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Sunday, February 8, 2026

Seamos Guerreros de la Luz---no de Tablero!



En el año 73 AC, Roma vio los cimientos de su República temblar como pocas veces. Revueltas habían sido vividas. Hazañas habían sido contadas. Enemigos fueron hechos polvo en el camino.

Roma era invencible.

Pero vivió un hombre que pudo poner en entredicho la fortaleza de la potencia que fue Roma en esa época.

Tendría aproximadamente 30 años. 

Su origen sigue aún, hasta nuestros días, siendo un misterio.

Históricamente, este hombre sería de origen Tracio y habitó las tierras que hoy pertenecen a Bulgaria.

Fue un soldado, pero también fue apresado y llevado frente a las autoridades de Roma. Fue condenado a muerte. Sobrevivió su propia ejecución gracias a su pericia con la espada.

Su nombre verdadero quizá no lo sabremos nunca.

Pero sabemos que conoció la gloria y el triunfo como un gladiador súper estrella.

Ese hombre era Espartaco.

Espartaco.

Campeón de campeones.

Musa y mito.

Esclavo y amo.

El nombre de Espartaco se quedará para siempre entre las páginas de la historia y habrá docenas de películas que se harán parte de una hemeroteca maravillosa que ya lleva su nombre.

Espartaco.

La figura de un gladiador a lo largo de la República y a lo ancho del Imperio Romano fue siempre símbolo de fascinación, valentía y proeza.

Pocos gladiadores conocemos por su nombre propio. Y los que conocemos por nombre, son, la mayoría, seudónimos y nombres de guerra.

A los enemigos de Espartaco los conocemos por nombre: Marco Licinio Craso y Julio César.

Pero al héroe detrás de la espada y con virtudes inimaginables en la arena, sólo le conocemos el sobrenombre que lo hizo inmortal.

La Tercera Guerra Servil lo tuvo de protagonista junto a otros compañeros del mismo “ludus,” (como se conocían los colegios de entrenamiento para gladiadores)

Roma no olvidaría su nombre jamás.

Hacerse conocer por un seudónimo no es sólo cosa de leyendas.

Innumerables escritores escriben bajo un seudónimo.

Artistas de renombre mundial usan un nombre artístico.

Pero si nos adentramos en la arena, por volver a nuestra analogía, de la batalla cultural, ¿hasta qué punto podemos elegir actuar bajo el anonimato?

¿Por qué me planteo esta hipótesis?

Porque, así de simple, los que estamos librando esta batalla lo hacemos, como los gladiadores, “sine missione,” sin vuelta atrás.

Soñamos con una reconquista.

Hemos iniciado una nueva era de Cruzadas, de guerras santas.

Jerusalén vuelve a ser una ciudad de oro. España necesita a un nuevo don Pelayo y Estados Unidos ha vuelto a ser una potencia sin pelos en la lengua y señora de los cielos.

Las tiranías tiemblan.

Las dictaduras se esconden.

Todo bajo el ala y la inspiración eterna y constante de Dios y de nuestros héroes fundadores, de los que sí conocemos nombres y celebramos sus natalicios.

Pero el guerrero actual no tiene cara.

El guerrero actual es una arroba y un avatar.

Guardemos esta frase por unos instantes.

Volveremos a ella.

En Europa, Bruselas está obsesionada con la censura y persecución de narrativas, discursos y afirmaciones en las redes sociales.

Conocemos la propaganda que han hecho los líderes de muchas naciones, principalmente España, que dice que el control de redes sociales es por el bienestar infantil.

Sin embargo, este mismo sujeto, del que sabemos nombres y apellidos, Pedro Sánchez Pérez Castejón, sí que le conviene que niñas de apenas 16 años puedan abortar un bebé sin permiso de los padres.

Sánchez no tiene problema alguno que un menor de edad se hormonice hasta los huesos para adoptar una identidad ficticia. 

No hablamos de un seudónimo, sino de toda una identidad sexual, mental y emocional que corresponde a otro género.

En Inglaterra docenas de ciudadanos han sido encarcelados por el fallido régimen de Starmer por utilizar las redes para hacer frente a las políticas de inmigración y criticar la islamización del Reino Unido.

En el centro de estas polémicas salen a relucir dos palabras que las hemos oído retumbar a los cuatro vientos desde que el mundo es mundo: libertad de expresión.

La libertad de expresión es un derecho humano fundamental que permite a las personas buscar, recibir y difundir información e ideas de toda índole, ya sea oralmente, por escrito o mediante cualquier otro medio, sin censura previa.

En Estados Unidos la libertad de expresión está protegida por la Primera Enmienda de 1791:

“El Congreso no podrá hacer ninguna ley con respecto al establecimiento de la religión, ni prohibiendo la libre práctica de la misma; ni limitando la libertad de expresión, ni de prensa; ni el derecho a la asamblea pacífica de las personas, ni de solicitar al gobierno una compensación de agravios.”

Por décadas, el discurso que hoy ondeamos los patriotas y los conservadores fue puesto bajo altísimo escrutinio y los expertos en propaganda nunca faltaban a la cita de llamarnos nazis o fascistas.

Desde entonces la guerra acérrima para el rescate de nuestra civilización, nos pone a cada uno de nosotros del comúnmente llamado “lado correcto de la historia.”

Rostros anónimos mayoritariamente son responsables de la destrucción de nuestras comunidades con políticas y líderes puestos a dedo.

Las caras visibles apenas son máscaras.

La falta de transparencia y las numerosas capas en las que se envuelven las mafias, es lo que les ha dado a nuestros antagonistas el papel protagónico por muchos años.

Volviendo a nuestra reflexión anterior, y la repito una vez más:

—-El guerrero actual es un arroba y un avatar—-

En Estados Unidos tenemos una expresión para referirnos al activista de las redes sociales: “keyboard warrior,” el guerrero de tablero.

Un guerrero, si es guerrero no se esconde detrás de una pantalla.

Sin embargo, las redes sociales de pronto dan a luz a un ciudadano comprometido y sagaz, pero absurdamente anónimo.

La creatividad detrás de un arroba es infinita. De seudónimos y nombres de guerra se pueden hacer enciclopedias que harían sonrojar a la Real Academia.

Quizá no haya, y de hecho, no hay mala intención alguna.

Pero lo que es asunto serio, crucial y urgente queda reducido a una actividad de ocio con nombres irreverentes e identidades prestadas.

Con el destape de los documentos de Jeffrey Epstein hemos hecho un trabajo de arqueología que jamás pensamos posible.

En vez de ruinas, encontramos ruina. Ruina moral.

Las fachadas a las que se aferran las mafias globalistas son innumerables.

Algunos se han querido aferrar a los “Illuminati” como un término genérico de sociedades secretas que según los que manejan estos conceptos literalmente controlan los designios del mundo, tanto cultural, espiritual y ante todo, financiero.

Una vez más, las redes sociales han hecho rédito económico alimentando y comentado a diario sobre estas élites invisibles.

Pero si es así, por qué nosotros que estamos llamados y supuestos a esta lucha hacia la luz debemos ocultarnos?

Cuando salimos a defender la libertad de expresión, debemos preguntarnos, y esto es importante, la libertad de expresión de quién?

La libertad de expresión de Juan Carlos Pérez o la de @JuanitoElSabrosón?

Lamentablemente, la llegada de las redes sociales a nuestras vidas se volvió para muchos la excusa perfecta para achantarnos en un sofá y convertirnos en guerreros de salón.

El mundo arde, pero yo me quedo cómodo.

Hay quienes, con razón, ven con preocupación los avances de la inteligencia artificial, tema del que sólo hemos visto, por ahora, la punta del iceberg.

Pero estaremos nosotros a través de nuestra actividad en línea volviéndonos un personaje?

¿Qué queremos decirle al mundo?

¿Porque no hay más caras visibles contrarrestando el baile de máscaras de nuestros enemigos?

Los que sean padres y madres de familia, esta interrogante deberían planteársela.

Los niños de las nuevas generaciones no pueden enterarse de mayores de que sus padres mantenían una doble vida, aun si su propósito fuese certero y valeroso.

Me temo que las redes sociales nos pueden deshumanizar y que cuando querramos dar gracias a Dios por algún héroe sin capa, nos daremos cuenta de que tendríamos que dar las gracias a @guerreradediamante @lolalagrande o @isabellabuena.

Creo que tenemos que tener máximo cuidado.

Nuestros enemigos ya de por sí, apoyando fervientemente una Agenda 2030, por poner un ejemplo, ya hablan de chips. Nos quieren a todos anónimos y nos quieren mansos.

Si les hacemos el trabajo más fácil, ¿de qué nos quejamos entonces?

Hemos sido elegidos para dejar huella, de eso que nunca nos quepa la menor duda.

Nuestra civilización tiene historia porque podemos celebrar nombres y ponerle caras a las victorias.

El guerrero del siglo XXI merece ser de carne y hueso, con nombres y apellidos y una hemeroteca a su nombre.

Esta reflexión quizá no debía hacerse.

El que se ha echado a estos mares llenos de tiburones que lleve la fe junto al timón, y que pueda la humanidad recordar sus hazañas.

Bien sabemos que cuando los tiranos quieren borrarnos de la tierra, nos convierten en un número en el antebrazo.

Creo que todos saben a lo que me refiero.

No seamos nosotros los que nos borremos por motu propio.

Ahora que el mundo huele un poco más a libertad, quisiera saber que la victoria la compartimos muchos, cada día más, con nuestros nombres y nuestra honra en alto.

Dios ve a sus hijos siempre del otro lado de la luz, en la luz.

Por favor que no nos quedemos atrapados en sombras, y que un botón en un tablero apretado por error nos pueda borrar como si jamás hubiésemos existido.

Sunday, December 28, 2025

La Polarización: Palabra Clave del Año 2025


El balance de este año 2025 es complicado y hasta agridulce. No por ello, claro está, deja de ser un año fascinante.

El 2025 es, si así lo queremos, un parte aguas entre lo que hemos venido creyendo y construyendo hasta ahora y lo que está por venir a partir del 2026.

La última década, tanto en lo político, lo cultural y lo espiritual, no puede definirse como menos que una revolución con tintes, por un lado, muy violentos, y, por otro, extraordinariamente esenciales para la reconquista de Occidente y nuestra civilización decadente.

Una palabra, en mi opinión, resume esta especie de “Estado de la Unión” de nuestro entorno:

La polarización.

Según la Real Academia Española (RAE) el verbo “polarizar” y su sustantivo “polarización” se definen como situaciones o elementos que dividen un conjunto en direcciones completamente opuestas.

Esto puede aplicarse a la psicología e incluso a la física.

Pero hoy por hoy, y lo que más nos concierne en este análisis, es la polarización en el ámbito sociopolítico y espiritual.

Según la definición oficial, por decirlo así, del verbo polarizar, lo primero que tendríamos que hacer es aclarar cuáles son esos polos opuestos hacia los que gravitamos los unos y los otros.

En infinidad de debates en medios de información, panfletos propagandísticos y redes sociales, se habla de la “nueva derecha” para definir a un grupo de personas que se han dedicado a rescatar a nuestra civilización Occidental del globalismo, la ideología woke y la invasión masiva del yihadismo.

Yo me incluyo en este grupo.

Pero si definimos una “nueva derecha,” por ende también se asume que existe una “nueva izquierda.”

Esto no es en lo absoluto cierto. Sin entrar en detalles históricos y fechas concretas, la izquierda ha sido siempre la misma. El comunismo sigue siendo una ideología peligrosa y falsaria, y como diríamos coloquialmente, una ideología para “engaña bobos” ultra radical que busca destruir el capitalismo sano de una sociedad democrática.

De igual manera, una “nueva derecha” tampoco es un término apropiado. Lo que sucede es que hemos ido despertando, muchos a cuenta gotas, otros, abruptamente.

Por siglos la propaganda ha sido manipulada y manejada para el mal.

Las redes sociales, muy rápidamente, se dejaron contagiar por esta misma propaganda siniestra e hicieron caja con ello.

Por primera vez habemos personas que hemos visto que la sociedad ha sido drogada con un éter ideológico que lleva, inevitablemente, a un precipicio.

Nuestra labor es colocarnos como barricadas frente a ese precipicio para salvar a la humanidad, muy especialmente, a las nuevas generaciones.

Quizá para muchos de ustedes puede parecer pretencioso que utilicemos la palabra “salvación,” puesto que esta palabra está íntimamente ligada a Dios, y en los cristianos del mundo, Jesús.

Pero sin ningún tipo de soberbia, si esta marcada división de nuestra sociedad no tiene sobre sus hombros la firme intención de cambiar, sanar, reconquistar—y sí, señor, salvar, podemos dar nuestra enorme Cruzada por perdida.

Cuando hablamos de polarización, y esto es importante, tampoco debemos perder de vista que ésta, no sólo ocurre en las altas esferas en medio de una cúpula intocable.

No.

Pasa a diario en nuestra vida personal, laboral y en nuestra necesidad de tomar decisiones cabales y correctas.

Hasta el momento las reglas las han puesto los protagonistas antagónicos.

De a poco, la balanza se ha inclinado a nuestro favor.

La polarización ha sido una meta, un propósito y una propuesta de los que buscan la destrucción.

De hecho, la polarización se ha producido, precisamente, porque el eje del mal es el que ha ganado estas primeras guerras—que son muchísimas.

Digamos que hasta el presente, quienes han avanzado con sus estrategias más destructivas, pero exitosas, siguen el principio de esa frase “divide y vencerás.”

Esta frase estaría atribuida al rey Felipe II de Macedonia.

Es lo que se busca con las políticas globalistas y con ese teatro absurdo de imponer cien géneros por minuto y dinamitar a la familia como ente básico de nuestra sociedad.

De los derechos para los homosexuales, ahora se exige que le demos también “derechos” a los pedófilos, en vez de mandarlos al paredón.

De pronto tenemos hasta el Vaticano hablándonos día sí y día también de una falsa crisis climática y dando la bendición a travestis y paneles de hielo.

Pero la idiotización de nuestra civilización es tierra fértil para estas tropelías y aberraciones.

Primero se abona el terreno, luego siembras. Ergo, la cosecha será abundante.

La solución estaría en no ver esa falsa abundancia y ver el terreno como un terreno que ha sido invadido por mala hierba e incendiarlo sin que nos quede ningún remordimiento.

Que arda hasta las cenizas y luego recomenzar el proceso de fertilización pero con más cuidado de no atraer pestes y frutos podridos.

¿Se entiende esta analogía?

Pero volviendo al concepto de la división, tenemos que tomar en cuenta que la división, si bien se crea para las masas, como hemos visto, esa masa se va reduciendo hasta llegar a núcleos mucho más pequeños, haciendo la polarización insoportable, dolorosa, pero inevitable.

Doy un ejemplo clásico:

Donald J. Trump.

En un diccionario de política y actualidad, la palabra Trump estaría definida como: catarsis para la polarización mundial.

No es broma.

No ha habido en el último siglo un elemento más polarizante que la figura del actual presidente de Estados Unidos.

Estamos los que lo apoyamos y están los que lo odian al punto de querer verlo muerto (y que han intentado tres veces cumplirlo)

Trump durante 50 años fue un empresario muy exitoso y un personaje mediático que se codeaba con todas las esferas sociales y políticas. Era demócrata y pro-aborto. Hasta que se casó con su actual mujer, Melania, un mujeriego empedernido.

Pero por encima de todo, un amante incondicional de su país y un alma agradecida a Dios por todo lo que pudo tener y hacer.

Cuando vio que el momento político de Estados Unidos ya estaba resquebrajado y Washington era un pantano venenoso, da el salto a la política y gana con una inesperada mayoría y una victoria aplastante, sobre todo en su segundo término.

Intentó tener su propio partido, pero entendió que la estrategia de dividir para ganar era, en su caso, equivocada y entró por el aro: se hizo Republicano.

Una vez electo presidente se dedica a cambiar las bases de ese partido para hacerlo copycat de su visión particular.

Pero el elemento problemático no es Trump, con todo y su personalidad a veces tóxica y narcisista.

Es lo que él representa y su absoluta convicción de que su país fuera grande y volviese a ser respetado después de que el movimiento globalista de extrema izquierda lo pisoteara y nos convirtiera, de alguna manera, en un felpudo.

Pero ha sido tal la propaganda en contra de esta figura en estos diez años que la división entre los que lo apoyan y lo odian, ya no sólo lo vemos en el Congreso o las élites de Silicon Valley, sino en las familias mismas.

De pronto una pareja muy bien avenida, donde uno es Demócrata, el otro Republicano, se ven las caras en un juzgado para un divorcio por “diferencias irreconciliables.”

Los dos son la misma persona que hacía veinte años atrás, pero, no, uno apoya a Trump, el otro a Biden: hay que divorciarse.

Mismo dentro de nuestro actual partido Republicano y con Trump victorioso tenemos que sobrevivir la polarización con dos alas opuestas de personajes conservadores.

Tenemos a los conservadores que queremos seguir luchando por acabar con el wokismo y ver que Estados Unidos sea valorada y respetada como la potencia que es.

De pronto descubrimos, que sin darnos cuenta, en la alborada de nuestro movimiento conocido como MAGA (Make America Great Again) dejamos entrar el ala paleoconservadora, aislacionacionista y con tendencias neo-nazis que han hecho que el antisemitismo sea más inflamable que nunca antes.

Es el mismo partido Republicano, repito, pero ha sido polarizado por la inclusión de propaganda fascista y la influencia de una cúpula económica de Catar, un tema que merece, sin duda, su propio análisis.

Divide y vencerás.

¿Quién vence?

Nuestros enemigos: el wokismo, el islam radical y el antisemitismo, que se sigue cobrando vidas en una persecución constante, ahora también desde el campo conservador que hasta estos últimos años había sido inequívocamente pro Israel.

Otro elemento a tomar en cuenta es que si bien la polarización es masiva y desde los cuatro puntos cardinales, los que planean cuidadosamente este apocalipsis son unos muy pocos con recursos económicos ilimitados.

Una plutocracia estructurada para bombardear a masas con gases tóxicos.

Por eso, volviendo al principio, el balance de estos 12 meses ha sido tan complicado y nos ha dejado un saldo de muertes súbitas que ahora nos tiene de luto.

Los muertos, sin embargo, son personas muy vivas con las que simplemente no podemos seguir compartiendo espacio.

Esto hay que aceptarlo.

Este cisma ideológico no tiene vuelta atrás.

Cuando en el siglo XVI se introdujo el Protestantismo en Europa, con todo y la Inquisición ardiendo (nunca mejor dicho!) todavía hoy convivimos con los millones de apóstoles de Lutero y Calvino.

Dicho esto tenemos que aceptar que el wokismo y el comunismo seguirán existiendo por lo que nos queda de siglo y de milenio. Lo que no podemos permitir es que tengan poder.

Allí está la clave.

Lo que está dividido se debe intentar unir y sanar. Pero lo que no tiene remedio alguno, se debe descartar. Lo dejamos claro con la analogía de la quema de la maleza de un terreno que estaba fértil pero se llenó de mala hierba.

El lado positivo de esta situación que vivimos es que nos hace reflexionar hacia un posible “darwinismo” en nuestra civilización.

Lo fuerte se seguirá reproduciendo y vencerá el tiempo y los elementos antagónicos, lo débil se irá diluyendo de a poco y esperamos poder verlo en estas próximas décadas.

Pongo un ejemplo: La Agenda 2030.

La Agenda más destructiva de nuestra actual esfera cultural y política estuvo diseñada en los 80s con la intención de que se implementara para el 2030.

La Agenda 2030 se nutre de falsa propaganda y de la idiotización de las personas y de los sistemas democráticos.

El dinero que recaudan los pro Agenda 2030 lo hacen a través de impuestos impensables y de un tráfico de drogas, armas y personas de los que convenientemente sólo hablamos los que habitamos en el polo llamado “sentido común.”

Afortunadamente, con todo y la avalancha de las políticas verdes y el wokismo exacerbado, vemos que a cinco años del “deadline” la Agenda 2030 sabemos está fracasando, aunque sus padres y madres fundadores sigan queriendo hacer daño.

La lucha contra esta destrucción masiva y este genocidio moral es imparable y nuestra intención cada vez es más afilada.

Pero si bien nuestro equipo vence de a poco, seguimos siendo un David frente a un Goliat que sólo caerá si el suelo que pisa se vuelve un terreno de arenas movedizas y en la mano no tengamos una simple honda con una piedra sino una bazuca o una espada katana.

Como judíos siempre vamos a ver la lucha de David con un extraordinario e imbatible acto de fe.

Y nosotros debemos seguir ese ejemplo.

Pero también vivimos tiempos donde el Goliat bíblico tiene mil personalidades y está aplaudido por lo peor de la humanidad.

David, como posteriormente los gladiadores romanos, tendría su honda (los romanos, espadas y lanzas) y sabría hacia donde moverse para que el sol, por ejemplo, le diese en la cara a su rival y disparar la piedra cuando este estuviese encandilado.

Eso no lo tenemos por seguro porque no estábamos allí, pero proponerlo como estrategia nos daría una certeza de cómo vencer sin vuelta atrás.

Goliat era un gigante en tamaño, pero tenía una nuez de cerebro.

David era, mental y espiritualmente hablando, un Goliat.

El tiempo apremia porque el enemigo sabe como seguir su camino de conquista y de invasión.

Las democracias se han convertido en meras ilusiones ópticas y le hemos dado paso a figuras como Trump que son más dictadores que tienen nuestro voto y venia para actuar.

Para poder seguir adelante sugiero que nos estudiemos los principios del Arte de La Guerra, atribuida comúnmente a Sun Tzu (494-544 A.C.) pero que podía haber sido escrita más de un siglo después del estratega y filósofo chino.

Estudiar El Arte de la Guerra es materia esencial incluso en clases de biología para servir de guía en cómo nuestro cuerpo lucha contra agentes dañinos y tóxicos.

El Arte de la Guerra, tema que podríamos analizar individualmente, tiene tres principios básicos, todos ellos aplicables a nuestra batalla en pleno siglo XXI.

Debemos evitar guerras prolongadas. La lucha contra la A-2030 ya va para 50 años. Eso es mucho tiempo. Nuestro despertar ha sido tardío y ahora nos toca a nuestra generación ponernos por delante de los Millennials y los jovencitos.

No todos tienen la fuerza que se requiere para una victoria decisiva.

La inteligencia. El estudio de cuál es el enemigo. Cómo actúa. Cuál es su fuerte. Cuál es su talón de Aquiles.

Por último, la preparación.

Conocernos a nosotros mismos es clave, nos dijo Sun Tzu, pero es más que hacer psicología. Es conocernos espiritualmente hablando. Es vivir con conciencia plena de cuál es nuestro propósito y actuar de la mano de Dios.

Juana de Arco, aun siendo analfabeta hasta su muerte, posiblemente estaría inspirando su estrategia en contra de los borgoñones y los ingleses, en El Arte de la Guerra.

Decía la Doncella de Orléans: “Actúen y Dios actuará.”

El año 2026 deberá ser crucial para Occidente y Estados Unidos quiere ser el Rey del tablero político, económico y social.

De la semilla ideológica propuesta por un Trump, ya germinan por Europa e Hispanoamérica, dignos guerreros patriotas con principios sólidos y hambre de victoria.

De ellos será el Reino de los Cielos.

Con su liderazgo y persistencia, nosotros, cada uno armado con fe y nuestra honda, venceremos al enemigo que buscaremos encandilar para acabarlo de una vez por todas.

El tiempo es oro.

Nuestra civilización judeo cristiana vale su peso (sapiencia, inteligencia y perseverancia) en platino y diamante.




Tuesday, November 18, 2025

La Magia Negra de Disney


El film de animación “Pinocho” se estrenó en 1940, hace 85 años.

Es una película entrañable basada en el clásico “Las Aventuras de Pinocho” de Carlo Collodi, escrita en 1883.

Los personajes de Pinocho, y él, Pinocho, una marioneta que se mueve y habla y canta sin hilos, se hicieron de los favoritos del mundo Disney.

En el centro de la trama está Pepito Grillo, un insecto que es asignado por el Hada Azul como la conciencia del niño.

Pinocho es el “hijo adoptivo” de Geppetto, un fabricante de juguetes y relojes ya anciano que se propone educar al pequeño como mejor puede.

Pero en un abrir y cerrar de ojos, fue aparecer Pepito Grillo por una puerta, y la sensatez de Pinocho que se sale por otra.

Enseguida el protagonista decide portarse mal y engañar a su tutor y escapar de su casa.

Camino al colegio con los libros bajo el brazo, Pinocho aprovecha que Pepito se levanta tarde y se pone a conversar muy amablemente con dos sujetos que, a primera vista, tienen una actitud sospechosa y no ocultan que son mercenarios buscando hacer dinero con el niño de madera que no es una marioneta ordinaria.

Los dos maleantes son socios de un artista callejero llamado Stromboli, sus nombres son Gideón El Gato, el tontito, siempre recibiendo golpes y sin poder hablar, y El Honesto Juan, un zorro con una verborrea privilegiada pero sin moral alguna.

Pinocho se deja convencer y termina en un ferry camino a “La Isla del Placer,” acompañado por su conciencia y otros niños mal educados que tenían una peculiaridad: no querían estudiar.

En la isla, Pinocho empieza a portarse mal y aprender a fumar.

Todo es juego y diversión hasta que se cierran las puertas del parque de diversiones y quedan los niños atrapados dentro.

De la juerga y las peleas de niños sólo queda el pánico al ver cómo cada uno de ellos se convertía en un asno.

Muchos niños, en una escena aterradora, no pueden volver a su forma humana. Pinocho y Pepito logran escapar y, camino a casa, descubren que a Geppetto se lo ha tragado una ballena descomunal y es aquí donde el niño toma las riendas de su vida y se va a rescatar al padre, ganándose el beneplácito del Hada Azul que lo convierte en un niño de verdad.

Pinocho es un clásico que conocemos todos y nunca tuvimos ninguna malicia para entender que si eres bueno, se te cumplirán los sueños. Si eres malo te convertirás en un burrito de carga.

Pero qué dirían ustedes si la película Pinocho es una especie de autorretrato de lo que ha sido Walt Disney World—y lo sigue siendo, casi un siglo después.

Disney siempre tuvo la misma agenda, pero nosotros, cuatro o cinco generaciones, desde su fundación en Octubre de 1923 en la ciudad de Los Angeles, estábamos dormidos.

El despertar ha sido durísimo, incómodo y muy triste.

La palabra decepcionante no llega a cubrir una gama de emociones tan amplia, y, por momentos, no queremos aceptar que Disney World nunca ha jugado limpio.

De Disney puedo hablar de primerísima mano, puesto que desde 1996 al 2003 fui empleada de Walt Disney World, tanto en los parques como en los hoteles.

Los primeros años fueron maravillosos, un poco como la primera impresión de los niños frente a un parque de diversiones, como lo insinúan en La Isla del Placer.

Habiendo sido visitante asidua durante mi infancia y mi adolescencia a los diferentes parques temáticos, el poder tener acceso gratis como empleada era un sueño dorado.

Pero ese sueño dorado tiene un precio muy alto.

De a poco me di cuenta de que no todo lo que brillaba era oro. 

El proceso de ideologización “disneyana” es fortísimo y tienes que aprender a usar ciertos vocablos.

Literalmente mi trabajo me hizo enfermar y tuve que renunciar en el 2003.

Fue una de las peores experiencias de mi vida.

En el año 2012, cuando cumplí 40 años, se produjo una breve reconciliación y fui portadora, por cinco años, de su pase anual.

Pero en el 2017 tuve que dejarlo porque ir a los parques se hizo insoportable con la cargadísima agenda LGTBQ que se promovía por los cuatro costados.

Hoy en día doy gracias a Dios porque sería imposible aguantar una carga tan fuerte de mensajes tan nocivos e inadecuados.

En los últimos pocos años, cientos de miles de familias se han desconectado de Disney, y pareciera que hoy en día los parques y sus alrededores son un “safe space” para lunáticos, transexuales y tiktokeros aberrados.

Por otro parte, en la segunda mitad de este año ya se reportan cuatro suicidios de cuatro personas desde los balcones de los hoteles o en los rieles del monorail que es el medio de transporte icónico entre varios parques y hoteles de lujo.

Si vamos atando cabos nos encontramos que Disney podría ser una fábrica de personas con problemas graves de adaptación o bipolaridad, y sería Disney el lugar elegido para terminar de una vez con toda su miseria.

El universo Disney es muy amplio y su influencia la captamos alrededor del mundo desde muchísimos ángulos.

Quizá lo más obvio sean las películas.

Las redes sociales (muy afortunadamente!) se han hecho eco de los impresionantes mensajes de las películas que están, en principio, creadas para un público infantil.

Quedémonos con eso: un público de menores de edad.

Volviendo a Pinocho, en la Isla del Placer no hay adultos, excepto el dueño del antro al que vemos de vez en cuando fumando un puro y contando sus monedas de oro.

Si nos ponemos a analizar el impacto de Disney a lo largo de más de cien años, podríamos concluir que fue a partir de nuestra generación (X) donde se quiso poner el acelerador para un adoctrinamiento que hoy tiene invadido a todo Occidente.

Si bien Disney tiene sucursales en Asia y próximamente en los Emiratos, fue la sociedad Occidental la más proclive a morder el anzuelo.

Invito a que ustedes vean la amplísima hemeroteca sobre los mensajes de las películas de Disney.

Casi toda la cinemateca de Disney tiene denominadores comunes.

Vemos a Pinocho que desobedece a su padre anciano.

Por este mismo rumbo están El Rey León cuando Simba y Nala se escapan de Pride Rock para acabar asediados por hienas, serviles a Scar el villano, hermano de Mufasa, y posteriormente su asesino.

La tragedia sacude la vida del cachorro Simba que huye de su hogar sintiendo sobre sus hombros la culpa de la muerte de su padre. Luego lo vemos crecer como un tarambana hasta que su mejor amiga (luego su pareja), Nala, le pide ayuda en nombre de un decadente Pride Rock en manos de Scar, un tirano.

La Sirenita nos presenta a Ariel que desobedece a Tritón, su padre, el rey de los mares, para buscar lo que no se le ha perdido en tierra, donde, para ganarse el amor del Príncipe Eric, se deja embaucar por Úrsula, una bruja que se aprovecha de criaturitas desesperadas y desamparadas como Ariel.

En estos ejemplos no podemos dejar atrás la asociación de Disney con los estudios de Pixar, si cabe más liberales y extremistas woke que su matriz, Disney.

Pixar se dejó de subterfugios cuando comenzó a cundir sus películas de animación con personajes “queer” o abiertamente homosexuales.

Cuando yo estaba en nómina de Disney, se me decía que la industria del entretenimiento era muy propicia a reclutar personas homosexuales.

Centenares de mis compañeros eran gays y varios altos ejecutivos lo eran también—y muy abiertamente.

En Disney no había closet del que salirse, todo Disney era un escaparate de sorpresas muy abierto.

El problema llega con la entrada del nuevo milenio y el nacimiento de generaciones mucho más vulnerables, cuyos padres, confiaron al cien por cien con el producto de los estudios Disney y con la frenética producción de mercancía.

Hoy en día empleados varones entre los 25 y 40 años se visten de mujeres para entretener a los niños y, alegadamente, se han hecho comunes las orgías entre los empleados posteriores a los desfiles y los shows.

Expertos hablan quizá de un problema más grave, que no se puede ver a primera vista, pero que podría ser, al final del día, la gran meta de Disney, adeptos estos a la apocalíptica Agenda 2030.

Mickey Mouse podría no ser más que un Gran Sacerdote embrujando a los pequeños para entrar en un mundo de colores que luego pondrá sus asquerosas manos sobre sus endebles cerebritos.

Volviendo al punto anterior, muchos analistas coinciden que Disney tiene un diabólico ataque hacia el núcleo familiar creando personajes siempre rebeldes, incomprendidos e ingratos.

Atención, que no con esto pretendo censurar que se vean las películas de Disney, pero sí pretendo llamar la atención a lo que podría estarse creando a partir de cuentos y de temática infantil.

Es urgente que los films de Disney sean supervisados por adultos cabales, algo que no pareciera ser común, sino todo lo contrario.

Cuando salió la película de Disney-Pixar Coco en el 2017, mis padres y yo la vimos juntos y fui yo la única persona del grupo a quien se le saltaron las alarmas con la cantidad de propaganda que tenía el film casi desde el principio.

Tenemos a Héctor, el protagonista a quien no se le permite “cruzar las fronteras” para ver a sus ancestros en el Día de los Muertos.

Con este personaje se politizan las medidas de Donald Trump, en aquel entonces en su primer período, en contra de la inmigración ilegal.

Tenemos un show de un travesti.

Y como no podía faltar, a Frida Kahlo, una artista maravillosa, pero una figura controversial, bisexual y abiertamente comunista que tuvo de amante a Trotsky.

La gran mayoría de las personas no vería estos “mensajes subliminales,” y otro grupo de personas no sólo los ve sino que los celebra.

Por este mismo medio hemos analizado a fondo el rol de Disney en nuestra sociedad, pero quizá nos ha faltado hacer un llamado de alerta para que el contenido sea analizado y podamos dejar a los niños ver una película que no dañará sus posturas y sus valores a medida que se hacen adultos.

Los recursos materiales de Disney son incontables, pero en la última década, vemos que no son infalibles. Y esto es un buen presagio.

Pero sigamos analizando...

Hace una década o poco más, Disney decidió reinventar sus clásicos en forma de lo que se conoce como “live action,” es decir, con actores y no con dibujos animados.

Con estos largometrajes, no sólo se distorsiona la película original (que ya sabemos está maleada ideológicamente) sino que se adereza sin tapujos con un contenido pro Agenda 2030, muy pro LGTBQ y con protagonistas femeninas insoportablemente feministas.

Hay quienes podrían incluso ver mensajes misóginos, dado que la mayoría de las protagonistas y las princesas tienden a tener un peor final como consecuencia de su desobediencia y su inconformismo, mientras que los protagonistas masculinos siempre salen airosos y aventureros.

El que piense, y esto es importante, que estos mensajes hay que verlos con lupa y son pura coincidencia, que se lo haga mirar.

Hace aproximadamente tres años, en Marzo del 2022, un “whistleblower” hizo pública una reunión de altos ejecutivos de Disney donde abiertamente decían que no había nada oculto en la promoción de antivalores y de agendas pro gay.

Yo que trabajé con compañeros homosexuales quiero dejar claro que ellos, per se, nunca fueron el problema. El problema fue el proselitismo que año tras año fue in crescendo hasta el punto, como ya he dicho, de ver “drag queens” como empleados departiendo con los niños pequeños.

Para concluir, quizá Disney esté creando una sociedad de idiocracias a todo nivel, tema que ya analizamos por este medio.

A Walt Disney World, una gigantesca "Isla del Placer" habría que empezar a llamarla por lo que es, una maquinaria muy eficaz de propaganda. Un Goebbels detrás de la fachada de un tiovivo extraordinario.

El hecho de que los costos de una experiencia en Disney también sean tan altos, podría ser un indicador de que son un fraude más comprando la voluntad de los visitantes endebles e ideologizados.

Disney podría haberse prestado, a cambio de todo el oro del mundo, en convertir a niños en asnos frente a nosotros, sin pedir permiso ni perdón.

El dique de contención lo erigimos nosotros.

No es opcional. Es imprescindible.

La magia de Disney no es magia blanca, sino un blanqueamiento de la magia negra que amenaza a una civilización que alguna vez quiso creer en cuentos de hadas, y cayó en el reino de Hades.

Aviso a navegantes, este año 2025, marca el pistoletazo de salida para la generación Beta. Este año nace una nueva ola de niños. Por favor seamos para ellos un Pepito Grillo más eficaz que el que tuvo Pinocho.








Monday, November 3, 2025

La Oración de la Serenidad: Una Reflexión Para Nuestros Tiempos


La conocida como “La Oración de la Serenidad” ha sido atribuida al filósofo y teólogo Estadounidense Reinhold Niehbur.

Su origen no está al cien por cien claro, pero la intensa reflexión que nos inspira podría haber sido diseñada a partir de los escritos de Marco Aurelio, Cicerón, Aristóteles y Santo Tomás de Aquino, entre muchas otras testas brillantes.

Popularmente, se dice fue escuchada por primera vez en un sermón del propio Niehbur en los años 1940s en el estado de Massachusetts.

Pero quizá lo más relevante de la plegaria en honor a la serenidad es su relevancia, su universalidad y su urgencia en nuestros tiempos tan difíciles.

La hipótesis que hoy plantearíamos sería: ¿Puede la “Oración de la Serenidad” ser la respuesta a los que nos enfrentamos a la batalla–y cruzada–para salvar a nuestra civilización?

Empecemos...

La oración, en mi opinión, requeriría una primera estrofa, un renglón inicial donde nos debemos poner a meditar qué es lo que ha cambiado que debemos aceptar, y sobre todo, si hemos abandonado a su suerte a nuestros principios?

En otras palabras, debemos ser honestos con lo funestos que hemos sido con nuestros valores, pues hemos abierto puertas prohibidas para que cada día el caos haga su mejor esfuerzo para empujarnos al abismo.

Para aceptar lo que no podemos cambiar tenemos que estudiar a fondo lo que sí ha cambiado para tener los resultados catastróficos que hoy lamentamos.

Hay otra pregunta, ¿desde cuándo queremos medir los cambios de nuestro mundo y de nuestras generaciones?

¿Cien años? ¿Veinte años? ¿Desde la pandemia del COVID-19?

Nuestra perspectiva de donde damos el pistoletazo de salida es imprescindible.

En los últimos pocos años se ha puesto el pie en el acelerador en querer apresurar la destrucción de lo que hasta antier era de por sí una plegaria común en Occidente: Dios, patria y familia.

Vuelvo y repito, la oración nos ofrece consuelo frente a todo aquello que cambiar no podemos. Pero, el drama es que hemos cambiado el mundo de la forma que no debemos.

La revolución industrial, por ejemplo, nos situaría en la Europa del siglo XVIII. La revolución tecnológica nos situaría en las últimas décadas del siglo XX hasta el presente.

La conjunción y el posterior ensamblaje de estas dos eras imprescindibles para el desarrollo laboral e intelectual de Occidente, nos pondría en el epicentro a generaciones, casi en extinción que levantaron los cimientos de las hoy conocidas como potencias mundiales.

Precisamente la ambición de querer prosperar para dejar atrás la miseria de dos Guerras Mundiales, pudieron haber puesto, sin querer, la primera piedra de este preocupante acabose moral que estamos tratando de revertir.

La primera frase de la oración de la serenidad sería, no el aceptar que el mundo ha cambiado y pedimos tranquilidad ante ello.

Absolutamente lo contrario.

Aceptemos que cometimos todos los errores del libro. Hagamos las paces con la realidad y estemos todos de acuerdo que el desastre del mundo actual lo creamos nosotros.

La ambición inconmensurable de los que en su día fundaron las élites de poder, avanzaron sin freno. Sus arcas quedaron llenas de oro y nuestra civilización quedó aplastada en las trincheras del miedo.

Aceptemos algo imperdonable y es que a Dios se le ha querido fuera de nuestras vidas, como si fuese algo incómodo, un Padre severo al que debemos engañar para seguir nuestro propio sendero.

Aceptemos que somos responsables.

Aceptemos que estas primeras batallas para intentar echar redes al mar para rescatar nuestra paz y nuestra moral perdida, no ha dado frutos vivos, sino semillas secas.

La serenidad de aceptar lo que hemos construido y ver lo que con nuestras manos hemos deshecho nos llama, no a resignarnos y ver como se nos cae nuestra civilización a pedazos, sino a poner la brújula en funcionamiento y ver dónde está el norte y poner nuestras alas al servicio del viento.

La segunda línea de la oración de la serenidad nos empieza a construir un nuevo horizonte de esperanza. 

Ya estamos claros. Ya hemos recogido las provisiones necesarias para un viaje arduo y complicado.

Nuestro ánimo va in crescendo porque debemos orar para tener coraje y bravura para romper en pedazos todo lo que nos destruye. Soñamos con el adversario de rodillas, merecedor de nuestro tiro de gracia.

Pero tener alma de gladiador nos debe hacer no violentos sino cautos; filósofos, teólogos, políticos y estudiantes. Todo en uno.

Allí nos encontramos, francamente, con uno de los obstáculos más difíciles de abatir, puesto que la desidia y la indiferencia de tantos por tanto tiempo, ha hecho del nuestro un mundo de analfabetos idiotas; de apaciguadores y victimistas; de corruptos y manipuladores.

Navegamos en aguas turbias e infectadas. Nos exponemos a espejismos de virtud que luego resultan ser molinos de viento (literalmente!)

De pronto el enemigo a abatir es sólo un algoritmo guabinoso que nos vende la mula ciega. 

De pronto se ha hecho, se aplaude un teatro absurdo con algo que cambia sin cesar, el clima.

De pronto vemos que a diferencia de nuestros ancestros, somos ignorantes y frágiles.

De pronto el mundo prefiere rendirse.

Volviendo a nuestra mención de la era tecnológica, los jóvenes ya no ven con buenos ojos laborar desde temprano, cumpliendo horarios, sino ir a un cibercafé con el androide como maestro guía y TikTok como un David Copperfield experto en distorsionar la realidad y crearnos una conciencia ficticia.

Una arroba se ha hecho sinónimo de altavoz, y una red social se ha convertido en el nuevo púlpito donde se oyen sermones imperfectos, pero irresistibles.

Los jóvenes han perdido su criterio y sus padres están encerrados en sus carreras y en su ambición de construir imperios aunque la base sea de arena.

Hay tanto que cambiar. 

Pero también toca aceptar que el daño que hemos hecho a millones y a nuestra sociedad, en mucho es irreversible.

Los que estamos hechos para pelearnos contra la corriente somos pocos, en comparación con la horda de espectadores absortos e hipnotizados.

A los valientes no se les construye en fábricas ni se les manipula como arcilla.

El valiente se sabe pleno de ese coraje que lo lleva a ser león de leones, pase lo que pase.

Hacen falta titanes. Los hay ya, y bien que sabemos sus nombres. Tenemos un Trump abanderando la lucha contra la corrupción y la violencia subvencionada por los medios y las élites de las ONGs.

Tenemos un Elon Musk que ha sufrido en sus carnes el dolor de perder a un hijo al wokismo y los trapos de la decadencia LGBT.

Contamos con un Nayib Bukele que se salta las reglas para reconstruir un país que era un granito de arroz quemado por la delincuencia y hoy es una pequeña gran mina de platino que no cesa de sorprender.

Conocemos a Javier Milei en el Cono Sur, en Argentina, convenciendo a millones que la libertad avanza y que Argentina se cansó de ser tercermundista!

En espera, con prisa y sin pausa, tenemos a un Santiago Abascal que hará a España muy grande, con suprema elegancia y una gloriosa cabalgata que nos recuerda la reconquista de los Reyes Católicos.

Con tantas ganas y tantos nombres, elevar una oración al Cielo para recibir luz y bríos, hace más fácil y más accesible nuestra victoria.

La tercera línea de tan lúcida plegaria nos habla de sabiduría.

La sabiduría para reconocer cuándo actuar y cuándo esperar.

Una especie de luz amarilla que nos indica ir despacio para leer las coordenadas de un mapa complejo.

Si actuamos con el corazón acelerado en demasía, el riesgo a estrellarnos es inmenso. 

Si actuamos con prisa, quizá volemos, pero lejos no vamos a llegar porque esas alas que queremos que se empapen de viento, serán demasiado débiles.

Cuando actuar, cuando esperar.

En esta divina oración se ponen en el tablero la disciplina, la fe, la sapiencia intelectual, pero también, si queremos ver pasar el cadáver del enemigo (literal o figurativamente) se deben hacer presentes los tiempos de Dios.

Dios no elige a los preparados, Dios prepara a los elegidos.

Aceptar los tiempos de Dios también es serenidad.

Deconstruyendo una oración tan perfecta, convertimos nuestra alma en un general  de cinco estrellas y en un Hernán Cortés del nuevo milenio.

¡Este mundo pide a gritos un cambio; las injusticias desangran continentes enteros!

Para recapitular, debemos aceptar que tuvimos un rol protagónico en la destrucción de aquello que se hizo para ser permanente y certero.

Nacemos cachorros, pero nos une un destino de leones imparables.

Marca el compás de nuestra lanza y nuestro grito de guerra el buen tino y la grandeza.

Dios ha de ser el principio y el fin. 

Como dijo Juana de Arco cuando inspiró a soldados rasos a cambiar el rumbo de Francia, y sin saberlo ella, de la historia misma:

“Actúen, y Dios actuará!”

Paz, sí, siempre. Toda. Pero sólo a través de la fortaleza.

¡Y que una civilización entera ruja un AMÉN infinito!


Tuesday, April 15, 2025

La Tragedia de la Discoteca Dominicana "Jet Set" es Sólo La Punta de un Iceberg


La tragedia acontecida en Santo Domingo, República Dominicana, el pasado 8 de Abril es quizá el llamado que necesitábamos para poner punto y final a los tantos casos de corrupción de los que estamos teniendo absoluto conocimiento.

Pareciera que en estos momentos de decadencia continua tanto en el ámbito moral, político, ideológico y cultural, se hace urgente ya no sólamente encontrar los hechos y denunciar a los responsables, sino de hacer estudios de qué es lo que podría haber llevado a tantas desgracias a ser perpetradas impunemente.

La discoteca "Jet Set" era una estampa en el panorama nocturno de Santo Domingo. Un "no te lo vayas a perder" tanto para residentes como para turistas.

Era un club, según, se sabía, bastante exclusivo, donde era común ver congregadas, noche tras noche, celebridades tanto del mundo del entretenimiento como del deporte. O figuras del mismísimo gobierno.

En 1973, el local que se conoció posteriormente como "Jet Set," era un cine. La discoteca "Jet Set" abrió sus puertas en 1994, habiendo sido renovada tanto en el 2010 como en el 2015.

Al momento de la tragedia, se sabía que el local tendría capacidad hasta de unas 1,000 personas de pie y 700 sentadas.

Lo que se sabe hasta el momento nos viene directamente de medios digitales y de las redes sociales. Volveremos a este punto en unos instantes.

El techo completo del club se desplomó sobre la pista y colapsaron las columnas y las vigas atrapando a todos los que estaban disfrutando una noche que prometía ser inolvidable.

El "Jet Set" no escatimaba gastos para tener de invitados en vivo a numerosos artistas del género tropical.

En los vídeos que se han compartido del exacto momento del desplome del techo, algunos trabajadores del lugar se veían mirando al techo y muchos de los equipos eléctricos parecían estarse aflojando.

Pero los clientes no notaron nada, dado que estaban, la gran mayoría, en la pista de baile.

Esa noche estaba presente el merenguero Roberto Antonio Pérez Herrera, de 69 años, a quienes todos conocíamos como Rubby Pérez.

Pérez se encontraba en la tarima junto a su hija Zulinka Pérez su el esposo, ambos coristas del cantante desde hacía varios años.

Rubby Pérez se consideraba a sí mismo Dominicano y Venezolano, pues fue en Caracas donde su carrera tomó auge como la voz principal de la orquesta de Wilfrido Vargas en la década de los 80s.

En el momento del colapso del techo, una columna le cayó encima al cantante y quedó atrapado hasta que los rescatistas llegaron a salvarlo, pero falleció posteriormente.

La información inicial fue manipulada y se comentaba que podía estar vivo, pero su propia hija, Zulinka, ha sido la encargada de divulgar lo que pasó con su padre, dando declaraciones a varios podcasts donde ha sido invitada desde la tragedia.

La razón por la cual esta historia tan demencial merece su propio análisis es porque en el momento en que se divulgó la noticia, en ese primer instante, muchos sabíamos que detrás de la historia que trascendió a los medios convencionales, había multitudes de testimonios que podrían probar---y de hecho así parece que sería--que aconteció en Santo Domingo no fue accidental para nada. Se habla de negligencia.

Como era de esperarse muchos medios siguieron o construyeron una narrativa oficial, que calificaba el colapso del techo del "Jet Set" como un trágico suceso inesperado.

Afortunadamente, esto fue cuestionado casi de inmediato.

Lo que culminó con el derrumbe del techo y el colapso de las paredes de la discoteca, puede que se remonte al año 2023, cuando, según se dice, un rayo, cayó sobre el sistema eléctrico causando un incendio devastador.

Los ingenieros que fueron contratados para hacer el recuento de los daños sufridos por el fuego, recomendaron, demolición inmediata, para luego empezar a pensar en una reconstrucción.

Pero los ingenieros, después del incidente del 8 de Abril han relatado que los dueños de la "Jet Set" se negaron rotundamente a la demolición del lugar, obligando a los trabajadores a levantar de nuevo el local, con una serie de reparaciones más que cuestionables.

No sólo se completó la reparación sino que se ordenaron planos para ampliar el lugar de tamaño para dar más capacidad y se mandaron a instalar sobre el edificio, dos plantas eléctricas y unidades de aire acondicionado cuyo peso sería responsable de que los ya debilitados cimientos estarían a punto de colapsar---lo cual sucedió, aunque hoy por hoy no hay quien niegue que esto pudo haberse evitado.

La discoteca "Jet Set" era uno de los numerosísimos negocios regentados por el empresario Antonio Espaillat, junto a su familia, conocido como los "Rockefellers Dominicanos."

Pero lo que han relevado los medios de comunicación independientes, blogueros y usuarios en redes sociales, es que los Espaillat no sólo tenían a "Jet Set."

Lo más curioso es que esta familia es dueña de prácticamente todos los medios de radio dominicanos, e incluso varias televisoras importantes.

Esto es quizá la razón por la cual ninguna narrativa oficial culpabiliza a Espaillat por esta tragedia. Al contrario, no son pocos los pseudo periodistas que han tratado de defenderlo.

Pero el saldo de muertos habla por sí solo.

La cifra oficial nos dice 226. La cifra que se pudiera estar barajando es de casi 450.

El secuestro de estos datos, es, muy lamentablemente, una práctica, ya casi esperada, e incluso normalizada, cuando quienes son los verdaderos responsables son gente importante, de influencia o personajes políticos.

Espaillat alegadamente podría haber permitido que "Jet Set" se reconstruyera habiendo tenido amplio conocimiento de los fallos en la estructura posterior al incendio de hace 2 años.

El periodista argentino Javier Ceriani, ganador del premio Emmy en dos ocasiones, se ha dedicado en su programa homónimo de radio satelital en "Sirius XM" a entrar en detalles sobre la tragedia acontecida en República Dominicana.

Según sus informes iniciales, aparte de Espaillat, podría estar involucrado supuestamente hasta el Presidente Luis Abinader, al mando desde el 2020.

Aparentemente, Defensa Civil ya había decretado que el local del "Jet Set" posterior al incendio del 2023 debía ser tirado abajo. La fiscalía habría recibido en estos últimos tiempos hasta 11 denuncias de lo que podrían ser diferentes fallos en la estructura de la discoteca. Todas ellas habrían sido ignoradas.

Quienes se han atrevido a hacer informes y reflexiones por las redes, afirman que la discoteca podría haber estado operada con varias licencias vencidas, y que se mantuvieron muy bien sobornados a diferentes funcionarios públicos.

¿Por qué es menester poner el foco en esta tragedia?

Por el modus operandi de quienes pueden ser los responsables ultimadamente de la pérdida de cientos de personas. No sólo falleció Rubby Pérez, sino que fallecieron dos profesionales de las Grandes Ligas del béisbol Octavio Dotel y Tony Cabrera. El diseñador Martín Polanco e incluso la gobernadora de la provincia de Montecristi, Nelsy Cruz.

Pero volvamos a esas palabras "modus operandi."

Hasta el momento, si bien están llegando numerosas demandas, incluyendo la de la familia Pérez, por el momento se piensa que los verdaderos responsables puede que no paguen por este incidente que muchos califican, vuelvo y repito, como negligencia total.

La República Dominicana, no sabemos desde cuando, podría estar siendo considerada como un paraíso fiscal.

De hecho, en estos momentos, el Presidente del Gobierno de España, está siendo investigado junto a varios funcionarios de su alto gobierno por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil que se dedica, primordialmente a investigar delitos graves y todo aquello relacionado con el crimen organizado.

Según reportes preliminares, tanto Sánchez, su mujer Begoña Gómez, y sus exfuncionarios, José Luis Ábalos, Koldo García Izaguirre y Víctor Aldama, estarían involucrados en blanqueo de capitales, y se han encontrado documentos muy comprometedores, precisamente en bóvedas bancarias de la isla.

Con un manejo casi absoluto de las élites dominicanas de la prensa, y pareciera de la casta política, todo lo que puede esclarecer estos sucesos del "Jet Set" debemos encontrarlos entre caracteres y hashtags y los conocidos YouTubers dominicanos, que no son pocos.

Pero la República Dominicana, punto favorito de cruceros y resorts con la presencia de playas como Punta Cana y lugares tan exclusivos como La Romana, va a resultar ser una especie de distrito rojo peligroso, y pareciera que un "safe haven" para las mafias elitistas que, si nos ponemos a atar cabos, son las mismas responsables del colapso de muchas instituciones tanto políticas como culturales en América Latina, Norteamérica y Europa. En otras palabras, Occidente.

En este momento hay dos fuerzas. Una, las alegadas perpetradoras de estos crímenes (la cifra de muertos cambia de un día a otro, pues hubo cientos de heridos) y la otra, nosotros, la opinión pública, los comunicadores que ya, gracias a Dios, hemos cambiado nuestra mentalidad y vemos corrupción desde el minuto uno.

No hay que ser ni Nostradamus, ni tampoco hay que creerse las diferentes teorías de la conspiración que, por supuesto, aparecen en redes para acumular "bait" y "likes."

Aquí hay vidas humanas y las familias de estas víctimas quieren ante todo que se haga justicia.

La presión que nosotros pongamos sobre los presuntos responsables y nuestro interés absoluto en que se aclaren los hechos es lo único que pondrá una piedra de tranca en situaciones como las que parecieran estar aconteciendo en esta nueva era informativa.

Son muchísimos los que han tapado hechos incalculablemente vergonzosos y donde se hilan tanto la intriga como la corrupción a niveles jamás vistos.

Ojalá la tragedia del "Jet Set" sea el umbral para que se investiguen no sólo a los responsables directos de esta tragedia, sino de lo que pudiera estar detrás sea quien sea.

De estos hechos en los próximos meses se sabrán más detalles. En estos momentos el local del "Jet Set" es una zona cero, está cercada por cordones policiales, pero lo que es quizá más triste es ver docenas de personas, encendiendo velas y dejando fotografías de los fallecidos.

Estamos convirtiéndonos en antropólogos de la verdad, y nunca esta vocación de comunicación ha estado tan viva en muchos de nosotros.

Quisiera que todos los que hemos dado con esta noticia, sigamos en esa búsqueda incansable de veracidad y justicia.

No importa si conocíamos o no a nadie en República Dominicana, o si habíamos oído hablar de "Jet Set."

Se trata de esclarecer unos hechos profundamente escabrosos y de sentar cátedra de que la vida humana no tiene precio como parecieran pensar los cabecillas de mafias que deben contar con nosotros como sus enemigos.

Quiero dedicar este artículo a las víctimas del "Jet Set." Que su memoria sea una bendición.

Thursday, February 20, 2025

La Ineptocracia y Su Poder Detrás de la Batalla Ideológica en Occidente



Podríamos decir que en este idóneo y tan bien ponderado inicio de una nueva era ideológica, espiritual y moral que vamos viendo anclarse en nuestra civilización, la verdad va tomando cuerpo; la verdad toma su norte, y se expande a sus anchas y a su antojo. ¡Gracias a Dios!

La verdad, como un ente sólido, inequívoco e insoluble, merece en sí misma, su propio análisis.

Pero para el contexto de poner a la verdad como esa jueza de la ley y el orden en nuestra sociedad, me gustaría que hablásemos, ante todo, de información.

Veracidad y congruencia en la información es, por fin, lo que se deja ver, aunque, por tanto, tantísimo tiempo, esta información se dejaba entrever. Pero estábamos ciegos.

Se van cayendo una a una las vendas de nuestros ojos. La anestesia general a la que fuimos sometidos, se agota...

El despertar, a su vez, viene a dotarnos de una fuerza y unas ganas de comernos al mundo, e, incluso, me atrevería a decir, de un ansia de vendetta contra los que sabemos han hecho el mayor daño--o los cómplices que lo han dejado perpetrar.

Mi generación, por fin, toma su lugar en este mundo. ¡Nos ha costado tanto! Somos jóvenes, pero ya pintamos canas. Muchos Gen X son hasta abuelos, y la responsabilidad de dejar un legado se afinca.

La sociedad Occidental, de pronto se ha dado cuenta de que estaba en retroceso e incluso, en peligro. De cada uno de esos peligros, bien hemos podido y sabido poner el foco con cada análisis. Con opiniones contundentes. Más lo que falta.

Hay una pregunta recurrente en este renacer y en esta lucha cultural y política.

"¿Cómo permitimos todo esto?"

O, también, quizá: "¿A quién culpamos?"

El crear respuestas, libres de elucubración y desasosiego, nos lleva a buscar un concepto que reúna las suficientes características para pintarnos un panorama contundente, libre de dudas, ausente de especulaciones.

En nuestro lingo diario, o, incluso, en ese lenguaje vulgar que usamos en redes sociales para desahogar nuestras penas y frustraciones diarias, ¿cómo llamamos a aquel hombre o mujer que nos hace ver claramente que carece de propósito y de aptitud?

Los llamamos ineptos.

Ineptos. Tan simple como eso.

Es una palabra que, si hubiese un diccionario que pudiese englobar esos conceptos de la gloriosa "batalla cultural" apareciera casi de primero, independientemente de la letra con que empieza.

La gran plaga de nuestra--quizá ya pasada--edad de hierro intelectual de la que nos vamos librando, es, inequívocamente la ineptitud.

Partiendo de allí, nos hemos puesto a pensar que nosotros hemos permitido que se haya creado un aparato ideológico poderoso, y sí, extraordinariamente ágil, a partir del ascenso de ineptos a posiciones de poder e influencia?

La respuesta es sí.

Y esa es nuestra hipótesis para este análisis...

¿Cuánto tiempo lleva este motor de ineptitud global encendido? ¡Cuánto estuvo en proceso de calentamiento y cuando arrancó sin frenos, llevándonos por el medio sin que pudiésemos siquiera darnos cuenta!

Para intentar responder esas interrogantes, vayamos poniendo nombre a una sociedad gobernada por inútiles y por marionetas.

La mejor definición nos la ha dejado extraordinariamente explicada y desglosada el Conde Jean D'Ormesson, filósofo, novelista y Miembro No.12 de la Academia Francesa, que vivió 92 de años, falleciendo en el 2017.

Es a él a quien se le atribuye el concepto más leal, estructurado y veraz de lo conocido como "ineptocracia."

D'Ormesson decía que la ineptocracia era: "un sistema de gobierno en el que las personas menos preparadas para gobernar son elegidas por las menos preparadas para producir."

Si nos situamos, por un instante, en la época que le tocó vivir a D'Ormesson, nos damos cuenta de que el caos que hoy tratamos de resolver, las interrogantes que hoy tratamos de ordenar, no son sólo asuntos de hace pocas décadas.

Hablamos de alguien que vivió casi un siglo y que pudo definir con una sola palabra el panorama intelectual, filosófico y cultural de una gran parte del siglo XX, y casi todo lo que hemos vivido del XXI.

Resulta interesante, sin embargo, notar, que por muchísimo tiempo el concepto de "ineptocracia" estuvo escondido, por decirlo de alguna manera, en las bóvedas del olvido.

Quien lo resucita, no fue otro filósofo contemporáneo o las redes sociales, que han creado una hemeroteca infinita para nosotros, los nuevos protagonistas en estas gestas de cultura y libertad digital.

No.

Fue el gigante del e-commerce, eBay, que empezó hace menos de 20 años a producir interesantes datos de ventas con camisetas que tenían estampadas las palabras de D'Ormesson, aunque no tenían su nombre.

Simplemente, decían "Ineptocracia," y procedían a citar lo que hemos dicho hace un instante.

Pero de pronto sentir que este concepto salta a la palestra, o como diríamos vulgarmente, se hace viral, nos hace tener ese momento "eureka!" que quizá tanta falta nos hacía para ponernos, como hemos hecho, manos a la obra.

Ampliemos por un instante el concepto de ineptocracia para poder ilustrar con ejemplos claros el por qué se hace tan imprescindible concientizar que estamos en manos de lo que tendríamos que llamar "ineptócratas."

Una de las características esenciales de la creación y consolidación de una ineptocracia es la falta de meritocracia.

Es decir, no llega el apto y el preparado. Llega el que conviene. Llega un "enchufado."

Un sistema de ineptócratas es un grupo creado por débiles para débiles.

Pero tenemos que clarificar lo que queremos decir por débiles. Porque si fuesen "débiles" no tendrían tanta fuerza. O no hubiesen tenido tanta fuerza.

En este caso, la debilidad no es primordialmente física. Es mental. Es emocional. Se dice que una persona es de carácter débil cuando es manipulable, moldeable o cuando obviamente carece de moral y lo sobrepasa el miedo. También una persona reactiva, malencarada y violenta es considerada muy débil.

La ineptocracia es el conglomerado de personas--o más bien personajes--que se imponen a una sociedad porque tienen los recursos y los medios para eso.

Esto explica el meteórico ascenso de políticos tan peligrosos como un Barack Obama, un Pedro Sánchez, en el caso de España, un Lula da Silva, en Brasil, o, indudablemente Keir Stamer, en el Reino Unido.

Todos ellos son líderes de un tinglado ineptócrata con máximos poderes y un flujo de dinero casi infinito.

Hago la aclaratoria de que Barack Obama, si bien, es un ex-presidente, y no ocupa actualmente ningún sillón político, es y ha sido el primordial responsable de la deriva social e ideológica tan decadente que tomó Estados Unidos desde su mandato en el 2008.

Y se hace menester recordar que los Obama fueron el verdadero poder detrás del trono durante la administración de Joe Biden y Kamala Harris, esta última miembro de Hall de la Fama, podríamos decir, de los ineptos del mundo.

Es más, tomemos a esta señora, por un segundo, como ejemplo crucial para este análisis.

Kamala Harris.

Kamala Harris por sí misma no tiene valía ninguna. Joe Biden, por lo menos, fue Senador por cinco décadas, algo que algún mérito tiene, a pesar de su pésima gestión como presidente.

Pero volviendo a Harris. 

Cero aptitud. Para lo único que quizá hubiese servido es para maestra sustituta de preescolar en algún pueblito rural, porque tenía cierta química con los niños.

Fue siempre una mujer que llegó a ocupar puestos políticos de la mano de los hombres que actuaron en su vida, unos de mentores, otros de amantes.

Fue una fiscal en California mediocre y se pasó todos sus cuatro años como vicepresidenta mintiendo y bajando la cabeza ante los amos invisibles que querían mantenerla donde la tenían.

Y es aquí donde quería llegar.

Kamala Harris no se manejó jamás sola. Al caminar o cada vez que soltaba su antipática risotada nerviosa e inapropiada, se le veían--y salían--los hilos.

¿Pero qué pasa?

Muy sencillo.

Harris era mujer. Harris tenía una etnia que ella decía que era negra (en realidad era caribeña y asiática) y estaba perfectamente amoldada al discurso woke radical, y al feminismo de la tercera ola, que ha sido, en mi opinión, la más destructiva de todas.

Eso y su falta de moral la hicieron la candidata perfecta para armar la más eficaz de las ineptocracias, y en el país que más influencia tiene a nivel mundial.

¿Hay algo más inepto que Úrsula von der Leyen presidendo la Unión Europea?

¿Quién tiene allí media neurona de sensatez y decoro?

Nadie.

Eso es, hasta que llegaron Orbán y el grupo parlamentario "Patriotas por Europa" a poner un poco de orden y a dar a conocer, precisamente, que los gobiernos europeos son una  ineptocracia de órden supremo.

El ineptócrata, es importante tener presente, es indigno y maligno.

El perfil sicológico de los ineptócratas es bastante triste, porque cuando estudiamos las biografías de estos impresentables, nos damos cuenta de que fueron sujetos a un trato abusivo de parte de su entorno familiar.

Un ineptócrata de manual, al que hemos puesto en evidencia en este medio es el actual gobernador de California, Gavin Newsom, que en unas declaraciones ante la prensa en estos días pasados, se le cortó la voz hablando de cómo en su niñez lo llamaban "Gavin Newscum," mote que el presidente Trump hizo correr a través de su red social Truth Social.

Resulta entonces muy evidente que Newsom fue víctima del bullying, y su respuesta a ello, es volverse él un bully, a la merced de quien pudo ponerlo en una posición de poder, no por méritos propios, sino por débil y por manejable.

¿Nos vamos entendiendo?

Pero para que exista una ineptocracia eficaz, bien se vale el oxímoron, tiene que haber dos elementos fundamentales que veremos a continuación.

El primero, que ya hemos mencionado, recursos.

Detrás de las patrañas de las ineptocracias globales--y globalistas--hay cerebros maquiavélicos que se han hecho archiconocidos por su generosa contribución a crear y fortalecer factores de poder que mantengan vigentes sus ideologías y su poderío económico.

Detrás, por ejemplo, de una ineptocracia tan obvia como la que impera en las Naciones Unidas, tenemos, entre otros mogules, a Bill Gates, que ha mantenido con cientos de miles de millones programas terribles a través de su influencia dentro de la Organización Mundial de la Salud, un apéndice de la ONU, que hemos visto es una fábrica de horrores casi comparable con la de Joseph Mengele.

Tanto Donald Trump como Javier Milei, ya han anunciado que sus respectivos países se retirarían de la OMS este mismo año.

George Soros es un generosísimo patrocinador de ineptocracias. Los tentáculos de su organización "Open Arms," directamente han apoyado iniciativas woke en todas partes del mundo, y su agilidad de colocar figuritas de cartón como es Pedro Sánchez, hacen que sus agendas prosperen sin casi tener obstáculos.

Esto nos lleva al segundo punto.

Oído al tambor...

La ineptocracia se mantiene sólo si existe una sociedad capaz de elegir, elevar, escuchar y admirar a semejantes adefesios intelectuales y políticos.

Es decir, en muy pocas palabras, la ineptocracia, el gobierno de inútiles, sólo es posible inutilizando a aquellos que serán responsables de elevar a los ineptos. 

De ahí que veamos con tanto ahínco y casi desesperación mantener a la ciudadanía idiotizada, mareada, engañada, e incluso drogada. Literalmente.

¿Cómo explicamos, de pronto, un boom, de la industria del cannabis? Pero ese tema lo dejamos para otro momento.

A lo que me refiero es que para los ineptócratas no hay límites, porque sentirse descubiertos--como está sucediendo--es fatal para ellos. Una victoria nuestra, claro está.

El mal uso de la propaganda, la degradación de la industria del entretenimiento, la sobre sexualización de los jóvenes, la destrucción de la familia, la deshumanización de la vida humana, todo esto contribuye a crear adeptos a la ineptocracia.

Mientras tanto, ¿qué pasa?

Tenemos empresas e individuos enriqueciéndose como nadie pudo haberlo soñado.

Hay recompensas para aquellos que se prestan para ser ineptócratas. Y hay que caer muy bajo para que te puedan poner un precio.

Vuelvo a repetir, el ineptócrata busca su validación y busca poder--a cualquier precio.

El bienestar propio. Ni siquiera el de los suyos. Los suyos le importan muy poco. El resto de la humanidad, absolutamente nada.

Milei, como economista, explica, extraordinariamente bien la ineptocracia que ha padecido Argentina desde los tiempos de Perón, y, desde el punto de vista económico, Milei dice que la gran solución para el inepto es imprimir cuanto dinero haga falta, creando, por supuesto, una inflación fuera de serie.

A esto Milei agrega que si imprimir dinero acabara con la pobreza sería como argumentar que imprimir diplomas acabará con la estupidez.

Curiosamente esto nos lleva a otra característica de los mentados ineptócratas 

Muchísimos de ellos, cuidado si una gran mayoría, tienen múltiples títulos universitarios.

De hecho, no hay quizá más triste ineptocracia que la que se ha creado con fondos multimillonarios en las universidades, donde se gradúan cada vez más nulidades y más corruptos ideológicos.

Derribar una ineptocracia, como, gracias a Dios, ya hemos venido haciendo, nos pone, quizá, a muchos en ese papel, odioso pero necesario de ser una especie de antihéroe.

Decía Carlo Dossi, escritor y politólogo italiano (1849-1910) "¿Por qué hacer oh necios!, trampas fuera de la ley, siendo tan cómodo hacerlas dentro de ella?”

Y es que quizá la salida de las instituciones y de nuestra circunstancia actual es tendiendo trampas al enemigo para que el mundo entero vea su vileza, mientras nosotros hacemos posible su destrucción y su enjuiciamiento frente a la ley o las urnas. O ambas.

Paralela o incluso simultáneamente con esta caza de ineptos, es menester volver a construir los cimientos de donde se arraigaría la nueva sociedad que vamos levantando, fortaleciendo y enseñando.

La ineptocracia va de la mano de la democracia. Pero una democracia tan enferma como la que la ejercen. Sanar nuestros sistemas socio políticos también es imprescindible.

La ineptocracia ha sabido ponerle la diana a los niños y a los jóvenes, esto tengámoslo en cuenta. Y es a ellos que debemos salvar de ese barco titánico que se hunde frente a nosotros.

Debemos hacer a las palabras mérito, propósito, esfuerzo y dedicación, grandes, infinitamente grandes otra vez--y de una vez por todas.

Hagamos la siguiente reflexión.

Nosotros frente a Dios no somos más que su instrumento imprescindible para hacer eterna Su obra. Nosotros no tenemos, per sé, un propósito. Dios tiene un propósito. Dios nos elige a cada uno, otorgándonos sus dones, para que, a cambio, cumplamos con sus designios para y por la humanidad.

Siempre dando gloria a El. Hoy mañana y siempre.

Monday, January 27, 2025

X Y Su Servicio Incondicional en Pro de la Batalla Ideológica


Twitter es un cadáver mediático de la era de las tecnologías de nuestro milenio. Twitter ha muerto, gracias a Dios!

Tuvo una vida breve pero muy activa. Cambió el mundo Occidental desde que dio sus primeros pasos en Julio del 2006.

Fue fundada por Jack Dorsey, un joven con extraordinario talento para la programación, y una ambición desmesurada por tener su sitio como empresario en San Francisco, al norte de California, un lugar, hoy por hoy, triste y alarmadamente decadente gracias a las políticas extremas e incompetentes de Gavin Newson y de Nancy Pelosi.

Twitter, durante la dirigencia de Jack Dorsey fue un gran éxito, sin duda alguna, llegando a tener para el 2019 una plataforma donde se publicaron más de 340 millones de tuit al día a nivel mundial!

Pero tomemos un factor en cuenta...

Jack Dorsey era un Demócrata progresista con ideas sobre la libertad de expresión bastante limitadas--o quizá inexistentes. 

Muy rápidamente su plataforma, Twitter, se convirtió en el gran enemigo del movimiento conservador que ya venía arrasando en Estados Unidos gracias a la llegada de lo que podríamos decir es la "Era de Trump."

Dorsey, junto a su colega, Mark Zuckerberg, otro gigante de la comunicación digital, fundador de Facebook, tenían plena potestad del contenido radical que sus respectivas redes sociales hicieron circular por muchos años.

Tanto Dorsey como Zuckerberg, más de una vez, hubieron de prestar declaraciones frente al Comité Judicial del Senado, por graves acusaciones de sancionar o suprimir contenido de índole conservadora y/o republicana.

Llegaron, ambos, al punto, de cerrar la cuenta personal de Donald Trump, acusándolo de difundir mensajes de odio, una mentira que bien que fue apoyada por la nefasta administración de Joe Biden y Kamala Harris.

Pero Twitter murió en el 2023.

Afortunadamente, dejó intactas las instalaciones, algo que facilitó su entierro y su posterior resurrección a manos de, nada más y nada menos, que Elon Musk.

Musk ha tenido una paulatina conversión hacia una consciente y creciente visión basada, muy exclusivamente, en el respeto absoluto e incondicional a la libertad de expresión.

En el año 2023, adquirió la red social, hasta entonces conocida como Twitter, por $44 billones, una cifra histórica en la adquisición de compañías privadas.

En Octubre, ya estaba el trato hecho. Las acciones se venderían, en un principio por algo más de $54.

Pero Elon Musk tenía en mente mucho, muchísimo más...

Despidió a más del 80% de su plantilla y empezó a estudiar la dirección en la que los algoritmos de la plataforma favorecían a grupos de extrema izquierda, e incluso, a organizaciones internacionales altamente peligrosas.

Musk tiene una pasión inexplicable por la letra X. Digamos que es un X-ólogo o quizá X-filíco, al punto de llamar a unos de sus hijos menores, X, hoy por hoy, un pequeño fenómeno de casi 4 años, que acompaña a su papá por sus periplos de Mar-a-Lago.

Y así pues, lo que hasta antaño conocimos como una plataforma llamada Twitter (y, claro está, muchos la seguimos llamando así) hoy es X, parte de la Corporación X fundada por Musk en el 2022, para arropar a su nueva criatura.

Hasta el 2024, X ha sobrepasado los 335 millones de usuarios, con Estados Unidos a la cabeza con 106 millones de cuentas.

Y es, precisamente, con estos usuarios los que, poco a poco, con una afianzada presencia del movimiento MAGA liderizado por Trump, que X empezó a tomar un peculiar giro.

Trump no se quedó de brazos cruzados cuando su cuenta fue censurada por Dorsey en Enero del 2021. 

Casi enseguida, reunió al personal necesario--y los fondos, claro está--para crear "Truth Social," su propia red social con una dinámica casi idéntica a la que entonces tenía Twitter.

"Truth Social" sigue siendo la herramienta principal de comunicación digital de nuestro presidente. 

Sin embargo, fue Elon Musk el que fue, ya más aceleradamente, adentrándose en el mundo conservador, habiendo visto, muy de primera mano, el daño del globalismo y de filosofía woke, hoy por hoy enemigos acérrimos del empresario de 53 años.

Con enorme jolgorio la cuenta de Donald Trump de X fue restaurada y hoy por hoy cuenta con docenas de millones de usuarios, aparte, claro está, de la cuenta oficial dedicada al Presidente de Estados Unidos (@POTUS)

Nuestra república ha dejado de ser un paraíso progresista. Se acabó la era woke, y vemos un éxodo de las grandes empresas hacia un nuevo mercado, el nuestro, el de ideas sensatas, el de la ley y orden. 

Una victoria sin par para los que nos hemos embarcado incansablemente en la batalla cultural, que ha acaparado ya los 25 años de nuestro joven siglo XXI.

Pero hay dos cambios esenciales que vamos a poner en perspectiva en este análisis.

Uno de ellos, que ya mencionamos, fue el cambiar y reestructurar los algoritmos de X para dar visibilidad a las voces que podríamos llamar de la "nueva derecha" que tanto auge tienen y que han cambiado el rumbo social, político e ideológico de Occidente.

"Truth Social" es muy exitosa, pero todos estamos muy de acuerdo, que la plataforma de Trump, nunca tendrá el auge de X---ni las ganancias.

A final de cuentas, tanto Trump como Musk son extraordinarios hombres de negocios.

Si bien muchos políticos y voces MAGA influyentes en el panorama de actualidad llevaron una "doble vida" entre X y Truth Social, es la primera, X, la opción que más genera tráfico y que nos ayuda a sacar adelante esta fructífera lucha por reconquistar nuestros valores.

El otro cambio esencial de X, de la mano de Musk, fue el poner en manos de los propios usuarios la tarea de corregir o de aclarar lo que podía ser un contenido falso.

Esto es muy importante porque nos lleva a definir quiénes eran los sectarios que, bajo el mando de Dorsey, tenían la batuta.

Se denominaban "Fact Checkers" y se puede traducir como "verificadores de contenido o hechos."

Los "fact checkers" eran empresas privadas separadas de Twitter (o Facebook) y se descubrió con el paso del tiempo, que eran ellos los que más daño hacían a los usuarios con opiniones distintas a las que marcaban claramente las élites ideológicas que colonizaron las redes sociales hasta la era de Trump.

Los peores casos de censura eran producidos por falsas verificaciones que desembocaban, simplemente, en un "no puedes decir eso aunque sea verdad."

Como consecuencia, cientos de miles de cuentas eran clausuradas.

Las redes sociales en EEUU, vamos a ser claros, eran controladas, manipuladas por el partido Demócrata hasta la llegada de Musk.

Viendo esto, Musk puso este año pasado, el trabajo de verificación en manos, por decirlo de alguna manera, del "pueblo de X," es decir los usuarios.

El clima de X ha cambiado de la noche a la mañana, y muchísimas voces conservadoras alrededor del mundo, por fin tienen su merecido y necesario oxígeno.

Esto, por supuesto se suma a más ganancias para la Corporación X, y un amplio y generoso margen de logros a nuestra batalla contra el wokismo.

Con la inauguración de Donald Trump, como nuestro presidente, el pasado 20 de Enero, quedó en evidencia que el mundo de las redes sociales estaba inmerso en una total tiranía informativa.

Trump, desde la Oficina Oval, firmó, el primer día un decreto donde se prohibía terminantemente que el gobierno o instituciones federales intercedieran de alguna manera con el contenido publicado por los usuarios en redes sociales, confirmando así, lo que era un secreto a voces: sí había un control absoluto de parte de los Demócratas sobre las redes sociales, unos ideales macabros impulsados, en mi opinión, por los Obama, que fueron los inquilinos de la Casa Blanca que más daño han hecho a nuestra nación.

X es un microuniverso donde se respira una democracia sana y pujante para todos.

Pero es precisamente esa nueva atmósfera de X la que ha empezado a ser resentida por los enemigos de la libertad de expresión.

Los perdedores de las elecciones--y claramente--de la batalla cultural--los marxistas, los globalistas y los social comunistas (a veces con el apoyo de social demócratas) han empezado  a construir una serie de medidas muy estrictas para restringir el uso de redes sociales.

Lo veremos muy pronto en Brasil, y ya Pedro Sánchez, Presidente del Gobierno de España, ha querido exponer en su reciente aparición en el Foro de Davos, que los usuarios de redes sociales, ya no pueden permanecer anónimos, y se les exigirá su número de identificación (lo que en EEUU sería el número de su Seguridad Social)

No hay que indagar mucho para entender, que si algo así se implementa, es todo en función de crear una marea de persecuciones por publicar contenido "incorrecto" en redes sociales, coartando así cualquier derecho a expresarnos libremente sobre cualquier asunto.

Pero esta pesadilla no está a años luz de Europa. Para nada. Esta realidad ya la viven en Inglaterra miles de usuarios que han sido condenados a penas de cárcel por publicar contenido que va en contra del terrorífico gobierno de Keir Stamer, del partido Laborista.

Otro "efecto secundario" de los cambios en X hacia el conservadurismo, es que, casi a diario, vemos anuncios patéticos de medios de comunicación, influencers o activistas de izquierda que abandonan por motu propio X, según ellos, indefinidamente. Una verborrea que pocos pueden creer sea verdad, porque sin sus redes sociales, francamente, poco o nada son. También sabemos el tamaño de sus estratosféricos egos. Volverán, desafortunadamente. Y aquí seguiremos para hacerles frente. Sin problema!

La razón que alegan estos delincuentes ideológicos es que nuestro movimiento ha coartado su libertad de expresión, y que hemos puesto en peligro a las redes sociales con discursos de odio.

Una paradoja, cuanto menos, porque bien que hemos sido nosotros los que nos hemos sometido al yugo asfixiante de su intolerancia y su kryptonita insensata.

¡En sus mentes, ellos creen que su apagón digital nos va a causar un dolor profundo, cuando, la realidad, es que nos tienen tirando cohetes y celebrando su partida!

Pero hay que tener precaución, porque el control del aparato propagandístico, aupado y alimentado por los medios de comunicación convencionales, no ha querido admitir su derrota, y pretende seguir reagrupándose, o, dicho más vulgarmente, pataleando, por ejercer control.

Recordemos, que las riadas de financiación de estos medios fue gigantesca, y nadie quiere perder su trozo de tan apetitoso pastel.

A partir de este momento, nos toca a nosotros, actuar con extrema cautela y con más contundencia que nunca.

Nuestra siguiente misión es el uso apropiado de la propaganda. La propaganda es una herramienta extraordinaria que a lo largo de la historia, incluyendo el último siglo, no ha estado al servicio del bien.

De hecho, hoy, que publicamos este artículo, es el Día Internacional de recordar a las víctimas de la Shoa, del Holocausto, y bien que sabemos el rol que tuvo la propaganda en la persecución del nuestro pueblo judío.

Pero este despertar ideológico que abanderamos nos da la oportunidad de tomar las riendas de todas las diferentes avenidas que llevan a un fin total del globalismo y del wokismo, que, mental y económicamente, y con el máximo respeto a las víctimas del régimen Nazi, también han causado un exterminio mental, moral y económico en nuestra civilización.

X puso el poder de supervisar cualquier vestigio de desinformación en manos de los usuarios. Ahora, no nos engañemos, X sigue teniendo una suma importante de usuarios de extrema izquierda, a los que simplemente, la palabra "debate" o "discusión" les es ajena.

Estos usuarios, si pueden, van a por la yugular de las cuentas de personas de derechas, y no descansan hasta tenerlas cerradas temporal o permanentemente alegando que tienen discursos de odio.

La gran mayoría, hoy por hoy, pueden ser recuperadas, pero no sin dar un gran dolor de cabeza a los usuarios afectados.

Para concluir, hay que reiterar que en esta "tierra prometida" de abundancia y de sensatez que nos llega, por fin, después de tantos sufrimientos y daños, debe ser cuidada, e incluso custodiada, poniendo en nosotros, los ciudadanos de bien, una responsabilidad casi de Templario para proteger la libertad de expresión de los genocidas de las agendas 2030 (o 45 o 50) o algún "lobo solitario" fiel a las ideologías autócratas de los oportunistas y sectarios que, aunque pocos en número, son peligrosos y tienen recursos vastos a su alcance.

Como ya hemos dicho anteriormente, este año, el 2025, da el pistoletazo de salida a la Generación Beta, y somos nosotros, la Generación X, los que debemos autodeterminarnos los guardianes de estos niños que recién llegan a nuestro mundo.

A nuestra mediana edad, sabemos, que en gran parte, nuestra generación fue inocente, permisiva, tolerante e ignorante durante muchos años, y, a partir de esto, hemos creado una alfombra roja para que se pisotearan los valores fundamentales de nuestra sociedad.

Por lo tanto, es igualmente nuestra responsabilidad, el dar un vuelco total al rumbo de nuestros pensamientos y nuestras metas.

Está en nuestras manos esa reeducación de la población, un tema, en el que no temo, en lo absoluto, ser recurrente y repetitiva en mis análisis, porque es esa reconquista y esa remodelación ideológica las que hoy nos ha llevado a implementar nuevos parámetros y construir nuevos cauces para un desarrollo de nuestra humanidad que no está exento de retos.

Una sociedad fortalecida, por ejemplo, sabrá darle buen uso a la Inteligencia Artificial, un territorio comanche, del que los globalistas quieren tomar posesión para proyectos aberrantes.

Por lo tanto, en este cuarto de siglo, tenemos que coger aliento e impulso porque la lucha apenas comienza.

Tengamos muy en cuenta, que en estas cruzadas, los estandartes de la libertad y el honor son movidos por vientos de cambio que soplan en nuestra dirección.

Dios nos ha dado una misión de vida más que extraordinaria. Debemos merecerla.

En los Salmos (119:45 específicamente), atribuidos al Rey David, leemos:

"Viviré con toda libertad, porque he buscado Tus preceptos."

¡La gloria de nuestras victorias son para Dios!

El impulso para seguir adelante en nuestra lucha también vendrá a nosotros de Sus divinas Manos.

Monday, January 6, 2025

Las Agendas Ideológicas y la Mafia de la Pornografia


Quisiera hablarles de Lily Phillips. 

Lily (la llamaremos por su primer nombre para familiarizarnos más con su personaje y entender por qué, hoy, por hoy, es de los nombres más buscados en el internet) es una joven inglesa, con un rostro que bien podría ser descrito, aunque sea un cliché, como absolutamente angelical. Tiene una figura que podría ser la envidia de una "prima ballerina" del Bolshoi y una dulce sonrisa de generoso encanto.

Lily tan sólo tiene 23 años y es aquí donde se nos empieza a revelar el lado de Lily más perturbador, que no encantador.

Atentos...

Hasta Marzo del 2021, Lily era una influencer más de tantas que nos saltan a la vista en la red de Instagram, presumiendo sus compras y patrocinios de marcas como Gucci y Dior.

Pero fue en ese mismo año que Lily quiso dar un salto más en su carrera como modelo, y no tuvo una mejor idea que hacerlo dentro de la plataforma "OnlyFans."

Puedo imaginar que ya muchos de ustedes estarán al tanto de lo que es "OnlyFans," dado su meteórico ascenso entre los creadores de contenido---por llamarlos de alguna manera.

Veamos...

"OnlyFans," que podría traducirse como "Sólo Para Fans," fue creada en el Reino Unido en el 2019. Originalmente, muchos influencers, músicos y amantes del fitness crearon en "OnlyFans" una alternativa a sus redes sociales. Y lo hicieron con la intención de monetizar su contenido, ofreciendo una subscripción pagada con la promesa de videos exclusivos de sus actividades profesionales y personales.

Pero rápidamente, quienes, seriamente, se apoderaron casi completamente de esta plataforma fueron los actores y modelos pornográficos. Más que nada mujeres.

Hablaremos más adelante del gran problema de "OnlyFans." Pero básicamente, los usuarios de esta red pagan por tener acceso al contenido de estos trabajadores sexuales (porque es prostitución sin subterfugios) y pueden, por sumas de dinero incalculables, pedir que su influencer favorita haga un "performance" sólo para ellos.

Volviendo a la historia de Lily, es, precisamente "OnlyFans" quien ha catapultado a esta joven modelo a la fama universal. Lily sólo en el 2024 llegó a ganar la suma de $10M!

Una gran parte de ese dinero, Lily lo logró aceptando un reto cuanto menos repugnante, degradante y además peligroso.

Lily decidió tener relaciones sexuales con 101 hombres en un día, en 24 horas.

Los horripilantes pormenores de esta “gesta” de Lily los conocemos de primera mano, ya que ella misma decidió aceptar grabar un documental producido por el director Josh Pieters, de origen Sudafricano, y actualmente viviendo en Londres.

El documental dura poco menos de una hora y varios fragmentos han sido ya comentados por miles de YouTubers, todos ellos ofreciendo casi una perspectiva única de las atrocidades que Lily se atreve a confesar.

Al iniciar el documental sabemos que más de dos mil hombres aceptaron el "reto" de Lily, y se sometieron a las exigencias del "guión" que ella y su equipo habían construido. Cada cliente tendría apenas 5 minutos con Lily.

Pieters incluso se atreve a entrevistar a dos de los "participantes" del reto quienes, curiosamente, pidieron que su voz fuese alterada y que no se viera su rostro. De hecho, uno de ellos confesó que si sus padres se enteraban de lo que había hecho, lo botarían de la casa.

Y es aquí donde nuestra historia empieza a tornarse, como se dice, de castaño a oscuro.

Lily no escatima en dar detalles de la experiencia que había tenido, encamándose con 101 extraños, que pagaron por unos minutos con esta joven que, entre otras bellezas, confiesa que tener sexo promiscuamente ha sido “fácil” para ella desde muy jovencita, y, de plano, lo considera su vocación.

Pero hay más...

Lily ya cuenta con un equipo de producción y estilistas, y, en ese equipo está nada más y nada menos que su propia madre. Lo cual podría indicar que Lily, podría estar siendo manipulada por su propia progenitora, que actuaría de meretriz para que su hija tenga todas las ganancias posibles--de las cuales ella se beneficia, claro está.

Entre los admiradores de Lily también hay gente que ella conoce de toda la vida, incluyendo sus propios compañeros de escuela y, sorpresa: los amigos íntimos de su papá.

¿Pensaríamos que esta experiencia alejaría a Lily Phillips de este mundo para siempre, verdad?

Pues no.

Para este 2025, Lily ya está preparando su nuevo reto...1000 hombres en un día! 

Los detalles no han trascendido, pero creo que, por el momento es mejor ni siquiera imaginarlos.

Sin embargo, este drama tan sórdido no es un problema para OnlyFans. Para nada. Las secuelas sicológicas y emocionales con las que podría haber quedado Lily, no son de la incumbencia de la plataforma, que lógicamente, hace que los usuarios firmen, precisamente, que ellos, los actores y modelos, son los responsables de lo que hagan o soliciten mientras usen la red.

En el año 2023, "OnlyFans" obtuvo ganancias de más de $1.3 billones de dólares, y tienen una nómina de unos 1,000 empleados.

En la actualidad, "OnlyFans" cuenta con aproximadamente 3 millones de creadores de contenido y más de 220 millones de usuarios.

Tomando en cuenta que la revista "Times" llegó a tener en su lista de los lugares de internet más influyentes a "OnlyFans," es normal que también los escándalos saltaran a la palestra, y se empezó a ver que "OnlyFans" podría haber estado permitiendo que sus modelos fueran menores de edad.

Fue así que se propuso que "OnlyFans" sólo permitiese contenido erótico, más no explícito.

Esta regulación, y escuchen bien que aquí está el quid de este análisis, sólo duró SEIS días, ya que tanto los usuarios como los creadores de contenido porno pusieron el grito en el cielo. Unos por una bajada sustancial en sus ganancias, y los otros, porque su dinero no sería invertido en un contenido, digamos más "light."

Esto nos lleva a poner el foco a otro gigante de la industria pornográfica. 

Nos referimos a "PornHub," una página web que está diseñada muy al estilo de "YouTube" pero con contenido explícito para adultos.

"PornHub," que puede traducirse como "El Hogar del Porno," fue fundada en el año 2007 y recibe diariamente más de un billón de visitantes, poniéndola en el Top 20 de páginas web en todo el mundo.

De la manera que funciona "PornHub," una subscripción pagada no es requerida para tener acceso a su contenido. Existen ratings que van colocando a los diferentes videos entre los más vistos o los más gráficos.

El usuario puede escoger entre diferentes categorías, de acuerdo con sus gustos: sexo lésbico, orgías, mujeres maduras con jovencitos, y un largo etcétera.

Pero hay una categoría muy específica, que llegó a contar con más de 100,000 videos en su momento de más auge. Esa categoría estaba denominada como "GirlsUnder18," que se traduce como "Niñas Menores de 18."

Técnicamente, por ley, toda participante en la industria de la pornografía ha de ser mayor de 18 años, y asumimos que eso se aplica también a las plataformas digitales. Pero esta categoría en especial tiende a ser más controversial, puesto que busca modelos con aspecto aniñado, que puede dejar la interrogante si estamos hablando de mujeres adultas, o podrían ser adolescentes.

Como era de esperarse las audiencias tanto de "PornHub" como de "OnlyFans" se dispararon con cifras récord, dado que la pandemia del COVID-19 tuvo, entre muchas otras medidas, varios confinamientos.

Fue durante este período, hasta incluso entrado el 2021, que tanto usuarios como creadores de contenido vieron en la pornografía, para unos una mina de oro, para otros una gran compañera.

Pero los días "de gloria" de "Pornhub" podrían estar, afortunadamente, contados, ya que el New York Times publicó un artículo en Diciembre del 2020, donde se expuso que "PornHub" no estaba monitoreando las edades de los creadores de contenido, encontrándose entonces cientos de miles de videos con niñas de 14 años o, violaciones grupales donde la víctima de la agresión estaba siendo grabada sin su consentimiento (podría haber estado dopada en algunos casos) y estos videos eran exhibidos en "PornHub" como una de las categorías con más circulación.

Este gravísimo suceso ha llevado a "PornHub" por un precipicio, donde hubo que borrar un 91% del contenido total de la página, para quedarse sólo con 4 millones de videos de los más de 13 millones con los que contó hasta el 2020.

Por si fuera poco, 16 estados de la Unión Americana, incluido Florida, por órdenes del gobernador Ron de Santis, han cortado acceso directo a "PornHub."

Con los testimonios que han salido a la luz en los últimos meses sobre la red de tráfico sexual llevada a cabo por el rapero y empresario Sean "Diddy Combs," nos damos cuenta de que estos delitos de tráfico y/o prostitución infantil o de menores, no es, como diría Héctor Lavoe, "periódico de ayer."

Esto está pasando en tiempo real y delante de nuestros ojos. Pero quizá hemos mirado hacia otro lado, o, como se dice vulgarmente, nos "hemos hecho la vista gorda."

Y todas estas historias nos lleva a plantearnos una hipótesis...

¿Habremos llegado a tal grado de decadencia en nuestra sociedad, que hemos aprendido a ensalzar, exaltar la prostitución y la pornografía? 

Muchos lo conocemos como "el oficio más antiguo del mundo." Es cierto. Pero, hoy por hoy, hay aditivos en esta industria que van mucho más allá de lo que podríamos comprender de la prostitución común y corriente. Incluso si hablamos de las "cortesanas" del siglo XXI, donde la clientela es más que exclusiva, y se tejen misteriosas historias dada la alcurnia de los que contratan estos "servicios," nada podría prepararnos para confrontar numerosas redes de tráfico sexual infantil. O de la asfixiante cifra de jóvenes como Lily Phillips.

Pero aquí, en mi opinión, el gran problema es la hipersexualización de la cultura del entretenimiento. Y bajo este espectro incluiremos, principalmente, el modelaje, la música, los influencers, y el cine.

¿Por qué digo esto?

Muy sencillo, porque vemos para nuestro asombro niñas de tan sólo 3 o 4 añitos de edad bailando grotescamente al ritmo de las letras de las raperas como Cardi B, o, incluso, cantando letras bastante obscenas de la cantante catalana Rosalía, para llevarlo a un terreno más conocido por nosotros los hispanos.

Mientras estas niñas bailan, son filmadas por sus propias madres o, incluso, abuelas o tías, para hacerlas viral en Instagram.

Por sentado, estas barbaridades son más comunes en hogares donde no existe una familia estable y hay una ausencia del padre de familia.

Para más inri, muchas niñas menores de edad experimentan sus primeras relaciones íntimas con varones de su propio entorno, no excluyendo padrastros o hermanastros.

Así pues, a la edad de 15 o 16, el sexo ha perdido todo su lustro y se convierte, no en el acto de amor y de afecto, que es lo que está llamado a ser, sino una actividad más entre las tantas que ahora hay en el repertorio de la juventud: alcohol, drogas recreacionales, etc.

Con esta debacle moral y emocional perpetrada a nuestra población más vulnerable, es más que obvio que la temible Agenda 2030 toma terreno.

Destruir el núcleo familiar tal y como lo mandan nuestros valores judeo cristianos es una de sus más codiciadas metas, y para ello trabajan incansablemente. Nos queda bastante claro que para ello es que han despertado todos los lobbies LGTBQ, pero no debemos ignorar que la batalla cultural tiene dos bandos: nosotros y ellos.

Si nos adentramos en el agujero negro de las maquinarias ideológicas detrás de la destrucción de Occidente, tenemos que hacernos la pregunta: "Quién se beneficia"?

A los niños y a los jóvenes se les está anestesiando sexualmente hasta convertirlos en presa fácil. A otros, muy desgraciadamente, se les inicia en estas redes por sus propios seres queridos, en los que se confía, como es de suponer, desde un principio.

Ahora, como siempre es bueno deducir, hay que "follow the money," (seguir al dinero) lo cual nos llevaría a convertirnos en verdaderos sabuesos para ver a quienes se está encubriendo.

En una noticia muy muy reciente, Elon Musk, entre otros, ha podido destapar una red de prostitución y abuso de menores en el Reino Unido, donde 1,400 niñas inglesas han sido secuestradas, ultrajadas, torturadas, y, en algunos casos asesinadas por Pakistaníes.

Este horror fue perpetrado durante 10 años, y, para estupor de todos, los criminales fueron protegidos por órdenes del Partido Laborista que más bien ordenaban a la policía a arrestar a los padres de las víctimas--o incluso a las pequeñas.

Una gran mayoría de estas violaciones ocurrió en Rothham, en el sur de Yorkshire, con incidentes aislados por toda Gran Bretaña.

Yo quiero pensar que en los próximos meses, aunque debería ser inminente, tengamos renuncias masivas en Inglaterra, empezando por el abominable y corrupto Keir Starmer, Primer Ministro.

En redes sociales es más que obvio ver que Inglaterra está prácticamente islamizada por todos sus puntos cardinales, lo cual nos llevaría a pensar que las redes clientelares que prefieren a niñas prostitutas puedan ser élites provenientes del Medio Oriente, donde el sexo con menores, incluyendo el matrimonio, es perfectamente aceptado culturalmente.

Todas estas teorías, como debemos suponer, están llenas de esa palabra mágica que usamos los medios y los "whistleblowers" como protección: alegadamente.

Aunque está claro que podemos, por el momento, no tener pruebas, pero tampoco dudas, de que no hay absolutamente nada fuera de orden y que la proliferación de un "OnlyFans" está siendo alimentada por mafias de alto calibre, también podemos estar muy esperanzados porque la cruzada cultural en la que nos hemos adentrado con tanto ahínco y pasión, ve victorias por doquier.

A partir de la inauguración el próximo 20 de Enero de Donald Trump, se irán publicando las listas de quienes fueron los clientes de Sean "Diddy" Combs e incluso de Jeffrey Epstein, lo cual dará mayor luz a que es lo que está sucediendo para de pronto descubrir que la prostitución infantil y el tráfico sexual tenga tanto auge.

Muy tristemente, pero no podríamos decir que nos sorprende en lo más mínimo, las mujeres como Lily Phillips no tienen futuro alguno. De su propia boca ella misma cuenta cómo funciona la inmensa e intensa competencia en "OnlyFans" cuando se llega a estar en el top.

Hay nuevos retos y los clientes son insaciables con una imaginación sin límite. A ellos, mientras lo pueden pagar, sólo les interesa su propio placer.

Si llega a cumplir los 30 (son múltiples los casos de suicidio entre las estrellas del porno que no pueden rehacer sus vidas fuera de la industria que los arropó por años) será una pobre piltrafa humana, con altísimos traumas sicológicos y emocionales.

Al igual que lo hicieran las chicas de Epstein, Lily podría buscar ampararse en alguna demanda a algún imbécil del que ella alegue abuso. Pero dudo que ella pueda ganar un juicio así con la reputación que ella solita se ha forjado a pulso.

A nuestra civilización habría que darle la vuelta como un calcetín. Y es cuestión de voluntad y de recoger, poco a poco, las piezas de un rompecabezas que adrede se ha roto en pedacitos, y volver al sentido común y a la moral.

El año 2025, nuestro primer cuarto de este siglo, ya se ha hecho oficial la aparición de una nueva generación: La Generación Beta.

Niñas ya han empezado a nacer en lo que va del año que son completamente inocentes y a las que nos toca, desde este primer momento que están llegando al mundo, proteger con absoluto rigor.

Sus padres son muy jóvenes aún, y a ellos también, de alguna manera, aunque son adultos, habrá que guiarlos y hacerles ver que no podemos dejar que un camino tan lleno de luz y de gloria, vuelva a ser torcido y despeñado.

En el Libro de Proverbios del Antiguo Testamento (adjudicados al Rey Salomón) vemos en el Proverbio 14:1 la siguiente frase que lo suma todo:

"La mujer sabia edifica su casa; la necia, con sus manos la destruye. El que va por buen camino teme al SEÑOR; el que va por malos caminos Lo desprecia."

En esta batalla noble, nosotras las mujeres, sin feminismos ni eufemismos, somos y seguiremos siendo siempre el eje de nuestra civilización. A partir de nosotras, seamos o no madres biológicas se siembra la semilla de luz y de sapiencia que da, primero Dios, frutos infinitos.

Seamos Guerreros de la Luz---no de Tablero!

En el año 73 AC, Roma vio los cimientos de su República temblar como pocas veces. Revueltas habían sido vividas. Hazañas habían sido contada...