos, o cualquier otro tesoro familiar a precios muy módicos.

En estas ferias es muy común ver a toda la familia involucrada, e incluso a jóvenes, que aprovechan estas ventas para ganar dinero extra.

Nos dice el profesor Prak que no es casualidad que se siga cumpliendo una tradición tan antigua, y que dicha tradición tenga como gran atractivo la compra y venta de productos de uso diario. Esto, según el docente de la Universidad de Utrech, es una viva muestra que el comercio está intrínsecamente ligado a las tradiciones neerlandesas, considerada una de las primeras potencias europeas en el desarrollo de lo que hoy conocemos comúnmente como capitalismo. Su libro remonta este fenómeno a un período correspondiente a los años 1,000 y 1,800.

Con estas fechas como referencia, también podríamos hablar con justicia de los Templarios, que si bien sabemos fueron grandes guerreros y héroes en las Cruzadas, amasaron una fortuna considerable convirtiéndose, quizá, en los primeros banqueros de Occidente. Una historia que merece ser contada aparte.

Con dichos datos, nos podemos dar cuenta que las primeras teorías sobre el capitalismo tienen una antigüedad mucho mayor a la que podíamos haber imaginado. 

Se dice que el verdadero "Padre del Capitalismo" fue el catedrático en Economía escocés Adam Smith (1723-1790), que escribió su obra magna en 1776, titulada "La Riqueza de las Naciones." Coincide así, la publicación de estos manuscritos con el nacimiento de la República de los Estados Unidos, que ha sido hasta la fecha el mayor exponente del capitalismo de nuestra civilización. Así como también fue un período de gran bonanza conocido marcado por la "Revolución Industrial."

Pero empecemos por el principio...

Qué es el capitalismo?

De acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, el capitalismo: "se basa en los siguientes pilares: Propiedad privada, que permite a las personas poseer bienes tangibles, como tierras y viviendas, y activos intangibles, como acciones y bonos. Interés propio, por el cual las personas persiguen su propio bien, sin considerar las presiones sociopolíticas."

Esta definición es una simplificación de las teorías de Adams, mencionado anteriormente, y es también conocida como mercantilismo.

Pero con cuántas ganas se ha querido distorsionar y manipular este concepto. Incluso se considera un tema controversial y complejo que se ha querido vilificar, incluso. Tanto que hay quienes prefieren ampliamente la propagación del comunismo, donde las riquezas y los recursos de una nación se manejan enteramente por el Estado. 

Los Estados Unidos, con quienes todos estamos familiarizados, han hecho del capitalismo un modus vivendi que hasta hace muy poco era asociado con prosperidad, esfuerzo, meritocracia, éxito y avance.

El escritor e historiador Carl Degler (1921-2014) que se dedicó a analizar todos los hechos más relevantes en el desarrollo cultural y económico de Norteamérica, nos explica que a lo largo de sus casi dos siglos y medio de historia, el movimiento capitalista es una señal de una sociedad sana. Se asume que el que ha sido capaz de trabajar con ética y visión para crear una empresa o un consorcio que produzca ingresos y promueva el empleo, es, sin duda alguna, un modelo a seguir. Un pionero. Un buen ejemplo.

Hay quienes defienden esta misma posición desde un punto de vista religioso, alegando que Dios mismo es capitalista, pues El desea nuestro desarrollo personal y nuestra abundancia, ambos efectos secundarios de un capitalismo bien constituido, a partir, claro está de una vida espiritual muy presente y una ética moral. Es difícil no coincidir con esta reflexión.

Pero es más que obvio que toda la buena reputación que ha adquirido este sistema económico, ha sufrido un revés preocupante y vale la pena hacer un análisis del por qué.

Obviamente de este tema se pueden, como de tantos otros que llevamos a la palestra por este medio, escribir enciclopedias completas. Son esos temas con múltiples aristas, y que sin duda están muy influenciados por el medio en que vivimos y sobre todo, aunque esto sea, en mi opinión, lamentable, las ideologías políticas con las que se pueda uno identificar.

El capitalismo promueve el desarrollo de nuestra creatividad, la innovación y el progreso. Pero muchos lo culpan de crear desigualdad e incluso de las grandes depresiones y caídas de los mercados.

En estas últimas décadas se ha acusado a un mal uso del sistema capitalista, la práctica de la llamada "plutocracia."

La plutocracia, del griego "ploûtos" (riqueza) y "kratos" (poder) define un gobierno ejercido por los más ricos en cualquier nación desarrollada. Este grupo de personas, la gran mayoría empresarios e inversionistas en el mercado y en bienes raíces, se dedicarían a influenciar al Estado, al gobierno.

Hay quienes ya dan por hecho que la sociedad americana viene, desde hace varias décadas, ejerciendo este sistema económico, influenciando las tendencias y, como no puede ser de otra manera, manchando deliberadamente la democracia, que sería el régimen político que Estados Unidos dice defender a capa y espada.

Esto coincide con la narrativa que da por sentado que toda la fortuna del mundo entero está manejada por, aproximadamente, un 1% de la población. Este número se posiciona, hasta el 2023, en unas 626,000 personas.

Pero la desgraciada reputación que tienen estas teorías vienen de la mano con la mala propaganda que se teje alrededor de la acumulación de riquezas como sinónimo de avaricia, explotación, y abuso de poder.

La responsabilidad de la decadencia del capitalismo recae, en partes iguales, a todas las ideologías modernas, a una ignorancia casi plena de la historia, a una manipulación mediática aberrante y a unas generaciones que le han perdido todo gusto a la preparación académica y al esfuerzo laboral, en pro de perseguir carreritas alimentadas por la era digital.

Quizá lo que no pudieron imaginar ni remotamente los economistas que visualizaban un capitalismo sólido y responsable, es lo bajo que caería nuestra civilización ayudada por la llegada de nuevas tecnologías y una decadencia moral casi sin precedentes (aunque sabemos que la civilización occidental no es ajena a imperios venidos abajo)

Si adaptamos el concepto del mercantilismo a un negocio familiar, por ejemplo, seguramente, vemos todos los principios de este sistema económico funcionando como Dios manda. 

Ahora, demos un trágico ejemplo de lo que estaría pasando en muchas economías. Digamos que una familia de varias generaciones ha mantenido un negocio próspero de ganadería y agricultura. Hablamos de una realidad muy tangible en muchas regiones de España y los Países bajos, entre otras.

Hasta ahí todo muy bien...

Excepto que ahora hay entidades privadas cuyo negocio (tan extraordinariamente lucrativo como absurdo) es la venta de servicios denominados "sostenibles" que lo que hacen es cortar en pedazos la productividad agropecuaria de estas ganaderías para reemplazarlas con alternativas tan descabelladas como fábricas para la cría y consumo de insectos. O el uso de energías "limpias" que ya, afortunadamente, se han visto cómo fracasan frente a los ojos atónitos de los sinvergüenzas que las promueven.

De hecho ya circula por las redes información gráfica de los supuestos beneficios de la leche de cucaracha.

Luego, como ya hemos dicho, está la cuasi desaparición de nuestro ámbito laboral de la meritocracia, en pro de agendas inclusivas (muy bien monetizadas) donde los empleadores ya no deben atender a la experiencia y la competencia sino a las políticas que promuevan la igualdad y la inclusión.

Por ejemplo, en noticias muy recientes, la compañía aérea "United Airlines" se ha comprometido a contratar cuotas extras de pilotos profesionales que sean afroamericanos y también homosexuales. Es decir, las horas de vuelo, la preparación académica, etc., pasan a un bochornoso segundo plano.

En el mundo deportivo y en las esferas del entretenimiento musical, vemos, igualmente, una continua mala coordinación de un sistema capitalista. Cómo es posible que un cantante tan esperpéntico como Bad Bunny, de tan sólo 30 años, tenga una fortuna que dicen oscila entre los $50 u $88 millones de dólares. O una desequilibrada emocional como Jennifer López cuente con más de $400M de dólares.

El capitalismo, per se, no es en lo absoluto, el verdadero problema.

Una vez más tenemos que culpabilizar a una sociedad que se ha dejado llevar, en todos los aspectos posibles, emocional, económicamente, moralmente y creativamente a su más mínima expresión.

Poco se ha hecho en las escuelas, por dar un ejemplo concreto, en preparar al estudiante a crearse un presupuesto, a vivir de acuerdo a sus metas y sus posibilidades; a procrear ideas con las cuales establecerse una vez completada su formación académica, aunque esta sea básica.

La nefasta "Agenda 2030," a la que muchos osan seguir defendiendo, es profundamente capitalista. De eso que no quede duda alguna, por favor. Pero quienes se benefician son entidades privadas, claro está, con fines de lucrarse de ideologías absurdas. 

Una de las 17 propuestas de la "Agenda 2030" es la disminución de la población. La excusa es que nuestro planeta no está "equipado" para alimentar y mantener a billones de personas. Una estupidez que no tiene ni pies ni cabeza. Lo que sucede es que los recursos renovables--y no renovables--están en manos de incapaces, activistas y políticos insaciablemente corruptos.

El "wokismo," que incluye una exacerbación de la inclusión y la diversidad (que asumimos como existente desde hace 40 años) del colectivo LGTBQ está creando billones de dólares y/o euros basados en promover una preferencia sexual, lo cual, como se ha venido diciendo hasta la saciedad, no interesa a nadie.

Entonces, qué podríamos decir?

En cada una de estas propuestas tan negativas están presentes en mayor o menor grado todas las teorías que han definido al capitalismo aún en su edad de piedra, en su estado más primitivo.

El grave problema de esta degradación es que los que nos hemos vuelto objetivos--y de plano objetos--de este nuevo capitalismo del siglo XXI, somos los ciudadanos.

Una vez más queda en evidencia, que, en algún momento, gran parte de nuestra civilización, dió un mal paso. 

No digo yo que no se pueda debatir lo que supondría un capitalismo sano hoy por hoy, en comparación con lo que significó hasta el siglo pasado. Todo avanza y todo sigue una evolución.

Pero lo que vemos es un abismo, al que, Estados Unidos, claramente, y muchos otros países desarrollados, se acercan a pasos agigantados con síntomas preocupantes como una marcada inflación que afecta, principalmente a la clase obrera y la clase media.

La debacle económica de América del Sur es de otros niveles casi infrahumanos, pero ese es un tema aparte, que obedece a una realidad sociopolítica que los mismos ciudadanos parece que apoyan sin chistar.

No nos debe extrañar que muchos países, queriendo cambiar la dirección económica y cultural que los oprime, se hayan radicalizado políticamente, dando giros que sólo el tiempo dirá si cosecharán éxito o más frustración.

Lo primero que debemos reconocer es que el capitalismo bien aderezado y alineado con unos principios morales sólidos, no daría nunca un mal resultado. 

Si existe una plutocracia, como muchos han querido hacer ver que hay, tenemos que estudiar su origen y sus causas. Si queremos defender nuestro régimen democrático, tenemos que anclar en nuestra consciencia, que ambos, los privilegios y la responsabilidad civil recaen en nosotros.

Esto significa, vuelvo y repito, levantarnos de este subsuelo emocional en el que nos han querido definir y con que nos necesitan afligir, y tomar las riendas de nuestras instituciones, elegir líderes cabales y castigar con todo el peso de la ley a quienes infringen nuestros valores y se aprovechan de nuestra ignorancia (o como diría El Chapulín Colorado, de nuestra nobleza)

Yo mantengo que debemos seguir luchando por un capitalismo a nuestra altura. El comunismo ya está más que probado que sólo deja un recuento de daños irreparables y una miseria emocional de la que no se han recuperado muchos pueblos que lo han padecido.

Yanis Varoufakis, ex ministro de Economía de Grecia, de 63 años, ya ha sentenciado a muerte el capitalismo, y nos explica que el capitalismo de antaño ya ha sido reemplazado por un feudalismo de las potencias de Sillicon Valley, como se conocen a los amos de las compañías tecnológicas, encabezadas por las redes sociales.

Y puede que haya algo de cierto en ello. Como ya he dicho, no debemos renunciar a una regeneración o un renacimiento si se quiere decir, de un sistema capitalista.

Gandhi decía: "El capital no es un mal en sí mismo, el mal radica en su mal uso."

Y ese uso, ese propósito máximo no debe abandonar jamás el bienestar común y la exaltación de nuestros principios marcados por valores judeo-cristianos que, sin lugar a duda, garantizan el equilibrio, el desarrollo constante, y el éxito de quienes comprometen su vocación no sólo a engrandecer una cuenta bancaria, sino al patrimonio de toda la humanidad. 

Seamos Guerreros de la Luz---no de Tablero!

En el año 73 AC, Roma vio los cimientos de su República temblar como pocas veces. Revueltas habían sido vividas. Hazañas habían sido contada...