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Sunday, January 25, 2026

La Cleptocracia: El Gobierno a Través del Fraude y del Robo




Hay una leyenda folklórica que a lo largo de muchos siglos nos ha llegado a través del cine, el teatro y la música. Esa leyenda nos cuenta la historia de un hombre que se dice fue un Cruzado. Otros lo imaginan como un noble al que le fueron arrebatadas sus tierras.

Se llama Robin Hood.

Hasta Disney utilizó ese personaje en uno de sus clásicos.

Hay quienes piensan que la historia de este misterioso caballero puede que date del siglo XIII, otros lo llevan al siglo XIV.

Pero los que vivimos en este siglo XXI, lo conocemos básicamente como un experto arquero y genio ecuestre que roba a los ricos para beneficiar a los pobres.

En nuestro análisis de hoy me gustaría que estudiáramos con detenimiento la leyenda de Robin Hood.

Historiadores tienen razones para pensar que este misterioso personaje podría haber dejado su huella más allá del gore y la leyenda.

¿Pero por qué es importante la analogía de Robin Hood?

Robin Hood, desde la retórica social comunista de nuestros tiempos, es una herramienta extraordinaria para convencer a una masa de población que el socialismo busca beneficiar a las clases trabajadoras, haciendo que los más afluentes de alguna manera paguen por ese pecado llamado “capitalismo.”

Cuando una población es endeble, idiota y buenista, un Robin Hood es un héroe que siempre verá por su bienestar, mientras el empresario y el autónomo son vistos como egoístas y viles señores feudales que no tienen derecho a haber acumulado una fortuna cuantiosa.

Para las élites actuales, Robin Hood es un ejemplo de bondad y de caridad.

Hasta el momento, en nuestro despertar diario y en nuestra propia cruzada para estabilizar el mundo, tenemos más que claro que el oxígeno y el credo de estas élites es, precisamente, el manejo oscuro de un capitalismo maltrecho y maquiavélico—pero capitalismo al fin de cuentas.

También estamos al tanto de esa narrativa fake de los globalistas y la izquierda donde los políticos y personajes mediáticos viven como dioses, pero mantienen a la población con hambruna física, emocional y espiritual.

Cuando nos ponemos a ver el fondo de toda la narrativa de nuestros enemigos encontramos que la figura de un Robin Hood, en teoría, está queriendo ser representada por el tirano que se alza como gobernante y en las plutocracias que por medio de la mentira y la falsa empatía te pueden hacer pensar que “no tendrás nada y serás feliz.”

Un lema que sustenta las propuestas de la Agenda 2030.

Pero me gustaría que pusiéramos la lupa por un instante en la frase que define a Robin Hood en el folklore: "ROBA a los ricos para darle a los pobres.”

Repito, "ROBA a los ricos para darle a los pobres."

La palabra clave es ROBAR.

Si leemos los cuentos de Robin Hood nos daremos cuenta de que hay una fineza en esa manera de robar. Robin Hood, como ya hemos aclarado, es un caballero, posiblemente de origen noble con una pericia inigualable en el manejo de armas y de oratoria.

Podrían haber incluso similitudes con el personaje de Lancelot, un mercenario que se hace con Camelot y con la mujer de Arturo, pero que es más un antihéroe que un villano.

¿Por qué hago este inciso? Porque es muy importante que cuando nos referimos a Robin Hood no imaginemos un carterista o un miembro furtivo de las cortes malandras de Venezuela.

Robin Hood es fino. Robin Hood tiene estrategias. Robin Hood tiene un plan y tiene destreza.

Entonces para recapitular lo que hemos dicho hasta ahora…

Las élites global socialistas utilizan el discurso buenista de que hay que desplomar al rico y castigarlo por la osadía de tener fortuna.

El pueblo ve en esa intención nobleza y no envidia y fraude.

El pueblo vota a Robin Hood para que represente sus intereses.

Las élites practican un capitalismo sin fisura alguna y mantienen una idiocracia en todos los ámbitos de cualquiera sea la sociedad en que se hagan estas prácticas.

Hoy por hoy, Occidente casi entero se deja regir por estas propuestas.

¿Pero qué pasaría si yo les dijera que estas plutocracias se han mantenido en la cima, y han evadido su destrucción porque utilizan el hurto para enriquecerse a sí mismos?

Siempre hemos hecho alusión—y esta debe continuar—a los inmensos arsenales de riquezas que se han llegado a acumular tanto en organizaciones supuestamente sin fines de lucro (desde la Cruz Roja hasta cualquier chiringuito pro LGTB) como en manos privadas.

La destrucción del Chavismo en Venezuela, por poner un ejemplo, ha dejado al descubierto, que la plutocracia de Miraflores se extendía por todo un continente y tenía nexos en Medio Oriente.

Sabemos que el Castro Chavismo durante más de un cuarto de siglo robó a manos llenas, algo que prometió Hugo Chávez que con él se acabaría, porque lo de él iba a ser un gobierno del pueblo.

El gobierno de Chávez fue un titánico esquema satánico (literal y figurativamente) donde el robar fue sinónimo de gobernar, y gobernaban auténticos delincuentes de cuello blanco, tanto venezolanos como sus socios narco chavistas tanto en España, Colombia, Brasil, Nicaragua, como en el Cono Sur, con un peronismo nefasto que se había propuesto no morir jamás.

El gobierno de los que roban es el tema que hoy nos atañe.

A esto lo llamamos “cleptocracia.”

La cleptocracia, del griego kleptes (ladrón) y kratos (poder), es una forma de gobierno corrupto donde los líderes utilizan el poder político para saquear la riqueza pública y los recursos del Estado en beneficio propio.

¿Conocen ustedes los Diez Mandamientos de Dios?

Pues el séptimo en la lista es “No Robarás.”

Si sabemos que robando actuamos en contra de los preceptos de Dios, toda la leyenda de un Robin Hood se cae en pedazos. No hay perdón para Robin Hood si su heroísmo lo consigue pecando.

Seguimos…

Atentos a esta frase: “el pobre es pobre porque quiere.”

Sí.

Y a esto volveremos en unos instantes.

El afortunado declive y debilitamiento de las élites globalistas, han podido permitirnos hacer un arduo trabajo de arqueología ideológica que nos ha llevado a descubrir que la terrible corrupción de Occidente está basada, entre otros muchos métodos, en el robo. El asalto. 

La cleptocracia sería explicada, usando la analogía de Robin Hood, como el robo a las instituciones que estarían sirviendo para instaurar y manejar cualquier gobierno, para dárselo a los ricos.

Pero hay más…

Atención con esto…

Un empresario puede no estar an tanto de ser parte de us esquema de cleptocracia. Un empresario que se precie de serio cumplirá con sus obligaciones fiscales. El problema de fondo está en que esas "obligaciones fiscales," podrían estar impuestas por una cúpula de poder corrupta.

Estas plutocracias podrían estarse lucrando a través del robo de un dinero que podría estar ligado a fondos públicos, o dinero de instituciones gubernamentales. 

Mantener una cleptocracia es muy complicado.

No todos los empresarios son corruptos, al igual que no todos los políticos son corruptos. Al menos no en primera instancia.

Pero el sistema de gobierno que dice ser democrático, es decir, del pueblo, es una fantasía de Walt Disney.

Los gobiernos, hasta el momento, lo controlan élites invisibles y lo controlan organismos internacionales que se alimentan de dinero de contribuciones muy cuantiosas, y que en apariencia tienen una función benéfica y filantrópica.

Pero eso es sólo eso, una fachada…

Lo que funciona detrás de esa fachada, el hombre detrás de la cortina para utilizar la analogía del Mago de Oz, es una fuente de entramados de corrupción y crimen organizado que no tenemos, por el momento, capacidad de desmembrar completamente.

Pero saber que existen es un extraordinario y más que urgente comienzo.

Sin embargo, robar al Estado no es lo mismo que asaltar a un banco de esquina.

Robar a una organización internacional o una Cruz Roja no es lo mismo que vaciar la caja a un supermercado a punta de pistola.

Al igual que la prosa de las leyendas de Robin Hood es fina y cuidadosa, el entramado que existe en una cleptocracia es también muy muy fino y depende de muchísimos cómplices, incluso cómplices que no tienen conciencia de serlo.

El Kirchnerismo en Argentina y el Chavismo venezolano tienen un sin fin de ejemplos de cleptocracias que sólo vinieron a ver la luz con la llegada de estos nuevos “vengadores” de la nueva derecha que sí tienen intención de restaurar la democracia.

Pero ninguna de estas naciones que han podido empezar a ver la luz al final del túnel, tiene el impacto global—casi podría decirse universal—que tienen los Estados Unidos.

En este segundo período de Donald Trump, afortunadamente, el mandatario se ha propuesto, por fin, drenar el “pantano” de Washington, que posiblemente, esconde en sus aguas una de las cleptocracias más sofisticadas de toda la historia.

Minnesota, un estado del que quizá no siempre hemos oído hablar como protagonista o antagonista de nada extraordinario; un estado más bien gris y empobrecido, se ha puesto en el mapa como el centro de operaciones de un robo de magnitudes impresionantes.

Robo a las instituciones del Estado. Por estado entendamos el gobierno federal.

Minnesota se ha llenado en los últimos tiempos de inmigrantes de origen musulmán. Muchos de ellos ilegales.

Específicamente de residentes de Somalia.

El gobernador de Minnesota, Tim Walz, es una figurita de torta, mediocre y manipulable que, como buen  fanático Demócrata, apoya todo lo peor de todas las diferentes ramas del wokismo existentes.

Walz saltó a la palestra por ser el candidato a la Vicepresidencia de Kamala Harris, otro títere.

Walz no sólo apoya la inmigración ilegal, sino que ha convertido su estado en un campo de refugiados somalíes de dudosa procedencia.

Otro personaje francamente aberrante en el pantano del gobierno de Minnesota es la diputada Ilhan Omar. A lo largo de los últimos diez años, este personaje se ha encargado de ser la voz cantante del terrorismo yihadista; es anti Israel hasta los huesos y se sabe que se casó con su propio hermano para obtener la residencia de Estados Unidos.

Sabremos más temprano que tarde que la llegada de Omar, así como la de Zohran Mamdani, tienen detrás dinero negro y dinero lleno de sangre.

Tanto Omar como Mamdani han llegado a infiltrarse en la política Estadounidense de la mano de la organización terrorista de los “Hermanos Musulmanes", financiada por dinero de Catar y de Irán primordialmente.

Aparte de la ideologización y la destrucción moral de nuestra civilización judeo cristiana, la presencia musulmana en Occidente ha probado ser un cajero automático para las cleptocracias de Oriente Medio.

Por qué es imprescindible saber quién es quién en el gobierno de Minnesota, porque en Minnesota se creó un esquema casi perfecto que está impactando no sólo al estado per se, sino a la nación completa.

De una manera muy sencilla esto es lo que pasó en Minnesota con la complicidad tanto de Walz, de Omar y de muchísimos otros funcionarios.

Estados Unidos contribuye anualmente con millones de dólares para ayudas a los ciudadanos de bajos recursos. Entre estos servicios tenemos el cuidado de menores de edad y bebés en guarderías.

A lo largo de muchos años, Minnesota tomaba este dinero público y en vez de darlo y administrarlo como debía, se lo robaba.

Hasta el momento se hablan de más de $9 BILLONES en fondos públicos y se estima que el fraude podría haber comenzado en el año 2018.

En medio de toda esta trama estaban residentes tanto legales como ilegales de Somalia que para beneficiarse de comisiones provenientes de estos pagos federales, abrían guarderías y centros de cuidado infantil fantasmas.

Tim Walz habría permitido que estas operaciones se llevaran a cabo en la más absoluta clandestinidad y la Diputada Omar, igualmente.

De hecho, Omar llegó a Estados Unidos con una cuenta bancaria que no pasaba de los $50,000. Hoy en día tiene una fortuna de más de $30 millones.

Para que tengamos una idea, esta señora sólo recibe un salario de $174,000 al año. Con eso lo digo todo.

Las investigaciones de la corrupción en Minnesota no han terminado, y no sólo no han terminado, sino que ya se sabe que estados como California, también a manos de los Demócratas han estado haciendo exactamente lo mismo durante años, y en California las cifras son bastante más escandalosas.

El gobierno de Trump, como es debido, ha suspendido todas las transacciones de las arcas públicas hacia Minnesota. Los ciudadanos somalíes ilegales están siendo arrestados y hay una investigación en el Congreso para la señora Omar que podría acabar con su deportación.

Pero lo más triste es descubrir que hemos mantenido y protegido una cleptocracia con nuestro propio dinero, es estudiar cómo pueden primero instaurarse y luego mantenerse por años sin ser destruidas por completo.

Para llevar a cabo un fraude de esta magnitud se deben tener en lugares estratégicos cerebros tanto brillantes como diabólicos.

El pueblo debe estar no sólo ignorante, a la par que adormecido y profundamente ideologizado, y por esto es que, volviendo al principio de este análisis, la figura de Robin Hood es un ente propagandístico excelente.

La mediocrización de toda una sociedad es menester para mantener una cleptocracia y muchísima gente está conforme y contenta con vivir en la miseria tanto económica como moral.

Las ansias de superación de millones de personas es limitada o completamente nula.

De ahí que debamos traer a colación esa frase tan trillada pero tan cierta como es “el pobre es pobre porque quiere.”

Una democracia perfecta es una especie en extinción. Quizá ya está extinta. 

Pasamos, en el caso de Europa, de monarquías absolutistas a sistemas bipartidistas que son, y lo vamos descubriendo, cómplices o protagonistas de cleptocracias.

La Unión Europea que recoge millones en contribuciones e impuestos de los países miembros, vamos viendo como se ha enriquecido a través de comisiones y de crear agendas tóxicas que destruyen toda posibilidad que un ciudadano de a pie pueda vivir del fruto de su esfuerzo.

La fundación del ex-presidente Bill Clinton podría ser, alegadamente, una cleptocracia que se ha alimentado de la buena fe de muchos ciudadanos.

El actor Paul Walker, fallecido en extrañas circunstancias en el 2013 en un accidente de carro, era también un activista de causas humanitarias que viajó a Haití como embajador de la Fundación Clinton y lo que pudo haber descubierto y que quiso que se supiera, lo llevó a un posible homicidio del que sólo ahora empezamos a esclarecer los detalles.

Desmantelar una red de crimen organizado es quizá de lo más arriesgado que existe, porque a pesar de la infinita frustración que nos causa el no ver a los culpables entre rejas, la mala gestión en un operativo de esta magnitud podría desestabilizar la economía global.

El proceso debe ser cauteloso y lento, pero como ya hemos dicho, el saber de la existencia de estas minas de oro subterráneas de nuestros gobiernos, es ya un paso imprescindible.

Mientras las autoridades hacen su trabajo (una operación que podría tardar décadas) nosotros como ciudadanos tenemos opciones.

Quizá la opción más importante nos debe hablar desde nuestra propia alma y es dejarnos consumir por una pasión sin precedentes de estar informados y de desterrar el buenismo y todo lo que entendemos por políticamente correcto.

El político, cómplice o partícipe de una plutocracia cleptómana, va a querer seguir alimentando leyendas de héroes sin capas y quiere que el ciudadano se acostumbre a una vida de tercera calidad.

Está en nuestro poder el denunciar a esta masa de gente y el de instaurar un nuevo orden de pensamiento que nos pueda llevar a la reconquista de esta civilización tan vilipendiada y abusada.

Seamos optimistas pero no conformes.

Seamos bondadosos pero no buenistas.

Seamos humildes pero no pobres.

Seamos sencillos pero no mediocres.

En esta alborada de la celebración de los 250 de la República de Estados Unidos de América, recordemos las palabras de Thomas Jefferson grabadas a fuego en la Declaración de la Independencia:

“Consideramos que estas verdades son sagradas e innegables: que todos los hombres son creados iguales e independientes, que de esa igualdad en la creación derivan derechos inherentes e inalienables, entre los cuales se encuentran la preservación de la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.”

Que no puedan robarnos nunca lo que nos ha sido dado por Dios. Ejercer nuestro derecho divino es nuestra manera de dar gloria a Dios.

¡Hagamos a la humanidad grande otra vez!

Tuesday, October 7, 2025

Estaría El Miedo Convirtiendo a Nuestra Civilización en Los Perros de Pavlov?



En esta era de redes sociales, no debe extrañarnos que el uso del humor, aún el humor negro, sea, potencialmente, una lección para ver lo que nos está pasando como civilización.

Este análisis está inspirado por un sketch hindú (hablado en inglés) llamado “The elevator prank” (La Broma del Ascensor)

La palabra “prank” la podemos traducir como “broma,” pero es quizá una broma un poco de mal gusto. Muchos de ustedes deben haber visto olas de estos sketches y, al igual que yo, se pueden haber reído muchísimo.

Sin embargo, este que voy a describirles, lo menos que da es risa y nos puede poner a pensar si lo que vemos aquí es un reflejo del comportamiento del mundo—o una buena parte de él.

En estos vídeos, la mayoría de los participantes son actores.

Excepto, claro está, la “víctima” de la broma. Al final, casi siempre, salen los actores abrazando al participante y le indican que está en un tal o cual programa.

A reír todos. Estás en la cámara escondida!

En este escenario en particular, aparecen tres actores, un hombre y una mujer, al principio del vídeo y un tercer actor que llega a mitad del "show."

El hombre y la mujer, los actores protagonistas, entran a un ascensor y se encuentran con un señor que ya estaba allí esperando llegar a su piso.

A este muchacho, porque es un joven de unos veintitantos años, sería el que está llamado a ser la "víctima" de la broma.

El protagonista, el hombre al que vemos como el líder de este "prank," lleva en su teléfono una canción bien pegadiza y empieza a decir: “dance!” (baila!) y tiene coreografía ensayada y todo lo demás. La muchacha que lo acompaña, la actriz, empieza a bailar con él.

El muchacho que está en el ascensor, se queda sorprendido, pero no dice nada. No se mueve.

Sigue el actor protagonista: “dance!” “dance!”

En eso aparece el que sería el tercer actor, al que vemos en este momento por primera vez, llegando al ascensor con cara de póker. El protagonista del vídeo y la mujer que lo acompaña no paran de bailar, mientras el que ha llegado nuevo al ascensor se hace el que no ha visto nada.

El de la música le espeta: “DANCE!!!”

El joven dice: “no dance!” (no quiero bailar!)

En ese momento el de la música lo agarra por la nuca y le golpea la cabeza contra la pared del ascensor haciendo que el hombre se caiga y se haga el que quedó inconsciente.

Adivinen qué sucede con el hombre que estaba en el ascensor cuando llegaron los dos actores:

Se pone a bailar.

Frenético. Como si estuviese en una discoteca. Y los ojos llenos de susto. El otro sigue con su verborrea, “Dance!”

En este particular caso no hay un final dónde a la víctima le enseñen la cámara oculta, lo cual podría significar que todos los participantes son actores.

En resumen el que es víctima de la supuesta broma actúa un poco, y no es exagerado decirlo, como los perros de los experimentos de Iván Pavlov, donde un estímulo neutro hacía salivar a los perros, hubiese o no comida para ellos.

En este sketch, el estímulo que pone a bailar al hombre que ha sido cercado en el ascensor es el miedo.

Viendo que al negarse, el actor golpeó al que se negó a obedecer, el otro decide claudicar y ponerse a bailar como le han ordenado.

Otro detalle, en ningún momento se pide "por favor" o se da opción.

Puro grito: "DANCE!"

Es mucho más impactante que lo que pueda describirse con palabras.

Lo que podría haber tenido la intención de ser un sketch de humor, se convierte en un experimento social, a mi criterio.

Este análisis bien podría ser una continuación, o tal vez, una arista alternativa al que ya hemos hecho sobre las figuras patéticas de los apaciguadores, utilizando la frase célebre de Winston Churchill.

El apaciguador es casi siempre un ser acomodaticio, oportunista, vividor y mediocre.

Pero si proyectamos este sketch del que acabamos de hacer mención y lo proyectamos al comportamiento servil y maquiavélico de muchas figuras con poder, vamos a intuir, con bastante rapidez, que el factor miedo, se convierte en un protagonista al que no podemos, como el loco de la radio, dejar de ignorar—u obedecer.

Se dice, desde una perspectiva espiritual, que la conducta humana obedece sólo a dos emociones, el amor y el miedo.

El bien y el mal.

Puede sonar polarizante, pero es cada día más evidente que el comportamiento de nuestros ciudadanos en cualquier ámbito, dirige su mirada a la oscuridad, al temor, y al castigo. O, simplemente, el temor al castigo.

Los perros de Pavlov, claro está, al ser animales, se condicionaron a salivar hubiese o no comida.

Los seres humanos de esta infame civilización en decadencia están, en su mayoría, siendo adiestrados, apaciguados para ser débiles y responder al miedo.

Miedo. Miedo. Miedo. Eso es lo que vemos que mueve los hilos.

Y no se escapa nadie. Los que vemos como cabecillas de las élites; los que mantienen el control e influencian a las esferas de poder, también, en grado superlativo, viven con miedo.

Se teme lo que no se conoce. Se teme lo que no entendemos. Tememos como mecanismo de defensa.

Todo esto podríamos decir que es cierto, pero, al final, hacemos de estas justificaciones una excusa perfecta para seguir siendo condicionados y controlados.

Con ejemplos podríamos llenar una colección de enciclopedias.

De hecho desde un punto de vista psicológico en este medio ya hemos hecho mención de muchas instancias donde el miedo vence al hombre una y otra y otra vez.

Sin perder el foco en el escenario del ascensor, lo que vemos es un caso típico de un bully, un patán que sabe que si utiliza la violencia va a amedrentar a sus víctimas.

La mujer que acompaña al bully que se pone a bailar sin problema alguno, ya está captada. Ella no agrede, pero tampoco evita que su compañero lo haga. Es muy posible si llevamos este ejemplo a una historia real, que a ella, o le pegaron, o ella, como el muchacho del vídeo, empezó a bailar para no sufrir una golpiza.

La mayoría de las personas del mundo son como la mujer.

La mayoría de las personas están condicionadas.

Sí está mal, parecieran decir, pero no puedo hacer nada. O "ese no es mi problema.”

El protagonista, con su “dance, dance, dance” también, para poder tener el comportamiento tan cuestionable que tiene, puede haber sido él víctima de alguien que lo puso a bailar como un mono de circo.

En vez de escapar la trampa, se volvió otro monstruo hambriento de maldad.

Podríamos plantear la siguiente hipótesis…

Es acaso el “bullying” colectivo lo que está llevando al mundo a su acabose ideológico, mental y social?

El “bullying” es un asunto muy serio. Habiéndolo yo padecido de niña y de adolescente, es un tema que abordo con tristeza y con mucha sensibilidad.

Pero quizá sea menester ver al “bullying” a los ojos y quizá el antídoto al dolor y al trauma que causan, de por vida, sana sólo si desmontamos ese teatro y examinamos de cerca a los agresores.

El llamado bullying, en la mayoría de los casos, como el mío propio, comienza con el llamado “acoso escolar.”

Las aulas y los patios de recreo son, en su gran mayoría, los lugares para que entre compañeros, se agredan verbal o físicamente, una vez que los bullies los ponen en su mira.

En mi historia, el bullying lo llevaron a cabo dos niñas a las que yo había considerado mis amigas y con las que había compartido pláticas, tareas y paseos.

Era obvio que una de ellas era la que instigaba a la otra para hacerme daño, y tenían una creatividad muy fértil, sobre todo tomando en cuenta que sólo teníamos 14 o 15 años.

Al tiempo, me dijeron que una de las agresoras se había metido en drogas. La otra tuvo una vida más o menos normal, y, habiendo yo tenido con ella una amistad, la ex-bully me pidió perdón unos días antes de la graduación de bachiller.

Ella se había ido del colegio, pero asistió a la graduación.

Casi cuarenta años después, y sin ánimo de justificar lo que ellas hicieron (no sólo a mí, sino a otras compañeras) me percato de que estas niñas eran a su vez víctimas de su propio ambiente.

Una era hija de una madre alcohólica. La otra tenía todos los síntomas de haber sido abusada en su entorno familiar.

El colegio era muy pequeño y del bullying nadie se salvaba. 

Una de mis amigas, una muchachita modocita y excelente alumna, fue captada por estos dos demonios, y empezó a fallar en sus estudios y a seguirle la corriente a los bullies, convirtiéndose ella en una acosadora también.

El único antídoto contra el “acoso escolar” es tener un gran apoyo de la familia y el tratar de no tener ningún contacto con las agresoras.

Hay otra solución que es defenderse hasta las últimas consecuencias. Pero yo no tuve el carácter ni el coraje para esto y tuve miedo (aquí está la palabra clave) de que me expulsaran de mi colegio.

El acoso escolar es grave porque se convierte en un círculo vicioso. Los bullies se agreden entre sí, en busca de más poder y más influencia. Las víctimas, pensando muchas veces que a ellas no les va a tocar, se convierten en apaciguadores de los bullies.

Al final, el problema sigue, pica y se extiende.

Como adultos nos damos cuenta de que esta misma fórmula de agresión tan macabra existe en el ámbito laboral, y también en la relación tóxica de los ciudadanos con sus gobernantes y figuras de influencia.

Vamos a parar en este punto un momento…

El politólogo argentino, Agustín Laje, en múltiples análisis sobre la influencia de los personajes de izquierda que llegan al poder, menciona que el ciudadano de a pie, parece tener sólo una razón de peso para votarlos: confían en ellos.

No los conocen más allá de las campañas manipuladas de los medios de comunicación y de las propias maniobras de estos individuos para, como se dice vulgarmente, engatusar a su electorado.

Pero no importa.

Se establece un vínculo entre el personaje y el ciudadano.

Esto se hace más evidente con los “ricos y famosos:" Taylor Swift, por ejemplo, a quien el Partido Demócrata rogó para que apoyara a Kamala Harris.

Oprah Winfrey, tres cuartos de lo mismo.

Hay un nexo real con estas celebridades, en parte porque a través de redes sociales nos adentramos en su vida íntima, familiar y, por supuesto, su poder y nuestra admiración a su trabajo, y en muchos casos, a sus lujos asiáticos.

Por décadas los actores e incluso muchos periodistas fueron completamente neutros. Sus vidas personales no la pavoneaban en lo absoluto.

La política se bandeaba equilibradamente entre Republicanos y Demócratas, en el caso de Estados Unidos.

Violencia ha habido siempre.

El pantano de Washington DC, aquí en Norteamérica, estaba infectado hacía muchos años, pero eso no se sabía, al menos que fueras parte de él.

Fuimos permisivos.

Los bullies de hoy no son nuevos agresores.

Son los de siempre con arrobas y redes sociales y unas consignas robadas del comunismo soviético que creímos haber aniquilado—pero nuestro buenismo nos detuvo antes de darle el tiro de gracia.

Fuimos permisivos, vuelvo y repito.

Tuvimos miedo.

¿Cómo no vamos a confiar en una Oprah?

Por mucho tiempo la creímos una eminencia.

Hoy sabemos que es una mujer que tuvo éxito porque se dejó comprar y se dejó manipular por gente de altas esferas.

Volviendo al ejemplo inicial, también Oprah se convirtió en un monstruo condicionado para sobrevivir a sus agresores.

¿Nos vamos entendiendo?

De pronto el mundo entero está condicionado a responder o con miedo o con silencio.

El silencio es una respuesta, igualmente, el miedo.

La mujer del ascensor aprendió a bailar porque le midieron su tolerancia al miedo.

La otra cara de la moneda, y esto es importante, es que no podemos ser inmunes al miedo.

Una sociedad inteligente, balanceada, organizada y abundante debe funcionar con una estructura de leyes que son las que impondrían un orden cívico y moral.

Quizá una de las consignas más peligrosas de la izquierda actualmente es que no existe “ley y orden” y donde se pretende convertir a los policías y a los militares en peleles y esclavos de un wokismo fuera de lugar y de control.

No, el miedo a la autoridad debe existir.

El miedo a ir a la cárcel o a ser sentenciado a muerte debe existir.

Hay cánones de conducta que no se pueden negociar.

Se han creado sistemas propagandísticos estrictamente con el fin de instar al miedo. El miedo lleva a claudicar, al silencio y la aceptación.

En Cuba han habido revueltas de mucha importancia en contra del régimen de Díaz Canel, sucesor y títere de los Castro, pero inmediatamente los manifestantes son apresados o asesinados.

¿Qué tendría que pasar?

Enfrentarlos. 

El dictador venezolano Nicolás Maduro, está en la mirilla de Estados Unidos. Cada embarcación con droga que pretenda entrar en EEUU es bombardeada.

Cada vez salen menos. Algún día, esperamos que pronto, se acabará el problema.

El antisemitismo y el yihadismo son herramientas para provocar miedo.

Están profundamente financiados y de ambos problemas hay, por doquier, personajes al servicio de las agendas ideológicas más perjudiciales.

Solución? 

Cortarles la financiación.

A los personajillos famosos que abrazan estas agendas, les cortas sus subvenciones y se boicotea su trabajo.

Lo que es igual no es trampa.

Muchos podrían decir que esa conducta también es acoso.

No.

Eso se llama poner a la gente en su sitio y denunciar el daño que se hace gratuito a millones de personas, donde hay una base enorme de jóvenes y de niños que están creciendo con deficiencia moral y con un coeficiente intelectual casi de analfabetos.

Al miedo lo vence la información.

Al miedo lo vence el saber desmontar el teatro de los acosadores.

Al miedo lo vence la fe de que Dios tiene un propósito para cada uno de nosotros y tenemos que encontrar en esta vida el camino hacia ese propósito—y punto.

Al miedo lo vence cada iniciativa que tomamos para acabar con la decadencia y el mantenernos firmes en nuestras convicciones, sin temor a quedarnos solos. Solos nunca estamos.

Que sean otros los que actúen como marionetas de quienes ponen la música y nos obligan a seguir un ritmo atroz.

Quiero terminar con una frase inolvidable del escritor y ensayista británico Aldous Huxley. Dice así:

“El amor ahuyenta el miedo y, recíprocamente el miedo ahuyenta al amor. Y no sólo al amor el miedo expulsa; también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la humanidad misma.”

Algo que nos quede claro.

Todo lo que estamos hoy por hoy tan desesperados de aniquilar en nuestro entorno, nuestros medios y nuestras escuelas, TODO, alguna vez lo permitimos nosotros mismos, en menor o mayor grado. Lo hicimos con y por miedo.

Ahora sabemos, con todas nuestras fuerzas, que la única opción es que el miedo no sea opción jamás.

Tuesday, April 15, 2025

La Tragedia de la Discoteca Dominicana "Jet Set" es Sólo La Punta de un Iceberg


La tragedia acontecida en Santo Domingo, República Dominicana, el pasado 8 de Abril es quizá el llamado que necesitábamos para poner punto y final a los tantos casos de corrupción de los que estamos teniendo absoluto conocimiento.

Pareciera que en estos momentos de decadencia continua tanto en el ámbito moral, político, ideológico y cultural, se hace urgente ya no sólamente encontrar los hechos y denunciar a los responsables, sino de hacer estudios de qué es lo que podría haber llevado a tantas desgracias a ser perpetradas impunemente.

La discoteca "Jet Set" era una estampa en el panorama nocturno de Santo Domingo. Un "no te lo vayas a perder" tanto para residentes como para turistas.

Era un club, según, se sabía, bastante exclusivo, donde era común ver congregadas, noche tras noche, celebridades tanto del mundo del entretenimiento como del deporte. O figuras del mismísimo gobierno.

En 1973, el local que se conoció posteriormente como "Jet Set," era un cine. La discoteca "Jet Set" abrió sus puertas en 1994, habiendo sido renovada tanto en el 2010 como en el 2015.

Al momento de la tragedia, se sabía que el local tendría capacidad hasta de unas 1,000 personas de pie y 700 sentadas.

Lo que se sabe hasta el momento nos viene directamente de medios digitales y de las redes sociales. Volveremos a este punto en unos instantes.

El techo completo del club se desplomó sobre la pista y colapsaron las columnas y las vigas atrapando a todos los que estaban disfrutando una noche que prometía ser inolvidable.

El "Jet Set" no escatimaba gastos para tener de invitados en vivo a numerosos artistas del género tropical.

En los vídeos que se han compartido del exacto momento del desplome del techo, algunos trabajadores del lugar se veían mirando al techo y muchos de los equipos eléctricos parecían estarse aflojando.

Pero los clientes no notaron nada, dado que estaban, la gran mayoría, en la pista de baile.

Esa noche estaba presente el merenguero Roberto Antonio Pérez Herrera, de 69 años, a quienes todos conocíamos como Rubby Pérez.

Pérez se encontraba en la tarima junto a su hija Zulinka Pérez su el esposo, ambos coristas del cantante desde hacía varios años.

Rubby Pérez se consideraba a sí mismo Dominicano y Venezolano, pues fue en Caracas donde su carrera tomó auge como la voz principal de la orquesta de Wilfrido Vargas en la década de los 80s.

En el momento del colapso del techo, una columna le cayó encima al cantante y quedó atrapado hasta que los rescatistas llegaron a salvarlo, pero falleció posteriormente.

La información inicial fue manipulada y se comentaba que podía estar vivo, pero su propia hija, Zulinka, ha sido la encargada de divulgar lo que pasó con su padre, dando declaraciones a varios podcasts donde ha sido invitada desde la tragedia.

La razón por la cual esta historia tan demencial merece su propio análisis es porque en el momento en que se divulgó la noticia, en ese primer instante, muchos sabíamos que detrás de la historia que trascendió a los medios convencionales, había multitudes de testimonios que podrían probar---y de hecho así parece que sería--que aconteció en Santo Domingo no fue accidental para nada. Se habla de negligencia.

Como era de esperarse muchos medios siguieron o construyeron una narrativa oficial, que calificaba el colapso del techo del "Jet Set" como un trágico suceso inesperado.

Afortunadamente, esto fue cuestionado casi de inmediato.

Lo que culminó con el derrumbe del techo y el colapso de las paredes de la discoteca, puede que se remonte al año 2023, cuando, según se dice, un rayo, cayó sobre el sistema eléctrico causando un incendio devastador.

Los ingenieros que fueron contratados para hacer el recuento de los daños sufridos por el fuego, recomendaron, demolición inmediata, para luego empezar a pensar en una reconstrucción.

Pero los ingenieros, después del incidente del 8 de Abril han relatado que los dueños de la "Jet Set" se negaron rotundamente a la demolición del lugar, obligando a los trabajadores a levantar de nuevo el local, con una serie de reparaciones más que cuestionables.

No sólo se completó la reparación sino que se ordenaron planos para ampliar el lugar de tamaño para dar más capacidad y se mandaron a instalar sobre el edificio, dos plantas eléctricas y unidades de aire acondicionado cuyo peso sería responsable de que los ya debilitados cimientos estarían a punto de colapsar---lo cual sucedió, aunque hoy por hoy no hay quien niegue que esto pudo haberse evitado.

La discoteca "Jet Set" era uno de los numerosísimos negocios regentados por el empresario Antonio Espaillat, junto a su familia, conocido como los "Rockefellers Dominicanos."

Pero lo que han relevado los medios de comunicación independientes, blogueros y usuarios en redes sociales, es que los Espaillat no sólo tenían a "Jet Set."

Lo más curioso es que esta familia es dueña de prácticamente todos los medios de radio dominicanos, e incluso varias televisoras importantes.

Esto es quizá la razón por la cual ninguna narrativa oficial culpabiliza a Espaillat por esta tragedia. Al contrario, no son pocos los pseudo periodistas que han tratado de defenderlo.

Pero el saldo de muertos habla por sí solo.

La cifra oficial nos dice 226. La cifra que se pudiera estar barajando es de casi 450.

El secuestro de estos datos, es, muy lamentablemente, una práctica, ya casi esperada, e incluso normalizada, cuando quienes son los verdaderos responsables son gente importante, de influencia o personajes políticos.

Espaillat alegadamente podría haber permitido que "Jet Set" se reconstruyera habiendo tenido amplio conocimiento de los fallos en la estructura posterior al incendio de hace 2 años.

El periodista argentino Javier Ceriani, ganador del premio Emmy en dos ocasiones, se ha dedicado en su programa homónimo de radio satelital en "Sirius XM" a entrar en detalles sobre la tragedia acontecida en República Dominicana.

Según sus informes iniciales, aparte de Espaillat, podría estar involucrado supuestamente hasta el Presidente Luis Abinader, al mando desde el 2020.

Aparentemente, Defensa Civil ya había decretado que el local del "Jet Set" posterior al incendio del 2023 debía ser tirado abajo. La fiscalía habría recibido en estos últimos tiempos hasta 11 denuncias de lo que podrían ser diferentes fallos en la estructura de la discoteca. Todas ellas habrían sido ignoradas.

Quienes se han atrevido a hacer informes y reflexiones por las redes, afirman que la discoteca podría haber estado operada con varias licencias vencidas, y que se mantuvieron muy bien sobornados a diferentes funcionarios públicos.

¿Por qué es menester poner el foco en esta tragedia?

Por el modus operandi de quienes pueden ser los responsables ultimadamente de la pérdida de cientos de personas. No sólo falleció Rubby Pérez, sino que fallecieron dos profesionales de las Grandes Ligas del béisbol Octavio Dotel y Tony Cabrera. El diseñador Martín Polanco e incluso la gobernadora de la provincia de Montecristi, Nelsy Cruz.

Pero volvamos a esas palabras "modus operandi."

Hasta el momento, si bien están llegando numerosas demandas, incluyendo la de la familia Pérez, por el momento se piensa que los verdaderos responsables puede que no paguen por este incidente que muchos califican, vuelvo y repito, como negligencia total.

La República Dominicana, no sabemos desde cuando, podría estar siendo considerada como un paraíso fiscal.

De hecho, en estos momentos, el Presidente del Gobierno de España, está siendo investigado junto a varios funcionarios de su alto gobierno por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil que se dedica, primordialmente a investigar delitos graves y todo aquello relacionado con el crimen organizado.

Según reportes preliminares, tanto Sánchez, su mujer Begoña Gómez, y sus exfuncionarios, José Luis Ábalos, Koldo García Izaguirre y Víctor Aldama, estarían involucrados en blanqueo de capitales, y se han encontrado documentos muy comprometedores, precisamente en bóvedas bancarias de la isla.

Con un manejo casi absoluto de las élites dominicanas de la prensa, y pareciera de la casta política, todo lo que puede esclarecer estos sucesos del "Jet Set" debemos encontrarlos entre caracteres y hashtags y los conocidos YouTubers dominicanos, que no son pocos.

Pero la República Dominicana, punto favorito de cruceros y resorts con la presencia de playas como Punta Cana y lugares tan exclusivos como La Romana, va a resultar ser una especie de distrito rojo peligroso, y pareciera que un "safe haven" para las mafias elitistas que, si nos ponemos a atar cabos, son las mismas responsables del colapso de muchas instituciones tanto políticas como culturales en América Latina, Norteamérica y Europa. En otras palabras, Occidente.

En este momento hay dos fuerzas. Una, las alegadas perpetradoras de estos crímenes (la cifra de muertos cambia de un día a otro, pues hubo cientos de heridos) y la otra, nosotros, la opinión pública, los comunicadores que ya, gracias a Dios, hemos cambiado nuestra mentalidad y vemos corrupción desde el minuto uno.

No hay que ser ni Nostradamus, ni tampoco hay que creerse las diferentes teorías de la conspiración que, por supuesto, aparecen en redes para acumular "bait" y "likes."

Aquí hay vidas humanas y las familias de estas víctimas quieren ante todo que se haga justicia.

La presión que nosotros pongamos sobre los presuntos responsables y nuestro interés absoluto en que se aclaren los hechos es lo único que pondrá una piedra de tranca en situaciones como las que parecieran estar aconteciendo en esta nueva era informativa.

Son muchísimos los que han tapado hechos incalculablemente vergonzosos y donde se hilan tanto la intriga como la corrupción a niveles jamás vistos.

Ojalá la tragedia del "Jet Set" sea el umbral para que se investiguen no sólo a los responsables directos de esta tragedia, sino de lo que pudiera estar detrás sea quien sea.

De estos hechos en los próximos meses se sabrán más detalles. En estos momentos el local del "Jet Set" es una zona cero, está cercada por cordones policiales, pero lo que es quizá más triste es ver docenas de personas, encendiendo velas y dejando fotografías de los fallecidos.

Estamos convirtiéndonos en antropólogos de la verdad, y nunca esta vocación de comunicación ha estado tan viva en muchos de nosotros.

Quisiera que todos los que hemos dado con esta noticia, sigamos en esa búsqueda incansable de veracidad y justicia.

No importa si conocíamos o no a nadie en República Dominicana, o si habíamos oído hablar de "Jet Set."

Se trata de esclarecer unos hechos profundamente escabrosos y de sentar cátedra de que la vida humana no tiene precio como parecieran pensar los cabecillas de mafias que deben contar con nosotros como sus enemigos.

Quiero dedicar este artículo a las víctimas del "Jet Set." Que su memoria sea una bendición.

Sunday, March 30, 2025

El Nuevo Tablero Político de Occidente: La Dictadura Democrática


En las telenovelas de los años 80s, época que me correspondió vivir en Venezuela, me acuerdo de que se empezaron a producir novelas con clarísimos contrastes en el perfil psicológico de los protagonistas.

Atrás quedaban los éxitos como "La Señora de Cárdenas," o "Qué Pasó con Jacqueline," ambas protagonizadas por la extraordinaria Doris Wells, o "La Balandra Isabel llegó Esta Tarde" con un súper elenco encabezado por Marina Baura.

En los 80s y a lo largo de los 90s, incluso hasta la entrada del nuevo siglo, empezamos a ver un estilo de novela donde los personajes buenos eran soberana e insoportablemente "buenistas" y los villanos eran aberradamente psicopáticos.

La calidad de las actrices bajó muchísimo, porque no era sólo cuestión de ver a las reinas de belleza como actrices, sino que ya no se cuidaba la calidad histriónica y era desagradable, aburrido ver a la Miss Trujillo del certamen de Miss Venezuela como la villana de una telenovela, sin tener ni gracia ni talento para ello.

El por qué de esta decadencia sólo puede ser explicado con el nivel de exigencia que tenía el espectador. 

Pero también hubo otros factores que fueron erosionando la impecabilidad de la cultura televisiva a la que muchos, aunque muy jóvenes todavía, nos habíamos habituado.

Pongo el ejemplo de Venezuela, pero esta misma mediocridad, incluso más acentuada, la vimos en las producciones de Televisa México.

De a poco las telenovelas, como género, han sido reemplazadas por las series producidas y promovidas por gigantes del entretenimiento como Netflix o Hulu.

Incluso las telenovelas de Brasil que mantuvieron un altísimo índice de calidad por años, empezaron a decaer para entregarse al antipático género de las narco novelas.

Aquí ya agregamos otros elementos que empeoraron el nivel de las películas o de las series en cuestión.

¿Pero cuáles fueron esos elementos?

Agregar a la trama personajes homosexuales, fomentar el feminismo radical, las políticas verdes, todo como una parte de una trama, no fue accidental.

De hecho, se sabe que las compañías como Netflix obtuvieron ganancias por crear este tipo de contenidos, e incluso hubo un boom tanto en Latinoamérica como en Estados Unidos de crear series específicamente para el público de la Generación Z, e incluso la Generación Alfa.

Esta movida no fue para nada improvisada, y detrás de este peligroso universo que conocemos como el "wokismo" ha habido--porque para nuestra desgracia sigue vigente-- un poderosísimo emporio de financiamiento y de promoción.

La obsesión por el poder a cualquier precio pareciera ser el moto de figuras como Bill Gates, George Soros y muchísimos otros genios maquiavélicos que hemos conocido con nombres y apellidos en el último siglo.

Estos titiriteros diabólicos necesitaban mover sus fichas a través de todos los sectores primarios alrededor del globo. Para ello había que crear, idear, construir y mantener a los protagonistas que irían pregonando estas nuevas agendas por donde se les pidiera.

Había que crear marionetas humanas con niveles tanto de ambición como de desvergüenza desmesurada. Estos títeres debían aparcar toda moral y dejarse llevar por aquello que sus "amos" mandaban.

Tratar de simplificar este proceso en un análisis tan breve es absolutamente imposible. Porque, al igual que en la trama de una telenovela ochentera, los malos malísimos también tenían cómplices. Y en la vida real, hablamos de innumerables organizaciones internacionales, e, incluso, grupos terroristas y narcotraficantes.

Pero la procreación del "woke mind virus" (el virus de la mente woke) como lo ha bautizado Elon Musk, se volvió pandémico, y su utilidad para seguir dinamitando los cimientos de las naciones de Occidente se volvió urgente.

Como bien ya dijimos, esto no es de ayer, pero sí que podríamos afirmar que esta profunda y violenta decadencia se acentuó en los últimos, yo diría, diez años.

Hasta entonces los ciudadanos habíamos vivido en una ficticia pero confortable tranquilidad. En época de elecciones se elegía a un presidente del que se esperaba, pues, lo de siempre, estabilidad económica, seguridad y una política exterior saludable.

Nadie podía imaginar, por poner un ejemplo muy específico de Estados Unidos, que en Washington DC, operaba una especie de mafia integrada por políticos de alta alcurnia tanto en el bando demócrata como en el bando republicano.

Esta mafia es la que se conoce como "The Swamp" (El Pantano)

Esta aparente tranquilidad en el terreno político se rompe en mil pedazos con la llegada de un oscuro personaje llamado Barack Hussein Obama. Oscuro, literalmente, pues el exmandatario es de origen africano, pero también con una intención macabra de introducir en los Estados Unidos el llamado "Nuevo Orden Mundial," que, entre otras cosas, comprende toda esta avalancha de wokismo y la imposición de agendas tanto ideológicas como económicas de la que conocemos, primordialmente, la Agenda 2030.

Hay que plantearse que la llegada de este "Nuevo Orden Mundial," y esto es muy importante recalcarlo, está ampliamente, pero amplísimamente financiada. 

Lo que quiero decir con esto es que al haber recursos prácticamente ilimitados, se hace sencillo imponer y promover, sobre todo porque el dinero también fue bien distribuido entre los bolsillos y las arcas de innumerables medios de comunicación, empresarios y, por supuesto, los cerebros detrás de las redes sociales.

A las redes sociales volveremos en un instante.

El personaje Obama tuvo sus equivalentes en Europa y también en América Latina. En España llegó José Luis Rodríguez Zapatero, quien bien podría ser una especie de mentor del actual Presidente del Gobierno Pedro Sánchez.

En Argentina tenemos el equipo de Cristina Kirschner y de Alberto Fernández, y en Chile Gabriel Boric.

En Inglaterra tenemos a Keir Starmer y en Francia tuvimos a François Hollande y ahora a Emmanuel Macron.

Todos ellos son marionetas que felizmente se prestaron para inyectar en sus naciones, sobre todo en las élites del poder, el globalismo, las radicales políticas verdes, y, un nuevo elemento que es la fabricación de un discurso anti seguridad fronteriza.

En otras palabras se promueve la llegada y el mantenimiento de cientos de miles de inmigrantes ilegales.

Otro gravísimo injerto que han traído a colación estas políticas tan nefastas es la islamización. Esto merece su propio espacio de opinión.

El ciudadano ha despertado a bocanadas. Podríamos decir que hay un gran número de personas que se han dado cuenta de que estaban siendo absorbidas por un agujero negro que amenazaba con destruir su modo de vida y todo aquello para lo que había trabajado con muchísimo esfuerzo.

Otro aspecto de este "Nuevo Orden Mundial" es su necesidad de implementar medidas sacadas del comunismo de la Unión Soviética y la filosofía que pensábamos ya erradicada, el nacionalsocialismo.

Romper con estas cadenas tan destructivas que habían sido para sus promotores tan efectivos no es tarea fácil. 

Pero, gracias a Dios, tampoco ha resultado una misión imposible.

Era cuestión de esperar por un nuevo tipo de clase política.

Francamente, los nuevos protagonistas de las esferas políticas, son, en muchos casos, o completamente ajenos a lo que conocemos como políticos de carrera, o tienen un ascenso bastante marcado, acelerado hasta llegar a la cumbre.

Quizá lo primero que vamos a ver en estos personajes, es que a diferencia, de los sufridos y endebles protagonistas de las telenovelas, estos nuevos políticos aborrecen el buenismo.

Tienen un carácter fortísimo y se valen muchísimo de una presencia en redes sociales muy sólida.

Pero hay algo todavía más sobresaliente, y es que estos nuevos líderes pueden ser los pioneros de una nueva clase de mandato: la dictadura democrática.

A simple vista es un oxímoron, claro está... pero a lo que me refiero es que hablamos de nuevos protagonistas que han sido elegidos por amplia mayoría popular, y, sin embargo, aplican políticas muy severas, con el pleno apoyo de sus electores, y con muy poca oposición.

La imposición del "Nuevo Orden Mundial" llevó a muchísima gente a estudiar los programas electorales de estos nuevos candidatos. La presencia en redes de sus campañas y la viralización de sus discursos han llevado al votante no sólo a ejercer su derecho al voto, sino a hacerse prácticamente devotos de estos personajes.

Porque sí, hay una dosis de populismo en la irrupción de estos nuevos líderes.

Un elemento esencial, claro está, es que son líderes con una profunda convicción en los principios judeo cristianos de nuestra civilización y son moralmente muy conservadores.

Estos tiempos los han hecho bautizarse como "la nueva derecha." Quizá para diferenciarse de esas derechas acobardadas y oportunistas, que como bien ha explicado en sus intervenciones en redes sociales, el politólogo argentino Agustín Laje, siempre o casi siempre se adhieren por conveniencia a las políticas progresistas.

El podio de estos nuevos líderes está compuesto por un puñado de hombres y una mujer (por el momento) que ya se han hecho con el mando de sus respectivos países.

El primero, por supuesto, Donald J. Trump.

La carrera política de Trump comenzó en el 2015, y conjuntamente con Trump su movimiento Make America Great Again (Hagamos a América Grande Otra Vez) abreviado como MAGA.

MAGA ya es prácticamente una palabra más del slang universal para referirse a los votantes de Trump, pero también al giro que dio el Partido Republicano. Igualmente podríamos decir los que somos MAGA, que es una nueva manera de pensar y de entender tanto la cultura como la historia de la república.

Se han resucitado los valores de nuestros Padres Fundadores. Se vuelve a citar a Alexander Hamilton, a John Adams y a George Washington, por supuesto. Y se le ha puesto una tilde muy fresca a las palabras de nuestra Consitución.

Los conservadores como yo de orígen hispano, hemos vuelto la vista a nuestra madre patria, España, y nos hemos integrado en la lucha de los españoles en contra de su tiranía Sanchista que ya lleva seis años.

Volviendo a Trump...

El primer período de Trump, en resumidas cuentas, fue muy efectivo, dado que con él en el poder se pudo tener conocimiento del ya mentado "Pantano," y de la opresora dictadura mediática controlada por las fuerzas de izquierda. Lo vimos en EEUU, y también empezamos a reconocerlo en España, por ejemplo.

Sin embargo, Trump, en ese primer período se notaba aún muy ajeno a la política y fue engañado múltiples veces por miembros de su propio gabinete. Eso sin mencionar que fue enjuiciado falsamente por los Demócratas dos o tres veces y, ya, para colmo, fue víctima de un fraude electoral.

Dios, en su infinita sabiduría, quizá nos haya privado de esa reelección inmediata de Trump en el 2020, para que pudiéramos tener una amplitud de mente y una información muchísimo más completa de la realidad de las políticas de Washington--y del resto del mundo.

El 5 de noviembre del 2024, Trump se convertía en el Presidente número 47, ya no de puritita suerte, sino con un amplio margen de victoria que le dio 312 votos de los colegios electorales en 31 estados y el tan codiciado voto popular con casi 78 millones de votos.

Su llegada a la Casa Blanca era contundente, evidente y aplastante. Pero lo mejor fue que Trump no esperó a su inauguración el 20 de Enero de este año, sino que ya actuaba, daba ruedas de prensa y anunciaba medidas económicas desde los atriles sólo como "presidente electo."

En este primer trimestre de su segundo mandato su actitud ha sido extraordinaria y ha podido darle un vuelco a la política exterior tan nefasta y tan tóxica de Joe Biden (manejado en todo y para todo por los Obama y los Clinton y un puñado de ágiles personajes de las élites Demócratas)

A diario sus nuevas medidas económicas y sus decisiones sobre el conflicto de Rusia y Ucrania, entre muchas otras cosas, se viralizan en redes sociales llegando a millones de usuarios en tiempo récord.

Su aprobación alcanza niveles máximos, muy por encima de lo que logró tener en sus cuatro años anteriores.

Otro personaje es Nayib Bukele, Presidente del Salvador y uno de los líderes más carismáticos de los últimos tiempos tanto dentro como fuera de su país.

Bukele podría haber sido un personaje creado en las redes sociales, de eso que no quepa la menor duda, y hay quien alega que Bukele disfruta de hacer o anunciar medidas políticas a través de su cuenta de X.

Puede que esto sea cierto.

Pero lo que nadie puede negar es la impresionante eficacia con que su gobierno logró convertir a El Salvador en un "safe haven" después de haber sido conocido como una de las naciones más violentas del planeta, dada la terrorífica presencia de las Maras Salvatruchas.

La solución para el salvajismo extremo de las calles salvadoreñas fue la creación a toda pompa de una de las cárceles más emblemáticas que se hayan conocido, la CECOT (Centro de Confinamiento del Terrorismo)

La CECOT es una prisión que ha acaparado las noticias por su funcionamiento tan rígido y tan efectivo, pero también porque el gobierno de Bukele ha querido que el mundo entero vea, a través de las redes sociales, el trato que reciben los delincuentes. Como los trasladan, como los hacen arrodillarse y como se mantienen en celdas herméticas donde duermen sobre una plancha de metal.

Como en las telenovelas, los que hemos seguido las historias de los protagonistas que han sufrido lo indecible en manos de los villanos, nos fascina ver como los antagonistas reciben, por fin, su merecido.

Creo de verdad que estos elementos se toman en cuenta. De hecho el presidente Trump se ha hecho un buen aliado de Bukele, enviando desde los EEUU al CECOT varios asesinos y delincuentes de la red narco chavista conocida como el "Tren de Aragua."

El Salvador no tiene como opción la reelección presidencial. Sin embargo, Bukele fue muy hábil en encontrar la manera de permanecer al mando ganando las elecciones.

Y lo hizo con un 84.65 por ciento del voto popular.

Podríamos decir que Nayib Bukele es un dictador democrático.

Otro caso impresionante es el de Víktor Orbán, Primer Ministro de Hungría que ha sido electo y reelecto desde el año 2010, y continúa siendo un estandarte en las políticas conservadoras de Europa y un enorme aliado de muchos aspirantes al poder como Santiago Abascal, líder de Vox, en España, o Andrés Ventura que bien podría ser electo próximamente como presidente de Portugal junto a su partido CHEGA!

La única mujer en este podio de victoriosos, por el momento, es Giorgia Meloni, Primer Ministro de Italia, que continúa cosechando éxitos sobre todo en todo aquello que tiene que ver con políticas antiinmigración ilegal y el peligroso ascenso del islamismo radical en Europa occidental.

La representación de estas políticas en Suramérica las vemos representadas en Javier Milei, presidente de Argentina que ha llegado a romper récords con su eficaz "motosierra," modo en que se refieren él y los suyos a recortar el gasto público, erradicando velozmente la inflación de Argentina que tenía niveles incomprensibles bajo la tiranía ideológica de Cristina Kirschner, posiblemente una de las mujeres más corruptas del planeta.

Todos, absolutamente todos estos mandatarios no han llegado con políticas blandas ni discursos amables. Todos promueven narrativas nunca antes vistas por presidentes demócratas. De hecho sus enemigos políticos aupados por la prensa subvencionada se refieren a ellos como "dictadores."

Esa falsa narrativa se derrumba de inmediato cuando vemos que detrás de estos poderosos hay un pueblo dispuesto a apoyarlos y a defenderlos.

Dada la frecuente aparición en redes de estos personajes, se da el fenómeno de que son muy bien recibidos por la gente y tienen una relación muy personal con sus conciudadanos. De hecho, se puede decir que estos políticos tienen legiones de fans, como si fueran artistas del espectáculo.

Y tal vez lo sean un poco.

Somos nosotros los que nos hemos tenido que preparar y adaptar a este nuevo tipo de líder. No siempre es fácil. Son, por momentos, excéntricos, exagerados, antipáticos y hasta narcisistas. 

Pero el sólo ver la eficiencia de su retórica y la manera de controlar su poder las que nos afirman que independientemente de cómo estos personajes nos lleguen a nuestras pupilas, los resultados prevalecen.

Hablamos de muchos años de una descomposición total de nuestras costumbres y de nuestro modus vivendi. Es perfectamente natural que el antídoto debía ser fuerte. Agresivo. Imponente e incluso debía saber ser insolente.

El tiempo hará su cometido y muchos de estos líderes ya preparan el terreno para las futuras generaciones de gobernantes. Bukele, Meloni o Milei, son aún muy jóvenes y podríamos verlos activos por años.

La palabra "dictadura," sin duda alguna tiene connotaciones muy negativas. Hablamos de regímenes que privan al ciudadano de muchas libertades. Dictaduras verdaderas tenemos muchas, empezando por la tiranía castrista de Cuba o el infame Nicolás Maduro en Venezuela.

Igualmente, creo no quedarnos cortos llamando a Pedro Sánchez, un dictador, que aceleradamente se ha plegado más con el Grupo de Puebla que con su pueblo, que en gran parte ya lo desprecia. Sin embargo, hay una base de votantes de estos indeseables que son fieles a su persona y sus políticas como Penélope a Ulises.

Esto es material para un análisis aparte.

Podríamos utilizar un término como "neo-democracia," si el anterior calificativo ofende o confunde. Pero lo cierto es que en el caso de Estados Unidos, ya Trump augura la llegada de una "era dorada."

Y se siente.

Se siente en el aire y sentimos un profundo alivio cuando, por fin, a Dios gracias, las políticas del wokismo empiezan a desvanecerse y se erigen de nuevo las banderas de la prosperidad y de la moral.

No creo que podamos nunca hablar de despotismo o absolutismo con estos nuevos políticos al frente. Pero sí, definitivamente, de paz y de abundancia absoluta.

A ello es que yo llamo un final feliz...o tal vez, y ojalá así sea para todos, un feliz comienzo!


Thursday, February 20, 2025

La Ineptocracia y Su Poder Detrás de la Batalla Ideológica en Occidente



Podríamos decir que en este idóneo y tan bien ponderado inicio de una nueva era ideológica, espiritual y moral que vamos viendo anclarse en nuestra civilización, la verdad va tomando cuerpo; la verdad toma su norte, y se expande a sus anchas y a su antojo. ¡Gracias a Dios!

La verdad, como un ente sólido, inequívoco e insoluble, merece en sí misma, su propio análisis.

Pero para el contexto de poner a la verdad como esa jueza de la ley y el orden en nuestra sociedad, me gustaría que hablásemos, ante todo, de información.

Veracidad y congruencia en la información es, por fin, lo que se deja ver, aunque, por tanto, tantísimo tiempo, esta información se dejaba entrever. Pero estábamos ciegos.

Se van cayendo una a una las vendas de nuestros ojos. La anestesia general a la que fuimos sometidos, se agota...

El despertar, a su vez, viene a dotarnos de una fuerza y unas ganas de comernos al mundo, e, incluso, me atrevería a decir, de un ansia de vendetta contra los que sabemos han hecho el mayor daño--o los cómplices que lo han dejado perpetrar.

Mi generación, por fin, toma su lugar en este mundo. ¡Nos ha costado tanto! Somos jóvenes, pero ya pintamos canas. Muchos Gen X son hasta abuelos, y la responsabilidad de dejar un legado se afinca.

La sociedad Occidental, de pronto se ha dado cuenta de que estaba en retroceso e incluso, en peligro. De cada uno de esos peligros, bien hemos podido y sabido poner el foco con cada análisis. Con opiniones contundentes. Más lo que falta.

Hay una pregunta recurrente en este renacer y en esta lucha cultural y política.

"¿Cómo permitimos todo esto?"

O, también, quizá: "¿A quién culpamos?"

El crear respuestas, libres de elucubración y desasosiego, nos lleva a buscar un concepto que reúna las suficientes características para pintarnos un panorama contundente, libre de dudas, ausente de especulaciones.

En nuestro lingo diario, o, incluso, en ese lenguaje vulgar que usamos en redes sociales para desahogar nuestras penas y frustraciones diarias, ¿cómo llamamos a aquel hombre o mujer que nos hace ver claramente que carece de propósito y de aptitud?

Los llamamos ineptos.

Ineptos. Tan simple como eso.

Es una palabra que, si hubiese un diccionario que pudiese englobar esos conceptos de la gloriosa "batalla cultural" apareciera casi de primero, independientemente de la letra con que empieza.

La gran plaga de nuestra--quizá ya pasada--edad de hierro intelectual de la que nos vamos librando, es, inequívocamente la ineptitud.

Partiendo de allí, nos hemos puesto a pensar que nosotros hemos permitido que se haya creado un aparato ideológico poderoso, y sí, extraordinariamente ágil, a partir del ascenso de ineptos a posiciones de poder e influencia?

La respuesta es sí.

Y esa es nuestra hipótesis para este análisis...

¿Cuánto tiempo lleva este motor de ineptitud global encendido? ¡Cuánto estuvo en proceso de calentamiento y cuando arrancó sin frenos, llevándonos por el medio sin que pudiésemos siquiera darnos cuenta!

Para intentar responder esas interrogantes, vayamos poniendo nombre a una sociedad gobernada por inútiles y por marionetas.

La mejor definición nos la ha dejado extraordinariamente explicada y desglosada el Conde Jean D'Ormesson, filósofo, novelista y Miembro No.12 de la Academia Francesa, que vivió 92 de años, falleciendo en el 2017.

Es a él a quien se le atribuye el concepto más leal, estructurado y veraz de lo conocido como "ineptocracia."

D'Ormesson decía que la ineptocracia era: "un sistema de gobierno en el que las personas menos preparadas para gobernar son elegidas por las menos preparadas para producir."

Si nos situamos, por un instante, en la época que le tocó vivir a D'Ormesson, nos damos cuenta de que el caos que hoy tratamos de resolver, las interrogantes que hoy tratamos de ordenar, no son sólo asuntos de hace pocas décadas.

Hablamos de alguien que vivió casi un siglo y que pudo definir con una sola palabra el panorama intelectual, filosófico y cultural de una gran parte del siglo XX, y casi todo lo que hemos vivido del XXI.

Resulta interesante, sin embargo, notar, que por muchísimo tiempo el concepto de "ineptocracia" estuvo escondido, por decirlo de alguna manera, en las bóvedas del olvido.

Quien lo resucita, no fue otro filósofo contemporáneo o las redes sociales, que han creado una hemeroteca infinita para nosotros, los nuevos protagonistas en estas gestas de cultura y libertad digital.

No.

Fue el gigante del e-commerce, eBay, que empezó hace menos de 20 años a producir interesantes datos de ventas con camisetas que tenían estampadas las palabras de D'Ormesson, aunque no tenían su nombre.

Simplemente, decían "Ineptocracia," y procedían a citar lo que hemos dicho hace un instante.

Pero de pronto sentir que este concepto salta a la palestra, o como diríamos vulgarmente, se hace viral, nos hace tener ese momento "eureka!" que quizá tanta falta nos hacía para ponernos, como hemos hecho, manos a la obra.

Ampliemos por un instante el concepto de ineptocracia para poder ilustrar con ejemplos claros el por qué se hace tan imprescindible concientizar que estamos en manos de lo que tendríamos que llamar "ineptócratas."

Una de las características esenciales de la creación y consolidación de una ineptocracia es la falta de meritocracia.

Es decir, no llega el apto y el preparado. Llega el que conviene. Llega un "enchufado."

Un sistema de ineptócratas es un grupo creado por débiles para débiles.

Pero tenemos que clarificar lo que queremos decir por débiles. Porque si fuesen "débiles" no tendrían tanta fuerza. O no hubiesen tenido tanta fuerza.

En este caso, la debilidad no es primordialmente física. Es mental. Es emocional. Se dice que una persona es de carácter débil cuando es manipulable, moldeable o cuando obviamente carece de moral y lo sobrepasa el miedo. También una persona reactiva, malencarada y violenta es considerada muy débil.

La ineptocracia es el conglomerado de personas--o más bien personajes--que se imponen a una sociedad porque tienen los recursos y los medios para eso.

Esto explica el meteórico ascenso de políticos tan peligrosos como un Barack Obama, un Pedro Sánchez, en el caso de España, un Lula da Silva, en Brasil, o, indudablemente Keir Stamer, en el Reino Unido.

Todos ellos son líderes de un tinglado ineptócrata con máximos poderes y un flujo de dinero casi infinito.

Hago la aclaratoria de que Barack Obama, si bien, es un ex-presidente, y no ocupa actualmente ningún sillón político, es y ha sido el primordial responsable de la deriva social e ideológica tan decadente que tomó Estados Unidos desde su mandato en el 2008.

Y se hace menester recordar que los Obama fueron el verdadero poder detrás del trono durante la administración de Joe Biden y Kamala Harris, esta última miembro de Hall de la Fama, podríamos decir, de los ineptos del mundo.

Es más, tomemos a esta señora, por un segundo, como ejemplo crucial para este análisis.

Kamala Harris.

Kamala Harris por sí misma no tiene valía ninguna. Joe Biden, por lo menos, fue Senador por cinco décadas, algo que algún mérito tiene, a pesar de su pésima gestión como presidente.

Pero volviendo a Harris. 

Cero aptitud. Para lo único que quizá hubiese servido es para maestra sustituta de preescolar en algún pueblito rural, porque tenía cierta química con los niños.

Fue siempre una mujer que llegó a ocupar puestos políticos de la mano de los hombres que actuaron en su vida, unos de mentores, otros de amantes.

Fue una fiscal en California mediocre y se pasó todos sus cuatro años como vicepresidenta mintiendo y bajando la cabeza ante los amos invisibles que querían mantenerla donde la tenían.

Y es aquí donde quería llegar.

Kamala Harris no se manejó jamás sola. Al caminar o cada vez que soltaba su antipática risotada nerviosa e inapropiada, se le veían--y salían--los hilos.

¿Pero qué pasa?

Muy sencillo.

Harris era mujer. Harris tenía una etnia que ella decía que era negra (en realidad era caribeña y asiática) y estaba perfectamente amoldada al discurso woke radical, y al feminismo de la tercera ola, que ha sido, en mi opinión, la más destructiva de todas.

Eso y su falta de moral la hicieron la candidata perfecta para armar la más eficaz de las ineptocracias, y en el país que más influencia tiene a nivel mundial.

¿Hay algo más inepto que Úrsula von der Leyen presidendo la Unión Europea?

¿Quién tiene allí media neurona de sensatez y decoro?

Nadie.

Eso es, hasta que llegaron Orbán y el grupo parlamentario "Patriotas por Europa" a poner un poco de orden y a dar a conocer, precisamente, que los gobiernos europeos son una  ineptocracia de órden supremo.

El ineptócrata, es importante tener presente, es indigno y maligno.

El perfil sicológico de los ineptócratas es bastante triste, porque cuando estudiamos las biografías de estos impresentables, nos damos cuenta de que fueron sujetos a un trato abusivo de parte de su entorno familiar.

Un ineptócrata de manual, al que hemos puesto en evidencia en este medio es el actual gobernador de California, Gavin Newsom, que en unas declaraciones ante la prensa en estos días pasados, se le cortó la voz hablando de cómo en su niñez lo llamaban "Gavin Newscum," mote que el presidente Trump hizo correr a través de su red social Truth Social.

Resulta entonces muy evidente que Newsom fue víctima del bullying, y su respuesta a ello, es volverse él un bully, a la merced de quien pudo ponerlo en una posición de poder, no por méritos propios, sino por débil y por manejable.

¿Nos vamos entendiendo?

Pero para que exista una ineptocracia eficaz, bien se vale el oxímoron, tiene que haber dos elementos fundamentales que veremos a continuación.

El primero, que ya hemos mencionado, recursos.

Detrás de las patrañas de las ineptocracias globales--y globalistas--hay cerebros maquiavélicos que se han hecho archiconocidos por su generosa contribución a crear y fortalecer factores de poder que mantengan vigentes sus ideologías y su poderío económico.

Detrás, por ejemplo, de una ineptocracia tan obvia como la que impera en las Naciones Unidas, tenemos, entre otros mogules, a Bill Gates, que ha mantenido con cientos de miles de millones programas terribles a través de su influencia dentro de la Organización Mundial de la Salud, un apéndice de la ONU, que hemos visto es una fábrica de horrores casi comparable con la de Joseph Mengele.

Tanto Donald Trump como Javier Milei, ya han anunciado que sus respectivos países se retirarían de la OMS este mismo año.

George Soros es un generosísimo patrocinador de ineptocracias. Los tentáculos de su organización "Open Arms," directamente han apoyado iniciativas woke en todas partes del mundo, y su agilidad de colocar figuritas de cartón como es Pedro Sánchez, hacen que sus agendas prosperen sin casi tener obstáculos.

Esto nos lleva al segundo punto.

Oído al tambor...

La ineptocracia se mantiene sólo si existe una sociedad capaz de elegir, elevar, escuchar y admirar a semejantes adefesios intelectuales y políticos.

Es decir, en muy pocas palabras, la ineptocracia, el gobierno de inútiles, sólo es posible inutilizando a aquellos que serán responsables de elevar a los ineptos. 

De ahí que veamos con tanto ahínco y casi desesperación mantener a la ciudadanía idiotizada, mareada, engañada, e incluso drogada. Literalmente.

¿Cómo explicamos, de pronto, un boom, de la industria del cannabis? Pero ese tema lo dejamos para otro momento.

A lo que me refiero es que para los ineptócratas no hay límites, porque sentirse descubiertos--como está sucediendo--es fatal para ellos. Una victoria nuestra, claro está.

El mal uso de la propaganda, la degradación de la industria del entretenimiento, la sobre sexualización de los jóvenes, la destrucción de la familia, la deshumanización de la vida humana, todo esto contribuye a crear adeptos a la ineptocracia.

Mientras tanto, ¿qué pasa?

Tenemos empresas e individuos enriqueciéndose como nadie pudo haberlo soñado.

Hay recompensas para aquellos que se prestan para ser ineptócratas. Y hay que caer muy bajo para que te puedan poner un precio.

Vuelvo a repetir, el ineptócrata busca su validación y busca poder--a cualquier precio.

El bienestar propio. Ni siquiera el de los suyos. Los suyos le importan muy poco. El resto de la humanidad, absolutamente nada.

Milei, como economista, explica, extraordinariamente bien la ineptocracia que ha padecido Argentina desde los tiempos de Perón, y, desde el punto de vista económico, Milei dice que la gran solución para el inepto es imprimir cuanto dinero haga falta, creando, por supuesto, una inflación fuera de serie.

A esto Milei agrega que si imprimir dinero acabara con la pobreza sería como argumentar que imprimir diplomas acabará con la estupidez.

Curiosamente esto nos lleva a otra característica de los mentados ineptócratas 

Muchísimos de ellos, cuidado si una gran mayoría, tienen múltiples títulos universitarios.

De hecho, no hay quizá más triste ineptocracia que la que se ha creado con fondos multimillonarios en las universidades, donde se gradúan cada vez más nulidades y más corruptos ideológicos.

Derribar una ineptocracia, como, gracias a Dios, ya hemos venido haciendo, nos pone, quizá, a muchos en ese papel, odioso pero necesario de ser una especie de antihéroe.

Decía Carlo Dossi, escritor y politólogo italiano (1849-1910) "¿Por qué hacer oh necios!, trampas fuera de la ley, siendo tan cómodo hacerlas dentro de ella?”

Y es que quizá la salida de las instituciones y de nuestra circunstancia actual es tendiendo trampas al enemigo para que el mundo entero vea su vileza, mientras nosotros hacemos posible su destrucción y su enjuiciamiento frente a la ley o las urnas. O ambas.

Paralela o incluso simultáneamente con esta caza de ineptos, es menester volver a construir los cimientos de donde se arraigaría la nueva sociedad que vamos levantando, fortaleciendo y enseñando.

La ineptocracia va de la mano de la democracia. Pero una democracia tan enferma como la que la ejercen. Sanar nuestros sistemas socio políticos también es imprescindible.

La ineptocracia ha sabido ponerle la diana a los niños y a los jóvenes, esto tengámoslo en cuenta. Y es a ellos que debemos salvar de ese barco titánico que se hunde frente a nosotros.

Debemos hacer a las palabras mérito, propósito, esfuerzo y dedicación, grandes, infinitamente grandes otra vez--y de una vez por todas.

Hagamos la siguiente reflexión.

Nosotros frente a Dios no somos más que su instrumento imprescindible para hacer eterna Su obra. Nosotros no tenemos, per sé, un propósito. Dios tiene un propósito. Dios nos elige a cada uno, otorgándonos sus dones, para que, a cambio, cumplamos con sus designios para y por la humanidad.

Siempre dando gloria a El. Hoy mañana y siempre.

Monday, September 23, 2024

Dejará Pronto de Ser la Boeing la Señora de los Cielos?


El 22 de Enero de 1970, "La Reina de los Aires," cruzó el espacio aéreo desde el aereopuerto John F Kennedy de Nueva York, para aterrizar en el de Heathrow, en Londres, en lo que fue un viaje histórico.

Tal hazaña fue completada sin ningún problema por la línea aérea más consentida de toda América: Pan Am Airlines.

Quién no tiene memoria de haber viajado en Pan Am?

Para mí es un recuerdo maravilloso de mis vacaciones, y creo todavía guardar los souvenirs que la aereolínea regalaba a los pasajeros más pequeños.

Yo viajé en "La Reina de los Aires" más de una vez...

Majestuosa. Elitesca. Limpísima. Y sí, hasta podría parecer un poco misteriosa, porque todos veíamos las escaleras que daban a ese "segundo nivel" de la nave donde se sentaba la Primera Clase. Captar aunque sea por un instante los lujosos compartimientos de la Primera Clase, era, en mi opinión parte de la experiencia de los viajantes más jovencitos.

Pero quién era esa soberana de los cielos? Me refiero, claro está, al Jet 747!

Pan Am quería abaratar los costos al cliente en más de un 30%, y para ello, comisionó lo que es conocido como un "jumbo jet."

Con sus 378 toneladas de peso y cuatro turbinas que fueron fabricadas, primero por la Pratt & Whitney, y posteriormente por la Rolls Royce, el 747 llegó a reinar por 54 años. Y si bien no estuvo exenpto de tragedias y pérdidas impagables de vidas humanas, fue un modelo de avión tan icónico como quien lo fabricó: La Boeing.

En Estados Unidos, se ha hecho tendencia, sobretodo en el último siglo, hacer de ciertas marcas una institución. Es tal la popularidad de un producto, que las campañas de marketing, más, la influencia de los medios de comunicación, sobretodo los audiovisuales, pueden elevar a los altares lo que, a simple vista, es, bueno, una aereolínea comercial o un fabricante de aviones y satélites.

"Pan Am Airlines" es un hito de la cultura Norteamericana, y Boeing es prácticamente un sinónimo de ingeniería aeronáutica de alto calibre, y no es de extrañar que mucha gente piense que todas las aerolíneas sólo han comprado aviones de Boeing en toda su historia.

Pero, muy desafortunadamente, a Pan Am le llegó su fin en 1991, cuando se declara en bancarrota. Y Boeing podría no estar con nosotros en los próximos diez años.

Pan Am fue fundada en 1927. Generaciones enteras viajaron en sus aviones por los cinco continentes. De hecho, excepto en Antártica, Pan Am ofrecía sus servicios a precios muy razonables.

Con su actual sede en el estado de Virginia, la Boeing fue fundada por William E Boeing en 1916. En aquel momento se llamó "Pacific Aero Products. Al año siguiente, se rebautizó como "Boeing Company," o simplemente Boeing.

Muy tristemente, como hemos podido saber todos, hoy por hoy Boeing es un gigante en decadencia.

Para hacer un inciso, ¿cómo podíamos imaginar remotamente, que la Volkswagen está sufriendo sus peores pérdidas en años, debido, por un lado a la disminución de la demanda de sus automóviles, y, por otro, la nefasta incursión de Alemania en políticas "verdes"?

Pues sí... Cabe la posibilidad de que Volkswagen no tenga mucha más vida, al menos que cambien los prospectos de consumo de muchos de sus clientes tanto dentro como afuera de su país natal.

Volviendo a los Estados Unidos, no creo que deba extrañarnos que estas grandes estrellas de aviación comercial, e igualmente, militar, hagan supernova muy pronto.

Occidente tiene un cáncer con metástasis múltiple...

La caída de Boeing es un síntoma más.

Pero para llegar al vergonzoso episodio de Enero de este mismo año, protagonizado por un 737 MAX de Alaska Airlines, del cual hablaremos más adelante, tenemos que remontarnos a 1997.

Los expertos en esta temática, el declive de Boeing, parecen coincidir en que hace 27 años, se produce un fenómeno que crea un cisma en la cultura de Boeing.

Como cultura, los analistas se refieren, a la ética de la compañía. Su comportamiento tanto con sus empleados y afiliados, como con los agentes externos, como podrían ser sus grandes compradores, las aerolíneas o mismo la NASA.

¿Qué sucedió en 1997?

Veamos...

El fin de la Guerra Fría, como se conocía, hasta entonces, la rivalidad a todo nivel y al máximo calibre, entre los Estados Unidos y la que fue la Unión Soviética, dejó a la Boeing, que ya operaba exitosamente por más de ocho décadas, con un grave temor...

¿Disminuiría la demanda para la construcción de aviones y naves de tipo militar?

En varios de nuestros análisis hemos dejado claro que la maquinaria militar de los Estados Unidos mueve los ejes tanto de la economía como de la política de una manera abrumadora.

Los pro y los contra ya han sido discutidos, y es, sin duda, un tema recurrente cuando abordamos  la actualidad en lo que se refiere a Norteamérica.

Pero para concretarnos en nuestro análisis sobre la historia de Boeing, parecía que los miedos de la compañía podían ser completamente infundados.

Viendo el rápido descenso (nunca mejor dicho) de uno de los mayores fabricantes de aviones del mundo, no es descabellado asumir que ha sido precisamente, ESO, el miedo, lo que ha piloteado las decisiones de la compañía.

Temiendo pérdidas insuperables, Boeing, en 1997, se une a McDonnell Douglas, hasta entonces, la firma con los mayores contratos militares en el país. 

Esta transacción costó más de $13 billones, y, casi se podría decir, que todavía con la tinta fresca después de la firma, Boeing, había firmado más que una unión. Podría haber puesto el primer clavo en lo que podría ser su tumba.

McDonnell Douglas había sido fundada en 1967. Es decir, apenas duró 30 años. Pero, en estas décadas, favorecidos, como ya hemos mencionado, por el gran temor a la infame Guerra Fría, McDonnell Douglas tenía la preferencia con muchos de los contratos de índole militar, que ambicionaba la Boeing para la entrada del nuevo siglo.

Pero, desde un primer momento, chocaron con estrepitosa fuerza las "culturas" de estas dos compañías aeronáuticas. La Boeing había operado bajo las banderas de innovación y de servicio al cliente. Mientras que McDonnell Douglas lo tenía claro: su prioridad era hacer dinero. Y punto.

Con la fusión de Boeing y McDonnell tomó las riendas de Boeing, y esto es imprescindible mencionarlo, Harry Stonecipher como su nuevo y flamante CEO.

Bajo la tutela de Stonecipher que duró hasta el año 2001, Boeing cambiaría su rumbo, tristemente, en un viaje sin retorno aparente.

Stonecipher declaró: "cuando la gente dice que cambié la cultura de Boeing, esa era la intención, manejarla más como un negocio que como una gran empresa de ingeniería."

La nueva filosofía de Boeing estaría diseñada en incrementar las ganancias, una óptima cotización en la bolsa, y, crear campañas publicitarias que atrajeran clientes de altísimos rangos, incluyendo mandatarios y ejecutivos, y por supuesto, la siempre tan ponderada incursión espacial.

Pero abaratar los costos, valga la redundancia, tiene un precio muy alto. 

Parecía que Boeing estaba condenada a adoptar la cultura del miedo, y su ambición era tan desmesurada que bien podría haber tenido su propio programa de millas.

Como ya sabemos, un jet moderno está fabricado para que, sin ninguna dificultad, y con un óptimo servicio de mantenimiento, como al que Boeing nos tenía acostumbrados, dure fácilmente 50 años.

Para el año 2003, seis años después de la fusión con McDonnell Douglas, los cimientos de Boeing, según Boeing, podrían volver a tambalearse.

Para este entonces, las movidas de Boeing empezaron a hacerse cuestionables. La compañía mudó su sede de toda la vida en Seattle, Wa., hasta la ciudad de Chicago, donde Boeing empezaría a tomar sus decisiones cara a la galería y sin la intromisión de los ingenieros y los altos funcionarios de la firma.

Para la llegada del milenio, ya Boeing, como es de esperarse, en una sociedad altamente capitalista y competitiva, se encontró de frente con AIRBUS.

De orígenes Europeos y con su actual sede en Francia, AIRBUS, es hoy por hoy, el mayor fabricante de aviones de tipo comercial. Aparte, tienen su propia división para ensamblar helicópteros, y también se han colocado entre los primeros productores de los "choppers" de alta gama en todo el mundo.

AIRBUS, podría decirse, sigue la estela de los primeros años de Pan Am, que fue abaratar los costos con aviones eficientes, pero más pequeños.

El mercado estaba encantado de hacer negocios con AIRBUS en vez de Boeing. Incluso Boeing tuvo que compartir nómina con AIRBUS cuando se trataba de American Airlines, que prácticamente era sinónimo de Boeing, y lo fue durante muchísimos años.

AIRBUS lanzó con gran éxito el que es hasta ahora una de sus mejores piezas de ingeniería aeronáutica comercial, el A320.

Boeing en su infinita ambición y su cuestionable ética y sabiduría supo que tenía que fabricar un avión que entrara en el mercado para destronar a estas "princesas consentidas del aire."

Para ello diseña el que hoy es conocido como el 737MAX, protagonista del incidente de Alaska Airlines y de varios otros episodios que parecen salidos de un capítulo de una novela de Stephen King, o un episodio de los Tres Chiflados, depende cómo lo vean ustedes.

Volvemos al moto de Boeing: ganancias. Ganancias. Ganancias.

¿Que hizo Boeing?

Para abaratar costos, reestructuró lo que había sido su jet 737, que ya tenía 45 años, y le adaptó nuevos motores de la última gama y sí, con emisiones de carbón más bajas, para los que están apostando por el absurdo de las políticas verdes.

Pero para simplificar, estos motores eran mucho más grandes y necesitaron crear un sistema de navegación para que los pilotos pudieran volar los nuevos modelos.

Sin embargo, repito, una vez más, para abaratar los costos, a los pilotos, ni se les informa de los cambios, y peor aún, no se les entrena, asumiendo, que cualquier piloto comercial sabría qué hacer desde la cabina.

Lion Airlines de Indonesia y Ethiopian Airlines sufrieron sendos accidentes mortales cuando los pilotos se vieron cayendo en picada dado que el nuevo sistema que habían implementado para sus jets 737MAX no funcionaba como debía.

Más de 340 personas perdieron sus vidas.

Boeing hubo de compensar a las familias de las víctimas con una cuantiosa fortuna.

Pero el más indecoroso de los incidentes del 737MAX sucedió el 24 de Enero de este año, 2024, cuando a 16,000 pies de altura, y con 20 minutos de vuelo, el piloto del vuelo de Alaska Airlines 1282, hizo una llamada de emergencia a la torre de control, dado que estaban perdiendo presión. ¿Por qué?

Abróchense el cinturón: una de sus puertas de emergencia se había desprendido.

Gracias a Dios, el avión regresó al aeropuerto e hizo un aterrizaje de emergencia sin haber reportado ninguna víctima, e incluso sin ningún herido.

Habiendo reclutado dos de los pasajeros que fueron en el vuelo 1282, otra marca icónica de la industria del entretenimiento Norteamericano, Saturday Night Live (SNL) creó uno de sus más populares sketches que cuenta con más de 3 millones de visualizaciones relatando el incidente con sobrada ironía.

Pero pareciera que se quiere hacer leña de un árbol caído con lo que respecta a Boeing, y no debe extrañarnos.

Desde el accidente de Alaska Airlines, han salido numerosos reportes que ya no tienen cabida en SNL, porque son asuntos más serios.

Se sabe que las plantas de construcción de los aviones tienen un reducidísimo personal, y, quizá lo más importante, se han reportado, como fue el caso del avión de Alaska, que las partes con que se han construido los jets son defectuosas--y Boeing lo sabe.

Es aquí donde debemos introducir la figura de los "whistleblowers."

Hace pocos meses hicimos un análisis extenso sobre quiénes eran estos llamados "informantes."

Y se hizo imprescindible recordar a John Barnett, que trabajó para Boeing más de 32 años, siete de ellos como Gerente en el estado de Carolina del Sur. Barnett había empezado, con pruebas fehacientes, a demandar a la Boeing, y había denunciado sus malas prácticas cuando se trataba del ensamblaje de los aviones. Todos los detalles de sus investigaciones y sus denuncias están impecablemente documentadas en varias páginas de internet.

Misteriosamente, Barnett, un hombre de 62 años, fue encontrado muerto en su auto con un arma de fuego en sus manos. Para el público Barnett se había suicidado. Pero habemos quienes ponemos en duda las razones para este macabro final.

Aparte de Barnett han salido a testificar varios "whistleblowers" que aseguran haber sido testigos de las malas prácticas y la metodología implementada por los ejecutivos de Boeing para fabricar aviones que están defectuosos o que carecen de partes mecánicas imprescindibles.

En el caso del Alaska 1282, a la puerta que saltó al vacío le faltaban dos tornillos.

Incidentes bastante similares fueron reportados por jets de Aloha Airlines, así como se reportó un accidente donde la rueda de un 737MAX se desprendió de un avión al este despegar de la pista.

Pero estos bochornosos y trágicos accidentes nos pintan un cuadro patético de lo que ha sido Boeing en las últimas décadas.

Siendo Boeing el gran consentido de la aviación comercial Norteamericana, no podemos dejar de mencionar que, aparte de sus ambiciones cara a Wall Street, Boeing ha gozado del favoritismo del denominado "pantano" de Washington DC.

Sí, así es, Boeing ha participado con inversiones multimillonarias en campañas de "lobbying" (en español, se traduce como cabildeo) y puede brevemente definirse como el "proceso planificado de comunicación de contenido predominantemente informativo, en el marco de las relaciones públicas, de la empresa, grupo de presión u organización con los poderes públicos, ejercido directamente por ésta o a través de un tercero."

Esta definición la da el Sistema de Información Legislativa de México, y me parece bastante acertada.

De hecho estas prácticas necesitarían expandirse en un futuro análisis.

Pero la incursión de Boeing en el ámbito de la política puede que sea la gota que rebasó el vaso, dado que es muchísima la información que apunta que Boeing bien se ha salido con la suya a través, no sólo de utilizar sus lobbies, sino burlándose descaradamente de las reglas impuestas nada más y nada menos que por la Agencia Federal de Aviación (conocida por sus siglas en inglés FAA)

De hecho, las misteriosas muertes y la retaliación a los informantes de Boeing que hemos citado, para mí tienen más nexos con figuras de alto rango político a los que les incomoda que Boeing deje de estar vigente, que de la Boeing per sé. Pero, por el momento, estos son sólo conjeturas.

Pero ya no sólo un puñado de "whistleblowers" quieren que se haga justicia. El problema se complica cuando vemos, en este mismo instante, huelgas casi del 100% de los empleados de Boeing por una mejoría en sus contratos laborales.

Para ahorrar en costos, y debemos ser repetitivos, los trabajadores de Boeing, sobre todo al nivel de los maquinistas y mecánicos, reciben salarios paupérrimos que ellos, ahora que Boeing ya no puede seguir ocultando su aparente falta de ética, exigen sean más que óptimos  para empleados que han estado en nómina por años, o incluso décadas.

Hay quien ya predice que Boeing no podrá sobrevivir las pérdidas que tranquilamente podrían medirse en billones de dólares en los próximos años.

Pero para los más optimistas, la llegada, por ejemplo de un nuevo CEO, el señor Kelly Ortberg, de 64 años, y con amplísima reputación en el gremio, podría cambiar el rumbo de Boeing para una penosa y lenta, pero posible recuperación.

Ottberg es conocidamente ambicioso y hábil, pero su primer deber está con su gente. Y esas palabras, "su gente," debe referirse principalmente a la familia de empleados que pareciera haber hecho lo que muchos deseamos que se haga en todos los ámbitos de la cultura americana: despertar.

Obviamente, el desconcierto del público pone en jaque la confianza absoluta de un viajero en el avión que lo llevará a su destino.

Un avión defectuoso puede acabar en accidentes mortales. Y eso, ningún lobby corrupto o un político sin escrúpulos lo quiere tomar en cuenta.

No hay ganancia que valga más que una vida humana.

Pero esta penosa historia de Boeing y su paulatina decadencia, no es más que un reflejo de lo que vemos día con día en una sociedad que quiere hacer negocio con absolutamente todo. Un capitalismo mal enfocado y el sacrificio de una ética que fue, por años, impecable, no merece tener mejor fin que la desaparición de lo que fueran en su día luminarias de la aeronáutica.

Ya no sólo está AIRBUS, también NASA ha puesto sus ojos, desde hace algún tiempo en SpaceX, que ha ahorrado billones en costos a la agencia, gracias a la pericia de los sistemas de la empresa liderizada por Elon Musk, quien últimamente es perejil en muchas salsas, dado que se ha hecho conocer tanto como innovador como analista político, y activista anti cultura woke.

La última palabra, una vez más, recae en nosotros, los ciudadanos, que estamos en la más absoluta obligación de ser extraordinariamente exigentes con quienes, una y otra vez, pretenden abusar de nuestra confianza y de nuestra nobleza.

Boeing está en una interesante encrucijada. Literalmente sus decisiones de aquí en adelante se debaten entre su vida y su muerte.

Ellos eligen...

Y nosotros debemos estar informados al máximo.

Todo lo que nos lleve a la reconstrucción y a la reconquista de nuestra empobrecida civilización, debe comenzar con la extraordinaria noción de que,como dice una bellísima frase atribuida a Miguel de Cervantes, y muy apropiada para esta temática que hoy compartimos: "el cielo es el límite."


Seamos Guerreros de la Luz---no de Tablero!

En el año 73 AC, Roma vio los cimientos de su República temblar como pocas veces. Revueltas habían sido vividas. Hazañas habían sido contada...