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Monday, February 24, 2025

Kfir y Ariel Bibas: Los Leones del Nuevo Israel!


El Patriarca Judá, fue el cuarto hijo de Jacobo y su esposa Lea. Históricamente, lo ubicamos en el año 1,566 AC, cuando se dice que nació. Se casó y tuvo cinco hijos.

Lo que hace fascinante la historia de Judá es que en el Antiguo Testamento, se separa la vida de Judá, de aquella de sus hermanos, especialmente cuando se trata de la horrible crueldad que hubo con José, hijo de Jacobo y Raquel.

Incluso la rectitud de Judá es contrastada con la de sus tres hijos mayores, a quien Dios le arrebata por mala conducta.

Posteriormente, la historia hebrea reconocerá sin duda alguna que la Tribu de Judá fue la más poderosa. Judá funda su propio reino y es considerado uno de los principales ancestros--en línea directa--del Rey David, que primero es coronado como monarca de Judá, y posteriormente de Israel.

Jacobo, padre de Judá, en Génesis 49:9-12, profetiza, en su lecho de muerte el futuro de su cuarto vástago:

"Como un león se agazapa y se acuesta como una leona: ¿quién se atreverá a despertarlo? El cetro no será quitado de Judá, ni el bastón de mando de entre sus pies, hasta que venga aquel a quien pertenece y la obediencia de las naciones sea suya..."

Y agrega el Patriarca:

"Eres un cachorro de león, Judá."

Tradicionalmente, el Profeta Judá es relacionado con el león, por su valentía, su fuerza y su poderío.

En hebreo la palabra "cachorro de león" es Kfir (כְּפִיר)

Entre los siete arcángeles principales hay uno que es, por mandato de Dios, guardián de la naturaleza, de los animales y de los elementos agua, fuego y aire. Se dice que es este arcángel capaz de dar castigo a quienes dañan la obra de Dios, y es también quien une a los humanos con la magia de los cristales y minerales.

Su nombre es Ariel (אֲרִיאֵל) que significa "León de Dios."

La simbología del león en Israel nos explica, desde tiempos de nuestros patriarcas, que Israel está hecha para ser indomable. Regia. Íntegra. Indestructible.

Sin embargo, en pleno siglo XXI, frente a millones de miradas atónitas, el 7 de Octubre del 2023, los judíos hemos vuelto a sentir el dolor y la pérdida y el miedo inconmensurable de un nuevo Holocausto.

Más de 1,200 judíos fueron torturados y asesinados en un día. Quinientos días después hemos tenido que guardar luto por muchos de los más de 200 secuestrados que la organización terrorista Hamás, asesinó a sangre fría--o con sus propias manos.

Dos leoncitos dejaron este mundo en las manos crueles de terroristas. Sus últimos instantes vivos seguro son indescriptibles, pero no podremos nunca más olvidar sus nombres y su brevísimo paso por esta vida: Kfir y Ariel.

Yarden y Shiri Bibas tenían tres nacionalidades. Eran de ascendencia alemana, argentina, y claro está, Israel. Vivían en Nir Oz, un Kibutz al sur del país que fue invadido por Hamás el 7 de Octubre.

Yarden, de 34 años, fue separado de su mujer y secuestrado por Hamás. La última y desgarradora estampa que tenemos de Shiri consiste en una madre abrazando a sus dos pequeños, Ariel y Kfir en una manta blanca.

Shiri, de 32 años, desaparece de nuestro radar desde ese terrible día.

Como parte de los "altos al fuego" que acordaron los terroristas e Israel, Yarden Bibas, fue liberado de su cautiverio el 1 de Febrero. Sus únicas palabras, aparte de la verborrea que obligaron que dijera sus captores fue al Primer Ministro Netanyahu: "Por favor ayúdeme a rescatar a mi familia."

Ese anhelo de Yarden fue compartido por Israel y una gran parte del mundo.

Las fotos de la familia Bibas, y sobre todo de Kfir, dieron vueltas tanto por redes sociales como los medios de comunicación.

Hamás no sólo causó una matanza impensable con despliegues no vistos--o incluso, me atrevería a decir peores en muchos casos--desde la época de los Nazis, sino que se dio a la tarea de mantener durante 16 meses a todos en vilo con respecto al paradero de los Bibas, con una guerra sicológica muy bien pensada y conociendo perfectamente que su maldad iba a ser aplaudida por una gran parte de Occidente.

Pero este es otro tema.

Lo que para todos era inimaginable, resultó cierto.

Shiri y sus dos niños fueron asesinados en cautiverio.

Al principio se dijo que no revelarían detalles de lo que se hallara en la autopsia de los niños. Pero fue su padre, Yarden, que pidió dos cosas: una, que no hubiera oficiales del gobierno en el funeral y entierro de su familia preparados para este próximo día 26 de febrero, y dos, que sí se supiera como habían muerto Kfir y Ariel.

La identificación de los cuerpos de los Bibas fue complicada, básicamente por el estado en que fueron entregados los cuerpitos.

Las pruebas se realizaron con el máximo cuidado y los resultados fueron verificados por laboratorios dentro y fuera de suelo israelí.

Los hallazgos fueron contundentes.

La versión que quisieron dar los terroristas, y que se propagó por varios medios afines a la propaganda palestina, fue que Kfir y Ariel junto a su madre habrían muerto en un ataque aéreo de fuerzas del FDI (Fuerzas de Defensa Israelí)

Pero la terrible realidad es que ambos niños fueron estrangulados y fueron devueltos en pedazos, una manera, según se dijo, de ocultar su verdadera causa de deceso.

Se agregó que en el caso de Kfir, que sólo tenía 9 meses en el momento de su secuestro, al no tener dientes, no hizo sencilla su identificación.

Quizá lo peor y lo más chocante es que ambos niños y su madre (que aparentemente murieron juntos) fueron asesinados no más tarde de finales de Noviembre del 2023, es decir, apenas unas semanas después de haber sido secuestrados y llevados a Gaza.

Hasta el sol de hoy, los asesinos mantienen que fueron víctimas de un ataque aéreo, pero las pruebas forenses tanto de Shiri como de los dos hermanos, indican una muerte violenta y brutal.

La fortaleza que ha demostrado tener Yarden es inigualable, y ya ha hecho declaraciones públicas agradeciendo de corazón a todo el pueblo de Israel y todos aquellos que habían rezado por el retorno, vivos y a salvo, de su esposa y sus pequeños "leoncitos."

Los homenajes postmortem a los dos niños no se han hecho esperar.

Al ser ambos, curiosamente, pelirrojos, el color naranja se ha hecho el centro de todo lo relacionado con los niños.

Cientos de globos anaranjados se han soltado en memoria de los pequeños. El himno nacional de Israel "Hatikva" se ha escuchado en Suiza y en la localidad de Beverly Hills, en California.

Hasta el Primer Ministro Benjamín Netanyahu dio la noticia con los ojos llorosos y aquí estamos todos los judíos tratando de entender--y compartir--este dolor que no podemos ni explicar, ni quisiéramos haber tenido que sentir nunca.

De todo lo que se ha dicho sobre Ariel y Kfir y en general, sobre la masacre de Simchat Torah del 2023, una de las reflexiones más importantes podría ser, precisamente, el significado, de estas palabras "nunca más."

Cuando recordamos lo que sucedió durante la Segunda Guerra Mundial, lo que llamamos la Shoa, el Holocausto, donde 6 millones de judíos fueron asesinados por los Nazis, por ser judíos, que no por otra cosa, la frase "Nunca Más" se nos enciende frente a nuestros ojos, como un recordatorio de que no podemos dejar que, por un lado, las nuevas generaciones, olviden o renieguen del destino de los judíos de Europa, y, por otro lado, que no se escatimen esfuerzos para evitar que una atrocidad semejante pudiera volver a acontecer.

Pero, lo cierto, es que sí ha vuelto a pasar. 

Y no en Europa, sino en el propio Israel, el único Estado Judío.

No sabemos aún los detalles de cómo Hamás logró traspasar las fronteras israelíes (de las más fuertes del mundo) pero lo cierto es que lo hicieron.

Detalles van y detalles vienen. Han habido oficiales de lato rango de las FDI que han renunciado, pero, falta mucha información verídica, y, no faltan, claro está, teorías de la conspiración (muchas de ellas de alto contenido antisemita)

Si bien la gran mayoría de la atención la han acaparado Kfir y Ariel (que al momento de su muerte tenían 10 meses y 4 años respectivamente) el mismo día que sus cuerpos fueron llevados a Israel, se entregaron igualmente los restos del periodista Oded Lifshitz, quien había sido secuestrado el 7 de Octubre.

Lifshitz tenía 84 años y en 1955 había sido de los primeros residentes del Kibbutz Nir Oz donde también residían los Bibas.

Pero hay un dato muy curioso sobre Lifshitz y es que gran parte de su trabajo en medios y por lo cual era conocido era su activismo "Pro Palestina."

Yo quería que llegáramos a este punto y nos detuviéramos a pensar que Oded Lifshitz fue un israelí que de verdad sentía vocación de dar voz a esa causa por una "Palestina" inventada por Occidente y que no existe más que en la cabeza de quienes se han dedicado a propagar esa asquerosa teoría del Israel opresor y colonizador y el árabe victimizado.

Se han hecho innumerables explicaciones, con pruebas fehacientes, que tales sucesos no han ocurrido nunca.

Pero pocos aparatos de propaganda han sido tan hábiles en promover vileza como el de los activistas pro Palestinos que a raíz del 7 de Octubre han aparecido con más asiduidad y más bulos que nunca.

Por otra parte es cuanto menos curioso, dentro de lo indignante y lo trágico, enterarnos de que a un periodista que se dedica a defender la causa "Palestina" se le haya dado muerte por esos mismos a quienes él dedicaba palabras de aliento y fuerza.

Seguramente hubo algún judío, aunque no sepamos el nombre, que habló bien de Hitler, por aquello de las mejoras sociales y económicas que prometía para Alemania. Es posible que ese judío haya terminado sus días en un campo de concentración, en un horno crematorio--por ser judío.

La historia de Oded Lifshitz, con el máximo respeto a su memoria y a su familia, me llena de muchísima rabia, porque me hace cuestionar si Israel está preparada para la destrucción absoluta y sin contemplaciones de, ya no sólo Hamás, por descontado, sino del pueblo gazatí que en más de 500 días no ha hecho más que alegrase y celebrar la muerte de israelíes.

Para más inri, el día que fueron entregados los cuerpos de Oded, Kfir y Ariel (Shiri fue entregada dos días después porque aparentemente hubo un "error" y se entregó el cuerpo de una gazatí anónima) Gaza tenía montado un tinglado con música y banquetes, y los adultos se llevaron en brazos a sus hijos pequeños para que vieran como los "suyos" habían acabado con la vida de niños del "enemigo."

A raíz del asesinato de los hermanitos Bibas, mucha gente pro Israel, ha hecho circular videos de niños gazatíes de la edad de Ariel, vestidos e incluso armados como soldados de Hamás adultos.

Otra estampa común es ver niños saludando a los terroristas como si fueran sus héroes.

El héroe de Ariel era Batman, y su mejor amigo del jardín de infancia, Yoav, de 5 años, le guardó su disfraz de Batman para celebrar Purim juntos este año, una vez liberado.

¿Por qué nos tiene que dar pena un niño que estrecha la mano de un terrorista y lo hace su modelo?

¿Qué futuro puede tener este niño?

Las manos que agarraron a Kfir por su cuello, desde cuando estrechan la mano de sus antecesores, otros terroristas que les enseñaron a odiar. Porque a estos degenerados sólo le enseñan a odiar y a escupir el Corán de memoria. De resto son seres inservibles y miserables.

Hamás existe hace casi 40 años.

¿Cuántas generaciones debe conocer el mundo de esta escoria antes de que se pueda decir que están todos destruidos?

Pero yo vuelvo a hacer la pregunta...

Ha estado o está Israel preparado para llevar a los infiernos esta clase de barbarie?

¡Militarmente, por supuesto! Eso lo sabemos de sobra...

¿Pero mentalmente...?

He visto con estupor como en Israel, los prisioneros que han sido liberados como intercambio para la liberación de rehenes, se han querido mantener en el anonimato, para preservar su privacidad.

¿Acaso Israel no entiende que estos terroristas al llegar a Gaza se volverán a colgar el fusil para atacar israelíes?

Israel no ignora que tiene enemigos dentro de su propio territorio, porque su buenismo no tiene parangón. Hay gazatíes trabajando y viviendo en Israel. Israel trata a los enfermos gazatíes como si fueran suyos propios.

¡Yo considero que la era de este buenismo ha de llegar a su fin lo más pronto posible!

Oded Lifshitz es prueba de ello.

¿De los secuestrados cuántos hay o hubo que creen que podría haber paz con Gaza?

¿Cuántos más israelíes Pro Palestina existen?

¿Aprendieron la lección o les tiene que tocar a ellos?

La muerte de Kfir y de Ariel nos pone todo, absolutamente todo, en perspectiva.

La muerte de Kfir y Ariel nos ha convertido--o ha de convertirnos--en leones a todos los judíos. Porque estamos en tiempos donde esa quimera de "nunca más" no puede darnos ninguna garantía.

Hashem no se equivoca. 

Nuestra fe como judíos es ahora donde debe verse más inquebrantable y más a prueba que antes.

Kfir y Ariel, como lo ha sido el león de Judá, por milenios, se unen a ser símbolos inequívocos de nosotros los hebreos, pero como leones debemos empezar a demostrar nuestra furia y no una bondad que nos estaría, en mi opinión, condenando a padecer más persecuciones y muertes incontables.

En que parte debe Israel, y los judíos, escribir la palabra "BASTA!."

Creo que ese debe ser nuestro lema a la par que nos volvemos cazadores incansables de la maldad que se ha acumulado en estas bestias palestinas que no dan límite a su odio---y probablemente a su inquina y su envidia, porque como ya he dicho, son inservibles. 

¿Pero y si Dios nos está mandando esta "plaga" como aprendizaje y como refuerzo de lo que debemos empezar a ser y cómo debemos actuar de aquí en adelante y de una vez por todas?

Este Pesaj, hagamos esto. Incluímos esta "plaga palestina" como recordatorio de este éxodo judío del buenismo y la pasividad, hacia nuestra nueva "tierra prometida," mental, emocional y, por supuesto, espiritual.

Creo que nos queda claro que la memoria de Kfir y de Ariel nos va a acompañar eternamente. Ellos son el nuevo Israel.

Murieron por ser judíos, pero su sangre ahora ha creado a los nuevos judíos, y que se preparen los enemigos, porque somos hijos de David, y hermanos de dos leones implacables--aunque nunca fueron más que cachorritos.

Hashem nos ha concedido verdaderos milagros a raíz de la noticia del asesinato de los Bibas.

Uno de los terroristas liberados por Israel, se cayó por un balcón y murió.

Varios autobuses que terroristas islámicos habían llenado de explosivos explotaron sin razón aparente en la estación donde estaban aparcados. La explosión ocurrió simultáneamente y de noche. No hubo muertos ni heridos.

Sin embargo, los oficiales de inteligencia lograron averiguar que dichos autobuses estaban preparados para ser explotados en las horas pico de tráfico y hubiera, potencialmente, matados cientos de personas en pocos instantes.

Muchos atribuyen este milagro a Dios por intercesión de los hermanitos Bibas. Me gusta pensar en ellos así, porque esas almas se fueron de esta vida en pleno estado de pureza y habiendo regalado al mundo, aún, desde el cielo, mucha fe y esperanza.

No sé si existen leyes para dar justicia a los terroristas de Hamás. Lo que merecen no está escrito en ningún renglón de ningún texto jurídico. Religioso, no sabría decir.

Pero Israel, sé con todo mi ser que ha de despertar y rugir. El universo entero escuchará como se alzan los judíos en armas y en su fuerza!

¡Primero Dios y gloria infinita a Dios!

Que las memorias de Kfir y Ariel Bibas sean una bendición.

Am Israel Chai!


Friday, November 24, 2023

Eco de la Voz Dorada de Golda


En el año de 1973, hace 50 años, aconteció un momento histórico y trágico como el que vive Israel actualmente. Una circunstancia terrible que parece calcada a la que aconteció el 7 de Octubre (algunos dirán que la historia se repite): La Guerra de Yom Kippur.

Golda Meir, Primer Ministro de Israel y Madre Fundadora del primer y único estado judío, recibía con el debido respeto y sobria pompa al Secretario de Estado Norteamericano, Henry Kissinger.

Se discutía nada más y nada menos cual había de ser la estrategia para enfrentar al enemigo que había atacado a Israel en Yom Kippur, nuestro día más sagrado. Esta guerra duró 19 días, del 6 al 25 de Octubre. Israel resultó victorioso.

Igual que el 7 de Octubre, Israel veía sus cimientos temblar frente a los ejércitos de Egipto y de Siria. Los enemigos puede que hayan sido otros, y no Hamas, pero el odio acérrimo era el mismo.

El invaluable apoyo a Israel de parte de Estados Unidos es política de estado. Israel necesita de su aliado más potente (en teoría al menos) de Occidente, y Estados Unidos necesita de la mono democracia israelí en Oriente medio.

A estas alturas, Estados Unidos e Israel tienen una relación de codependencia. Son José y Benjamín. Leah y Raquel, y, por momentos, Isaac y Esau. Hermanos siempre a pesar de tantas diferencias...

En 1973, Israel era una nación que apenas tenía un cuarto de siglo. Sus primeros héroes aún estaban vivos. Vivía Golda y mandaba, y estaba Moshe Dayan todavía al frente del Ministerio de Defensa.

Otros tiempos, sin duda, aunque parece que se repita todo como en una larga pesadilla...

Kissinger tenía una relación cordial con Golda Meir. Respeto. Admiración. Después de todo era la "madre de Israel." La Sarah del siglo XX.

Guardando la debida compostura y con un guión bajo la manga, Kissinger advierte a Golda, que él ha venido a Israel primero como un Americano, segundo como Secretario de Estado (acababa de jurar el cargo) y en tercer lugar como judío.

Me imagino a Golda con una sonrisa cuarteada y los ojos ardiendo cuando le respondió al Secretario: "en hebreo leemos de derecha a izquierda."

Golda, partió de este mundo hace décadas, pero Kissinger ya tiene cumplidos los 100, y sigue con nosotros, en este mundo. Esa frase, aunque no lo diga y no lo quiera reconocer, seguramente no se le olvidará nunca.

Y es que ahí, en esa frase, está la esencia y la clave de lo que es ser un judío en esta vida.

Ser judío viene primero que nada. Antes que nuestras nacionalidades y nuestras historias y nuestros afectos. Somos ante todo y ante Dios, judíos. Punto.

La masacre del 7 de Octubre tendrá quizá algún día su propio nombre. La conoceremos tal vez como la matanza de Reím por la ciudad donde se celebraba el festival de música psicodélica donde comenzaron a llegar en paracaídas los demonios de Hamas, o será la Guerra de Simchat Torah, que se celebra justo después del Sukkot, la fiesta de las cosechas.

Estos desalmados conocen más el calendario judío que muchos judíos. Y creo que aquí está el problema.

El gobierno actual de Israel, encabezado por Benjamín Netanyahu, tendrá que responder a muchas preguntas, frente a HaShem y a su pueblo.

Y yo como judía me permito y me exijo cuestionar las estrategias de Jerusalén frente a Hamas. Obviamente, el Secretario de Estado actual no es, ni remotamente, Henry Kissinger. Es el incompetente de Antony Blinken, amiguete de los Soros. De esa calaña. Pero también es judío.

El problema es que no hay quien se lo recuerde, como Golda a su homólogo hace 50 años.

Tenemos varias semanas escuchando al gobierno israelí diciendo muchas incongruencias. Que sí hay que matar hasta el último terrorista. Que sí hay que ocultar nuestra identidad y no utilizar símbolos judaicos. Que no van a cesar hasta que caiga Hamas, y un bochornoso etcétera.

Hace pocos días me levanto a leer mi tabloide de cabecera, El New York Post, y atónita veo un titular, una alerta informativa. Unas declaraciones nada más y nada menos que del Jefe de Hamás. El Jefe de los terroristas. El cabecilla de quienes asesinaron, violaron y quemaron vivos a 1,400 judíos. Resulta que semejante monstruo tenía el tupé de hablar con la prensa. Mil veces maldito sea su nombre.

Resulta que Hamas estaba llegando a un acuerdo con Israel, con intervención de Blinklen, para soltar a los rehenes que fueron secuestrados, mujeres y niños pequeños incluidos, también el 7 de Octubre.

A partir de ese día, mi indignación ha ido in crescendo. Negociar. Pactar. Acordar. 

Esas son palabras prohibidas para Israel frente a quienes han perpetrado una masacre de inocentes civiles.

Esas son palabras prohibidas frente al mundo que ha despertado en un tsunami de antisemitismo pocas veces registrado en nuestros tiempos...

Estas son palabras prohibidas después que Netanyahu nos ha prometido una y cien veces que no habrá cese al fuego. Que no habrá negociaciones. Y la hemeroteca es amplia. A las pruebas me remito.

Pero aparentemente sí habrá cese al fuego, de no menos de cuatro días a cambio de una supuesta liberación de los rehenes.

En estos dimes y diretes entre Hamas y Jerusalén (y Estados Unidos) se han contradicho demasiado. Y la rabia de los que queremos creer que no habrá perdón alguno, aumenta.

Durante el gobierno de Golda Meir, cabe recordar, también Israel sufrió la irreparable pérdida de once israelíes, once atletas que fueron a representar a su país a las Olimpíadas de Múnich. Era el 5 de Septiembre de 1972. En tres meses y pocos días más nacería yo. Una judía más.

El ataque terrorista de Múnich fue perpetrado por la organización Palestina Septiembre Negro, que pudiera haber tenido relación (aunque no se sabe con certeza) con la Fatah de Yasser Arafat.

Golda recordó que antes que nada era judía y no hubo negociación posible. Eso sí, lo que le esperaba a los terroristas era la muerte. El Mossad aniquiló a todos los cabecillas de ese infame ataque en suelo alemán (qué casualidad!) y esa proeza fue plasmada en su máxima expresión en el magistral film "Múnich" de Steven Spielberg (a quien no hay que recordarle que primero es judío y luego americano y director)

Volviendo al presente, en un mundo ideal, o casi se podría decir, en un universo paralelo, todos los rehenes siguen vivos y podrían ser rescatados. Pero la temible realidad es otra.

El suelo Gazatí no es más que infinidad de túneles hechos con una maestría que asusta. Porque a los de Hamas les gusta vivir como ratas (con el perdón de las ratas)

Yo, como judía, por supuesto, que quiero verlos vivos, celebrando cien "Simchat Torah" más y contando sus historias, como lo hicieron los sobrevivientes del Holocausto.

Pero yo no sé qué tiene que pasar para que despertemos de una vez por todas. Curiosamente, y ahora que menciono El Holocausto, no recuerdo negociaciones para liberar a seis millones de almas de los campos de concentración nazis. Murieron todos. Bendita su memoria eternamente.

¿Qué nos pasa como judíos, judíos?

Está corriendo, me imagino que por redes, un vídeo del infame Rabino Isaac Cohén. Para ponerlos en contexto, Isaac Cohén es el rabino principal de la Sinagoga Tiféret Israel, la principal e icónica sinagoga que nos representa a los sefardíes en Venezuela. Como muchos de mis lectores recordarán, en el año 2009 esta sinagoga fue profanada por delincuentes del régimen de Hugo Chávez.

Pues, en un vídeo de hace pocas semanas, el Rabino Cohén ha asistido (como ya ha hecho varias veces) a un agasajo al dictador Nicolás Maduro. Este Caifás del nuevo milenio se deshace en elogios hacia Maduro de la forma más vergonzosa que cualquier judío pudiera imaginar.

Pero se rumora que el señor Cohén y su familia están "enchufados" como se dice vulgarmente en negocios de índole chavista.

Hablo de este sujeto porque estoy profundamente decepcionada de muchos judíos que por miedo, y quizá por conveniencia, no actúan con la integridad y la contundencia que merecemos, que nos obliga y que nos llama.

Mira que al mundo le encanta decir que somos "los malos de la película." Y mira que somos buenistas y pacientes. Parecemos hippies, abogando por paz y amor mientras nos faltan el respeto y nos matan.

Aunque no vayamos a los templos, El Templo, vive en nosotros. Ese amor carnal y pasional por lo nuestro no se rompe ni se negocia. Negociar con la esencia judía, sea Netanyahu o cualquiera de nosotros, es traición y es desacato.

Con terroristas no se juega. Ellos juegan. Juegan con nuestra dignidad y con nuestra esperanza. Eso se paga, señores míos. 

Ya es mucha la sangre derramada. Ya tenemos que sacar una calculadora para saber cuántas almas judías han sido víctimas del odio más antiguo de nuestra civilización.

Contra el terror antisemita, quiero judaísmo puro. Torah en su máxima expresión. Contra Goliat, todos somos guerreros. Sin tregua. Sin paros ni ceses.

A los que nos ofenden, dejemos que Dios tome nota. A Hugo Chávez le frió las entrañas. ¿Quién sigue?

Rocío Colomer, columnista del diario español "La Razón" ha llamado a esta negociación, y con mucho tino, un "pacto con el diablo."

Según su artículo, el gobierno israelí no tiene mejores opciones. Sí que las tiene. Pero estamos diluídos, acobardados y desmoralizados. 

Muchos judíos que ya han hecho vida en Israel hablan de aquello todo como un paraíso. Son felices. Bien por ellos.

Si es así es porque están llenos de un espíritu de alegría que no cesa y un fuego que no se acaba. Pero qué lástima que sus líderes nos den a pensar otra cosa. Muy poca cosa.

Creo urgente que al señor Netanyahu hay que recordarle que Israel no puede seguir siendo un espejito acobardado frente a Occidente. Que no podemos ser rehenes del terror cuando David nos corre por la sangre y nos hierve en el alma.

Pero, por favor, Golda, desde tu Cielo Eterno, recuerda a tu hijo, Israel, que en hebreo se lee siempre: "Primero Judío Soy."

Seamos Guerreros de la Luz---no de Tablero!

En el año 73 AC, Roma vio los cimientos de su República temblar como pocas veces. Revueltas habían sido vividas. Hazañas habían sido contada...