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Monday, June 17, 2024

El Capitalismo: Sigue Vigente o Es Una Reliquia Decadente?


Actualmente, y desde el año 2013, los Países Bajos, celebran el 27 de Abril como "El Día del Rey." Esta fecha, claro está ha variado de monarca en monarca. El rey Guillermo Alejandro, nacido en 1967, celebra con gran pompa su cumpleaños y esta fecha está considerada una de las fiestas nacionales neerlandesas más esperadas y más antiguas de la historia de este país, hoy en día una Monarquía Parlamentaria.

Un libro que acaba de ser publicado llamado "Pioneros del Capitalismo," la obra más reciente del Profesor de Historia y Economía neerlandés Marteen Prak, nos narra una anécdota muy curiosa con motivo de las celebraciones pertinentes al mencionado "Día del Rey."

Según Prak, en muchas regiones de los Países Bajos, existe una muy simpática costumbre de hacer pequeñas ferias donde se preparan muchos vecinos para vender ropa usada, libros viejos, o cualquier otro tesoro familiar a precios muy módicos.

En estas ferias es muy común ver a toda la familia involucrada, e incluso a jóvenes, que aprovechan estas ventas para ganar dinero extra.

Nos dice el profesor Prak que no es casualidad que se siga cumpliendo una tradición tan antigua, y que dicha tradición tenga como gran atractivo la compra y venta de productos de uso diario. Esto, según el docente de la Universidad de Utrech, es una viva muestra que el comercio está intrínsecamente ligado a las tradiciones neerlandesas, considerada una de las primeras potencias europeas en el desarrollo de lo que hoy conocemos comúnmente como capitalismo. Su libro remonta este fenómeno a un período correspondiente a los años 1,000 y 1,800.

Con estas fechas como referencia, también podríamos hablar con justicia de los Templarios, que si bien sabemos fueron grandes guerreros y héroes en las Cruzadas, amasaron una fortuna considerable convirtiéndose, quizá, en los primeros banqueros de Occidente. Una historia que merece ser contada aparte.

Con dichos datos, nos podemos dar cuenta que las primeras teorías sobre el capitalismo tienen una antigüedad mucho mayor a la que podíamos haber imaginado. 

Se dice que el verdadero "Padre del Capitalismo" fue el catedrático en Economía escocés Adam Smith (1723-1790), que escribió su obra magna en 1776, titulada "La Riqueza de las Naciones." Coincide así, la publicación de estos manuscritos con el nacimiento de la República de los Estados Unidos, que ha sido hasta la fecha el mayor exponente del capitalismo de nuestra civilización. Así como también fue un período de gran bonanza conocido marcado por la "Revolución Industrial."

Pero empecemos por el principio...

Qué es el capitalismo?

De acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, el capitalismo: "se basa en los siguientes pilares: Propiedad privada, que permite a las personas poseer bienes tangibles, como tierras y viviendas, y activos intangibles, como acciones y bonos. Interés propio, por el cual las personas persiguen su propio bien, sin considerar las presiones sociopolíticas."

Esta definición es una simplificación de las teorías de Adams, mencionado anteriormente, y es también conocida como mercantilismo.

Pero con cuántas ganas se ha querido distorsionar y manipular este concepto. Incluso se considera un tema controversial y complejo que se ha querido vilificar, incluso. Tanto que hay quienes prefieren ampliamente la propagación del comunismo, donde las riquezas y los recursos de una nación se manejan enteramente por el Estado. 

Los Estados Unidos, con quienes todos estamos familiarizados, han hecho del capitalismo un modus vivendi que hasta hace muy poco era asociado con prosperidad, esfuerzo, meritocracia, éxito y avance.

El escritor e historiador Carl Degler (1921-2014) que se dedicó a analizar todos los hechos más relevantes en el desarrollo cultural y económico de Norteamérica, nos explica que a lo largo de sus casi dos siglos y medio de historia, el movimiento capitalista es una señal de una sociedad sana. Se asume que el que ha sido capaz de trabajar con ética y visión para crear una empresa o un consorcio que produzca ingresos y promueva el empleo, es, sin duda alguna, un modelo a seguir. Un pionero. Un buen ejemplo.

Hay quienes defienden esta misma posición desde un punto de vista religioso, alegando que Dios mismo es capitalista, pues El desea nuestro desarrollo personal y nuestra abundancia, ambos efectos secundarios de un capitalismo bien constituido, a partir, claro está de una vida espiritual muy presente y una ética moral. Es difícil no coincidir con esta reflexión.

Pero es más que obvio que toda la buena reputación que ha adquirido este sistema económico, ha sufrido un revés preocupante y vale la pena hacer un análisis del por qué.

Obviamente de este tema se pueden, como de tantos otros que llevamos a la palestra por este medio, escribir enciclopedias completas. Son esos temas con múltiples aristas, y que sin duda están muy influenciados por el medio en que vivimos y sobre todo, aunque esto sea, en mi opinión, lamentable, las ideologías políticas con las que se pueda uno identificar.

El capitalismo promueve el desarrollo de nuestra creatividad, la innovación y el progreso. Pero muchos lo culpan de crear desigualdad e incluso de las grandes depresiones y caídas de los mercados.

En estas últimas décadas se ha acusado a un mal uso del sistema capitalista, la práctica de la llamada "plutocracia."

La plutocracia, del griego "ploûtos" (riqueza) y "kratos" (poder) define un gobierno ejercido por los más ricos en cualquier nación desarrollada. Este grupo de personas, la gran mayoría empresarios e inversionistas en el mercado y en bienes raíces, se dedicarían a influenciar al Estado, al gobierno.

Hay quienes ya dan por hecho que la sociedad americana viene, desde hace varias décadas, ejerciendo este sistema económico, influenciando las tendencias y, como no puede ser de otra manera, manchando deliberadamente la democracia, que sería el régimen político que Estados Unidos dice defender a capa y espada.

Esto coincide con la narrativa que da por sentado que toda la fortuna del mundo entero está manejada por, aproximadamente, un 1% de la población. Este número se posiciona, hasta el 2023, en unas 626,000 personas.

Pero la desgraciada reputación que tienen estas teorías vienen de la mano con la mala propaganda que se teje alrededor de la acumulación de riquezas como sinónimo de avaricia, explotación, y abuso de poder.

La responsabilidad de la decadencia del capitalismo recae, en partes iguales, a todas las ideologías modernas, a una ignorancia casi plena de la historia, a una manipulación mediática aberrante y a unas generaciones que le han perdido todo gusto a la preparación académica y al esfuerzo laboral, en pro de perseguir carreritas alimentadas por la era digital.

Quizá lo que no pudieron imaginar ni remotamente los economistas que visualizaban un capitalismo sólido y responsable, es lo bajo que caería nuestra civilización ayudada por la llegada de nuevas tecnologías y una decadencia moral casi sin precedentes (aunque sabemos que la civilización occidental no es ajena a imperios venidos abajo)

Si adaptamos el concepto del mercantilismo a un negocio familiar, por ejemplo, seguramente, vemos todos los principios de este sistema económico funcionando como Dios manda. 

Ahora, demos un trágico ejemplo de lo que estaría pasando en muchas economías. Digamos que una familia de varias generaciones ha mantenido un negocio próspero de ganadería y agricultura. Hablamos de una realidad muy tangible en muchas regiones de España y los Países bajos, entre otras.

Hasta ahí todo muy bien...

Excepto que ahora hay entidades privadas cuyo negocio (tan extraordinariamente lucrativo como absurdo) es la venta de servicios denominados "sostenibles" que lo que hacen es cortar en pedazos la productividad agropecuaria de estas ganaderías para reemplazarlas con alternativas tan descabelladas como fábricas para la cría y consumo de insectos. O el uso de energías "limpias" que ya, afortunadamente, se han visto cómo fracasan frente a los ojos atónitos de los sinvergüenzas que las promueven.

De hecho ya circula por las redes información gráfica de los supuestos beneficios de la leche de cucaracha.

Luego, como ya hemos dicho, está la cuasi desaparición de nuestro ámbito laboral de la meritocracia, en pro de agendas inclusivas (muy bien monetizadas) donde los empleadores ya no deben atender a la experiencia y la competencia sino a las políticas que promuevan la igualdad y la inclusión.

Por ejemplo, en noticias muy recientes, la compañía aérea "United Airlines" se ha comprometido a contratar cuotas extras de pilotos profesionales que sean afroamericanos y también homosexuales. Es decir, las horas de vuelo, la preparación académica, etc., pasan a un bochornoso segundo plano.

En el mundo deportivo y en las esferas del entretenimiento musical, vemos, igualmente, una continua mala coordinación de un sistema capitalista. Cómo es posible que un cantante tan esperpéntico como Bad Bunny, de tan sólo 30 años, tenga una fortuna que dicen oscila entre los $50 u $88 millones de dólares. O una desequilibrada emocional como Jennifer López cuente con más de $400M de dólares.

El capitalismo, per se, no es en lo absoluto, el verdadero problema.

Una vez más tenemos que culpabilizar a una sociedad que se ha dejado llevar, en todos los aspectos posibles, emocional, económicamente, moralmente y creativamente a su más mínima expresión.

Poco se ha hecho en las escuelas, por dar un ejemplo concreto, en preparar al estudiante a crearse un presupuesto, a vivir de acuerdo a sus metas y sus posibilidades; a procrear ideas con las cuales establecerse una vez completada su formación académica, aunque esta sea básica.

La nefasta "Agenda 2030," a la que muchos osan seguir defendiendo, es profundamente capitalista. De eso que no quede duda alguna, por favor. Pero quienes se benefician son entidades privadas, claro está, con fines de lucrarse de ideologías absurdas. 

Una de las 17 propuestas de la "Agenda 2030" es la disminución de la población. La excusa es que nuestro planeta no está "equipado" para alimentar y mantener a billones de personas. Una estupidez que no tiene ni pies ni cabeza. Lo que sucede es que los recursos renovables--y no renovables--están en manos de incapaces, activistas y políticos insaciablemente corruptos.

El "wokismo," que incluye una exacerbación de la inclusión y la diversidad (que asumimos como existente desde hace 40 años) del colectivo LGTBQ está creando billones de dólares y/o euros basados en promover una preferencia sexual, lo cual, como se ha venido diciendo hasta la saciedad, no interesa a nadie.

Entonces, qué podríamos decir?

En cada una de estas propuestas tan negativas están presentes en mayor o menor grado todas las teorías que han definido al capitalismo aún en su edad de piedra, en su estado más primitivo.

El grave problema de esta degradación es que los que nos hemos vuelto objetivos--y de plano objetos--de este nuevo capitalismo del siglo XXI, somos los ciudadanos.

Una vez más queda en evidencia, que, en algún momento, gran parte de nuestra civilización, dió un mal paso. 

No digo yo que no se pueda debatir lo que supondría un capitalismo sano hoy por hoy, en comparación con lo que significó hasta el siglo pasado. Todo avanza y todo sigue una evolución.

Pero lo que vemos es un abismo, al que, Estados Unidos, claramente, y muchos otros países desarrollados, se acercan a pasos agigantados con síntomas preocupantes como una marcada inflación que afecta, principalmente a la clase obrera y la clase media.

La debacle económica de América del Sur es de otros niveles casi infrahumanos, pero ese es un tema aparte, que obedece a una realidad sociopolítica que los mismos ciudadanos parece que apoyan sin chistar.

No nos debe extrañar que muchos países, queriendo cambiar la dirección económica y cultural que los oprime, se hayan radicalizado políticamente, dando giros que sólo el tiempo dirá si cosecharán éxito o más frustración.

Lo primero que debemos reconocer es que el capitalismo bien aderezado y alineado con unos principios morales sólidos, no daría nunca un mal resultado. 

Si existe una plutocracia, como muchos han querido hacer ver que hay, tenemos que estudiar su origen y sus causas. Si queremos defender nuestro régimen democrático, tenemos que anclar en nuestra consciencia, que ambos, los privilegios y la responsabilidad civil recaen en nosotros.

Esto significa, vuelvo y repito, levantarnos de este subsuelo emocional en el que nos han querido definir y con que nos necesitan afligir, y tomar las riendas de nuestras instituciones, elegir líderes cabales y castigar con todo el peso de la ley a quienes infringen nuestros valores y se aprovechan de nuestra ignorancia (o como diría El Chapulín Colorado, de nuestra nobleza)

Yo mantengo que debemos seguir luchando por un capitalismo a nuestra altura. El comunismo ya está más que probado que sólo deja un recuento de daños irreparables y una miseria emocional de la que no se han recuperado muchos pueblos que lo han padecido.

Yanis Varoufakis, ex ministro de Economía de Grecia, de 63 años, ya ha sentenciado a muerte el capitalismo, y nos explica que el capitalismo de antaño ya ha sido reemplazado por un feudalismo de las potencias de Sillicon Valley, como se conocen a los amos de las compañías tecnológicas, encabezadas por las redes sociales.

Y puede que haya algo de cierto en ello. Como ya he dicho, no debemos renunciar a una regeneración o un renacimiento si se quiere decir, de un sistema capitalista.

Gandhi decía: "El capital no es un mal en sí mismo, el mal radica en su mal uso."

Y ese uso, ese propósito máximo no debe abandonar jamás el bienestar común y la exaltación de nuestros principios marcados por valores judeo-cristianos que, sin lugar a duda, garantizan el equilibrio, el desarrollo constante, y el éxito de quienes comprometen su vocación no sólo a engrandecer una cuenta bancaria, sino al patrimonio de toda la humanidad. 

Monday, June 3, 2024

Debemos Salvaguardar la Democracia de Una Civilización Desalmada?


Eréndira sólo tenía doce años cuando fue víctima de la desgracia. En un giro "Cenicientesco" su desalmada abuela la había prácticamente esclavizado, convirtiéndola en su criada y su enfermera. La abuela, vivía atrapada en su pasado y lloraba a cántaros escuchando canciones francesas, mientras obligaba a la niña a trabajar de sol a sol.

Eréndira ya se había acostumbrado a ser sonámbula, entre otros efectos secundarios, y su abuela, no veía en ello ningún problema. Lo cierto es que la nieta trabajaba hasta que caía exhausta y no era capaz de razonar ni de actuar con la normalidad de cualquier niña de su edad.

Una noche, Eréndira cayó rendida en su cama y se olvidó, como era ya su costumbre, de apagar las velas de la habitación, y un mistral del desierto, en su furia, sopló las llamas de las velas al punto que estas encendieron las cortinas y en poquísimo tiempo, devastaron y destruyeron la casa de la abuela.

Desesperada y llena de ira, la anciana hace inventario de las pérdidas y es aquí donde obliga a la niña a pagar con su cuerpo por todas las pertenencias que se consumieron en el incendio.

La palabra accidente no era una opción.

Así pues, el primer cliente de la menor es un hacendado local que paga por sus servicios 250 pesos. Es tal la fama y el morbo que despierta la niña, que rápidamente se convierte en una sensación y hombres de toda estirpe habida y por haber, desde sirvientes indígenas, hacendados y traficantes hacían colas interminables que no se sabía donde comenzaban, pero inevitablemente, terminaban en los aposentos de Eréndira.

No solamente las artes de la joven prostituta restituyen las pérdidas de la abuela, sino que multiplican su fortuna con creces, y la convierten en una poderosa meretriz.

Pero no pasa mucho tiempo para que Eréndira, completamente desquiciada, necesite comprar su libertad y utiliza a uno de sus amantes, el inocente y embrujado Ulises, para asesinar a su verdugo, y así poder desaparecer en la inmensidad del desierto sin dejar, en sus propias palabras, trazos de su desgracia.

Esta historia conocida como "Increíble y triste historia de la Cándida Eréndira y de su Abuela Desalmada," se nos presenta, por primera vez, en la obra magna de su autor, Gabriel García Márquez, "Cien Años de Soledad," en 1967.

Pero tal fue su popularidad que el escritor decidió crear para Eréndira su propio cuento, y posteriormente un guión para la cinta que lleva el nombre de "Eréndira" dirigida por el director brasileño Ruy Guerra, que actualmente tiene 92 años. El cuento fue publicado en 1972. La película, protagonizada por la gran Irene Pappas en el papel de la abuela, fue estrenada en 1983 con gran acojida.

¿Puede haber algo más lamentable y terrorífico que el trato que recibe una pobre niña huérfana en su pubertad?

No lo creo...

Escrito en la prosa exquisita y con elementos de realismo mágico, quizá esta tragedia nos pueda hacer tomar consciencia del trato que como ciudadanos, hoy en día, en pleno siglo XXI, hemos dado a nuestra democracia.

Francamente, no veo otra manera de describirlo...

En su concepto más minimalista y más auténtico, debemos, primeramente, trasladarnos a la época de Platón (427-347 AC) uno de los patriarcas de la filosofía griega, que definió la Democracia como una forma de gobierno "de los mejores" refiriéndose, claro está, a la ciudadanía.

La democracia es el sistema donde el poder político y la organización social recae en las manos del pueblo.

Los que hemos tenido la fortuna de levantarnos en naciones democráticas, hemos estudiado estos conceptos básicos desde nuestra infancia.

Como he dicho en análisis anteriores, mi generación ha sido una gran defensora de estos principios, y hemos sido ciudadanos activos en el proceso de intentar defender que la democracia mantenga su firmeza y su esencia y, sobre todo su alta moral y consciencia.

Pero, a lo largo de las últimas décadas, pareciera que como demócratas nos hemos convertido en absolutos sonámbulos, mientras, factores de poder, que ni entendemos y que no vimos venir, nos roban de a poco nuestra dignidad y nuestro derecho a decidir quién y cómo debemos ser liderizados--que no lidiados--que bestias no somos!

Pareciera que como civilización hemos sido sometidos a una lobotomía sin nuestro consentimiento, pero al que no hemos puesto resistencia.

El resultado es más que obvio, cuando pareciera que nos estamos diluyendo y debilitando a pasos agigantados. Y si bien podemos definir a la democracia como un gobierno del y para el pueblo, pues flaco favor hacemos a esta mentada estructura que algún día pensábamos ejemplar.

Existen básicamente dos tipos de democracia, la democracia directa y la democracia indirecta. Esta última, en mi opinión, ha contribuido tal vez a que no haya una participación más contundente y un manejo más ético de nuestra política y nuestras leyes ciudadanas.

La democracia representativa (también llamada democracia indirecta o gobierno representativo) es un tipo de democracia fundada en el principio de funcionarios electos que representan a un grupo de personas. Este término fue popularizado por Alexander Hamilton para referirise al sistema ellectoral de la recién nacida república de Norteamérica en el siglo XVIII.

La democracia directa se aplica cuando al ciudadano se le es permitido participar activamente en cualquier decisión política o gubernamental. Ponemos de ejemplo los referéndums, mecanismos consultivos, o, incluso, elecciones primarias.

Los padres fundadores de la república de Estados Unidos, a partir, de 1776, quisieron--y lograron--con un bajísimo, casi invisible, margen de error, construir un sistema democrático perfecto.

En Europa, actualmente, a pesar de que continúan existiendo monarquías constitucionales, se han levantado regímenes democráticos, y en América Latina, quizá es donde la democracia es, tristemente, una especie jurásica en extinción, en muchos casos, con la venia de un ciudadano complaciente y mediocre hasta los huesos.

Siendo "Eréndira" un cuento colombiano, me atrevo a decir, que en su genialidad, tal vez García Márquez, quiso comparar a su horripilante protagonista con la situación política del continente Latinoamericano, tal y como hace con su trágico y realista "Macondo." Pero esto sería otro tema.

Aunque se haga repetitivo, es importantísimo recalcar, que lo que hoy llamamos política, está al cien por ciento manejada como marioneta por intereses corporativos y por agendas muy bien estructuradas, pero sobre todo infinitamente remuneradas.

Esto no se puede enmarcar al siglo XXI exclusivamente. Las luchas por el poder existen, como se dice, "desde que el mundo es mundo."

Pero, si nos ponemos a ver, no hay un régimen que tenga mayor sentido que la democracia. Después de todo, es el ciudadano de a pie, la clase trabajadora, la que hace mayoría en cualquier país del mundo, a lo largo y ancho de los cinco continentes.

En Europa, ciertamente, como ya he dicho, sí que existen retazos de un pasado monárquico absolutista, e incluso de dictaduras, pero, cualquiera de estas élites socioeconómicas, y estos aristócratas nostálgicos, no  son, ni remotamente, el motor laboral o ideológico de ninguna nación consciente y pudiente.

Pero, al igual que la abuela desalmada, el poder, las ansias de poseerlo, como si este fuera un Dorado idílico, hace que, de una manera retorcida, se vea imprescindible alzarlo hasta la cima como un trofeo. El poder es todo. El poder, para las mentes más retorcidas es Dios.

Teniendo esto en cuenta, los que quieren tomar el control absoluto del poder aplican este vulgar dicho que nos afirma: "hay vivos porque hay bobos." Y en este juego de palabras se puede haber corrompido el verdadero corazón de la democracia.

A pesar de ser mayoría, y así sea la democracia, el gobierno del pueblo, pues no. Se acabó. Gobierna el que atrapa velozmente en su lazo al poder. Y ahorita, en estos momentos, y ya desde hace un tiempo, el poder, lo manejan los lobbies y las corporaciones.

Con estudios óptimos, e incluso, maquiavélicos de propaganda y mercadeo, estos amos del poder, crean las agendas que son las que serán aceptadas sin chistar por los políticos. Y así, los políticos, son, claro está, los que manejan el putrefacto sistema donde la mismísima democracia es utilizada, vejada y prostituida, delante de nuestros ojos.

Como ciudadanos hemos caído en lo más bajo. La democracia es una víctima perfecta de nuestra ignorancia, y quizá más aun de nuestra indiferencia máxima.

Nuestro sistema educativo, los medios de comunicación y, hoy por hoy, las altas tecnologías, son cómplices de la devaluación de la democracia. Sin embargo, para propagar y defender sus macabros planes ideológicos, lo primero que sale por sus altavoces, es, irónicamente, la palabra "democracia."

Otro contribuyente a la desaparición de una democracia cabal y sana, es la estupidez de querer encasillarlo todo dentro de parámetros denominados "de derechas" o "de izquierdas" con marcadas diferencias de tipo ideológico, por supuesto, pero ambas, y esto es importante recalcarlo, con una clara intención de obtener el poder a toda costa, y desde el gobierno, ejercer con mano dura, un control sobre cualquier acción ciudadana.

En estos momentos donde las agendas tantos progresistas como ultraderechistas parecieran habernos polarizado a un punto sin retorno, creo que cabe hacer una reflexión de qué es lo que nos está pasando paulatinamente como sociedad.

En una férrea crítica a los movimientos de ultraderecha y el neo-fascismo que se ha colado en Europa en los últimos pocos años, la Doctora en Ciencias políticas, Ruth Ferrero, profesora de la Universidad Complutense de Madrid dice así: "la política del miedo es el caldo perfecto, es la situación perfecta (...) para que esas fuerzas prendan en sociedades que se sienten indefensas, que no se sienten seguras, con la clase política clásica y consiguen llevar a una suerte de melancolía a la ciudadanía planteándoles que el pasado siempre fue mejor y que volverían tiempos en los que no había determinados derechos..."

Esto es un ejemplo extraordinario de un mecanismo de manipulación al ciudadano. Es precisamente lo que ocurre si el votante, el dueño y amo de su democracia, se deja vapulear por narrativas absurdas.

Así como esto aplica a la proliferación de campañas en pro de movimientos ultraderechistas, la izquierda más radicalizada, en EEUU, por ejemplo, tiene desde el 2020, una campaña muy bien monetizada para que a los ciudadanos se les compense con pensiones vitalicias de miles de dólares por el hecho de que muchos de sus ancestros fueron esclavos.

Este disparate está muy bien arropado por medios de comunicación y activistas Demócratas.

Por lo que se podría decir que la democracia ha estado siendo reemplazada por una especie de "topareltóncracia" que se traduciría, para nuestro análisis, en un gobierno en manos del pasado.

Esta ficción es simplemente uno de los tantos clientes lascivos que han hecho buen uso de los atributos de la democracia. 

Vuelvo y repito, hay innumerables excusas para arrebatarnos nuestro legítimo derecho a ser gobernados como Dios manda.

Para dejarlo quizá más claro, ya que debemos entender que vivimos en un régimen capitalista muy marcado (un tema que dejaremos para otro artículo) como pueblo soberano (supuestamente) los gobernantes--a todo nivel--son NUESTROS empleados. El sudor de nuestra frente, nuestra responsabilidad con nuestros semejantes y nuestro criterio son los que ponen o bajan de sus pedestales a los líderes políticos en cualquier institución.

Sin nosotros, ninguno de ellos, NINGUNO, incluyendo un presidente, es nada sin nosotros. 

Dicho esto, a ver para cuándo, dejamos de ser tan dóciles y nos preparamos para defender a la democracia que decimos que tenemos y que queremos.

Este titánico y magnánimo esfuerzo, como tantas cosas hoy en día, es una iniciativa que tenemos que tomar como individuos. Nuestro libre albedrío debería llamarnos al levantamiento sistemático en contra de cualquier elemento que quiera amenazarnos con agendas que son profundamente absolutistas y que quieren medir nuestra capacidad intelectual desde lo más bajo.

De hecho si hay algo que debemos aceptar para poder revertir a toda costa, las que a partir de la corrupción moral a la que han llevado a nuestra civilización, es que nos hemos vuelto piltrafas diciendo amén a cualquier consigna, eslogan o "hashtag" que nos va envenenando la mente, y por ende, nuestras acciones.

Nos hemos dejado hipnotizar por un diccionario de palabras y semánticas adornadas que nos han conducido a un matadero, casi se podría afirmar, sin salida posible.

Vuelvo y repito, si esto es lo que ha pasado con nosotros, el pueblo, y el pueblo es el amo de la democracia, por lógica, estamos llevando al abismo a este sistema político que se nos ha regalado como un tesoro.

Como ciudadanos debemos levantar en hombros a nuestra autoestima y abatir a los que nos han engañado. Nuestro voto en una urna es sagrado. Pero poco vale esto si vagamos el panorama político como verdaderas vacas sin cencerro.

Y al que viole y maltrate estos principios tendrá su urna particular: el olvido, y si cabe, el peso de la ley.

Hay algo que, creo, debemos tener muy presente. La democracia no nos ha fallado en nada. Nosotros le hemos fallado en todo, haciéndole pagar de la manera más cruel por nuestros propios errores como ciudadanos y como civilización.

Y así con tantos personajes narcisistas, despóticos, débiles, mesiánicos y mediocres, nuestra democracia, como la niña Eréndira, haría oídos sordos a su Ulises y a cualquier voz que la reclame y la defienda, y nos abandone para siempre.

Para terminar, creo que una de las mejores maneras que tenemos de tomar las riendas de nuestra democracia, si pensamos de corazón que la merecemos--y yo pienso que así es--la definió John F. Kennedy en su icónico discurso inaugural de 1961:

"Y entonces, mis compatriotas estadounidenses, no pregunten qué puede hacer su país por ustedes, pregunten qué pueden hacer ustedes por su país. Mis conciudadanos del mundo, no preguntéis qué hará Estados Unidos por vosotros, sino qué podemos hacer juntos por la libertad del hombre. Finalmente, ya sean ciudadanos de Estados Unidos o ciudadanos del mundo, pídannos aquí los mismos altos estándares de fuerza y ​​sacrificio que les pedimos a ustedes. Con una buena conciencia, nuestra única recompensa segura, siendo la historia el juez final de nuestros hechos, salgamos adelante a liderar la tierra que amamos, pidiendo Su bendición y Su ayuda, pero sabiendo que aquí en la tierra la obra de Dios debe ser verdaderamente nuestra".

Monday, May 20, 2024

Los Antihéroes y su Esquema para la Salvación de Occidente


En 1940, llega al fabuloso mundo (o más bien el inframundo) de Ciudad Gótica, uno de los personajes más enigmáticos y complejos de lo que conocemos como la saga de Batman: "The Cat" (La Gata)

Todos la conocemos como  "Catwoman" como pasó a llamarse, o "Gatúbela" como trascendió a la televisión hispanoamericana.

Gatúbela obtuvo una gran aceptación en los primeros lectores que siguieron a Batman en todas sus peripecias en contra del Guasón y El Acertijo.

Gatúbela fue creada por el extraordinario Bob Kane, uno de los mejores escritores de cómics de todos los tiempos, coguionista de Batman y una estampa en el universo de los "DC Comics."

Gatúbela fue escrita, originalmente, para ser una supervillana.

Sin embargo, a lo largo de las siguientes décadas, Gatúbela fue adquiriendo un lugar estratégico tanto en Ciudad Gótica, donde era una conocida ladrona de joyas, como en el corazón y los aposentos del mismísimo Batman, con quien mantiene un tórrido romance.

Gatúbela, cuyo nombre verdadero es Selina Kyle, es de los poquísimos personajes de la serie, que llama al "hombre murciélago" simplemente "Bruce" (para nosotros Bruno Díaz)

"Catwoman," como todos los personajes de Batman tiene una biografía llena de tragedias personales. Se dice que, en su juventud, fue una niña prostituta, y su carrera como ladrona de joyas, tiene un tinte muy parecido al que podría tener Robin Hood, que roba para ayudar a los más necesitados.

Gatúbela, ya para los años 80s, había sido redefinida. Lejos estaba de ser una villana. Incluso era más que una seductora vestida en cuero de pies a cabeza y con un látigo.

Gatúbela era lo que se conoce como una "antiheroína."

El concepto del antihéroe tanto en literatura como en cine y televisión, nos presenta una figura que carece completamente de la bravura y el coraje de un héroe o protagonista, para mostrarnos una figura que, aunque no es tan idealista o moralista, tiene intenciones puras, es sagaz e inteligente.

Un antihéroe, podría incluso ser torpe o cuestionable, pero no llega a ser odiado por sus acciones. Y, en la mayoría de los casos, cumple con su cometido.

Se dice que Homero ya introdujo la figura del antihéroe en "Tersites" en su versión de la Guerra de Troya. Muchos reconocen a la figura de Don Quijote de la Mancha como otro antihéroe. 

...y por qué no? Incluiremos en esta lista al Chapulín Colorado, creado e interpretado por el genial Roberto Gómez Bolaños, "Chespirito."

La terminología, "el antihéroe o la antiheroína," fue introducida con todas sus letras en el siglo XVIII.

Un antihéroe tiene una lupa de la realidad muy distinta a la que tienen los personajes que se alzan como los vencedores, pero se niegan a ser completamente figuras antagónicas.

En lo personal, considero al antihéroe como un personaje dotado de una sabiduría que sólo este puede explicar y aplicar. Lo ha visto todo, como quien dice. Tiene un pasado cuestionable, y es quizá quien mejor puede aconsejar y guiar a los protagonistas.

Aunque a veces sus acciones contradigan esta finalidad, casi podría asegurar que el antihéroe carece de ego, y bien se conforma con ser una figura secundaria.

En Ciudad Gótica hay muchos entramados financieros y muchos secretos ocultos. Es una ciudad que prácticamente prolifera en las noches como los búhos y los murciélagos. Los peores crímenes de los villanos tienen lugar entre gárgolas y cajas fuertes. ¿Quién mejor que una ladrona profesional y seductora para salvaguardar a la ciudad que ayudó a construir su amado Batman?

Pero por qué de pronto debemos poner el foco en la figura de los antihéroes, no los de ficción, sino de la vida real?

Primero, porque debemos dar gracias a Dios que existen. Y segundo, porque los necesitamos como nunca antes.

A estas alturas, estamos muy de acuerdo que el mundo del entretenimiento, sea Hollywood, o la televisión, los canales de "streaming" como Netflix o, por supuesto, la industria de la música, está intrínsecamente ligado con la política y los grandes negocios.

El hilo de plata, como muchas veces hemos analizado, une a los grandes empresarios con los negocios detrás de las agendas ideológicas "du jour." Las empresas desean poder y codician toda influencia posible. De allí su adulación a los políticos y a las celebridades.

Los medios de comunicación construyen la narrativa que las empresas necesitan que se haga popular, viral, y sobre todo creíble.

A partir de lo que nos presentan los medios, estos personajes se alzan frente a nosotros, bien sea para votarlos en elecciones libres, o para comprar su mercancía. Hemos sido tan sonsos y tan necios, e incluso tan indiferentes, que hemos caído en una trampa.

Si bien esto suena repetitivo, hay que recordarlo hasta que podamos anclarlo en nuestro consciente.

El hilo de plata entre estas identidades está enredado de tal manera, que ha sido prácticamente imposible destruir esta dinámica tan bien orquestada y tan perfectamente cebada.

Hasta que llegaron los antihéroes a la palestra.

El antihéroe es parte del mundo del que comen tanto los héroes como los villanos. Es absolutamente común ver a los antihéroes en las mismas esferas de poder, las fiestas, y los premios. Comen caviar con los empresarios y han sido ficha de negociaciones turbias.

Pero la diferencia del antihéroe, y el protagonista, es que el primero se ha despertado, se ha desintoxicado de la anestesia, y el “héroe” se sigue creyendo imprescindible y no se da ni cuenta de cómo y cuánto es manipulado.

Sin embargo, el antihéroe, no es ni un santo, ni un mártir, ni tampoco está libre de culpa. El antihéroe ha lanzado piedras a los pecadores, pero también es que se enfrenta a la multitud y decide cuándo debemos parar el castigo. Es un líder, pero vive en las sombras. 

Conoce de primera mano al miedo, pero se niega a alimentarlo.

Anhela el Cielo, pero tiene el mapa del infierno.

En los cómics de Batman, Gatúbela es aprehendida por la justicia, pero se escapa a cada rato, y Batman, como se dice vulgarmente, se hace la vista gorda.

El antihéroe es agilísimo. Tiene una base de datos mental que en lenguaje de informática sería de varios miles de "terabytes." Conoce nombres propios y ajenos. Ha visitado los mejores hoteles. Ha sido invitado a fiestas privadas. Sabe ser políticamente correcto, pero también es el que se atreve a ser ideológicamente indeseable. Es un políglota informativo, conociendo el lenguaje nativo de los medios tanto convencionales como independientes.

Es tan capitalista como cualquier mógul de Wall Street, pero tiene consciencia de la existencia de un capitalismo enfocado en causas sociales, por ejemplo.

Pero para el tema que hoy vamos a tocar, debemos destacar que habiendo sido víctima de la maquiavélica savia de los peores villanos, los antihéroes de carne y hueso tienen un apetito insaciable porque se haga justicia, así les cueste su propia vida.

Me gustaría darles algunos ejemplos de los antihéroes que han surgido en la última década. En el caso de las celebridades, tomemos en cuenta, que su historia aún se está contando. Que son personas que siguen una evolución y están siendo parte de una revolución y que, por el momento, no sabemos qué pasará con ellos en un futuro.

La primera persona que me parece fascinante e imprescindible en este análisis es la cantautora y productora conocida como Doja Cat.

Su verdadero nombre es Amala Ratna Zandile Dlamini, y tiene orígen judeo-zulú. Estudió sólo hasta los 16 años. Abandonó la escuela. Practicó el Hinduismo con su madre por cuatro años en un "ashram" y desde muy joven se dedicó al baile y a escribir sus canciones.

De adolescente fumaba marihuana y de allí sacó su nombre artístico. Siendo "doja" una de las variantes genéticas de la hierba alucinógena.

No estudió música, más allá de explorar YouTube en busca de su propia voz y su propia esencia musical. Empezó a publicar canciones en plataformas digitales y en el 2018 sale su primer álbum al que llama "Amala."

Hasta la fecha ha sacado cuatro exitosos álbumes de estudio y ha sido galardonada con un premio Grammy, habiendo sido nominada en casi veinte oportunidades. La lista de todos sus premios tiene su propia página en la Wikipedia.

Cabe destacar que Doja Cat sólo tiene 28 años.

La mejor manera de definir a Doja Cat es como la "anti Taylor Swift."

Mientras Taylor Swift, a quien hemos analizado en profundidad en este medio, y llegamos a la conclusión que no es más que un "Caballo de Troya" para las élites de EEUU, Doja Cat, siendo parte de las grandes élites musicales que la siguen adulando, se le ha enfrentado a la industria, e incluso a sus propios fans.

Taylor Swift adora que sus fans se hagan llamar "los Swifties." Cuando los fans de Doja empezaron a llamarse a sí mismos "los kitties" (los gatitos) Doja Cat les respondió: "váyanse a trabajar y ayuden a sus padres."

Mientras Taylor Swift se desvive por sus fans, Doja Cat, en sus redes respondió a un seguidor que le preguntaba por qué no decía que los amaba: "no te amo porque no te conozco." Así de simple.

Taylor Swift tiene una imagen pública de princesita de cuento. Doja sale al escenario con escotes imposibles y movimientos obscenos.

Taylor Swift tiene un público mayoritariamente infantil y adolescente. Doja Cat ha dicho recientemente que no quiere ver niños ni menores de edad en sus conciertos, ya que está plenamente consciente que sus letras y sus coreografías son para adultos.

En un sólo día, Doja Cat perdió más de 250,000 seguidores en Instagram, y ella lo tomó como un cumplido.

Cuando los críticos empezaron a decir que Doja era practicante del Satanismo (que no es para nada cierto) la artista creó una iconografía demoníaca para uno de sus últimos vídeos, "Paint the Town Red" (slang que se traduce como el querer dar de que hablar) 

Hasta la fecha, este vídeo, parte de su nueva producción "Scarlet" (Escarlata) tiene 231,211,516 visitas en YouTube con frases como: "Perra, sí lo dije y qué. Quiero ser famosa y qué. Sí se me subió la fama a la cabeza. Me gusta dar de qué hablar."

Para mí es esencial que haya aparecido un personaje como Doja Cat, que es la antiheroína perfecta para dar a conocer la hipocresía de la industria musical, sus falsas "profetizas" y su corrupción moral, sabiendo que quien destapa la realidad está lejos de ser un dechado de virtud.

Otros antihéroes dignos de entrar en este análisis son los que llamamos "YouTubers." 

La plataforma de audio y vídeo "YouTube" cuenta actualmante con casi 3 billones de usuarios activos y tuvo ganacias de $31 billones sólo en el 2023.

YouTube ha dado a luz millones de creadores de contenido, y en los últimos pocos años hemos visto surgir a los perfectos antihéroes que no se han mordido la lengua para denunciar la corrupción del sistema sociopolítico a nivel mundial, han creado una nueva plataforma de información independiente y son casi como guerreros ninjas (los antihéroes de Japón) para escaparse de la censura a la que son sometidos por su valentía.

De hecho, hay una gran mayoría de "YouTubers" que han visto sus canales desmonetizados por hablar de temas controversiales. Incluso, hay usuarios con docenas de cuentas alternativas para siempre tener una plataforma abierta en caso de que sean castigados. El silencio no es una opción.

Las redes sociales también son un complemento para los antihéroes, pero cuesta mucho encontrarlos. Muy desgraciadamente las plataformas como X (conocida antes como Twitter) están infectadas de "bots" que son usuarios falsos o usuarios creados por los "villanos" para seguir propagando bulos o narrativas convencionales, que bien lejos están de la verdad.

Para el antihéroe, la verdad en su más pura expresión, es un Cáliz, al que resguardan y protegen como lo harían los Templarios de antaño.

En los medios de comunicación, son muy pocos los antihéroes, y de esto tenemos que ser muy conscientes. 

La búsqueda de una narrativa verídica es muy muy elusiva, esquiva, volátil. Para darla a conocer hay que estar dispuesto a ensuciarse las manos. Y esto no presenta ningún problema para el que ya ha tenido las manos sucias.

Debemos estar dispuestos a tener una mente muy abierta para escuchar a los antihéroes. Son bruscos, agresivos. Son descarados y no tienen paz con la miseria.

Un antihéroe que recomiendo abiertamente que escuchemos, sobre todo frente a la crisis de Medio Oriente, es a Mosab Hassan Yousef, ex combatiente de Hamas, hijo de uno de sus fundadores. A su salida de Gaza, fue durante años militante del Mossad israelí. Se convirtió al cristianismo y se ha paseado por todas las televisoras y organismos internacionales que lo quieran escuchar.

Para conocer lo que esconde la agenda del grupo terrorista, Mosab, conocido como "El Hijo de Hamas" no se muerde la lengua para hablar claramente de cómo se financia y cómo se mueven los intereses en Medio Oriente.

Tiene sólo 46 años  y lleva muchos años denunciando las actividades de su padre y sus secuaces. Es urgente que abramos los ojos y veamos lo que se avecina. Pero el que llame a Mosab a una entrevista, que se cuide, porque su conocimiento no es para mentes débiles.

El tema de Israel es muy complicado, y merece muchos análisis por separado. Pero, sin duda, para no ser aplastados por el aparato de propaganda que nos amenaza a diario, es imprescindible hacer hincapié en escuchar a los antihéroes y a los historiadores que se niegan a ser comprados.

Jaime Peñafiel, afamado escritor y periodista español, muy dedicado a la Casa Real desde los tiempos de la fallecida Victoria Eugenia, consorte de Alfonso XIII, ha destapado los escándalos de la actual consorte del rey Felipe VI, Letizia Ortíz. Del adulterio a sus intrigas mediáticas, las más recientes biografías de Peñafiel, con pruebas fehacientes de todo lo que ha publicado, con la impagable ayuda de otros colegas y YouTubers, podrían traer a España su Tercera y definitiva república.

Es absolutamente imprescindible que sigan surgiendo estas voces, que desde la clandestinidad, han absorbido la sapiencia suficiente para destapar cualquier red que trafique con nuestros valores, e incluso con nuestra esperanza.

Podríamos decir que una vez que nosotros, como ciudadanos de a pie, votantes, usuarios y consumidores, estemos más que dispuestos a conocer la verdad de los hechos y quiénes son los que manejan los hilos para desestabilizar a nuestra civilización, la "ley de la atracción", nos pone en el camino a los antihéroes.

La verdad, la integridad y la moral necesitan ver la luz. Desde ahora y para siempre.

Gatúbela en el cómic No. 37 de Batman, conocido como "Batman Eterno," nos dice de sí misma--y por ende de otros antihéroes:

"Mientras no seas el más grande de la cuadra, duerme con un ojo abierto. Cuando seas el más grande de la cuadra, duerme con dos ojos abiertos."

Para los superhéroes cualquiera está listo. El espectro del antihéroe es bastante más estrecho--pero es menester conocerlo y estudiarlo.

Bien que sabemos que no todos los héroes llevan capa.

Al antihéroe se le puede cuestionar, poco le importa, ¡pero sí que debemos estar dispuestos a despertar cuando nos dicen, alto y claro: "síganme los buenos!"

Monday, May 13, 2024

El Centauro Digital Celebra su 1er Aniversario

cumple"El Centauro "  este mes su primer aniversario.

He querido hacer esta semana un análisis con todos ustedes de lo que ha sido esta aventura a la que me gusta llamar “periodística” e "independiente."

La idea original fue la de crear un pequeño diario digital con un resumen de noticias, con alguno que otro comentario de actualidad y esa sección que se me hacía imprescindible, y que algunos de mis lectores más antiguos, seguro recuerdan: "Hoy en la Historia." Este segmento quizá era mi favorito porque me es fascinante buscar en varios archivos, acontecimientos que nos hayan hecho recordar mejores tiempos o aprender de personajes que se nos ha hecho imprescindible seguir estudiando.

Pero, al tiempo, me di cuenta, que lo que yo estaba creando, si bien era entretenido, podía ser un poco redundante.

¿Por qué?

Pues es muy simple...

Si hay algo de lo que nos podemos dar cuenta a diario es que estamos saturados de noticieros, medios digitales, pódcasts, y canales de YouTube, que bien han casi reemplazado la radio de nuestros días, e incluso la televisión.

De hecho, nuestra "tele" ya prácticamente nos sirve para llevar a las pantallas gigantes de LCD (la tecnología basada en cristal líquido que conserva mayor energía) los propios vídeos de YouTube o las series de Netflix, que han desplazado casi completamente nuestras tardes de ir al cine.

Es válido, claro está, sentirnos nostálgicos por las actividades de antaño, pero nos ha tocado despertar abruptamente. Nuestra civilización está en peligro. Dedicarse a la información es casi, hoy por hoy, una hazaña sólo apta para "superhéroes."

Con esto en mente, sentí que un medio digital como "El Centauro" se perdería en esa marea informativa tan saturada. Y tan amplificada, dicho sea de paso, por el estruendo de las redes sociales.

El primer nombre que se me pasó por la mente fue "Cruzada Digital" o incluso "El Templario Digital."

Ambos nombres me parecieron muy regios, porque la idea de crear mi propio medio ha sido siempre inspirada por la lucha contra la desinformación, a la par que quería yo poner mi granito de arena en la tan mentada "batalla cultural."

Al final, por darme gusto, quise hacer referencia a los grandes guerreros de la mitología, mitad caballo, mitad humanos, los temibles centauros. Y a esta fascinación agregué que el centauro es el símbolo del zodíaco de nosotros, los Sagitarios.

Una vez elegido el nombre, había que crear una línea editorial.

Políticamente hablando, siempre me consideré de "derechas." Pero, si bien, no puedo ni debo renunciar a mis principios y mis valores, me dí cuenta que estas denominaciones tanto en el campo político per se como para el ejercicio de mi profesión, eran indeseables. 

Empecé a abrirme paso escuchando nuevas voces, que si bien podían, en un principio parecerme estridentes y contrarias a mi manera de pensar, eran exactamente las que más necesitaba oír.

En los últimos meses, he comprendido que la información que nos llega a través de cualquier medio, no es más que una papilla bien cebada y muy bien remunerada, que cumple más con la función de ser un perfecto banquete de propaganda, muy dado a sazonar, con el debido respeto, a las mentes más débiles.

Es aquí donde empecé a conscientizar que lo que yo necesitaba más que nada, no era solamente un periodismo independiente, que por supuesto, sino un periodismo pedagógico, que me llevara a encontrarme, como en el Mago de Oz, a ver al hombre detrás de la cortina.

Afortunadamente como consumidores o usuarios de los medios de comunicación ya estamos más que acostumbrados al nuevo vocablo que nos habla de las "fake news" (noticias falsas) o las "trolas" un anglicismo de "trolls" que también significa "engaño" o “falacia” o simplemente "bulos."

Todo para concluir que los grandes medios de comunicación, en una avergonzante mayoría, han pretendido por décadas engañarnos o vendernos una narrativa que conviene a quienes financian estos medios. Y aun sabiéndose descubiertos, es tanta su co-dependencia con sus amos financieros, que no hay ningún ánimo para cambiar de rumbo. 

La brújula nos queda manejarla a nosotros. Nosotros ponemos el norte.

"El Centauro Digital" pretende hacer contrapeso a todo este triste meollo con mucha humildad, pero perseverancia y tino.

El periodismo es un oficio apasionante y noble.

Pero lo que no podía imaginarse nadie es que lo que llamamos "verdad" resulta ser una incomodidad para sacar adelante las agendas que desean gobernarnos, literal y figurativamente.

Por eso, en casi todos los artículos, me detengo minuciosamente a explicar lo que son estas agendas, de que están compuestas ideológicamente y quiénes, y esto es lo más importante, las financian.

Pongamos un ejemplo clave...

Todos estamos profundamente consternados con el circo en que se han convertido las universidades tanto en EEUU como en Europa, pero principalmente en las denominadas "Ivy Leagues" Norteamericanas. Estos institutos centenarios, la gran mayoría privados, son los que supuestamente tienen más prestigio no sólo a nivel nacional, sino a nivel internacional.

Pero cuántos de nosotros sabíamos con detalle que estas universidades están recibiendo más de un 39 por ciento de sus ingresos de "donaciones."

Ahora, no seamos inocentes pensando que estas donaciones son pura filantropía de parte de abogados egresados de las aulas de Harvard. Sí, por supuesto, que estos están incluidos. ¿Pero saben ustedes quién fue el mayor donante de la Universidad de Harvard en el 2023?

China.

Desde el año 2011, China ha contribuido con más de $420 millones de dólares a instituciones universitarias americanas. 

También estamos hablando de Catar, por ejemplo. Y, por favor, que no insulten nuestra inteligencia diciéndonos que estas donaciones multimillonarias se hacen por amor al arte y sin condiciones.

Cada donación, a parte de ahorrar en impuestos a los donantes, vienen con, digamos, algunos "pequeños favores si no es mucha molestia."

La propagación de un marxismo recalcitrante y el esculpir cerebros estúpidos es, parte de lo que patrocinan estas generosas contribuciones maléficas.

El empresario de origen iraní, Patrick Bet David, en su pódcast homónimo, nos habla de cómo la organización Open Society Foundations, fundada en el 1993 por un personaje al que todos hemos oído nombrar: George Soros.

George Soros merece su propio artículo. Y se los haré próximamente. Pero, a lo que quiero que vayamos es que Bet David, hace un minucioso análisis de como la organización de Soros está conectada con grupos empresariales que tienen como finalidad crear propaganda anti Israel para favorecer a grupos pro-Palestina.

El caos que vemos a través de los lentes de drones en la Universidad de Columbia o Harvard, es sólo la punta del iceberg.

Bet David ya nos habla, con excelentes argumentos, de un plan para la desestabilización de los Estados Unidos, y peor aún, de una organizada maniobra para cambiar el resultado de las elecciones a favor de un partido político, el Demócrata. 

Para saber si la hipótesis que plantean Bet David y otros analistas es cierta, estaremos muy al pendiente de los acontecimientos de aquí a Noviembre.

Para los judíos, ver estos espectáculos que se han alimentado con consignas claramente antisemitas, es muy preocupante. Es bastante sensible, y eso lo entiendo. Pero lo que no podemos es tener miedo y empezar a visualizar que en Boston o en Ithaca, al norte de Nueva York, se abrirán los Auschwitz del siglo XXI.

La verdadera esencia de estas pseudo protestas la vemos muy bien clarificada en estos vídeos viralizados en redes donde, literalmente, los estudiantes que participan en estas acampadas pro Palestina, no tienen la menor idea de qué están haciendo allí. Los vemos hasta con banderas del colectivo LGTBQ, sin tener la más mínima consciencia que si pusieran un pie en la Gaza de sus amores, los colgarían de una grúa para el furor de las masas.

Pero lo que nos deben inspiran estas masas es lástima. Bueno, quizá no tanta, si sabemos que estos vagos están siendo compensados monetariamente por las ONGs como la de Soros para que acampen por tres meses, ocho horas diarias, por la muy considerable suma de $8,000.

A los que nos interesa la farándula y el espectáculo, este año, el 2024, se ha convertido en un desfile de escándalos, cuando hemos ido viendo caer, como se dice popularmente, "como moscas" a muchísimos personajes que teníamos como "intocables."

Por otro lado, hemos ya podido "desnudar" a los emperadores de esta tan corrompida y nefasta industria de entretenimiento, y los vemos por lo que son.

Pongo otro ejemplo que estuvo vigente en estos días pasados: La Gala de la MET (El Museo de Arte Metropolitano de Nueva York)

Este evento, que se lleva a cabo a puertas cerradas (sus razones escabrosas tendrá) se centra en la moda de alta costura. Técnicamente hablando, se trata de una colecta multimillonaria para la conservación del ala del museo donde se guardan los trajes y vestimentas más icónicas y más históricas del museo, con piezas que podrían incluso tener siglos desde su confección.

Pero lo que no sabíamos es que la gala que se lleva a cabo cada mes de Mayo, es una prolífica y controversial cena que estaría disfrazando un tráfico de influencias escandaloso.

Cada firma de moda o cada empresa que desea asistir y tener presencia en este evento paga exorbitantes millones por una mesa. 

Esta mesa ha de ser ocupada por "embajadores" de estas firmas o de estas marcas. Como embajadores nos referimos a los actores, influencers, cantantes o aspirantes a famosos.

Pero no es tan fácil...

Aparece en el panorama la mismísima Anna Wintour, a quien la gran mayoría de ustedes conoce como la Editora en Jefe de Vogue. La musa del film "El Diablo Viste de Prada." Se acuerdan?

Anna Wintour es quien escoge, a dedo, quien tendrá el "honor" de ocupar esas mesas. Aparte de la fortuna que deja cada patrocinador, los invitados a las galas tienen que desembolsar $75,000 cada uno. Una cifra que sube cada año. En el 2023 se pagaron $50,000 por cabeza.

Cada mesa está minuciosamente colocada de tal manera que sus ocupantes, por toda la noche, serán sentados acorde con su estatus, y serán acompañados por personajes que puedan ser de utilidad para firmar nuevos contratos y hacer lo que se llama "networking." Esto entre números musicales, mucho licor, y quién sabe que más...legal o no.

Sabiendo lo que sabemos, podríamos fácilmente alegar, y quizá algún día muy pronto, comprobar a ciencia cierta, que el panfleto de Anna Wintour, antes una revista de prestigio y rigor, estaría enriqueciéndose de una manera que quizá ya no se refleja en sus páginas, sino en los bolsillos de sus ejecutivos.

¿Por qué decimos esto? Porque es más que obvio que por la alfombra roja de la Gala del MET de pronto vemos personajes prácticamente anónimos, pero con padrinos muy poderosos que los quieren en los escenarios de primera línea, con su bolso de Chanel, ciertamente, pero también con una agenda muy bien estructurada bajo su guante de seda.

Para mí se ha vuelto esencial aprender toda esta información que, muy tristemente, no nos llega de primera mano de los medios convencionales.

De hecho, lo que pensamos que sabemos es apenas la epidermis de los hechos. Y se ha hecho menester seguir aplicando dosis cuantiosas de anestesia, muy específicamente a las audiencias más jóvenes y más vulnerables.

Este proceso de crear consciencia es, muy ciertamente, fascinante, exquisito, necesario y valiente. Pero es también frustrante y desesperado cuando nos damos cuenta que podemos abrir los ojos, sólo sí estamos dispuestos a seguir aprendiendo y a saltar al abismo, lejos, muy lejos de nuestra zona de confort.

Primero que nada, tenemos que estar muy preparados para aceptar que el daño que hacen y seguirán haciendo las nuevas ideologías y las apocalípticas consignas de los poderosos barones empresariales, no serán curadas a base de análisis o de vídeos virales.

Mucho, muy lamentablemente, se lo debemos dejar a las leyes bíblicas, como es el caso de la ley de "causa y efecto," llamada así por el pastor evangélico Herbert W. Armstrong (1892-1986) que la estudió en profundidad.

Habrá quienes aprendan las lecciones o sufran las consecuencias de sus propios actos.

Los estudiantes que han querido pasar su tiempo creando trombas violentas en contra de una causa ficticia, y si me perdonan, bastante perdida, se verán ya en sus treintas y cuarentas (si no se los consumen las drogas o no se suicidan) con una inhabilidad casi total de mantener sus trabajos. Serán padres de familia ausentes. Y moralmente serán devorados por todos nosotros, que los enfrentaremos sin cuartel con su ignorancia y su pasado.

"El Centauro Digital" cumple su primer año, y, si les soy sincera, apenas ahora empiezo a calentar los motores. 

No es fácil. Quisiera poder pasar con todos ustedes más tiempo. Darles más temas. Responder a sus interrogantes. Conocerlos.

Para definir al periodismo tenemos que, sin duda, recordar las sabias palabras de  Antonio Machado (1875-1939) el gran virtuoso de las letras españolas:

"¿Tu verdad? No, La Verdad, y ven conmigo a buscarla. La tuya guárdatela."

Y la búsqueda de esa verdad en su más pura expresión nos lleva de la mano hasta por los agujeros negros de nuestra propia sorpresa, nuestras interrogantes y nos pone de rodillas ante nuestros miedos. Pero el descubrimiento de la luz lo vale todo. Y luego toca reflejarla y escribirla y darle seguimiento para que no nos abandone nunca jamás.

Hay quienes alegan que el oficio del periodista o el escritor, es solitario. Pero, sinceramente, a todos ustedes los llevo conmigo con cada publicación. Los trato de entender sin perder mi propia línea. Encomiendo a Dios mi integridad y mis instintos. Dicho así el ejercer mi profesión se me hace oxígeno. Mi vocación ciertamente la llevo en la sangre y ya era hora, después de haber recibido mi diploma de periodismo hace casi 30 años, que encontrara yo mi camino...sin cansancio. Sin mirar hacia atrás (excepto para saciar mi sed por saber la historia de todo y de tantos) pero sobre todo, como debe ser...Sin mitos!


Monday, May 6, 2024

La Cacofonía de la Democracia en Occidente


En 1998, el legendario actor Robert Redford se embarcó en unos de sus proyectos más exitosos y más personales, dirigir una película donde también sería protagonista: "The Horse Whisperer" (El Murmurador de Caballos)

Redford ya había incursionado con éxito en ponerse detrás de las cámaras y este clásico del género del "viejo oeste" llegó a recaudar casi $200 millones en taquilla.

Junto a la extraordinaria actriz británica Kristin Scott Thomas, famosa por la oscarizada película "El Paciente Inglés," y una jovencísima Scarlett Johanssen, hoy por hoy una intérprete archiconocida, Redford lleva a la pantalla un film basado en hechos reales, adaptando la novela "The Horse Whisperer" del escritor Nicholas Evans.

Tom, interpretado por Redford, recibe la llamada desesperada de Annie, editora de una revista de moda masculina déspota y fría con todo el que la rodea. Annie tiene una hija que acaba de sufrir un accidente a caballo que acabó con la vida de su mejor amiga y el caballo de ésta.

La hija de Annie y su caballo "Pilgrim" quedaron, ambos, malheridos, tanto física como emocionalmente.

Tom, conocido por sus métodos poco ortodoxos para domar caballos, lleva tanto a la madre, a la hija y al caballo herido por un camino arduo, pero finalmente exitoso hacia la recuperación total del animal y de sus amos.

Tom, sabe "escuchar" a "Pilgrim," el caballo, al punto que puede entender que el caballo no desea más que proteger a su pequeña amazona. 

Los diálogos de la película hacen que el espectador también tenga el privilegio de empatizar con los sentimientos de un animal herido y su amor incondicional por quien lo ha visto crecer.

Anna Breytenbach, una activista y conservacionista Sudafricana, se ha hecho muy conocida en los últimos 20 años por ser una eficiente comunicadora con animales de diferentes especies.

Uno de los casos más conocidos del trabajo de Breytenbach quedó plasmado en el documental "La Comunicadora de Animales" del 2012 que ganó múltiples premios.

En este documental vemos a la experta comunicarse en el más absoluto silencio y concentración con "Diablo" una pantera negra muy agresiva a la que nadie podía acercarse, a pesar que había sido rescatada y llevada a un santuario.

Anna logra "decifrar" que la pantera sufría una ansiedad profunda porque durante su rescate fue separada de dos cachorros de otra especie que Diablo había "adoptado" como suyos.

El director del santuario, completamente en shock, y con los ojos bañados de lágrimas, le dice a Anna que, sí, que él sabe de los cachorros y que éstos están seguros y vivos.

"Diablo" también ruega que por favor le cambien el nombre. Que ese nombre tan oscuro le estaba afectando, y así se lo hace saber Anna Breytenbach a los dueños del refugio, que no salen de su asombro.

La pantera pasó a ser llamada "Spirit" (Espíritu) y fue reunida con los cachorros, y su carácter belicoso y arisco cambió de inmediato.

Recomiendo que busquen este documental porque es uno de los casos más ejemplares de lo que son los "whisperers."

¿Pero cómo podemos definir esta palabra para llevarla de la mano a nuestro análisis?

Hablamos de "susurradores" o "murmuradores." En realidad estamos refiriéndonos a científicos que han enfocado sus prácticas al estudio profundo de la conducta animal en su hábitat original, lejos de cualquier interacción con humanos, incluyendo aquellos en santuarios.

En el caso de caballos, se hace énfasis en los modales básicos de los equinos fuera de las granjas y se reúnen características comunes que luego aplican al estudio de cualquier otro caballo, sea cual sea su ambiente.

La terminología ya se ha convertido en parte del amplio diccionario de "slang" estadounidense. Es decir, es un término que se aplica a cualquier persona que tenga una especial conexión con los animales.

A mí me gusta pensar que un "whisperer," un "murmurador" es un ser tan convencido y tan conectado con la esencia de un animal, y una profunda admiración por su verdadera esencia, que, en su franco e incondicional amor, puede interactuar de una manera casi humana.

Sería como decir que hay animales que encuentran en un ser humano su alma gemela, y viceversa. Obviamente, quitando del medio cualquier connotación afectiva-sexual.

Pero me gustaría por un instante llevar ese término, el de "whisperer," traducido para esta analogía como "el entendedor" a la arena política.

Planteemos, por un instante, la siguiente hipótesis:

Podría ser el problema fundamental de las naciones de Occidente, la falta de líderes y de ciudadanos, que puedan entenderse mutuamente. Hablamos el mismo idioma, por así decirlo, de aquellos, que nos pretenden gobernar?

Si hay algo que caracteriza a los susurradores o domadores de animales a los que nos referimos en nuestros ejemplos anteriores, sabemos que es la metodología empleada para comunicarnos con otras especies, es la utilización de extrema docilidad y gentileza, aun si los animales se muestran agresivos.

Los comunicadores de animales han de tener la paciencia de Job y muchísima perseverancia. Y ante todo mostrar completa reverencia a la naturaleza del animal al que lidian.

Esto lo vemos en el clásico venezolano "La Potra Zaina" del maestro del arpa Juan Vicente Torrealba, donde el llanero que se deslumbra con la potranca rebelde y altanera, logra hacer que pueda morder el freno y llevar la montura, antes de devolverla a la sabana.

En la política moderna, menuda tarea ha de tener un líder que quiera comprender y adiestrar a una sociedad tan depauperada y tan descarriada como la que, muy lamentablemente, observamos a nuestro alrededor con estupor y mucho espanto.

No me queda la menor duda que cada nación tiene alma y voz propia. Lo que carece es quien la escuche.

Quiero aclarar que para este análisis debemos referirnos estrictamente a países con un sistema político democrático--al menos en intención.

Debemos descartar a las dictaduras y a las monarquías absolutistas del Medio Oriente. 

Quedémosno con los regímenes que se dicen demócratas, donde, en teoría, el gobierno reside en la soberanía del pueblo.

La esencia, el alma de una nación, va a cambiar su modulación y o va a callarse por completo si se violan, de alguna u otra manera, los principios de una democracia estructurada y sana.

Me gustaría que hablemos de algunos países con los que se ha hecho más que obvia la disonancia entre su pueblo y sus gobernantes.

Empecemos por España...

España, como hemos dicho en otros análisis por este mismo medio, tiene una esencia profundamente afectada y malherida por los efectos secundarios que la han maltratado desde el final de la Guerra Civil, donde se alzan triunfadoras las fuerzas Nacionalistas de Francisco Franco.

Franco, por casi 40 años, toma las riendas de España bajo una tiránica dictadura, que, como tantos otros regímenes no democráticos, no estuvo exento de crímenes de lesa humanidad y medidas ciudadanas estrictas.

En 1975, a la muerte del dictador, empieza una transición, que si bien tenía las huellas indiscutibles de Franco, pretendía llevar a España a la modernidad y a un decoro más apto para las últimas décadas del siglo XX.

Sin embargo, es, precisamente, en esta transición donde los españoles de a pie, la clase trabajadora, pierde absoluto contacto, hasta el sol de hoy, con su "torre de control," por así decirlo.

En mi opinión, y de acuerdo con los análisis de muchos periodistas españoles, España estaba más que preparada para su tercera y definitiva república. 

Lamentablemente, se instauró una monarquía constitucional que ha impactado muy negativamente a la política española.

Los últimos años han plagado a España del renacimiento de grupos políticos radicales, por un lado globalistas, por otro lado, neo franquistas.

El sistema de gobiernos autonómicos se ve liderizado por figuras elitistas que no cesan de protagonizar vandalismo fiscal y que han hecho caja a través del tráfico de influencias.

Pero es precisamente en medio de este caos que, por fin, y por primera vez en mucho tiempo, si prestamos atención, podemos escuchar que los españoles están hambrientos de libertad y de una democracia que pareciera estar en un constante limbo. Los españoles están deseosos de tener soberanía, pero ésta les esquiva, viendo estos, los ciudadanos, su tranquilidad, en una especie de "yo yo" entre los dedos de los políticos.

En el caso de Argentina, vemos un país, que al igual que España, se conoce como una nación riquísima en historia y cultura, pero que se vio manchada con la llegada de Domingo Perón, con un primer período entre 1946 y 1955, y luego, por un año entre 1973 y 1974, año en que falleció.

Si bien Perón había sido electo por el pueblo argentino, flaco favor hizo Perón a la insípida democracia de su país. 

Tuvo suerte de que la controversial figura de su mujer, Eva Duarte, estaba a su lado para blanquear y ensalzar la figura de su marido despótico.

No olvidemos que fue durante el primer período de Perón que un grupo de conocidos criminales nazis, incluyendo, Josef Mengele, el fatídico "ángel de la muerte" de Auschwitz vivió a sus anchas en la nación argentina y allí murió sin haber probado las hieles de la justicia.

El peronismo podría decirse que sí que supo domar y captar la ideología del argentino, y hasta nuestros días, la garra del peronismo sigue exprimiendo la yugular del ciudadano de clase media y clase baja. Y aun así, por Evita, llora Argentina a cántaros.

Muy lamentablemente, su actual gobernante, electo hace menos de un año, Javier Milei, hasta el momento no ha hecho más que mostrar alta disonancia con el espíritu de su país. Si bien ha querido intentar levantar la economía, no se termina de acoplar a la idiosincrasia de una nación que se ha hecho esclava del populismo socialista de sus líderes Peronistas.

Estados Unidos es otra nación cuya voz parece haberse quedado afónica. 

Si bien nuestros Padres Fundadores, erigieron una república estructurada a la perfección para un pueblo trabajador y de altísima moral, un mal uso del sistema capitalista, que bien ha marcado el boom de su economía, y un peligroso giro hacia el globalismo, han hundido a la nación más poderosa del planeta, hasta convertirla en un vasallo de las agendas de grandes corporaciones.

En cuanto a la población, es difícil, entenderla, puesto que su democracia está resquebrajada gracias a las acciones de políticos ferozmente polarizantes e incompetentes.

Israel, es otro clásico ejemplo, de discordia entre la voz de sus entrañas, y su actual situación socio política. Israel se erige como el único estado democrático del Medio Oriente. Y presume de ello como si fuera algo de lo que debemos sentirnos orgullosos.

Israel no sólo que no ha constituido bien su sistema político, sino que ha adquirido una enfermiza y debilitante co-dependencia con Occidente.

Muy lamentablemente para el estado hebreo, una democracia no ha hecho más que traerle consecuencias nefastas con el trato de sus vecinos teocráticos. Por desgracia, en sus escasos 76 años de existencia quien ha actuado de "susurrador," que más es un "domador" implacable, es los Estados Unidos.

De a poco, y lo cual aplaudo, el gobierno israelí, pareciera estar más dispuesto a tomar sus propias decisiones en este momento crítico, donde la existencia de este país está en peligro de extinción. Sin exagerar.

Francia salió en tromba a destruir La Bastilla el 14 de Julio de 1789, dando inicia a una virulenta masacre durante la Revolución que dió fin al reinado de los "Luises." Luego de un período napoleónico donde se adueñó de media Europa, parecía que "La Francia" encontraba su voz, a pesar de sus tragedias durante la Segunda Guerra Mundial.

Pero hoy por hoy, Francia, hace frente a una guerra interna con la llegada de una inmigración, mayormente musulmana, que ha querido cobrarle a su "madre patria"--con creces--sus siglos de colonización.

Francia, dirigida por un vanidoso y globalista Emmanuel Macron, ha descendido a los infiernos de la inmoralidad y la pobreza ideológica. 

Por qué, nos tenemos que preguntar, por qué no hemos podido dar con nuestros "whisperers"?

La voz de nuestros países se diluye, cierto, pero si prestamos atención, no se calla nunca jamás. 

Lo que sí que tenemos claro es que las naciones parecieran atraer líderes que no contribuyen a nada, excepto a más desgracias.

En Venezuela, poco podemos dudar que el fallecido Hugo Chávez Frías, como se diría popularmente, se metió a los venezolanos en un bolsillo. Lo hizo, pero a costa de un empobrecimiento moral y económico sin precedentes. ¿Por qué? Muy sencillo, jugó con las debilidades del venezolano. Lo mantuvo preso de su ignorancia y de su harta ansia de caudillismo. Tan simple como eso. 

La voz de Venezuela hay que despertarla. Está casi muerta. En Venezuela el bravo pueblo se acobardó, quizá para siempre.

Opino, y me imagino, que sola no estoy en mis apuntes, que la corrupción despiadada de los medios de comunicación han contribuido, en gran parte, a que no haya podido producirse ese encuentro deseado entre el ciudadano y sus "murmuradores." Estos no han de ser necesariamente mesías, sino maestros y expertos observadores, como lo son los protagonistas de nuestras analogías equinas al principio de este análisis.

Los medios de comunicación han encontrado amplio apoyo en la aparición de las redes sociales, que si bien pudieron ser utilizadas como pistas libres para la libertad de expresión, están siendo controladas por oligarcas empresariales que solo velan por su propio bienestar.

Las grandes cadenas de televisión, y las plataformas de entretenimiento, son descarados en la distribución de propaganda.

Los periodistas, aún muchos de aquellos que se dicen independientes, se dejan comprar y manipular. No se busca informar o educar. Se busca adoctrinar y captar mentes débiles que luego se vuelven usuarios adeptos a la desinformación y al fanatismo ideológico.

Es triste no poder tener ánimo más que para el pesimismo. Pero la realidad es que Occidente está conforme en seguir nadando sin rumbo en sus propios excrementos.

Cuesta demasiado esfuerzo y recursos disecar tanta mediocridad y tanta ignorancia.

Pero quizá sea la voluntad de Dios que, precisamente, las consecuencias de este caos, sean las que despierten las voces de los ciudadanos de una vez por todas.

O quizá sea una cruzada solitaria la que nos impulsa, a cada uno de nosotros, a hacer, de cualquier manera posible, nuestra cruzada para descubrir la esencia de nuestro perdido mundo. Quizá la voz nos está asumiendo sordos, y no hace mucho esfuerzo.

Pero los que escuchamos con el alma no solamente sabremos oír sino actuar acorde. Es un proceso lento y creo que tomará varias generaciones.

Decía el querido escritor portugués José Saramago, Premio Nobel de Literatura en 1998:

"Existen dos superpotencias en el mundo; una es Estados Unidos; otra eres tú".

La primera se ha amilanado y se disgrega y se disuelve camino a la ruina. 

Pero nosotros debemos atender al grito salvaje que nos avisa un apocalipsis de nuestra civilización. 

Como a "Zaina" y a "Diablo" le hemos de poner freno a la debacle para ver a este lujo de pueblo Occidental gozar de la libertad que se merece--de una vez por todas y como Dios manda.


Monday, April 29, 2024

Los Millennials: Sabia Savia de Nuestra Civilización



Las orquídeas son plantas de la familia de las "Orchidaceae." Su flor sea posiblemente una de las más bellas del mundo. En Venezuela la orquídea era considerada la flor nacional, y hoy en día el cultivo de orquídeas es de los más populares entre los horticultores y aficionados.

Existen aproximadamente 28,000 especies de orquídeas. La más común, y también la más comercial sería la especie de orquídea conocida como la "orquídea polilla" con sus colores brillantes y sus pétalos redondeados y gruesos.

Pocos saben, por ejemplo, que la vainilla, comúnmente utilizada en la repostería, es extraída de una especie de orquídea llamada "Vanilla planifolia," nativa de Centroamérica.

La orquídea tiene una peculiaridad y es que son plantas epífitas. Epífita significa que crecen adheridas a otras plantas, muy especialmente árboles de gran altura. Especies miniaturas también se han visto germinar en hojas. 

Esta condición de las orquídeas, me refiero a su hábitat, han hecho que erróneamente hayan sido confundidas con plantas parásitas. Este no es en lo absoluto el caso. La orquídea toma los nutrientes y la humedad del medio ambiente para realizar la fotosíntesis, y es, simplemente, su colocación en la altura de un tronco o rama, lo que le permite recibir los rayos solares.

De hecho, es muy común ver a las orquídeas en rincones poblados con hongos salvajes. Igualmente, ambas especies, se benefician mutuamente.

Si imaginamos que las generaciones de los últimos cien años son un robusto arbol, que se dice sano y frondoso, veremos varias ramas que han brotado y florecido orgánicamente. Tenemos la base del tronco, la más gruesa y la más cercana a las raíces, que serían la "Generación Silente," una de las mejores generaciones que han surgido desde que hemos estudiado la sociología, y serían hoy en día, si viven, nonagenarios o incluso centenarios. Fueron una generación de altos valores familiares y con una ética de vida que los llevó a ser fundadores de empresas y héroes de guerra. 

Seguidamente, vemos a los "baby boomers," nacidos en la postguerra y, para muchos, una generación consentida y pujante. Aunque muchos de ellos pudieron haberse desviado de su arbol madre en los años 60s, sus frutos crecieron con la influencia, los valores y la ética de sus progenitores.

La semilla de los "Baby Boomers," hoy en día septuagenarios u octogenarios, somos nosotros, la Generación X, quizá la más compleja de todas las generaciones y la que lleva, hoy por hoy, el legado y la responsabilidad de que nuestro susodicho arbol se mantenga erecto contra viento y marea.

La parte más debilitada de este arbol es la Generación Z, nuestros jóvenes y adolescentes que se mecen con los vendavales y están alejados moral y éticamente de las raíces, pero no se rompen--por el momento.

Las flores de este arbol ya han empezado a germinar y son la generación "alfa," los niños.

Hacer un análisis profundo de las múltiples generaciones que se erigen en este "arbol" es urgente e imprescindible. Nuestra civilización entera depende de la sobrevivencia de este "bosque" multi generacional.

Muy desgraciadamente nuestro “ecosistema” es vulnerable y podríamos ser consumidos por las llamaradas de ideologías y agendas que ya cercan y vigilan nuestro alrededor como zamuros.

En estos árboles centenarios, en las últimas décadas, se han visto hospedarse a múltiples y coloridas “orquídeas” que si bien no son parte de la matriz generacional a la que nos referimos en nuestra analogía, podrían ser cruciales para la sobrevivencia de nuestro bosque: los millennials.

La generación "Millennial," igualmente conocida como la "Generación Y," es quizá la más difícil de definir y de comprender. En nuestro arbol, los veríamos crecer, entre la Generación X y la Generación Z.

Con altas variaciones en cuanto a su edad, me gustaría utilizar la definición más común en mi opinión. Millennials son aquellas personas nacidas entre 1987 y 1999. 

Sus padres son, igual que ellos, epífitas que se adhirieron a nuestro arbol en los años 50s.

A los millennials quizá no los esperábamos, pero hoy por hoy, tenemos que dar gracias a Dios que nos hayan elegido a nosotros para hacer sus hogares y engalanarnos con la amplia gama de su sabiduría.

Entre la Generación X y los millennials ha habido profundas rivalidades. Las diferencias en pensamiento y en acción son abismales.

El millennial es agresivo, veraz, impulsivo, pragmático y hasta un poco insolente. La Generación X es lenta, pacifista, cautelosa y desconfiada. Pero veinte años de “convivencia” con los millennials en nuestro "tronco" ya han hecho que nuestra savia tenga la esencia de estos polinizadores multicolores.

¿Por qué se hace imprescindible hacer un análisis de la Generación Y? 

Quizá la respuesta más objetiva es que los millennials constituyen el mayor número de personas en la esfera laboral a nivel mundial. Sólo en los Estados Unidos, los millennials constituyen aproximadamente el 35% de los trabajadores activos. Estamos hablando de un número aproximado de 56 millones de personas. 

El millennial, sin embargo, no tiene, para nada la misma ética laboral y de vida que lo que estamos acostumbrados a ver en mi generación. Y ni hablar de lo lejanos que están de los "Boomers."

Los millennials tienen su propia voz. Sus propias reglas. Su propia visión. 

Pero es cada vez más urgente estudiarlos al detalle, porque a pesar de su juventud, llevan en su esencia una sapiencia que ya la quisiéramos nosotros que somos más experimentados y "ancianos."

Por mucho tiempo mi impresión de los millennials fue profundamente negativa. Mi rechazo hacia ellos era total. 

Me acuerdo de que hace unos 15 años atrás vi un reportaje sobre los millennials, en una época en que éstos eran tan imberbes e insoportables como ahora son los Gen Z.

Pero hoy en día las palabras que escuché hablar sobre esa juventud, me acompañan y me han inspirado más de lo que me gustaría confesar.

Cuando el millennial empieza a llegar al campo de trabajo, ya éstos habían sido programados a través de su educación, y más que todo, a partir de su extensa exposición a las altas tecnologías, a que sólo deseaban trabajar en ambientes donde pudiesen aplicar su conocimiento y donde pudiesen fundir sus valores personales con los valores de la empresa que los emplearía.

Esto jamás lo tomamos en cuenta nosotros, ni nuestros padres, y mucho menos nuestros abuelos. Oír esto era el acabose, y enseguida los asociamos con los "hippies," y los despreciamos e intentamos que dejaran nuestro arbol. Los confundimos con verdaderos parásitos.

Pero los millennials no abandonaron su nicho. De hecho, siguieron prosperando y creciendo en número y en influencia.

Un ejemplo de esta filosofía la encontramos en el empresario Ben Lerer.

Lerer es el co-fundador de la popular página web llamada "Thrillist" (thrillist.com) que es una guía para los que buscan aventuras culinarias y viajes exóticos dirigidos a los gustos y paladares más jóvenes. "Thrillist" fue fundada en el 2004, cuando Lerer tenía unos 18 años. Hoy, a sus 38 años ya tiene en su haber varias empresas "start ups," un innovador concepto que aclararemos en unos instantes.

Ben Lerer tiene una frase muy interesante que nos lleva con la puntería de un láser a las neuronas de un millennial: "La gente que trabaja para ti no está construyendo una empresa para ti, la están construyendo para sí mismos, son el centro de su propio universo. El hecho de que usted sea el director ejecutivo no significa que vengan a trabajar todos los días para hacerle feliz. Quieren ser felices y tu trabajo es mantenerlos así."

Los millennials son estridentes y vanidosos. De hecho fueron la primera "generación woke" que existió por décadas, hasta que los Gen Z se hicieron mayores.

Pero quiero volver por un instante a este concepto que trajeron los millennials a nuestra fuerza laboral. 

Hasta que llegaron ellos, nuestras generaciones trabajaban con disciplina y dedicación. Y no se nos planteaba que nuestros ideales estuvieran moldeados a una empresa en particular. Fuimos criados para el esfuerzo y la dedicación, nuestros padres inculcaron en nosotros la constancia, la responsabilidad extrema, la lealtad y la búsqueda de la excelencia.

Se hacía énfasis en crear un curriculum donde se reflejara nuestra competencia, y apostábamos por buenos beneficios y un plan de retiro.

Los millennials son excelentes sin buscarlo. Han nacido con un conocimiento nato de la world wide web. Ya manejaban las tabletas y los teléfonos inteligentes. Una computadora no era, como lo fue para nosotros, un objeto exótico y primitivo. El millennial ya hablaba de "gigabytes."

Los problemas de índole social obsesionaron a los millennials desde su infancia. Sus padres--y sobre todo sus madres--fueron pioneras del feminismo y de la revolución sexual.

El millennial no veía a una empresa por sus beneficios y sus prestaciones. El millennial llegaba para crearse su propia agenda laboral. Lo que no estaba inventado, ellos lo crearon con una habilidad que nos dejó atónitos.

Las redes sociales de nuestros días fueron generadas por los millennials. La gran mayoría de ellos tienen sus propias empresas y los llamados "start ups."

Un "start up" podría decirse que es una empresa constituida por pequeños y jovencísimos empresarios que invierten en una idea, producto o servicio. De aquí saben sacar sus mayores beneficios y costos. Puede que un "start up" no llegue a tener mucho tiempo de vida, pero en su breve existencia, tampoco podemos extrañarnos si llegan a estar en las listas de los "Fortune 500" (Las empresas más prolíficas y más solventes de Wall Street en el caso de los EEUU)

Quizá el desarrollo de estas magníficas orquídeas y su peculiar manera de hacer su fotosíntesis, aprovechando el soporte que le damos, hizo que fuesen los millennials los que fueran "captados" por las agendas ideológicas que ya venían arrastrándose por nuestros bosques.

A estas agendas sí sería adecuado denominarlas parásitos, y su veneno ya ha alcanzado a nuestras ramas más vulnerables.

El millennial se dejó seducir por la narrativa "woke" de un supuesto apocalipsis climático, que cada vez nos damos más cuenta, que es un fantoche creado para introducir costosísimos e inservibles programas ecológicos. 

Los millennials son estudiantes de propaganda, y tan fascinados han estado con ella, que sin querer, la han absorbido como absorben energía solar las orquídeas en sus alturas.

El millennial acepta y propaga la agenda de los lobbies del LGTBQ, y han visto como sus ambiciosas arcas se han llenado a tope con la creación de mercancía, servicios y narrativas progresistas.

De hecho, hoy por hoy hay más millonarios millennials que boomers. Lo que a la generación de nuestros padres y abuelos, pudo costar 40 años, el millennial lo logró en menos de diez.

No ha habido lo que esta prodigiosa generación no pueda lograr.

Entre nosotros, los X, y ellos, los Y, había poca comunicación y una rivalidad que no parecía poder conciliarse. Mucho sería por celos, imagino yo. 

Pero en esta convivencia nuestra manera de ver el mundo, y nuestro despertar de consciencia, nos hizo ver lo necesario que era tener a nuestras orquídeas haciendo gala de su magnificencia.

Los millennials empezaron a madurar y la Generación X comenzó a tomar nota de sus manifiestos y sus enseñanzas.

Pero sucedió algo que nos sorprendió a todos los que hemos visto a los millennials crecer y hacerse adultos.

Los y se convirtieron en padres y madres de familia.

Los millennials son quizá la generación más fértil que existe actualmente. Sus solventes y abundantes finanzas los han visto reproducirse con facilidad. Los millennials mayores ya bordan los cuarenta y es común ver familias numerosas, con tres y cuatro hijos.

Mi generación, la generación X es completamente seca, mustia y ha tenido muy pocos hijos. Muchos de mi generación ya son abuelos. Pero francamente mi generación ha sido bastante mediocre criando a nuestros jóvenes. Se dice, sin embargo, que los padres que han escogido tener a sus hijos después de los 40 años, se han visto adquiriendo una mejor consciencia para estar presentes y atentos en la vida de estos niños.

Pero esta conversación ya la hemos tenido en otros análisis anteriores.

Volvamos a los millennials.

La denominada generación "alfa," los más pequeños brotes de nuestro arbol son, en su gran mayoría, las semillas de los millennials. Muchos de estos niños están ya en edades escolares.

El turbio, preocupante y alarmante reflejo que se ha podido ver en los niños, es lo que ha hecho a los millennials hacer un frenazo contundente en sus constantes búsquedas ideológicas y sus despreocupantes aventuras laborales.

El caos provocado por los parásitos, que ya se ha vuelto casi una pandemia incurable, es lo que ha hecho que los millennials vuelquen sus raíces a su "arbol matriz" para buscar ayuda y sabiduría.

Para darles un ejemplo.

Un estudio realizado por la universidad de Stanford, en California, pudo ver que hasta el año 2022, había un 80 por ciento de millennials que seguían adheridos a su filosofía de vida de emplearse o crear empresas basadas en sus valores progresistas. Esto es comúnmente llamado "capitalismo woke."

¡Pues, para sorpresa de todos, ese mismo número de millennials en el 2023, es decir, apenas un año después ha bajado al 58%! Y sigue cayendo en picada.

Los millennials fueron los primeros en hacer todo un movimiento para crear consciencia en el cuidado y desarrollo de la salud mental. Pero sus esfuerzos llevaron a millones de jóvenes a ser completamente frágiles, al punto que la Generación Z es conocida como la generación "de cristal."

Aunque están muy próximos en edad, los millennials, y esto está bien documentado, y yo, en mi experiencia laboral lo he visto de primera mano, desprecian a los Gen Z. Los miran, como se diría popularmente, por encima del hombro.

Sin embargo, los Gen Z se desviven por ser como los millennials. Son estos sus ídolos y sus modelos.

Los cambios ideológicos y el desarrollo emocional de los millennials, cuanto menos admirable, nos han hecho volcarnos a ellos y hemos podido experimentar una simbiosis de valores y conocimientos que nos ha hecho, de a poco, extraordinarios aliados.

La peste avanza y el despertar de los millennials, e incluso, de nosotros, los GenX, ha sido lento. Pero no se extingue ni se detiene. Al contrario.

Ahora muchos de nosotros, a pesar de doblarle, en muchos casos, en edad y experiencia, estamos dando a los millennials valores de vida y de desarrollo espiritual que bien que los millennials necesitaban acoger. Y los millennials, sorpresivamente, cuando se trata de ir a las urnas electorales, se han convertido en votantes conservadores sin mano izquierda.

Todo sea por los más jóvenes y todo sea por erradicar la plaga y extinguir el incendio que nos amenaza con consumir a nuestra civilización entera.

Millennials y Gen X, juntos por fin. Y en esa unión está la fuerza.

El arbol ha de seguir en pie.



Sunday, April 7, 2024

La Farándula: Crónica de una Rosa Espinada


En 1865, a sus 33 años, un polifacético matemático y lógico británico llamado Charles Lutwidge Dodgson, decidió escribir su obra magna. Para su novela, Charles utiliza un seudónimo con el que sería reconocido hasta nuestros días: Lewis Carroll.

De manos del fantástico cerebro de Carroll nace "Las Aventuras de Alicia en el País de las Maravillas."

Tan increíble clásico nos ha heredado un legado de personajes originales inolvidables. Entre ellos recordamos al Conejo Blanco, La Reina de Corazones, El Gusano Azul. Y, por supuesto, El Gato de Cheshire.

El Gato de Cheshire tiene por nombre el pueblo del cual era originario su autor, Charles (a quien haremos mención utilizando su reconocido seudónimo, Lewis Carroll)

El felino de la historia de Alicia, como cada uno de los caracteres de la novela, es mágico. Tiene una perenne sonrisa de oreja a oreja y habla como un filósofo. Su intelecto de alta alcurnia es capaz de aparecer frente a la niña Alicia para animarla, mientras esta ha de lidiar con La Reina de Corazones, la villana del relato.

Con frases tan épicas como su risa, el también conocido como "El Gato Risón," es un personaje secundario que bien podría pasar como un verdadero protagonista.

Pero no todo lo que dice está claro. No quiere éste que lo esté, dejando casi siempre a Alicia perpleja con sus frases elegantes, pero ambiguas.

Como ha sucedido con tantas historias clásicas en el último siglo, quién mejor que Walt Disney para adaptar "Alicia en el País de las Maravillas" en una de sus cintas favoritas.

Y así en 1951, llega a la pantalla la versión de las aventuras de Alicia en su versión más vivaz y más popular.

En dicha adaptación, nuestro gato sonriente aparece envuelto en un estridente, pero espectacular pelaje rosa.

De acuerdo con el diario español "La Vanguardia," en un artículo publicado en Mayo del 2022, en sicología: "El rosa es un color que tiende a alejar las preocupaciones y que acompaña con suavidad. También son tonos asociados a la creatividad. También está asociado a la coquetería y utilizado con frecuencia por las personas más presumidas, porque se asocia con la belleza."

Si asumimos que el rosa es la Venus de una paleta de colores, no nos ha de extrañar que existan motivos de sobra para que todo lo rosa o rosado, salte a la vista como algo hermoso, gratificante, exótico e hipnotizante.

El mundo de la muñeca Barbie es absolutamente un volcán de lava rosada, aun en la esperpéntica versión cinematográfica que ha visto la luz en el 2023.

Los diamantes rosados han adquirido una visibilidad impresionante gracias a la joya que regaló Ben Affleck a su prometida Jennifer López en el 2002 (la pareja actualmente está casada y la señora Affleck ahora lleva en su anular un diamante verde agua)

Y como no agregar a este universo rosa, a un puma simpático y cuasi mudo, cuyas cintas llenas de humor nos han deleitado a múltiples generaciones, a pesar de que ya la Pantera Rosa ha cumplido 61 años en el aire.

Las frases del de Cheshire, y su sonrisa y sus apariciones un tanto rimbombantes en las hazañas de la pequeña Alicia, son más impresionantes si las vestimos de color rosa...

Así pues, ¿por qué no habríamos de disfrazar al periodismo de color rosa?

La palabra "farándula" tiene un origen etimológico del alemán. La palabra "fahrender" significa vagabundo. Y qué tienen que ver los vagabundos con la farándula. ¡Pues hoy en día, lectores míos, pues todo! Pero ya llegaremos a este punto.

La farándula en sus principios iba siempre detrás de la historias de los artistas nómadas que hacían sus actos en diferentes teatros. De a poco, estas tropas de entretenimiento fueron adquiriendo más interés y así, pues, quería saberse más de los protagonistas.

La inclusión de crónicas periodísticas con la temática del afamado y codiciado "showbiz" ya tienen publicándose desde 1916 en la ciudad de Nueva York. Su cuna, como es de esperarse, fue Broadway.

Las publicaciones sobre farándula y espectáculos fueron apareciendo por doquier resultando en un negocio billonario.

Para darles un ejemplo, la revista People generó más de $3.1 billones solamente en el 2023. Los ingresos de la revista HOLA en España sobrepasaron los 60,000 millones de euros el año pasado.

Es importantísimo quedarnos con estas cifras para el análisis que nos compete hacer…

Como periodista y como consumidora, la prensa del corazón ha sido de mis favoritas en las últimas cuatro décadas. No es algo de lo que tenga que avergonzarme, porque pertenezco a un muy reducido grupo de lectores y usuarios, que no deja de verla como una rama entretenida del amplio y desordenado laberinto que es hoy por hoy la comunicación de y para las masas.

Pero como recrea Lewis Carroll en su mundo menos que maravilloso, la prensa rosa ha resultado ser un agujero interminable de mentiras, de manipulación constante y de una censura asfixiante.

Incluso, y por qué no, aunque esta frase parezca más bien a lugar común, la crónica rosa es un gigantesco caballo de Troya. Y, sí, lo hemos dejado entrar a nuestro psique, a nuestras redes, a nuestra paz. Y ahora hay nuevas generaciones que no han podido salirse de sus fauces con apariencia de algodón de azúcar.

Como ya hemos repetido en otros análisis, nuestro interés y curiosidad por los íconos de cine y los cantantes de moda, no es nuevo. Quizá lo que nos ha pasado en estas últimas tres décadas es que hay un estridente amplificador para el periodismo de farándula: el internet, y, por consecuencia, las redes sociales.

Por desgracia, estos elementos también han creado un abominable abanico de personajes de terror sobre- sexualizados a los que se les ha hecho una plataforma.

Otra amenaza es la llegada de figuras sórdidas y controversiales a las testas coronadas de Europa y sus herederos. 

Podría yo comentarles cientos de noticias de actualidad que ilustran esta nueva realidad, que lejos de ser rosas, más bien cuadran con una prensa amarillista.

Clarísimo está que ni en la realeza ni en Hollywood, todo lo que brilla es oro. Al contrario, la triste realidad de estos escenarios de glamour son minas de carbón. Por doquier vamos viendo la cantidad de demoníacos Hades que reinan a sus anchas en el inframundo del espectáculo y de la realeza.

Pero estos insaciables y despóticos dioses que comandan nuestra atención y nos sonríen hasta el cansancio, son manejados por quienes han querido crear una feria atractiva para almas débiles.

Los verdaderos protagonistas de la prensa del corazón, no son los artistas que sonríen y nos muestran un modelito de alta costura en la alfombra roja.

Los verdaderos protagonistas son los medios de comunicación que se han vuelto agresivos mercenarios de agendas ideológicas y que necesitan alimentarse como vampiros del genuino interés que suscitan las tan mal ponderadas celebridades.

Con más sombras que rosas, se erigen por día docenas de reinas de corazones. La fórmula, hasta ahora, parecía prácticamente infalible.

Las mujeres han sido protagonistas quizá con más visibilidad que los hombres. De hecho, el hombre se ha convertido, en muchos casos, en el trampolín o el adorno de la Cenicienta que llega al palacio vestida con zapatillas de cristal y vestiditos de princesa.

En ese idílico momento en que se topan las miradas del príncipe y su doncella, la maquinaria que mueve los hilos de la prensa rosa, se enciende a todo vapor para crearnos un paraíso elitesco, donde no sólo hay una costosísima boda por todo lo alto, sino que vamos siguiendo fieles las apariciones casi celestiales de los flamantes esposos. Los tocados de la princesa, cada uno más espectacular, nos hacen recrear nuestros inocentes sueños infantiles.

Pero, horror! Veinte años han pasado desde el cuento de hadas, y de pronto descubrimos que la susodicha princesa, ahora reina, es poco más que una cortesana que firmó un contrato con el ahora rey para llevar a cabo un plan de vida, mientras todo este tiempo convivió con un amante. Que la madre abnegada simplemente fue un vientre de alquiler para que naciera una heredera. 

Todo ha sido un auténtico fraude.

Este ejemplo no es un ejemplo aislado sacado de la nada para ilustrarles un análisis. No. Esto que acabo de escribir es la vida de la actual reina de España. Y no digo alegadamente. Para prueba me remito a los libros recientemente publicados de periodistas de renombre como Jaime Peñafiel y Joaquín Abad. Allí podrán encontrar los detalles--y las pruebas.

Y así podría dar docenas de ejemplos. Tristemente, si hay algo que abundan son los ejemplos y las crónicas de desamor y de falacias reales.

Pero lo interesante aquí no son las historias per se. Es el cómo hemos podido dar fe de que nos han estado manipulando y cómo se han ido moldeando los acontecimientos.

Lo fascinante es ver como caen como moscas todos estos grandes mogules de la comunicación frente a nuestros ojos. Y como mueren sin perder su sonrisa.

Lo impresionante es ver que nuestra frustración se ha vuelto insaciable.

Lo ridículo es ver que, por no perder ni un céntimo de sus codiciados millones, los medios no renuncian a sus artimañas a pesar de que vemos que el emperador está desnudo.

Lo importante es tener consciencia que no hay vuelta atrás.

Desde sus orígenes, las actrices (y muchos actores) estuvieron muy ligadas al mundo de la prostitución. Para conseguir ser patrocinadas o conseguir buenos guiones, no han faltado quienes han dado favores sexuales a cambio.

Si bien no todos los actores han caído tan bajo, no nos debe extrañar que hay un gran porcentaje que ha sabido prostituirse, si no con sexo, con silencio. Con complicidad. Con promesas. Con mentiras. 

Los patrocinios y las películas y los contratos no paran para quienes están dispuestos a pagar el precio.

Básicamente el mundo de la prensa rosa es un círculo vicioso, donde se van engarzando piezas, una codependiente de la otra, ad infinitum.

¿De quién si no se alimentan las revistas del corazón? ¡De la publicidad, claro está!

¿Quién si no las empresas y sus eslóganes y sus consignas y sus prolíficas agendas para empapelarnos de rosa nuestro ocio?

¿Quién si no hace que un artista tenga la popularidad y los millones de seguidores en sus redes? ¡Las revistas o los medios digitales, claro está!

¿Nos vamos entendiendo?

¿Cuál ha sido, y debe seguir siendo el antídoto para detener a este meteorito que no desea más que convertir a nuestra civilización en una especie de extinción?

La respuesta es contundente y unánime: los medios independientes. Punto.

Hábiles y arrojados comunicadores de todas las edades, se han atrevido a desmontar el circo de la crónica rosa, desvelando así, un nido de corrupción tras bambalinas que no han dejado indiferente a nadie. Como Dios manda. Un aplauso.

Sin embargo, lejos estamos de cantar victoria, pues el aparato mediático y sus tentáculos traga monedas, bien que saben que hay un océano de lectores y consumidores que han sido emocional y moralmente desahuciados y que buscan con ansia esos espejuelos que les han de mostrar, aunque sea por un instante, una realidad coloreada de rosa.

Pero el aprecio a la estética que acompaña a la prensa rosa, es solo un barniz donde se juegan el puesto numerosos periodistas que, desde un primer momento, son amordazados para seguir una narrativa impuesta por los que controlan las arcas--y las agendas.

La prensa independiente no tiene un precio. Se dedica a la comunicación por al amor al arte y sus fuentes de ingresos resultan ser usuarios que van donando pequeñísimas cantidades a los creadores de contenido. 

La verdad se va colando entre los canales de YouTube, que van siendo sintonizados por los que no queremos seguir consumiendo las mentiras de los medios convencionales.

El camino que han tomado estos pequeños voceros de la verdad es muy arduo porque a menudo la oligarquía de quienes operan a YouTube es implacable. Es por eso que los usuarios huyen de decir ciertas palabras como "suicidio" o "violación" y se ponen creativos. Pero no callan. Persisten. Arriesgan. Investigan y tienen una ética impagable.

Una vez más, como en tantos otros aspectos para salvaguardar nuestra integridad y nuestra existencia, el poder vuelve a ser nuestro. 

A estos reyes y artistas de pacotilla se les sigue aplaudiendo, porque suena bonito y nos distrae de la pesada rutina en la que nos quieren seguir hundiendo.

Pero muchos que ya hemos despertado y hemos aprendido a ver propaganda entre líneas en política, igualmente reconocemos a leguas el populismo, y estamos cada vez más preparados para saber que entre una página y otra de papel cuché, hay no una...sino miles de maneras de hacernos caer como Alicia en una trampa...color de rosa!

Frente al ego del engaño de quienes se erigen como un alivio y son lobos vestidos de oveja, hemos de mirarlos con desdén, y como dijo el Gato de Cheshire con exquisita elegancia y sin perder la sonrisa:

"Ni tú eres para tanto...ni yo para tan poco..."

Seamos Guerreros de la Luz---no de Tablero!

En el año 73 AC, Roma vio los cimientos de su República temblar como pocas veces. Revueltas habían sido vividas. Hazañas habían sido contada...