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Monday, October 7, 2024

Jaguar Wright y Su Cruzada para Reconstruir la Jungla Decadente del Entretenimiento


No puede caber la menor duda, que los que combatimos la llamada "batalla cultural" en contra de la corrupción ideológica y las agendas liberticidas, nos encontramos con la noción, que no hay mayor campo de guerra "cuerpo a cuerpo" que la industria del entretenimiento.

Es una guerra sin cuartel, y como dirían los gladiadores romanos "sine missione," sin piedad, a muerte.

Forman parte de este decadente "bacanal" tanto Hollywood, la llamada "meca del cine," como la fábrica de estrellas de la música, en todos sus géneros y para todas las generaciones.

Pero lo que podríamos estar viendo, frente a nuestros ojos, ya no sólo son éxitos de todos los géneros musicales para todas las generaciones. Estamos viviendo la más absoluta, incomprensible y trágica de-ge-ne-ra-ción de una máquina, que muchos imaginan como una panacea hacedora de sueños.

En múltiples artículos, por este mismo medio, hemos entrado en detalle a analizar el concepto de los "whistleblowers," a los que definimos como "informantes."

Una vez más debo recordar, reiterar y enfatizar que la figura de los "whistleblowers" empieza a ser de vital importancia para que salga la verdad a la luz de una serie de tropelías, injusticias y crímenes impunes que hasta ahora, o bien se han ignorado por completo, o, incluso, se han pasado desapercibidos por ser etiquetados como "teorías conspirativas."

Hoy quiero presentar a todos mis lectores a una mujer que, en los últimos cuatro años, ha revolucionado las redes sociales, y sobre todo YouTube, con las declaraciones más contundentes, verídicas y detalladas de lo que han sido los últimos 25 años de una industria musical sumida en la más absoluta era de oscurantismo, brujería, satanismo, tráfico sexual de menores, y abuso emocional y físico, con un recuento de miles de víctimas, hombres y mujeres, que empiezan a clamar que se les haga justicia y que su talento sea reconocido.

Vamos a analizar el genio, el carácter y el coraje de Jaguar Wright.

Para este artículo y para acercarnos a la figura que es Wright, nos vamos a referir a ella con su primer nombre "Jaguar," (en inglés se pronuncia "Yaguar" para distinguirla, claro está, del felino)

Jaguar bebió de las mieles del éxito por un tiempo bastante breve, antes de sucumbir a la oscuridad de un terrible destino, tanto musical como personal.

Y sin temor a utilizar un cliché, la vemos resurgir entre las cenizas, claro que sí, como un ave fénix del siglo XXI.

Empecemos desde el principio...

Jacquelyn Suzette Wright nació el 17 de Mayo de 1977 en el estado de New Jersey, pero se mudó con su familia a Filadelfia, Pa., a los 12 años.

Es en esta ciudad donde Jaguar comienza su carrera a los 12 años, trabajando de la mano de su padrino Kenneth Gamble, a quien ella llamaba "Uncle Kenny" (Tío Kenny)

Ahora, tengamos en cuenta que a quien se refería Jaguar es nada más y nada menos que unos de los grandes compositores de música soul de la era de oro, que incluyó, entre otros a los Jackson 5, The OJays, y Mother Father Sister Brother, que componen, entre otros, el tema principal del programa de televisión "Soul Train," que sirvió de plataforma a muchísimos artistas afroamericanos.

En 1971, Gamble, de 81 años, crea su compañía disquera "Gamble and Huff" que hoy por hoy, tiene estatus de legendaria y que fue honrada con un puesto en el "Hall de la Fama del Rock and Roll" en el 2008.

Junto a su mentor, la jovencísima Jaguar trabajó como pasante en "Philadelphia International Records," donde recogía la basura de los diferentes estudios.

Años después, Jaguar entendió, según sus propias palabras, que no se trataba de dar a una niña un trabajo tan arduo, sino de que pudiese estar presente en todos y cada uno de los estudios, en diferentes horarios, y así escuchar, de primera mano, los que, poco a poco se convirtieron en éxitos rotundos.

Habiendo crecido en la época del auge del Hip Hop en los 80s, la meta de Jaguar era convertirse en compositora de sus propias canciones y de ser lo que se conoce en este género como una "MC"(Master of Ceremonies) que se traduce, en el género del rap, como un virtuoso letrista que puede con sus actuaciones controlar a largas audiencias.

Un MC no es un cantante per se. Podría definirse más como un poeta urbano, cuyas creaciones están enfocadas en las vivencias e injusticias sociales de la raza negra de los guetos Norteamericanos.

Como MC, la carrera de Jaguar ascendió paulatinamente, pero, poco a poco descubrió, que la mayoría de las mujeres de su género necesitaban poder cantar para seguir vigentes año tras año. Es aquí cuando Jaguar empieza a abrirse un espacio entre los artistas del género Soul en la década de los 90s.

En 1998, a la edad de 21 años, Jaguar es descubierta por la banda de Hip Hop "The Roots" (Las Raíces) que ya llevaba más de una década de fundada y que encontró en la joven cantautora lo que ellos necesitaban.

Jaguar tenía talento nato, y para que su repertorio como compositora de sus temas fuera impecable, en una entrevista confesó haber leído múltiples diccionarios, incluyendo el Thesaurus, hasta 25 veces.

Pudo haber estudiado en Juilliard, en el estado de Nueva York, de donde egresan grandes músicos de múltiples disciplinas, pero, Jaguar fue expulsada por haber estado vendiendo drogas en la facultad.

Su familia logró tener una situación económica muy estable y se mudó a las áreas más pudientes de Filadelfia. Jaguar, prefirió volver a las calles que la vieron crecer, en las partes más sórdidas de su ciudad. Ella sentía que su esencia sólo podría brillar en estos ambientes.

La vida personal de Jaguar ha estado empañada de tragedias inimaginables.

En las entrevistas que ha dado en estos últimos tiempos, desde su retorno al ojo público, la cantante ha relatado con detalle que ha sido abusada emocional y sexualmente desde muy joven. 

Antes de obtener su primer contrato con una disquera, Jaguar se dedicó a la prostitución como una "dominatrix." Esta experiencia, de la que Jaguar habla abiertamente, es lo que le permitió tener conocimiento de las múltiples fiestas y actividades que se producían en Hollywood.

Jaguar se casó y se divorció tres veces, y de sus matrimonios nacieron dos hijos, Giovanni y Sam.

Su primogénito fue asesinado a tiros en el 2018, sumiendo a su madre en la más absoluta depresión y un agudo alcoholismo, del que solamente su profunda fe cristiana ha logrado salvarla, a pesar de haber recaído en el vicio en el 2022, y luego, afortunadamente, abatirlo una vez más.

Su segundo hijo, Sam, no ha querido darle apoyo a esta faceta de su madre como "informante" y es obvia la distancia entre ellos.

Después de un difícil proceso de divorcio, Sam, quedó en la custodia de su padre, y Jaguar lo intentó secuestrar, crimen por el que Jaguar pagó con pena de cárcel.

Musicalmente, la trayectoria de Jaguar, como solista, produjeron dos álbumes de estudio, que tuvieron muy buenas críticas, y un modesto puesto en las listas de éxitos del género del conocido como "Neo Soul" (El Nuevo Soul) 

Su primer disco se llamó "Denials, Delusions and Decisions" en el 2002. Su (hasta ahora) último disco fue "Divorcing Neo 2 Marry Soul" que cumplirá próximamente 20 años.

Pero Jaguar ha hecho hincapié que quién más le hizo daño a su carrera, básicamente, por celos, ha sido el rapero y empresario Sean Carter, conocido como JayZ, con quien colaboró en el 2001 en una exitosa aparición llamada "MTV Unplugged" donde fue aclamada como corista del ya muy conocido rapero, casado, a su vez, con la archi famosa cantante Beyoncé.

Teniendo todos estos datos sobre la mesa, es donde podemos adentrarnos en la importancia que Jaguar Wright haya vuelto a un primer plano.

Si bien su carrera como artista pasó a un injusto, pero certero segundo plano, es quizá ahora cuando Jaguar ha encontrado su verdadero propósito.

La muerte de su hijo nunca pudo ser resuelta, y las investigaciones en torno a su asesinato no han podido ser esclarecidas. Esto, muy posiblemente, es lo que puede haber inspirado la cruzada de Jaguar que comienza justo con la pandemia del Covid-19, en el 2020.

Decidida a contar historias espeluznantes de la industria que la había arropado en su juventud, de la boca de nuestra artista en cuestión, empezaron a brotar nombres como el que ya mencionamos de Jay Z, R Kelly, y, nada más y nada menos que el de Sean Combs, más conocido como "Diddy" o "Puff Daddy."

El cantante y productor conocido como R Kelly está cumpliendo condena por abuso de menores. Y acaban de salir a la luz los crímenes cometidos por Sean Combs o "Diddy" que incluyen, entre otros, tráfico de menores, prostitución y lo que se conoce como "racketeering" que puede traducirse como "chantaje sistematizado."

Quedémosnos con esto último que nos va a ser de utilidad para entender lo que Jaguar ha querido denunciar con altavoces desde las plataformas digitales.

El rugido de Jaguar la ha hecho no sólo una de las informantes más relevantes de los últimos tiempos, sino también la perfecta "anti-heroína" (concepto que también hemos discutido con anterioridad)

Si bien la cantante no ha perpetrado ningún crimen, sí que los vio, de primera mano, ocurrir, una y otra vez, de la mano de personajes de las más altas esferas mediáticas y culturales.

Y es que es aquí donde la hazaña de Jaguar toma relevancia.

Si bien para muchos de ustedes, esta figura, Jaguar Wright, es una perfecta desconocida, no puede seguir pasando desapercibida, pues podríamos en los próximos pocos años verla ya no sólo en un estudio de grabación para el lanzamiento de un tercer álbum, sino en los platós de televisión con más audiencia, como ya, de a poco, hemos empezado a hacerlo.

Jaguar tiene detalles inimaginables de la muerte de la cantante Aaliyah en el 2001, que pudo haber sido, alegadamente, planeada para que la estrella emergente, que sólo tenía 21 años, cuando murió en un accidente aéreo, no opacara la insípida carrera de artistas como Beyoncé, que no lograba éxitos como solista después de haber sido parte del trío "Destiny's Child," con quien tuvo éxitos multiplatino.

Jaguar sabe de los supuestos abusos que sufrieron grandes íconos del espectáculo como lo fue el legendario Michael Jackson, fallecido en el 2009.

Pero quizá lo que más abunda, según los testimonios de Jaguar, es, precisamente, las continuas prácticas del "racketeering" que involucran, entre muchas otras barbaridades, el chantaje, los sobornos, y, en casos de más extremo, el asesinato a manos de sicarios.

La vida de Jaguar no está exenta de peligros, y ella cuenta de alguno que otro intento de silenciarla.

El arresto de Sean Combs ha puesto, merecidamente, el foco en la veracidad de sus acusaciones. 

Pero yo me atrevería a decir que lo que sabemos hasta el sol de hoy, a través de las declaraciones de la intérprete, es tan sólo la puntita del iceberg.

Muchas víctimas de los abusos y chantajes de Combs, e incluso de JayZ, a quien Jaguar augura un final similar al de "Diddy" en los próximos pocos años, ya se han puesto en contacto con Jaguar, y ella ha brindado apoyo y ha pedido que por favor nadie más, nunca más, se quede callado.

El gran lema de Jaguar Wright, es el poder ayudar a reconstruir una industria del entretenimiento "cruelty free" (sin crueldad) como ella misma lo define. Sin abusos. Sin extorsiones. Sin impunidad y con talento del bueno. Talento puro y duro, como se diría vulgarmente.

Jaguar está dispuesta a colaborar con quién haga falta para ver caer en desgracia a todas las cabecillas que se han erguido como ídolos de nuestros jóvenes.

La relevancia de las continuas y explosivas declaraciones de Jaguar está en que no hablamos de figuras que sólo conciernen al público Norteamericano, sino nombres tan archiconocidos como los que ya hemos mencionado, sino también Jennifer López.

López, como todos sabemos, fue pareja de Sean Combs, "Diddy" durante dos años desde 1998 al 2000. Y fue una muy joven "JLo" la que llevaría un arma de fuego camuflada en su bolso, cuando en una discoteca en las celebraciones de Nochevieja en 1999 se abrió fuego.

Durante un tiroteo, que hoy se sabe, alegadamente, fue iniciado por Combs, tres personas resultaron heridas. Son, precisamante, estas víctimas, las que quieren que se reabra ese caso y que se haga justicia.

La presencia de López en las redes en estos últimos días, desde el arresto de Combs, es prácticamente nula. Y la actriz podría estar llamada a declarar y ser hallada culpable por cómplice en los acontecimientos ocurridos hace ya más de dos décadas.

Para poner en perspectiva los grandes escándalos que han de hacer erupción en muy poco tiempo, debemos, tal vez, hacer uso de la frase atribuida a Sócrates: "Sólo Sé Que No Sé Nada."

Con esto me refiero a que lo que pensamos, imaginamos o asumimos saber de los altibajos y la gloria de los artistas más relevantes de nuestra era, va a resultar todo una falacia. Ergo, sólo sabemos que no sabíamos nada.

Es por ello, que debemos, sin titubeos, al menos intentar encontrar veracidad en las declaraciones de informantes, y más aún, personajes como Jaguar, que tienen muchas, muchísimas de estas injusticias grabadas en su retina.

Jaguar, como ya he dicho, es una mujer de profundas creencias religiosas, y ha llevado una vida enfocada en la fe y en la búsqueda incansable de la justicia, para su persona, su hijo, y miles de víctimas de los abusos de una industria que se alimenta con raudales de lágrimas y sangre.

Las declaraciones de Jaguar no carecen, como es de esperarse, de detractores y de fuertes críticas.

Esto ella lo maneja con la más absoluta integridad, y no ha parado de contar su versión de los hechos que la ha llevado del éxito a la ruina. De la tragedia a la luz. Del olvido a su llamado divino y su verdadera vocación.

Muy lentamente, sus canciones, vuelven a ser escuchadas por nuevas generaciones. Su voz se ha empezado a oír en espectáculos como el patrocinado por la revista "Sheen" dirigida al público afroamericano.

No se ha mordido la lengua en atacar ferozmente la candidatura de Kamala Harris y al Partido Demócrata. Si bien ha aclarado que su voto no será para Donald Trump (su apoyo es para el filósofo y activista Cornel West), tampoco oculta que quisiera que fuese él, Trump, quien volviese a la Casa Blanca.

Finalmente, hemos podido ver sus declaraciones sin ningún tipo de tapujo en el programa de "Piers Morgan Uncensored" de la cadena FOX, que modera el periodista británico desde hace algunos años, con muy alto índice de audiencia.

Para quienes quieran, y ojalá sean muchos, escuchar las denuncias de Jaguar Wright, pueden ir a su plataforma "thejaguarwright.com" o suscribirse al canal de YouTube "RealLyfe Productions" que, desde el 2020, ha sido el dominio de internet favorito de Jaguar para dar entrevistas con lujo de detalles.

Me quedo con una frase de Jaguar Wright, que quizá sirva para definir no sólo la trágica decadencia de nuestra música y sus intérpretes, sino que pudiese dar a entender a lo que conlleva querer cumplir lo que conocemos como "un sueño" que se convierte en la peor pesadilla de toda una vida.

Dice Jaguar que el peor miedo que existe en los aspirantes a ser los más grandes y los más famosos es a ocultar sus verdaderos talentos. Se prefiere, aclara Jaguar, con pasión, contundencia y con total convencimiento, ser idiota para ganar dinero, que ser brillante para dejar un legado.

¡Esto es invariablemente, lo que tenemos todos que empezar a cambiar!

¡A la batalla cultural, valientes, se viene a rugir!


Monday, September 30, 2024

Peligro: Estarían las Agendas Ideológicas Induciendo la Ergofobia en Nuestros Jóvenes?


Hace unos meses, por este mismo espacio, discutíamos la situación actual de los jóvenes de la Generación Z, y salió a relucir el término "ergofobia."

Me parece que estamos en un momento crucial para poner este concepto bajo la lupa.

Vayamos al grano...

¿Qué es la ergofobia?

La palabra "ergos" en griego significa "trabajo." La palabra "phobos," significa miedo.

Es importante hacer un inciso cada vez que analizamos una temática relacionada con las fobias. En nuestra sociedad, cada vez con más frecuencia, utilizamos "fobia" para referirnos al odio, al repudio total, hacia algo, o, muy específicamente, hacia un grupo de personas.

Por ejemplo...

Una de las grandes estrategias propagandísticas del actual progresismo para sus ataques a los conservadores es llamarlos "homofóbicos."

Se quiere hacer entender que los que no comulgamos con la ideología de género o la cultura "woke," ODIAMOS, así, con mayúscula, a los homosexuales.

Esta falacia es extraordinariamente efectiva, o lo ha sido por mucho tiempo, para atraer los votos de esta minoría. A su vez, quienes exigen el voto, están queriendo los beneficios que ofrecen las corporaciones que se nutren de las agendas ideológicas que promueven estos anti-valores.

Pero la realidad, afortunadamente, es que hay, cada vez en mayor número, un porcentaje de homosexuales, que se han planteado alejarse del progresismo, y que tienen plena conciencia de esta falsa "homofobia."

Pero hay otro porcentaje, que muy lamentablemente, se hace protagonista del teatro del absurdo, y sí que se cree, que cualquier rechazo a su estilo de vida, supone odio hacia su persona.

Si buscamos el significado en "Google" de homofobia, nos van a aparecer una serie de fragmentos de distintos medios de dudosa reputación o, de plano, irrefutablemente corruptos como "Planned Parenthood" (los gigantes de la industria del aborto) calificando la homofobia como "odio" al colectivo gay. 

Esto es fácilmente refutable. 

O lo sería, sino estuviéramos en el medio de una voraz tormenta ideológica que tiene, entre muchos objetivos, la distorsión de la realidad y la continua polarización que sigue dominándonos. Promovido, todo, sin duda, por los medios de comunicación y las redes sociales.

Sin ánimo de ser repetitiva, pero, es muy importante tener en cuenta que la palabra "fobia" está siendo utilizada equivocadamente para crear situaciones muy adversas y completamente anormales, que están al servicio de quienes controlan el eje de poder. 

Eso lo vamos a discutir más adelante.

En siquiatría, la palabra "fobia" se define como un temor angustioso e incontrolable ante ciertos actos, ideas, objetos o situaciones, que se sabe absurdo y se aproxima a la obsesión.

Las personas que padecen de fobias, sufren estados de ansiedad extrema frente a aquello que los atemoriza. Es irracional, y la cura a ello, estaría basada en algún episodio traumático que pudo haber desembocado en esta condición.

Volviendo a nuestro tema de hoy, la ergofobia, puedo constatar que el miedo al trabajo es real. Yo he sufrido de ergofobia, y esto me alejó por unos años del ambiente de trabajo tradicional.

Opté por el trabajo voluntario, y fue durante este período que diseñé mi programa de literatura para las reclusas de mi cárcel local, experiencia que compartí con ustedes hace unas semanas.

La realidad es que la ergofobia, no es per se, un miedo a trabajar, que podría llevarnos a pensar en un vago, un holgazán.

No. La ergofobia es un temor profundo, más que nada, al ambiente al que se enfrenta una persona cuando su entorno laboral es hostil, existe una falta de compañerismo, o hay un rechazo a la cultura de la compañía de la cual se es empleado.

Considero que es fundamental plantearnos si estamos viviendo una etapa en nuestra sociedad en que hay una tendencia hacia la ergofobia completamente inexplicable.

¿Por qué digo esto?

En los últimos dos años, y, por las informaciones más actualizadas, pareciera no haber mejoría en el futuro cercano a este fenómeno. 

Hay porcentajes exorbitantes de personas que están renunciando a sus empleos. En muchísimos casos, como se dice en el slang inglés, "cold turkey." Es decir sin tener otro empleo asegurado, o sin ningún plan B. Renuncian y punto. Sin mirar atrás.

Esta preocupante situación se remonta a la época de la pandemia del COVID-19 en el 2020.

Si bien el Covid, requeriría de su propio análisis, a medida que va saliendo más y más información sobre ella, una de las marcadísimas consecuencias de la pandemia tuvo máxima repercusión en el ámbito laboral.

En los primeros meses, las estrictas reglas de confinamiento y las normas de distanciamiento en lugares públicos, obligó a muchísimos negocios a cerrar sus puertas. Algunos de manera temporal, y, desgraciadamente, otros, de modo permanente.

La taza de desempleo llegó al 14%, que se tradujeron en la pérdida de más de 22 millones de empleos.

Otras compañías lograron salvaguardar muchos de sus puestos de trabajo, ofreciendo a sus empleados la oportunidad de trabajar desde sus casas.

A partir de estos cambios tan radicales, surgen muchas interrogantes. Y, sobre todo, se empiezan a ver cifras muy elevadas de personas que nunca más quisieron volver a sus oficinas, sino que se mantuvieron activas desde sus lugares de residencia.

Otros empleados vieron como, de pronto, el haberse quedado sin su trabajo fue una bendición fuera de serie, dado que el ambiente de trabajo al cual pertenecían era insoportable.

Y nos estamos dando cuenta, que, a más de cuatro años desde la pandemia del Covid, hay cambios irreversibles en una sociedad que, cada vez con menos entusiasmo, se incorpora al campo laboral.

Si bien los datos que estoy manejando en este análisis corresponden a los Estados Unidos, las secuelas de la pandemia y el surgimiento de una conducta claramente ergofóbica se traslada más allá de las fronteras de Norteamérica.

Pero, para facilitar este análisis, veamos la situación específica de los EEUU.

En el año 2023, más de 44 millones de personas dejaron sus empleos voluntariamente. 44 millones de personas! Y para los analistas esto, ojo, fue un gran alivio, dado que sólamente en el año anterior, el 2022, esa cifra alcanzaba más de 50 millones de personas!

Es decir, de acuerdo con el Wall Street Journal, hubo un declive de sólo 12% lo cual ha sentado fatal, como es de esperarse a nuestra economía. Y, obviamente, al desarrollo de este país.

De acuerdo con un sondeo realizado en Julio por "ResumeBuilder.com," una página web que ofrece sus servicios a los que quieren crear un curriculum profesional, tres de cada 10 personas empleadas a tiempo completo se están planteando dejar sus empleos o han ya dejado sus empleos en este 2024.

Tenemos que detenernos a pensar el por qué de estas preocupantes cifras, y cuáles son las razones que dan los protagonistas de estas decisiones.

La primera es el haber sido maltratados por malos gerentes. Depende del tipo de compañía, podríamos hablar o de supervisores, directores, cada uno en su rango.

El maltrato sicológico y emocional por parte de nuestros superiores es espantoso, aberrante, y yo lo he vivido más de lo que quisiera poder recordar.

Llevados a los extremos, es una razón justificable y necesaria para buscar un nuevo empleo, o cuando mínimo un cambio radical dentro de la empresa.

En compañías más grandes esto es más fácil. En trabajos administrativos donde se emplean sólo una docena de puestos, es casi imposible.

Según las encuestas, el otro factor, no menos preocupante, son los salarios tan bajos con los que se indemniza a un empleado, incluso después de muchos años de servicio. Aquí podríamos incluir los beneficios médicos, las vacaciones pagadas, y un largo etcétera.

Hasta la llegada del Covid, había, digamos, un poco más de estoicismo en nuestras comunidades al momento de lidiar con estos inconvenientes.

De pronto, una mayoría de empleados, sobre todo, en niveles, digamos, de soldado raso, se dieron cuenta de que no tenían ya ni fuerzas ni motivos para tolerar la mala situación de sus ambientes de trabajo diario.

Y es aquí donde entramos en profundidad en esta repentina, y, pareciera incurable aversión al trabajo, al menos, aclaremos, al trabajo "convencional." Como se dice mucho, el trabajo de "9 a 5."

En este medio, es cierto, hemos sido más severos con los miembros de la Generación Z y con los Millennials más jóvenes. Pero, hay evidencia que hay muchísimas personas de mi generación (X) que han sucumbido al fenómeno de las renuncias voluntarias, aunque en menor porcentaje. 

Ahora lo explicamos.

En una nación en declive supremo como es la Estadounidense, y el Occidente en general, era de esperarse que hubiera personas que se iban a aprovechar al máximo de este descontento tan desnaturalizado por el trabajo tradicional.

Si bien quienes han picado el anzuelo han sido en mayor porcentaje los más jóvenes, las mentes maquiavélicas que se benefician de este descontrolado número de desempleo, han sabido crear estrategias muy bien estructuradas para atraer a todo tipo de personas.

La constante ideologización de las masas, ha creado a individuos completamente débiles, que no están acostumbrados a tener la responsabilidad de unos horarios o de una serie de obligaciones y de la disciplina que supone un empleo, tanto a tiempo parcial, como a tiempo completo.

Es abrumante la cantidad de testimonios de jóvenes recién egresados de la universidad, incluso, con cursos de postgrado, que se encuentran con una pared impenetrable porque hay empresas que no quieren dar oportunidad a personas sin experiencia previa.

Muchos de estos individuos, recién salidos de las aulas, tienen poco más de 22 o 23 años. 

En varios casos estos jóvenes con un diploma en la mano, tienen que quedarse en el mismo empleo que tuvieron a los 18 años, y se empieza a erosionar su entusiasmo por sacar adelante sus vidas, estancándolos emocionalmente y haciéndolos autopercibirse como auténticos inútiles.

Pero estas cabecitas fragmentadas y confundidas son útiles. Muy útiles. Pero para nada bueno.

Para lograr este masaje terapéutico y estos cambios de filosofía de vida, las diversas corporaciones a quienes tenemos que penalizar por estos cambios tan alarmantes, se beneficiaron de una herramienta en particular. Hay varias, pero una sobresale por encima de las demás: Tik Tok.

Es terriblemente altísimo el número de vídeos que se han compartido en esta red social a través de YouTube, principalmente, de los testimonios de personas que alardean de haber dejado sus lugares de empleo.

Se han creado tendencias, hashtags e incluso hasta coreografías de múltiples usuarios que aparecen frente a las cámaras de sus teléfonos orgullosísimos de estar desempleados.

Los que hemos sufrido el maltrato o la terrible inconveniencia de malos ambientes o pésimos gerentes, podemos comprender la frustración y la angustia de ir a trabajar llenos de ansiedad y de miedos que pueden generar una fobia.

Pero no tengo ningún respeto, NINGUNO, a usuarios de redes sociales que irresponsablemente están aupando que se deje de trabajar. ¿Y todo para qué? Para, según ellos, poder vivir cómodamente de ser un "Tiktokero."

He visto el testimonio de una muchacha muy joven que puso su renuncia en su trabajo y alegó, claramente, que ella ya no quería seguir trabajando porque lo de ella era, seriamente lo dijo, hacer vídeos en Tik Tok.

Alegadamente, sus "creaciones" y su inventiva a la hora de subir contenido le estaba, hasta esa fecha, dando ingresos de hasta $7,200 al mes.

De hecho, el vídeo de este testimonio estaba grabado, supuestamente, durante un viaje a Japón, y aparecía la mujer delante de un jardín japonés con una pagoda al fondo.

Y si bien es cierto que Tik Tok, y otras redes, monetizan el contenido de los usuarios, podríamos estar frente a uno de los miles de fraudes que diversas corporaciones se han creado para aupar a los jóvenes a dejar sus responsabilidades por una vida de lujos y de privilegios a través de campañas de publicidad.

En otras palabras, esta joven es una actriz pagada y no un testimonio real. Hay un guión de por medio.

Pero en una sociedad carente de criterio y en este punto tan bajo de moral y de principios, se hace, y se ha hecho, muy sencillo capitalizar la ergofobia.

Como he compartido con los lectores anteriormente, se acordarán de cuando dije que existen muchos casos de los denominados "terapistas climáticos." A las pruebas me remito.

Los sinvergüenzas que pueden estar ejerciendo estas ridículas carreras, están siendo remunerados y se están aprovechando de la sensibilidad de personas que han caído en esta absurda narrativa de una "emergencia climática."

Esto, en nuestra sociedad occidental de hace 30 o 40 años, era impensable. Hoy por hoy, es el pan nuestro de cada día.

Y ahí está el quid del asunto.

Nuestras generaciones han sido, lentamente condicionadas, no necesariamente a temer en extremo al empleo o al trabajo convencional, sino al VALOR fundamental que hemos dado al trabajo en sí.

De igual modo, que se busca destruir los valores familiares y el valor a lo sagrado de la vida desde la concepción a la muerte natural, el valor de tener una responsabilidad, de proteger nuestra seguridad laboral y, esto es crucial, de la meritocracia, desemboca en lo que estamos definiendo como la falsa percepción de la ergofobia.

Estamos creando inútiles. O si quiere verse más claro, tontos útiles.

A mí me parece muy loable y muy necesario que existan individuos con vocación para la comunicación, por ejemplo, y que busquen tener su autonomía, con canales de YouTube, o como en mi caso, un modesto blog, donde, a mucha honra, pongo mi esperanza en esta cruzada que denominamos "batalla cultural."

Pero lo que no podemos permitir es que se promueva irresponsablemente un estilo de vida, donde cientos de miles de jóvenes son partícipes en esfuerzos nefastos remunerados por corporaciones que promueven, ya no fobias, sino auténticas campañas de odio.

¿Qué son, por ejemplo, lo que en redes llamamos "chiringuitos"?

Son poco más que carpas que se abren hoy y se cierran en nada, que emplean TEM-PO-RAL-MEN-TE a millones de personas (de todas las edades) para aupar los (anti) valores progresistas sobre todo en lugares muy específicos con poblaciones más vulnerables.

Claro está, esta iniciativa también se ha visto en los grupos conservadores, pero quizá con una estructurada línea que hace ver al participante como un voluntario o un becario.

Para concluir, se están generando nuevos problemas; se plantean falsas expectativas y luego se capitaliza de los despojos.

La cultura de las corporaciones tiene que cambiar cuanto antes y radicalmente. El eje de las empresas debe de ser el bienestar de sus empleados, no la "esclavización emocional" de ellos. En Japón, por poner un claro ejemplo, las empresas consideran a sus trabajadores, una "familia."

El llenar los bolsillos, en el caso de las corporaciones de más alto nivel de ganancias y de alto volumen, de los inversionistas, o el financiamiento de ideologías, tiene que dejar de ser prioridad. O mejor dicho, de existir. Punto.

El respeto para todos es fundamental. Pero no el fomentar un trato especial a minorías o el obviar las cualidades de un candidato a una posición específica en pro de cuotas de género o preferencias sexuales.

Al final sufren todos.

Las empresas tienen bajas en sus niveles de entrada porque sus empleados son ineptos o están en posiciones inadecuadas para su preparación. 

Los que trabajan como subordinados de los malos gerentes, sufren bajas en la producción porque están sometidos a maltrato y hay carencia de comunicación a todo nivel.

Y finalmente, tenemos una sociedad llena de fóbicos y de desesperanzadas personas que optan, en números francamente ridículos, a hacerse ricos como YouTubers, influencers y Tik Tokeros.

Esta penumbra moral e ideológica en la que estamos sumidos debe acabar cuanto antes.

En esta pelea contra la oscuridad, repito, una y mil veces, los responsables somos los que tenemos una visión clara de lo que está pasando.

Si hacemos una analogía, atribuyendo a cada generación su responsabilidad en este conflicto, nosotros, mi generación, debe revertir a todo nivel, a nuestra sociedad a un modelo de sociedad con valores imprescindibles, como los que tenían nuestros padres y nuestros abuelos.

Estoy plenamente de acuerdo en que nuestra responsabilidad laboral debe estar acompañada de un ambiente positivo, y un balance total entre nuestro trabajo y nuestra vida personal, nuestras inquietudes y nuestros proyectos. Pero no aupar el abandonarlo todo irresponsablemente para ir tras la estela de un castillo en el aire.

Los millennials, que en su mayoría, son los padres de los niños y las generaciones emergentes, tienen que unirse a nuestro esfuerzo para crear una sociedad en que los GenZ puedan encontrar el camino hacia la sensatez y su integridad moral y emocional, la cual se pierde a raudales.

El esfuerzo, vuelvo y repito, es de todos. Cada uno de nosotros ha contribuido, muy lastimosamente, a la debacle que vivimos. Así que todos debemos entonar un "mea culpa" y reconducirnos hacia la reconquista de nuestra civilización, casi, casi en ruinas.

Como dijo Victor Pauchet (1869-1936) médico cirujano francés, y pionero en las áreas de gastrostomía y anestesia, autor del reconocido "Atlas de Anatomía":

"El trabajo más productivo es el que sale de las manos de un hombre contento." 

¡Amén! ¡Nada más cierto!

Seamos Guerreros de la Luz---no de Tablero!

En el año 73 AC, Roma vio los cimientos de su República temblar como pocas veces. Revueltas habían sido vividas. Hazañas habían sido contada...