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Monday, October 7, 2024

Jaguar Wright y Su Cruzada para Reconstruir la Jungla Decadente del Entretenimiento


No puede caber la menor duda, que los que combatimos la llamada "batalla cultural" en contra de la corrupción ideológica y las agendas liberticidas, nos encontramos con la noción, que no hay mayor campo de guerra "cuerpo a cuerpo" que la industria del entretenimiento.

Es una guerra sin cuartel, y como dirían los gladiadores romanos "sine missione," sin piedad, a muerte.

Forman parte de este decadente "bacanal" tanto Hollywood, la llamada "meca del cine," como la fábrica de estrellas de la música, en todos sus géneros y para todas las generaciones.

Pero lo que podríamos estar viendo, frente a nuestros ojos, ya no sólo son éxitos de todos los géneros musicales para todas las generaciones. Estamos viviendo la más absoluta, incomprensible y trágica de-ge-ne-ra-ción de una máquina, que muchos imaginan como una panacea hacedora de sueños.

En múltiples artículos, por este mismo medio, hemos entrado en detalle a analizar el concepto de los "whistleblowers," a los que definimos como "informantes."

Una vez más debo recordar, reiterar y enfatizar que la figura de los "whistleblowers" empieza a ser de vital importancia para que salga la verdad a la luz de una serie de tropelías, injusticias y crímenes impunes que hasta ahora, o bien se han ignorado por completo, o, incluso, se han pasado desapercibidos por ser etiquetados como "teorías conspirativas."

Hoy quiero presentar a todos mis lectores a una mujer que, en los últimos cuatro años, ha revolucionado las redes sociales, y sobre todo YouTube, con las declaraciones más contundentes, verídicas y detalladas de lo que han sido los últimos 25 años de una industria musical sumida en la más absoluta era de oscurantismo, brujería, satanismo, tráfico sexual de menores, y abuso emocional y físico, con un recuento de miles de víctimas, hombres y mujeres, que empiezan a clamar que se les haga justicia y que su talento sea reconocido.

Vamos a analizar el genio, el carácter y el coraje de Jaguar Wright.

Para este artículo y para acercarnos a la figura que es Wright, nos vamos a referir a ella con su primer nombre "Jaguar," (en inglés se pronuncia "Yaguar" para distinguirla, claro está, del felino)

Jaguar bebió de las mieles del éxito por un tiempo bastante breve, antes de sucumbir a la oscuridad de un terrible destino, tanto musical como personal.

Y sin temor a utilizar un cliché, la vemos resurgir entre las cenizas, claro que sí, como un ave fénix del siglo XXI.

Empecemos desde el principio...

Jacquelyn Suzette Wright nació el 17 de Mayo de 1977 en el estado de New Jersey, pero se mudó con su familia a Filadelfia, Pa., a los 12 años.

Es en esta ciudad donde Jaguar comienza su carrera a los 12 años, trabajando de la mano de su padrino Kenneth Gamble, a quien ella llamaba "Uncle Kenny" (Tío Kenny)

Ahora, tengamos en cuenta que a quien se refería Jaguar es nada más y nada menos que unos de los grandes compositores de música soul de la era de oro, que incluyó, entre otros a los Jackson 5, The OJays, y Mother Father Sister Brother, que componen, entre otros, el tema principal del programa de televisión "Soul Train," que sirvió de plataforma a muchísimos artistas afroamericanos.

En 1971, Gamble, de 81 años, crea su compañía disquera "Gamble and Huff" que hoy por hoy, tiene estatus de legendaria y que fue honrada con un puesto en el "Hall de la Fama del Rock and Roll" en el 2008.

Junto a su mentor, la jovencísima Jaguar trabajó como pasante en "Philadelphia International Records," donde recogía la basura de los diferentes estudios.

Años después, Jaguar entendió, según sus propias palabras, que no se trataba de dar a una niña un trabajo tan arduo, sino de que pudiese estar presente en todos y cada uno de los estudios, en diferentes horarios, y así escuchar, de primera mano, los que, poco a poco se convirtieron en éxitos rotundos.

Habiendo crecido en la época del auge del Hip Hop en los 80s, la meta de Jaguar era convertirse en compositora de sus propias canciones y de ser lo que se conoce en este género como una "MC"(Master of Ceremonies) que se traduce, en el género del rap, como un virtuoso letrista que puede con sus actuaciones controlar a largas audiencias.

Un MC no es un cantante per se. Podría definirse más como un poeta urbano, cuyas creaciones están enfocadas en las vivencias e injusticias sociales de la raza negra de los guetos Norteamericanos.

Como MC, la carrera de Jaguar ascendió paulatinamente, pero, poco a poco descubrió, que la mayoría de las mujeres de su género necesitaban poder cantar para seguir vigentes año tras año. Es aquí cuando Jaguar empieza a abrirse un espacio entre los artistas del género Soul en la década de los 90s.

En 1998, a la edad de 21 años, Jaguar es descubierta por la banda de Hip Hop "The Roots" (Las Raíces) que ya llevaba más de una década de fundada y que encontró en la joven cantautora lo que ellos necesitaban.

Jaguar tenía talento nato, y para que su repertorio como compositora de sus temas fuera impecable, en una entrevista confesó haber leído múltiples diccionarios, incluyendo el Thesaurus, hasta 25 veces.

Pudo haber estudiado en Juilliard, en el estado de Nueva York, de donde egresan grandes músicos de múltiples disciplinas, pero, Jaguar fue expulsada por haber estado vendiendo drogas en la facultad.

Su familia logró tener una situación económica muy estable y se mudó a las áreas más pudientes de Filadelfia. Jaguar, prefirió volver a las calles que la vieron crecer, en las partes más sórdidas de su ciudad. Ella sentía que su esencia sólo podría brillar en estos ambientes.

La vida personal de Jaguar ha estado empañada de tragedias inimaginables.

En las entrevistas que ha dado en estos últimos tiempos, desde su retorno al ojo público, la cantante ha relatado con detalle que ha sido abusada emocional y sexualmente desde muy joven. 

Antes de obtener su primer contrato con una disquera, Jaguar se dedicó a la prostitución como una "dominatrix." Esta experiencia, de la que Jaguar habla abiertamente, es lo que le permitió tener conocimiento de las múltiples fiestas y actividades que se producían en Hollywood.

Jaguar se casó y se divorció tres veces, y de sus matrimonios nacieron dos hijos, Giovanni y Sam.

Su primogénito fue asesinado a tiros en el 2018, sumiendo a su madre en la más absoluta depresión y un agudo alcoholismo, del que solamente su profunda fe cristiana ha logrado salvarla, a pesar de haber recaído en el vicio en el 2022, y luego, afortunadamente, abatirlo una vez más.

Su segundo hijo, Sam, no ha querido darle apoyo a esta faceta de su madre como "informante" y es obvia la distancia entre ellos.

Después de un difícil proceso de divorcio, Sam, quedó en la custodia de su padre, y Jaguar lo intentó secuestrar, crimen por el que Jaguar pagó con pena de cárcel.

Musicalmente, la trayectoria de Jaguar, como solista, produjeron dos álbumes de estudio, que tuvieron muy buenas críticas, y un modesto puesto en las listas de éxitos del género del conocido como "Neo Soul" (El Nuevo Soul) 

Su primer disco se llamó "Denials, Delusions and Decisions" en el 2002. Su (hasta ahora) último disco fue "Divorcing Neo 2 Marry Soul" que cumplirá próximamente 20 años.

Pero Jaguar ha hecho hincapié que quién más le hizo daño a su carrera, básicamente, por celos, ha sido el rapero y empresario Sean Carter, conocido como JayZ, con quien colaboró en el 2001 en una exitosa aparición llamada "MTV Unplugged" donde fue aclamada como corista del ya muy conocido rapero, casado, a su vez, con la archi famosa cantante Beyoncé.

Teniendo todos estos datos sobre la mesa, es donde podemos adentrarnos en la importancia que Jaguar Wright haya vuelto a un primer plano.

Si bien su carrera como artista pasó a un injusto, pero certero segundo plano, es quizá ahora cuando Jaguar ha encontrado su verdadero propósito.

La muerte de su hijo nunca pudo ser resuelta, y las investigaciones en torno a su asesinato no han podido ser esclarecidas. Esto, muy posiblemente, es lo que puede haber inspirado la cruzada de Jaguar que comienza justo con la pandemia del Covid-19, en el 2020.

Decidida a contar historias espeluznantes de la industria que la había arropado en su juventud, de la boca de nuestra artista en cuestión, empezaron a brotar nombres como el que ya mencionamos de Jay Z, R Kelly, y, nada más y nada menos que el de Sean Combs, más conocido como "Diddy" o "Puff Daddy."

El cantante y productor conocido como R Kelly está cumpliendo condena por abuso de menores. Y acaban de salir a la luz los crímenes cometidos por Sean Combs o "Diddy" que incluyen, entre otros, tráfico de menores, prostitución y lo que se conoce como "racketeering" que puede traducirse como "chantaje sistematizado."

Quedémosnos con esto último que nos va a ser de utilidad para entender lo que Jaguar ha querido denunciar con altavoces desde las plataformas digitales.

El rugido de Jaguar la ha hecho no sólo una de las informantes más relevantes de los últimos tiempos, sino también la perfecta "anti-heroína" (concepto que también hemos discutido con anterioridad)

Si bien la cantante no ha perpetrado ningún crimen, sí que los vio, de primera mano, ocurrir, una y otra vez, de la mano de personajes de las más altas esferas mediáticas y culturales.

Y es que es aquí donde la hazaña de Jaguar toma relevancia.

Si bien para muchos de ustedes, esta figura, Jaguar Wright, es una perfecta desconocida, no puede seguir pasando desapercibida, pues podríamos en los próximos pocos años verla ya no sólo en un estudio de grabación para el lanzamiento de un tercer álbum, sino en los platós de televisión con más audiencia, como ya, de a poco, hemos empezado a hacerlo.

Jaguar tiene detalles inimaginables de la muerte de la cantante Aaliyah en el 2001, que pudo haber sido, alegadamente, planeada para que la estrella emergente, que sólo tenía 21 años, cuando murió en un accidente aéreo, no opacara la insípida carrera de artistas como Beyoncé, que no lograba éxitos como solista después de haber sido parte del trío "Destiny's Child," con quien tuvo éxitos multiplatino.

Jaguar sabe de los supuestos abusos que sufrieron grandes íconos del espectáculo como lo fue el legendario Michael Jackson, fallecido en el 2009.

Pero quizá lo que más abunda, según los testimonios de Jaguar, es, precisamente, las continuas prácticas del "racketeering" que involucran, entre muchas otras barbaridades, el chantaje, los sobornos, y, en casos de más extremo, el asesinato a manos de sicarios.

La vida de Jaguar no está exenta de peligros, y ella cuenta de alguno que otro intento de silenciarla.

El arresto de Sean Combs ha puesto, merecidamente, el foco en la veracidad de sus acusaciones. 

Pero yo me atrevería a decir que lo que sabemos hasta el sol de hoy, a través de las declaraciones de la intérprete, es tan sólo la puntita del iceberg.

Muchas víctimas de los abusos y chantajes de Combs, e incluso de JayZ, a quien Jaguar augura un final similar al de "Diddy" en los próximos pocos años, ya se han puesto en contacto con Jaguar, y ella ha brindado apoyo y ha pedido que por favor nadie más, nunca más, se quede callado.

El gran lema de Jaguar Wright, es el poder ayudar a reconstruir una industria del entretenimiento "cruelty free" (sin crueldad) como ella misma lo define. Sin abusos. Sin extorsiones. Sin impunidad y con talento del bueno. Talento puro y duro, como se diría vulgarmente.

Jaguar está dispuesta a colaborar con quién haga falta para ver caer en desgracia a todas las cabecillas que se han erguido como ídolos de nuestros jóvenes.

La relevancia de las continuas y explosivas declaraciones de Jaguar está en que no hablamos de figuras que sólo conciernen al público Norteamericano, sino nombres tan archiconocidos como los que ya hemos mencionado, sino también Jennifer López.

López, como todos sabemos, fue pareja de Sean Combs, "Diddy" durante dos años desde 1998 al 2000. Y fue una muy joven "JLo" la que llevaría un arma de fuego camuflada en su bolso, cuando en una discoteca en las celebraciones de Nochevieja en 1999 se abrió fuego.

Durante un tiroteo, que hoy se sabe, alegadamente, fue iniciado por Combs, tres personas resultaron heridas. Son, precisamante, estas víctimas, las que quieren que se reabra ese caso y que se haga justicia.

La presencia de López en las redes en estos últimos días, desde el arresto de Combs, es prácticamente nula. Y la actriz podría estar llamada a declarar y ser hallada culpable por cómplice en los acontecimientos ocurridos hace ya más de dos décadas.

Para poner en perspectiva los grandes escándalos que han de hacer erupción en muy poco tiempo, debemos, tal vez, hacer uso de la frase atribuida a Sócrates: "Sólo Sé Que No Sé Nada."

Con esto me refiero a que lo que pensamos, imaginamos o asumimos saber de los altibajos y la gloria de los artistas más relevantes de nuestra era, va a resultar todo una falacia. Ergo, sólo sabemos que no sabíamos nada.

Es por ello, que debemos, sin titubeos, al menos intentar encontrar veracidad en las declaraciones de informantes, y más aún, personajes como Jaguar, que tienen muchas, muchísimas de estas injusticias grabadas en su retina.

Jaguar, como ya he dicho, es una mujer de profundas creencias religiosas, y ha llevado una vida enfocada en la fe y en la búsqueda incansable de la justicia, para su persona, su hijo, y miles de víctimas de los abusos de una industria que se alimenta con raudales de lágrimas y sangre.

Las declaraciones de Jaguar no carecen, como es de esperarse, de detractores y de fuertes críticas.

Esto ella lo maneja con la más absoluta integridad, y no ha parado de contar su versión de los hechos que la ha llevado del éxito a la ruina. De la tragedia a la luz. Del olvido a su llamado divino y su verdadera vocación.

Muy lentamente, sus canciones, vuelven a ser escuchadas por nuevas generaciones. Su voz se ha empezado a oír en espectáculos como el patrocinado por la revista "Sheen" dirigida al público afroamericano.

No se ha mordido la lengua en atacar ferozmente la candidatura de Kamala Harris y al Partido Demócrata. Si bien ha aclarado que su voto no será para Donald Trump (su apoyo es para el filósofo y activista Cornel West), tampoco oculta que quisiera que fuese él, Trump, quien volviese a la Casa Blanca.

Finalmente, hemos podido ver sus declaraciones sin ningún tipo de tapujo en el programa de "Piers Morgan Uncensored" de la cadena FOX, que modera el periodista británico desde hace algunos años, con muy alto índice de audiencia.

Para quienes quieran, y ojalá sean muchos, escuchar las denuncias de Jaguar Wright, pueden ir a su plataforma "thejaguarwright.com" o suscribirse al canal de YouTube "RealLyfe Productions" que, desde el 2020, ha sido el dominio de internet favorito de Jaguar para dar entrevistas con lujo de detalles.

Me quedo con una frase de Jaguar Wright, que quizá sirva para definir no sólo la trágica decadencia de nuestra música y sus intérpretes, sino que pudiese dar a entender a lo que conlleva querer cumplir lo que conocemos como "un sueño" que se convierte en la peor pesadilla de toda una vida.

Dice Jaguar que el peor miedo que existe en los aspirantes a ser los más grandes y los más famosos es a ocultar sus verdaderos talentos. Se prefiere, aclara Jaguar, con pasión, contundencia y con total convencimiento, ser idiota para ganar dinero, que ser brillante para dejar un legado.

¡Esto es invariablemente, lo que tenemos todos que empezar a cambiar!

¡A la batalla cultural, valientes, se viene a rugir!


Monday, November 13, 2023

El Hip Hop como Soldado Raso de la Batalla Cultural



El desangramiento moral, ético, económico y espiritual de los Estados Unidos, nos lleva, con extrema urgencia, a hacer un inventario de todos los factores que a lo largo, tal vez del último siglo, han acontecido a lo largo (y profundamente ancho) del territorio Norteamericano.

Por desgracia, y debemos dejarnos de subterfugios, hay mucho del alma de América que ya ha muerto y hiede a decadencia, a desesperanza, y a odios marcados por la polarización constante y sonante que padeceremos, cortesía de políticos, medios de comunicación y, sin duda alguna, las redes sociales.

Para hacer una autopsia de este apocalipsis del siglo XXI, tenemos que estudiar las raíces de este deceso y este descenso a la mediocridad y la corrupción a todo nivel.

Pero en este proceso, no debemos sentir que nos hemos dejado vencer. Para mí es lo contrario. Si conocemos quienes son los "enemigos" Dios tendrá a bien darnos el antídoto para devolver a los Estados Unidos su lustro, su fuerza y su gloria de antaño.

A estas alturas, donde se quiera hacer una primera incisión a este "seudo-cadáver" que es hoy en día Norteamérica, no tiene importancia. Encontraríamos material descompuesto por doquier. Pero para esta labor "Lazaresca" de revivir a nuestra nación, hoy nos iremos directamente a Nueva York. Más concretamente al Bronx.

Corría el año de 1973, casi una década después que se aprobaran en el Senado, en un voto histórico con 290 votos a favor y 130 en contra, la declaración de los Derechos Civiles, que prohibía de una vez y por siempre la discriminación racial. Un movimiento que fue iniciado originalmente por John F. Kennedy y que fue, finalmente, llevado a cargo por Lyndon Johnson en 1964.

El Bronx, ya desde los días del Renacimiento de Harlem de los años 20s, había recogido una muestra cultural de influencias afro-caribeñas, que desembocaron, a principios de los 70s en el fenómeno musical que conocemos como el Hip Hop, más comúnmente llamado "Rap."

El Hip Hop, estudiado minuciosamente por décadas, tiene tanto en sus letras como en su instrumentalización una receta perfecta de lo que ha sido la vida del afro-americano, su carácter y sus dramas, desde los tiempos de la esclavitud.

La música urbana del Bronx, tiene su mayor apogeo en los 80s y 90s. A partir de allí, tristemente, como tantas otras muestras culturales de Estados Unidos, todo lo que hemos visto es una baja de calidad y un auge de corrupción, violencia, racismo infundado y una rabiosa hipersexualización de los intérpretes que alguna vez marcaron la pauta de esta revolución musical.

El marcado declive del rap está intrínsecamente ligado a la ruina moral y espiritual de Estados Unidos. 

Si bien yo nací en territorio Norteamericano, pertenezco orgullosamente a una familia judeo-hispana, lo cual me ha hecho, desde mis años de universidad, estudiar con amplia fascinación y admiración la cultura afroamericana. 

Una cultura que tiene muchas similitudes con la cultura de América del Sur. Después de todo, en Venezuela, donde viví toda mi adolescencia, hay una marcada influencia de la época en que tuvimos esclavos.

Sin embargo, los años de la esclavitud que acompañaron a la era colonial de Suramérica no ha supuesto un trauma como en efecto lo ha sido para la población negra de Estados Unidos.

Claro está que este dolor y este resentimiento social fue avivado por una amoral y desafortunada segregación que, incluso, derivó, en linchamientos y el auge del Ku Klux Klan durante las décadas de los 40s y 50s.

El Hip Hop es un magnífico primer intento para encausar el inmenso dolor del afroamericano y de demostrar su resiliencia a través de la creación de arte y sonido.

Casi podríamos especular que la aparición del Hip Hop fue un boceto para lo que hoy en día son las redes sociales. Un canal para la expresión sin filtros y en vivo de lo que acontecía en los barrios de Harlem y del Bronx, principalmente.

Para los que vivimos la década de los años 80, recordaremos los inicios del rap ya como un género establecido que empezaba a sonar en la radio y a producir sus primeras grandes estrellas, léase Tupak Shakur, Eminem (que curiosamente no es afroamericano), Sir Mix-a-Lot y Salt-n-Pepa (que era un trío de mujeres)

El Hip Hop es poesía cruda y realista. Pero poesía en fin. La temática siempre captó la realidad social que se vivía día a día en los barrios negros de Norteamérica. Primero, echó raíces en varias ciudades que han sido legendarias en el desarrollo del Hip Hop como Filadelfia (Pennsylvania) y Atlanta (Georgia) aparte de su cuna, que, como hemos mencionado, fue Nueva York. Ya poco a poco el Hip Hop con sus nuevas variantes se trasladó a California, donde se forjaron voces de renombre--e históricas y terribles rivalidades con los colegas de la Costa Este. Un antagonismo épico que ha salpicado de sangre al género en múltiples ocasiones.

El "proto-rapero" por llamarlo de alguna manera, hacía hincapié en las injusticias sociales y hacía un llamado a los jóvenes por el incremento del uso de las drogas, muy especialmente el crack, que inundó los barrios de presencias raciales minoritarias.

El éxito comercial del Hip Hop tuvo su aquél. Muchas radios no se atrevían a dar difusión a este nuevo género de tintes urbanos por miedo a que no fuese aceptado por el público de entonces. Pero afortunadamente, la aceptación fue inmediata y, ya entrado los 90s, el Hip Hop, aderezado con nuevos sonidos y tecnología, se propagó alrededor del mundo, con legiones de fans, entre los que me incluyo.

El Hip Hop, sin proponérselo, y con su estilo minimalista que requería de una proeza del inglés extraordinaria, ha marcado a viva voz la batalla cultural de Estados Unidos. El rap no se permite ni censura ni mesura. 

Tengo claro que el entender la decadencia de este peculiar instrumento de justicia social que lleva en sus venas el rap, nos ayudará a devolver la sanidad y la reintegración de la población de Estados Unidos cada vez más dividida y más confundida.

Hay un film que recomiendo ampliamente a los que nos gusta el Hip Hop. Es una película que tuvo una gran recepción sin llegar a ser un blockbuster. En sí misma, es una oda al Hip Hop en su más pura esencia.

El film se llama "Brown Sugar" (Azucar Morena) y fue escrita y dirigida por Rick Famuyiwa, de origen Nigeriano. Me voy a permitir hacerle varios "spoilers." 

A pesar de que la cinta ya tiene más de 20 años, su trama refleja, sin querer, el drama de la sociedad afroamericana de hoy en día. Dos amigos de la infancia se conocen en el Bronx cuando tenían 10 años. En una esquina se escuchaba la voz de un artista impromptu que interpretaba el conocido "freestyling" (estilo libre) que, acompañado de sonidos específicos hechos oralmente de forma estratégica (en inglés se conoce como el boom bap) y una primitiva percusión, constituyó el origen del rap. Para los chicos una novedad total.

Dre y Sydney, los protagonistas, ven en el Hip Hop su lenguaje favorito y común. Ambos dedicarían su vida profesional a la promoción del género. Sydney, como editora en jefe de una revista dedicada a la música urbana, y Dre, como un joven ejecutivo de una disquera ficticia llamada "Millennium Records" que se dedica a buscar nuevos talentos en las discotecas y en los bares.

El film tiene la peculiaridad, y sin duda, el plus, de contar con las actuaciones de Queen Latifah y de Mos Def, ambos conocidos intérpretes del rap con una carrera sólida que continúa hasta nuestros días. 

Con una banda sonora que incluye las voces pioneras del Hip Hop de la década de los 80s y 90s, hay un profundo drama que nos hace una premonición, una profecía, que vemos, cumplida a rajatabla en estos últimos años.

Dre, a pesar de tener el beneplácito de sus jefes, y de haber tenido siempre un buen ojo para reconocer las nuevas voces del Hip Hop, se ve estupefacto, cuando es obligado a dar un contrato a un par de mamarrachos que no tienen siquiera oído, pero, que convencen por ser un dúo de raza blanca que se han mimetizado con el género del rap de una forma muy suigéneris.

Mientras tanto, Dre, conoce a Cavi, un taxista que, en su tiempo libre, va a los clubs a demostrar su talento con letras originales y esa esencia del Hip Hop que lo devuelve a los días en que su vida tenía sentido, y, por supuesto, a Sydney.

El caso de Sydney es tres cuartos de lo mismo. Tiene una carrera ascendiente como editora, pero se da cuenta de que el Hip Hop no es más que un trampolín a la fama de muchos intérpretes que solo esperan hacer fortuna. Tal es el caso de un jugador de basketball con el Sydney tiene una relación, que ni siquiera se molesta en leerle los artículos que escribe.

Para volver a sus raíces, Sydney escribe un libro autobiográfico, que detalla su pasión por el Hip Hop, solo para darse cuenta de que Dre es para ella una encarnación de su sentir por el género que la vio crecer.

Dre renuncia a su trabajo y crea su compañía disquera y Cavi es su primer cliente, un artista que le recuerda a ese rap incólume e incorrupto de su adolescencia. 

Dre llama a su incipiente empresa "Brown Sugar" que en el slang afroamericano se refiere al azúcar que no está procesada totalmente sino que mantiene el sabor de la melaza de la caña de azúcar. Es decir, el Hip Hop en su más puro estado, recién llegado de las esquinas del Bronx.

Es impresionante como un guion tan sencillo puede reflejar la deriva tan repugnante de la industria musical. Y a partir de ella, de una nación completa.

La música, sea esta de cualquier género, siempre ha sido, un terreno fértil para la batalla cultural. Pero, en los tiempos que vivimos, vemos que la música, y más aún los géneros urbanos, son un caballo de Troya.

Con la llegada de Barack Obama al poder en el 2008, se hace un parado al trabajo tanto social, como emocional y hasta espiritual que teníamos en Norteamérica para reconciliar las diferencias raciales. 

A Obama se le debe la creación del infame movimiento de "Black Lives Matter," el cual promovió durante el segundo período de su gobierno. Esta supuesta lucha en contra del racismo y de la agresividad policial no hecho más que abrir grietas y desatar una supremacía negra que es aberrantemente peligrosa.

El Hip Hop, por desgracia, ha caído en esta trampa, haciendo relevancia a una temática que es injustamente racista e incluso antisemita.

Esto último lo llevó a la palestra Kanye West, un rapero de ventas multi-platino, que empieza a culpar a los judíos de ser quienes promovieron la segregación racial de sus antepasados.

Un comentario tanto fuera de lugar por su repercusión moral, pero de igual manera, fuera de contexto.

El resentimiento acumulado de la población afroamericana hacia los blancos que ellos consideraban “opresores” incluía también a los judíos, que, post Holocausto, llegaron a Nueva York (la gran mayoría a Queens) y logrando hacer grandes fortunas, adueñándose de muchos bloques residenciales que se ponían para la venta, y, para el caso que hoy nos concierne, fundaron estaciones de radios y compañías disqueras.

Pero esto, señores, es una mera (mala) percepción y hasta podríamos decir envidia, de quienes practican el antisemitismo. En Israel conviven numerosos judíos de orígenes africanos que se han integrado perfectamente a la cultura judaica. Así que para nada podemos entonar un "mea culpa" para justificar estas divisiones raciales que padecemos. De hecho si hay algo que define mucho a los judíos en la modernidad es su marcado "buenismo" que en mi opinión nos ha hecho ver débiles y vulnerables frente a quienes buscan nuestra desgracia--y destrucción definitiva. Pero ese es otro tema, sin duda.

La industria musical, y en especial, el Hip Hop y su versión latina, el Reggetón, son, hoy por hoy, una muestra fehaciente que hemos caído en desgracia.

Los artistas de hoy en día solo quieren ganar dinero, y vemos a la industria promover, casi se diría que adrede, carreras con ascensos meteóricos de muy corta duración.

Una de las pioneras del rap de la década de los 90s, Missy Elliott, es la primera mujer del género del rap, que es, a partir, de la edición de este año, miembro honorario del Hall de la Fama del Rock n Roll.

Desgraciadamente, encontrar una artista como Missy Elliott con una carrera de más tres décadas dedicadas casi en exclusiva al Hip Hop, es casi imposible. La mayoría de los artistas, hombres y mujeres, son flor de un día. Las carreras de estos individuos rara vez pasan de los diez años de duración.

Extirpar de manera definitiva el tumor cancerígeno de la cultura americana, en todos sus aspectos, es, un primer paso, que debe ser perentorio, para volver a tener una sociedad sana.

Las nuevas ideologías buscan el poder magno sobre tantos grupos sociales y étnicos como pueda. Para ello se vale, sin miramientos, del control y la manipulación de hechos históricos, e incluso poner sal sobre las heridas de colectivos especialmente vulnerables.

La agonía de una sociedad tan acribillada por tantos frentes de forma simultánea podría estar cantada.

¡Hay que actuar de inmediato!

Detener el desangramiento de nuestra civilización, con todo y sus diferencias y desavenencias culturales, es menester para poder disfrutar de una tranquilidad más que merecida.

Quiero ser optimista. Es una labor que debe tomar cuerpo en cada uno de nosotros como individuos. Pero que ha de remontar obstáculos sin precedentes.

Como público tenemos la última palabra. 

Guardemos los aplausos para quienes, a través de un talento propio y arraigado (y aguerrido) espíritu, puedan hacernos entrega de poesía musical, despierta al cambio. Al renacimiento intelectual. A la verdadera injusticia que es sin duda el permitir que nos llenen de rencor y de consignas falsas.

Guardemos los aplausos para quienes han de tener la bravura de rescatar a las nuevas generaciones de las tinieblas del Tik Tok.

Guardemos los aplausos para la poesía que, tanto en un escenario como en las calles, nos reafirmen que somos todos iguales. Que el amor es lo más hermoso de este mundo. Y que los Estados Unidos no es un depósito de escombros y odios, sino un faro de grandeza y un soldado al frente de la nueva sociedad Occidental que merecemos disfrutar en nuestros tiempos, y, por supuesto, dejar como legado.

Seamos Guerreros de la Luz---no de Tablero!

En el año 73 AC, Roma vio los cimientos de su República temblar como pocas veces. Revueltas habían sido vividas. Hazañas habían sido contada...