Showing posts with label antihéroes. Show all posts
Showing posts with label antihéroes. Show all posts

Monday, August 12, 2024

Los "Whistleblowers": Héroes o Villanos? Que los juzguen Sus Hechos--y La Historia!


En nuestro apocalíptico Occidente, hemos perdido la fe de que exista, en algún rincón remoto del planeta, algún superhéroe. Un Batman que hastiado de la injusticia y la degradación moral que nos devora a todos, decide ponerse la máscara de murciélago y volver, una vez más, un día más, a Ciudad Gótica--y ponerse a la orden de la justicia.

En esta caja de Pandora que habita en medio de nuestras redes sociales y medios de comunicación en general, notamos con inmenso pesar, que hasta la esperanza se ha fugado. En su lugar vemos un guión maltrecho que sólo sirve para montar una obra del teatro del absurdo.

¿Pero y si tuviésemos conocimiento que sí que existen justicieros del siglo XXI? 

¿Y si todo no está perdido?

¿Y si no fuesen estos paladines una fantasía sacada de un libro de Julio Verne?

¿Y qué tal sería si estos nuevos personajes sean el antídoto personificado de la novela "1984" de George Orwell, tan repetidamente citada en estos últimos años?

Pues, toca ser optimista, señoras y señores, porque estos superhéroes están pisando fuerte a nuestro alrededor. Y quizá no conozcamos sus nombres. Muchos llevan la máscara del anonimato--por el momento--pero sus huellas se hacen sentir y sus hazañas son dignas de un análisis.

Hablaremos de los "whistleblowers."

La palabra "whistleblower" puede traducirse al castellano como "denunciante." Podríamos recurrir a un lenguaje más coloquial, por supuesto, y referirnos a ellos como "soplones, "sapos," y hasta "acusetas." Pero todos estos conceptos son demasiado peyorativos para tan valiosas y valientes figuras que parecieran estar germinando por todos los noticieros, independientemente de ideología o credo.

Alternaremos el anglicismo "whistleblower" con la palabra “denunciante” para hacer fácil este análisis a los superhéroes sin capa y sin antifaz que a lo largo de décadas han hecho historia.

Si bien ha habido denunciantes en todas partes del mundo, la terminología y las proezas de estos personajes, se han manifestado con máximo impacto ( no podía ser de otra manera) en los Estados Unidos.

El primer denunciante de la joven historia de los EE. UU., era un joven oficial de la Marina de nombre Samuel Shaw. Corría el año de 1777, en pleno auge de la Revolución. 

Shaw junto a otro oficial denunciaron un hecho frente al entonces denominado Congreso Continental, precursor del sistema legislativo actual, que velaba por los intereses de las entonces 13 provincias que conformaban la entonces colonia del imperio Británico.

Shaw se entera de primera mano que su comandante en jefe, Esek Hopkins, estaba empleando la violencia y la tortura con los prisioneros de guerra ingleses, algo que estaba completamente fuera del reglamento.

El Congreso Continental no sólo avaló el testimonio de Shaw, sino que creó la primera ley en la historia de Norteamérica que protegía a los proto "whistleblowers," "La Ley Protectora de los Denunciantes," en Julio de 1778.

Quizá lo más peculiar--y sin duda lo más fascinante--de los denunciantes es que, en su gran mayoría estos no obedecen a cargos de alto rango, ni son rostros famosos.

Se especula que más de un 42% de casos de corrupción corporativa, fraudes y actividades de carácter ilícito, han podido ser resueltas gracias a la intervención de los "whistleblowers" que, con pruebas fehacientes en la mano, y testimonios clave, han encendido la locomotora de la tan huidiza justicia.

Hace más o menos unos 24 o 25 años atrás yo protagonicé una denuncia laboral, que con el apoyo de mis compañeros de trabajo de entonces, me llevaron a contactar a un alto jefe de la corporación (que mantendré en el anonimato) las patrañas perpetradas por los gerentes de mi entorno, varios de ellos, jovencitos irresponsables con ansias de poder.

Si bien mi intervención pudo, al menos temporalmente, solucionar los problemas más graves, mi trabajo quedó marcado notablemente y la hostilidad de los gerentes hacia mi persona me obligaron a dejar mi puesto y hacer un traslado forzoso.

Mi propia experiencia, sumada a muchísimos casos de los que conocemos, me llevan a un punto importantísimo de esta discusión.

Hay un amplio porcentaje de "whistleblowers" que son gravemente penalizados por sus acciones. Lo cual conlleva, obviamente, a que potenciales denunciantes escojan quedarse callados frente a situaciones francamente insostenibles.

Los estudios realizados sobre la figura de los denunciantes concluyen, casi unánimemente, que la única motivación que tienen estos personajes es, simplemente, que se haga justicia.

En muchos casos, los testimonios de los "whistleblowers" corresponde al de haber sido no sólo testigo presencial de algún hecho, sino víctima--o incluso ex verdugo.

En Estados Unidos, existe la ley de Protección a los Testigos. Y haciendo un pequeño inciso en nuestro análisis vale la pena hacer mención de este otro tipo de denunciantes: los testigos presenciales a un crímen de alto rango.

La ley asegura el absoluto resguardo a la integridad física de un testigo--y sus allegados--cuando éste ha decidido contar los hechos o ser piezas claves de una investigación en la que, usualmente, los casos involucran asesinatos o la participación de redes de narcotraficantes.

El trabajo de este tipo de denunciantes es crucial, aunque altísimamente arriesgada.

Convertirse en un "whistleblower" es un deporte de riesgo. Si se descubre su identidad, o son estos, a su vez víctimas de otros denunciantes, que están a favor de la empresa o quieren obtener favores especiales de alguna persona de interés, las consecuencias son gravísimas.

Ilustremos este análisis con algunos ejemplos. Seguramente, muchos de estos nombres les serán muy conocidos. Otros quizá no tanto. Pero todos, sin excepción, han escrito una página en la historia moderna de la política o de las altas esferas financieras de EEUU, la gran potencia, hoy por hoy tan venida a menos.

Empecemos por Linda Tripp...

En 1998, Tripp, era amiga íntima de una becaria de la Casa Blanca durante el último período de la administración del Demócrata Bill Clinton. La becaria era una jovencita llamada Mónica Lewinski. Tripp se convierte en la confidente de Mónica, que, para sorpresa de todos, había estado manteniendo encuentros íntimos con el Presidente en la Oficina Oral, perdón, Oval, de la Casa Blanca.

Tripp, decide, alegadamente por motivos puramente patriotas, grabar las conversaciones suyas con Mónica, las cuales fueron utilizadas como testimonios esenciales en el escándalo de Bill Clinton que casi le cuesta su presidencia al ser llevado a un juicio político, donde se reveló el affaire.

A Tripp se le intentaron tender trampas y fue víctima de amenazas, pero ella mantuvo su inocencia y entregó las grabaciones.

Tripp fue despedida de su cargo y se retiró de la vida pública y montó un mercado navideño de inspiración europea con su marido alemán.

Linda Tripp sucumbió al cáncer de seno en el 2020.

Erin Brockovich, en 1993, descubrió que varios depósitos de agua administrados por la compañía "Pacific Gas  and Electricity Company" (PG & E) con sede en la ciudad de Berkley, CA., habían sido contaminados con residuos de Cromio 6. Esta contaminación estaba llevando a una gran parte de la población a padecer enfermedades gravísimas e incluso hubo víctimas de cáncer infantil.

El éxito de las investigaciones y el trabajo crucial de Brockovich, la hizo meritoria de una victoria sin precedentes, en la cual PG & E debió pagar más de $300M a la ciudadanía por daños y perjuicios.

Su vida y obra fueron llevadas a la gran pantalla, y le valieron su hasta ahora único Óscar a Julia Roberts.

Quién no ha oído hablar de William Mark Felt? Supongo que nadie! Pero y si les hablo de "Garganta Profunda"? Ahí si empiezan a sonar las alarmas!

Felt fue ampliamente popular por su sobrenombre (inspirado en el famoso film porno protagonizado por Linda Lovelace) hasta el año 2005, cuando se revela su identidad y su impagable rol en uno de los mayores escándalos de la política moderna a nivel mundial: "Watergate."

En 1973, Felt era el segundo de abordo de la agencia del FBI y su conocimiento de los detalles del espionaje de campaña perpetrado por Richard Nixon, lo motivaron a contactar a dos periodistas, hasta entonces ilustres desconocidos, Bob Woodward y Carl Bernstein, para contar todo lo que sabía de las acciones menos que honorables del entonces mandatario republicano.

El Washington Post, que en aquel entonces lejos parecía estar lejos del panfleto propagandístico que es hoy en día, publicó la información que "Garganta Profunda" iba revelando y así, en 1974, Nixon renunció a la presidencia y se bajó del pedestal donde muchos lo habían colocado después de una victoria tan contundente como la que había logrado su partido.

Tanto Bernstein como Woodward protegieron la identidad del "whistleblower" hasta que él mismo, en una entrevista con la revista "Vanity Fair" reveló su rol en las hazañas ocurridas treinta años antes. 

Felt murió en el 2008 a la edad de 95 años.

Woodward y Berstein publicaron los detalles de la investigación de "Watergate" en un bestseller llamado "Los Hombres del Presidente." Este libro fue llevado al celuloide, y los periodistas fueron extraordinariamente interpretados por los Oscarizados Robert Redford y Dustin Hoffman.

En el año 2013, un joven de 30 años llamado Edward Snowden trabajaba para la "Agencia de Seguridad Nacional" Estadounidense y descubrió maniobras completamente corruptas relacionadas con redes de espionaje de internet a nivel global. Snowden fue instrumental en el descubrimiento del programa hasta entonces secreto llamado PRISM en sus siglas en inglés. 

PRISM era un programa llevado a cabo por la Agencia de Seguridad que coleccionaba datos de diferentes compañías de internet americanas.

Snowden fue un "whistleblower" que compartió todo su conocimiento con periodistas del diario inglés "The Guardian" y el ya mencionado "Washington Post."

Snowden fue perseguido y acusado de espionaje y traición. Su vida corrió peligro hasta que encontró protección en Moscú, obteniendo en el 2022 la nacionalidad Rusa.

Oliver Stone dirigió un film de la vida de Snowden en el 2016 que llegó a ser un gran éxito de taquilla.

El caso de John Barnett es quizá uno de los más sonados de los últimos tiempos. Barnett fue un empleado de la empresa constructora de aviones Boeing durante 32 años. 

En el 2019, decidió reportar varias instancias donde Boeing había cometido fallas gravísimas en sus plantas de instalación y mantenimiento.

Barnett actuó como un denunciante y sus testimonios revelaron que los aviones Boeing tenían defectos en los suministros de oxígeno de emergencia.

El "whistleblower" nunca cesó sus esfuerzos para demandar al gigante de la aviación comercial americana, y, su testimonio fue llevado a Netflix en un documental en el 2022.

Muy lamentablemente, en Marzo de este año, Barnett apareció muerto en su vehículo tras un tercer intento de denuncia, y su caso fue sospechosamente calificado como un suicidio. No hay que ser un genio para saber que Barnett fue, lo más seguro, víctima de algún sicario.

Y por qué no incluir a un denunciante bastante peculiar? Esto es noticia de última hora! El mismísimo Presidente Joe Biden!

En una entrevista el 11 de Agosto para la cadena CBS, Biden se ha pronunciado sobre su abrupta salida de la contienda a su reelección alegando que su retiro se debía a que varios compañeros de partido consideraban que su presencia frente a la Donald Trump, estaría afectando a la campaña. Pero, sin duda, lo más polémico, es que Biden señala muy específicamente a la octogenaria y corrupta Nancy Pelosi como la líder de este entramado político que terminó de un sólo golpe con su carrera política de más de cinco décadas. Quizá en el ocaso y declive mental que sufre el todavía presidente, este haya sido su único acto de dignidad.

Un testimonio tan raramente lúcido del presidente debería ser objeto de una contundente investigación de los entramados del partido Demócrata que cada día rompe récords de corrupción y malicia.

El prestigio o la descalificación del carácter de un denunciante va, casi siempre, a depender de las aristas en las que se enfoquen sus acciones.

Linda Tripp fue destrozada mediáticamente, puesto que Bill Clinton gozaba de altas cifras de popularidad. Snowden, por ser un millennial arrojado y veraz, sigue siendo sujeto de reseñas heroicas. Y "Garganta Profunda" se convirtió en leyenda.

La lista de "whistleblowers" que han decidido tomar iniciativa de alguna u otra manera para que, al menos, se intente hacer justicia, o algo que se le parezca, se ha hecho imparable.

La impagable influencia de las redes sociales e incluso medios alternativos de comunicación, han permitido que sus testimonios hagan caer del Olimpo a muchas deidades falsas y ha desenmascarado a muchos falsos profetas.

De hecho, el ala republicana del actual congreso, se nutre, en gran parte, de los relatos de muchísimos denunciantes aún anónimos, que, seguramente, serán los héroes del futuro--si viven para contarlo, claro está.

En el año 2010, el propio gobierno de EEUU, a través de la Comisión de Bolsa y Valores, creó un presupuesto multimillonario específicamente para la compensación de cualquier "whistleblower" que decidiese dar testimonio de altos casos, mayoritariamente en el gremio financiero.

Esto, en mi opinión, es bastante contraproducente porque convierte a una persona con intenciones bastante altruistas y nobles, en esencia, en un vil mercenario y un verdadero "soplón."

El lado oscuro del mundo de los denunciantes nos podría llevar a entretejer una nueva forma de Tribunal Inquisidor en tiempos modernos y cibernéticos. 

Es imprescindible aclarar que han habido denunciantes más que vergonzosos, dado que sus acciones llevaron a las autoridades (igualmente malintencionadas) a fines impensables contra personas inocentes.

Ojo! No es a estos a quienes hemos querido exaltar de manera alguna.

La corrupción--o el intento de ello--de esta nueva ola de justicia que es llevada a cabo por el ciudadano de a pie o algún ejecutivo decente (algo que parece un oxímoron) podría hundirnos sin remedio en este pantano cada vez más profundo y pútrido que pareciera no tener fondo.

Los "whistleblowers" bien podrían ser llamados a ser la luz al final del túnel y los nuevos "ninjas" salvadores del mundo.

No será, de ninguna manera, una tarea fácil. Los enemigos son sumamente poderosos y, para estos villanos, la falta de recursos no es un problema. 

Con tanto escepticismo que reina en nuestra atmósfera y con tan pocas opciones a las que recurrir, es urgente darle paso y aupar las acciones de quienes--literalmente--lo ponen todo en riesgo para alumbrar el panorama de nuestra civilización.

Para ello, quizá debamos recordar las palabras de la niña Anna Frank, que fue, ella misma víctima de un denunciante (de la peor calaña cabe destacar) que llevó a los Nazis a su descubrimiento y su deportación a Bergen Belsen, pero que dejó en su diario para toda la eternidad:

“La gente puede decir que mantengas la boca cerrada, pero eso no te impide tener tu propia opinión...Los débiles mueren y los fuertes sobrevivirán, y vivirán para siempre.”

Es verdaderamente urgente que no tengamos más miedo de ser fuertes. Nadie debería estar por encima de la ley y el orden.

He ahí el lema de los nuevos superhéroes. ¡Unamos esfuerzos para acabar de una vez por todas con tanta vil criptonita!

Monday, May 20, 2024

Los Antihéroes y su Esquema para la Salvación de Occidente


En 1940, llega al fabuloso mundo (o más bien el inframundo) de Ciudad Gótica, uno de los personajes más enigmáticos y complejos de lo que conocemos como la saga de Batman: "The Cat" (La Gata)

Todos la conocemos como  "Catwoman" como pasó a llamarse, o "Gatúbela" como trascendió a la televisión hispanoamericana.

Gatúbela obtuvo una gran aceptación en los primeros lectores que siguieron a Batman en todas sus peripecias en contra del Guasón y El Acertijo.

Gatúbela fue creada por el extraordinario Bob Kane, uno de los mejores escritores de cómics de todos los tiempos, coguionista de Batman y una estampa en el universo de los "DC Comics."

Gatúbela fue escrita, originalmente, para ser una supervillana.

Sin embargo, a lo largo de las siguientes décadas, Gatúbela fue adquiriendo un lugar estratégico tanto en Ciudad Gótica, donde era una conocida ladrona de joyas, como en el corazón y los aposentos del mismísimo Batman, con quien mantiene un tórrido romance.

Gatúbela, cuyo nombre verdadero es Selina Kyle, es de los poquísimos personajes de la serie, que llama al "hombre murciélago" simplemente "Bruce" (para nosotros Bruno Díaz)

"Catwoman," como todos los personajes de Batman tiene una biografía llena de tragedias personales. Se dice que, en su juventud, fue una niña prostituta, y su carrera como ladrona de joyas, tiene un tinte muy parecido al que podría tener Robin Hood, que roba para ayudar a los más necesitados.

Gatúbela, ya para los años 80s, había sido redefinida. Lejos estaba de ser una villana. Incluso era más que una seductora vestida en cuero de pies a cabeza y con un látigo.

Gatúbela era lo que se conoce como una "antiheroína."

El concepto del antihéroe tanto en literatura como en cine y televisión, nos presenta una figura que carece completamente de la bravura y el coraje de un héroe o protagonista, para mostrarnos una figura que, aunque no es tan idealista o moralista, tiene intenciones puras, es sagaz e inteligente.

Un antihéroe, podría incluso ser torpe o cuestionable, pero no llega a ser odiado por sus acciones. Y, en la mayoría de los casos, cumple con su cometido.

Se dice que Homero ya introdujo la figura del antihéroe en "Tersites" en su versión de la Guerra de Troya. Muchos reconocen a la figura de Don Quijote de la Mancha como otro antihéroe. 

...y por qué no? Incluiremos en esta lista al Chapulín Colorado, creado e interpretado por el genial Roberto Gómez Bolaños, "Chespirito."

La terminología, "el antihéroe o la antiheroína," fue introducida con todas sus letras en el siglo XVIII.

Un antihéroe tiene una lupa de la realidad muy distinta a la que tienen los personajes que se alzan como los vencedores, pero se niegan a ser completamente figuras antagónicas.

En lo personal, considero al antihéroe como un personaje dotado de una sabiduría que sólo este puede explicar y aplicar. Lo ha visto todo, como quien dice. Tiene un pasado cuestionable, y es quizá quien mejor puede aconsejar y guiar a los protagonistas.

Aunque a veces sus acciones contradigan esta finalidad, casi podría asegurar que el antihéroe carece de ego, y bien se conforma con ser una figura secundaria.

En Ciudad Gótica hay muchos entramados financieros y muchos secretos ocultos. Es una ciudad que prácticamente prolifera en las noches como los búhos y los murciélagos. Los peores crímenes de los villanos tienen lugar entre gárgolas y cajas fuertes. ¿Quién mejor que una ladrona profesional y seductora para salvaguardar a la ciudad que ayudó a construir su amado Batman?

Pero por qué de pronto debemos poner el foco en la figura de los antihéroes, no los de ficción, sino de la vida real?

Primero, porque debemos dar gracias a Dios que existen. Y segundo, porque los necesitamos como nunca antes.

A estas alturas, estamos muy de acuerdo que el mundo del entretenimiento, sea Hollywood, o la televisión, los canales de "streaming" como Netflix o, por supuesto, la industria de la música, está intrínsecamente ligado con la política y los grandes negocios.

El hilo de plata, como muchas veces hemos analizado, une a los grandes empresarios con los negocios detrás de las agendas ideológicas "du jour." Las empresas desean poder y codician toda influencia posible. De allí su adulación a los políticos y a las celebridades.

Los medios de comunicación construyen la narrativa que las empresas necesitan que se haga popular, viral, y sobre todo creíble.

A partir de lo que nos presentan los medios, estos personajes se alzan frente a nosotros, bien sea para votarlos en elecciones libres, o para comprar su mercancía. Hemos sido tan sonsos y tan necios, e incluso tan indiferentes, que hemos caído en una trampa.

Si bien esto suena repetitivo, hay que recordarlo hasta que podamos anclarlo en nuestro consciente.

El hilo de plata entre estas identidades está enredado de tal manera, que ha sido prácticamente imposible destruir esta dinámica tan bien orquestada y tan perfectamente cebada.

Hasta que llegaron los antihéroes a la palestra.

El antihéroe es parte del mundo del que comen tanto los héroes como los villanos. Es absolutamente común ver a los antihéroes en las mismas esferas de poder, las fiestas, y los premios. Comen caviar con los empresarios y han sido ficha de negociaciones turbias.

Pero la diferencia del antihéroe, y el protagonista, es que el primero se ha despertado, se ha desintoxicado de la anestesia, y el “héroe” se sigue creyendo imprescindible y no se da ni cuenta de cómo y cuánto es manipulado.

Sin embargo, el antihéroe, no es ni un santo, ni un mártir, ni tampoco está libre de culpa. El antihéroe ha lanzado piedras a los pecadores, pero también es que se enfrenta a la multitud y decide cuándo debemos parar el castigo. Es un líder, pero vive en las sombras. 

Conoce de primera mano al miedo, pero se niega a alimentarlo.

Anhela el Cielo, pero tiene el mapa del infierno.

En los cómics de Batman, Gatúbela es aprehendida por la justicia, pero se escapa a cada rato, y Batman, como se dice vulgarmente, se hace la vista gorda.

El antihéroe es agilísimo. Tiene una base de datos mental que en lenguaje de informática sería de varios miles de "terabytes." Conoce nombres propios y ajenos. Ha visitado los mejores hoteles. Ha sido invitado a fiestas privadas. Sabe ser políticamente correcto, pero también es el que se atreve a ser ideológicamente indeseable. Es un políglota informativo, conociendo el lenguaje nativo de los medios tanto convencionales como independientes.

Es tan capitalista como cualquier mógul de Wall Street, pero tiene consciencia de la existencia de un capitalismo enfocado en causas sociales, por ejemplo.

Pero para el tema que hoy vamos a tocar, debemos destacar que habiendo sido víctima de la maquiavélica savia de los peores villanos, los antihéroes de carne y hueso tienen un apetito insaciable porque se haga justicia, así les cueste su propia vida.

Me gustaría darles algunos ejemplos de los antihéroes que han surgido en la última década. En el caso de las celebridades, tomemos en cuenta, que su historia aún se está contando. Que son personas que siguen una evolución y están siendo parte de una revolución y que, por el momento, no sabemos qué pasará con ellos en un futuro.

La primera persona que me parece fascinante e imprescindible en este análisis es la cantautora y productora conocida como Doja Cat.

Su verdadero nombre es Amala Ratna Zandile Dlamini, y tiene orígen judeo-zulú. Estudió sólo hasta los 16 años. Abandonó la escuela. Practicó el Hinduismo con su madre por cuatro años en un "ashram" y desde muy joven se dedicó al baile y a escribir sus canciones.

De adolescente fumaba marihuana y de allí sacó su nombre artístico. Siendo "doja" una de las variantes genéticas de la hierba alucinógena.

No estudió música, más allá de explorar YouTube en busca de su propia voz y su propia esencia musical. Empezó a publicar canciones en plataformas digitales y en el 2018 sale su primer álbum al que llama "Amala."

Hasta la fecha ha sacado cuatro exitosos álbumes de estudio y ha sido galardonada con un premio Grammy, habiendo sido nominada en casi veinte oportunidades. La lista de todos sus premios tiene su propia página en la Wikipedia.

Cabe destacar que Doja Cat sólo tiene 28 años.

La mejor manera de definir a Doja Cat es como la "anti Taylor Swift."

Mientras Taylor Swift, a quien hemos analizado en profundidad en este medio, y llegamos a la conclusión que no es más que un "Caballo de Troya" para las élites de EEUU, Doja Cat, siendo parte de las grandes élites musicales que la siguen adulando, se le ha enfrentado a la industria, e incluso a sus propios fans.

Taylor Swift adora que sus fans se hagan llamar "los Swifties." Cuando los fans de Doja empezaron a llamarse a sí mismos "los kitties" (los gatitos) Doja Cat les respondió: "váyanse a trabajar y ayuden a sus padres."

Mientras Taylor Swift se desvive por sus fans, Doja Cat, en sus redes respondió a un seguidor que le preguntaba por qué no decía que los amaba: "no te amo porque no te conozco." Así de simple.

Taylor Swift tiene una imagen pública de princesita de cuento. Doja sale al escenario con escotes imposibles y movimientos obscenos.

Taylor Swift tiene un público mayoritariamente infantil y adolescente. Doja Cat ha dicho recientemente que no quiere ver niños ni menores de edad en sus conciertos, ya que está plenamente consciente que sus letras y sus coreografías son para adultos.

En un sólo día, Doja Cat perdió más de 250,000 seguidores en Instagram, y ella lo tomó como un cumplido.

Cuando los críticos empezaron a decir que Doja era practicante del Satanismo (que no es para nada cierto) la artista creó una iconografía demoníaca para uno de sus últimos vídeos, "Paint the Town Red" (slang que se traduce como el querer dar de que hablar) 

Hasta la fecha, este vídeo, parte de su nueva producción "Scarlet" (Escarlata) tiene 231,211,516 visitas en YouTube con frases como: "Perra, sí lo dije y qué. Quiero ser famosa y qué. Sí se me subió la fama a la cabeza. Me gusta dar de qué hablar."

Para mí es esencial que haya aparecido un personaje como Doja Cat, que es la antiheroína perfecta para dar a conocer la hipocresía de la industria musical, sus falsas "profetizas" y su corrupción moral, sabiendo que quien destapa la realidad está lejos de ser un dechado de virtud.

Otros antihéroes dignos de entrar en este análisis son los que llamamos "YouTubers." 

La plataforma de audio y vídeo "YouTube" cuenta actualmante con casi 3 billones de usuarios activos y tuvo ganacias de $31 billones sólo en el 2023.

YouTube ha dado a luz millones de creadores de contenido, y en los últimos pocos años hemos visto surgir a los perfectos antihéroes que no se han mordido la lengua para denunciar la corrupción del sistema sociopolítico a nivel mundial, han creado una nueva plataforma de información independiente y son casi como guerreros ninjas (los antihéroes de Japón) para escaparse de la censura a la que son sometidos por su valentía.

De hecho, hay una gran mayoría de "YouTubers" que han visto sus canales desmonetizados por hablar de temas controversiales. Incluso, hay usuarios con docenas de cuentas alternativas para siempre tener una plataforma abierta en caso de que sean castigados. El silencio no es una opción.

Las redes sociales también son un complemento para los antihéroes, pero cuesta mucho encontrarlos. Muy desgraciadamente las plataformas como X (conocida antes como Twitter) están infectadas de "bots" que son usuarios falsos o usuarios creados por los "villanos" para seguir propagando bulos o narrativas convencionales, que bien lejos están de la verdad.

Para el antihéroe, la verdad en su más pura expresión, es un Cáliz, al que resguardan y protegen como lo harían los Templarios de antaño.

En los medios de comunicación, son muy pocos los antihéroes, y de esto tenemos que ser muy conscientes. 

La búsqueda de una narrativa verídica es muy muy elusiva, esquiva, volátil. Para darla a conocer hay que estar dispuesto a ensuciarse las manos. Y esto no presenta ningún problema para el que ya ha tenido las manos sucias.

Debemos estar dispuestos a tener una mente muy abierta para escuchar a los antihéroes. Son bruscos, agresivos. Son descarados y no tienen paz con la miseria.

Un antihéroe que recomiendo abiertamente que escuchemos, sobre todo frente a la crisis de Medio Oriente, es a Mosab Hassan Yousef, ex combatiente de Hamas, hijo de uno de sus fundadores. A su salida de Gaza, fue durante años militante del Mossad israelí. Se convirtió al cristianismo y se ha paseado por todas las televisoras y organismos internacionales que lo quieran escuchar.

Para conocer lo que esconde la agenda del grupo terrorista, Mosab, conocido como "El Hijo de Hamas" no se muerde la lengua para hablar claramente de cómo se financia y cómo se mueven los intereses en Medio Oriente.

Tiene sólo 46 años  y lleva muchos años denunciando las actividades de su padre y sus secuaces. Es urgente que abramos los ojos y veamos lo que se avecina. Pero el que llame a Mosab a una entrevista, que se cuide, porque su conocimiento no es para mentes débiles.

El tema de Israel es muy complicado, y merece muchos análisis por separado. Pero, sin duda, para no ser aplastados por el aparato de propaganda que nos amenaza a diario, es imprescindible hacer hincapié en escuchar a los antihéroes y a los historiadores que se niegan a ser comprados.

Jaime Peñafiel, afamado escritor y periodista español, muy dedicado a la Casa Real desde los tiempos de la fallecida Victoria Eugenia, consorte de Alfonso XIII, ha destapado los escándalos de la actual consorte del rey Felipe VI, Letizia Ortíz. Del adulterio a sus intrigas mediáticas, las más recientes biografías de Peñafiel, con pruebas fehacientes de todo lo que ha publicado, con la impagable ayuda de otros colegas y YouTubers, podrían traer a España su Tercera y definitiva república.

Es absolutamente imprescindible que sigan surgiendo estas voces, que desde la clandestinidad, han absorbido la sapiencia suficiente para destapar cualquier red que trafique con nuestros valores, e incluso con nuestra esperanza.

Podríamos decir que una vez que nosotros, como ciudadanos de a pie, votantes, usuarios y consumidores, estemos más que dispuestos a conocer la verdad de los hechos y quiénes son los que manejan los hilos para desestabilizar a nuestra civilización, la "ley de la atracción", nos pone en el camino a los antihéroes.

La verdad, la integridad y la moral necesitan ver la luz. Desde ahora y para siempre.

Gatúbela en el cómic No. 37 de Batman, conocido como "Batman Eterno," nos dice de sí misma--y por ende de otros antihéroes:

"Mientras no seas el más grande de la cuadra, duerme con un ojo abierto. Cuando seas el más grande de la cuadra, duerme con dos ojos abiertos."

Para los superhéroes cualquiera está listo. El espectro del antihéroe es bastante más estrecho--pero es menester conocerlo y estudiarlo.

Bien que sabemos que no todos los héroes llevan capa.

Al antihéroe se le puede cuestionar, poco le importa, ¡pero sí que debemos estar dispuestos a despertar cuando nos dicen, alto y claro: "síganme los buenos!"

Seamos Guerreros de la Luz---no de Tablero!

En el año 73 AC, Roma vio los cimientos de su República temblar como pocas veces. Revueltas habían sido vividas. Hazañas habían sido contada...