Monday, July 29, 2024

El Imprescindible Control de Calidad a los Medios de Comunicación Alternativos


La llegada del nuevo milenio y un boom de tecnología imparable, nos trajo, literalmente, a la palma de la mano las herramientas que están cambiando el rumbo de la comunicación para las masas.

Veamos unos ejemplos...

En 1994 se crea el primer "blog." Un blog puede ser definido como un diario pero en formato digital. La publicación de un blog daría a los usuarios de la recién nacida "World Wide Web," la oportunidad de crear contenido para ser compartido en redes con lectores que eran atraídos por hashtags y algoritmos.

Google abrió su plataforma para "blogs," llamada "Blogger," en Agosto de 1999.

Este medio está siendo propagado por Blogger desde Mayo del 2023.

Pero, de ninguna manera, "El Centauro Digital" fue mi primera incursión en este método de comunicación. De hecho, mi primer blog fue creado a principios de siglo en una página web llamada "Livejournal" de origen ruso.

El estruendo del 2K, si se acuerdan, pisa fortísimo con la irrupción de una plataforma audiovisual que permite a los usuarios, por primera vez, crear contenido en vivo poniendo su propia voz, su propia cara, y por supuesto sus opiniones. Hablamos, claro está de "YouTube" que salió a la luz en Febrero del 2005.

Al año siguiente, en la primavera del 2006, llegó la revolución de Twitter, fundada por Jack Dorsey, y hoy por hoy, llamada X y en manos del excéntrico billonario Elon Musk.

Y quizá para llegar a este recorrido de luminarias cibernéticas, es imprescindible hacer mención a la herramienta que todo lo ha hecho accesible: el teléfono inteligente.

Los primeros modelos los diseñó IBM entre 1992 y 1994.

Si bien estéticamente los teléfonos inteligentes han cambiado una barbaridad, ya cabía hace tres décadas, llevar en nuestras manos una pequeña computadora portátil que nos permitía comunicarnos a través de una fibra óptica, y, más aún tener una cámara de fotos (luego vídeo) que podía ser activada a nuestro antojo y sin el minucioso proceso de ajustar un lente.

Si aceleramos a esta segunda década del nuevo siglo, y combinamos todos estos instrumentos en un sólo paquete, tenemos, sin lugar a duda, lo que hoy conocemos como medios de comunicación alternativos.

Para ilustrar un poco este ejemplo, hasta la fecha, Twitter (ahora X) tiene casi 370 millones de cuentas a nivel mundial, 50 millones en los EEUU solamente.

Estas son millones de voces de individuos que a través de sus aplicaciones en un móvil, tienen voz para opinar de cualquier cosa, sean expertos o amateurs. Muchos muy buenos, otros espeluznantemente mediocres.

Es decir, como se dice vulgarmente, hoy en día, cualquier hijo de vecino, tiene un potencial para alcanzar a una audiencia, que si bien es prácticamente invisible, es receptora de un contenido virtual que no lleva, de manera alguna, la rúbrica de algún periodista de prestigio.

Volvamos, por un segundo, al término que acabamos de nombrar: medios alternativos.

La palabra "alternativo" se refiere a que no estamos refiriéndonos a las cadenas de televisión o a los medios de prensa escrita de toda la vida: Fox News, New York Times, MSNBC, o Newsmax (creada durante el gobierno del expresidente Trump como una cadena conservadora al servicio de la ideología MAGA)

A lo largo de muchas décadas la corrupción ideológica que ha sufrido Occidente había sido moderada por los medios de comunicación hasta ahora existentes. Y nosotros, los ciudadanos de a pie, nunca cuestionábamos lo que nuestros noticieros informaban o narraban.

Cuando yo estudié la carrera de periodismo a principios de los 90s se comenzó, muy poco a poco, a crear un tipo de reportaje donde se le permitía al periodista dar su propia opinión sobre el tema del que se informaba. Esto fue anatema durante décadas, y la palabra “objetividad” era sagrada.

Hoy en día, no sólo un periodista puede hacerse parte de la noticia. Se espera que así sea.

Este fenómeno, sin embargo, por desgracia, se vio permeado por la financiación de una línea editorial afín a una ideología y la aberrante manipulación de los hechos, lo cual hizo que se creara un término inequívocamente útil: las "fake news" (noticias falsas)

Es en este instante que se produce una alianza extraordinaria entre periodistas, analistas, escritores, intelectuales y politólogos y las tecnologías.

A partir de esta fusión entre la materia gris humana y la inteligencia virtual de la cibernética, ahora millones de ciudadanos son capaces de crear noticia, o incluso, protagonizarla.

Las exclusivas ya pueden ser dadas no por un noticiero de última hora como se acostumbraba hasta antaño. No! Cualquier persona que esté casualmente paseando por la calle en el lugar de algún hecho, puede ser el protagonista que hace viral un evento con sólo publicarlo en su red social.

Fue tal la repercusión que tuvo la aparición de YouTube y las redes sociales, que en el 2006, "You" (TU) fue el personaje del año de la revista Time.

Esta portada icónica fue una oda a la entrada en la comunicación de las personas comunes y corrientes. Los amos de la comunicación. Un grito de "Ave TU!"

Por varios años, esta panacea informativa, no perdió su horizonte y el crecimiento tanto de canales digitales, blogs y arrobas fue imparable. A Twitter y Facebook lo acompañaron Instagram, Tumblr, Pinterest, Rumble y un largo etc.

Pero desgraciadamente, a estos medios alternativos también los han alcanzado quienes no se rindieron jamás en querer imponer, manipular y controlar narrativas poderosísimas y, por supuesto, hacer caja con una revolución ideológica nefasta que hoy padecemos de una manera, como he dicho en muchas ocasiones, pandémica y viral.

Para los medios alternativos quedar inmune fue un reto que, fatalmente, perdieron sin haber hecho toda la resistencia que se debía.

Quizá sea demasiado tarde...pero yo me atrevería a decir, que podría haber una luz al final del túnel si hacemos un control de calidad y si nosotros, ese "YOU" al que se refería la revista Times, vuelve a rugir a tomar su lugar en el Coliseo de la información digital.

Hay quienes ya están cansados de utilizar la palabra “polarización” para describir la terrible situación del ciudadano (que se hace usuario) de los medios de comunicación.

Pero a mí me sigue pareciendo imprescindible utilizarla porque, a quienes han querido dañarnos hay que no sólo ponerles cara, sino también llamarlos por su nombre: divisivos, intolerantes y excluyentes.

Es irónico que quienes hablan de palabritas bonitas como tolerancia e inclusión, son los que han impuesto un sistema de censura acérrima y políticas tiránicas para los que no hablan como ellos. El progresismo actual es lo más prehistórico y destructivo que existe.

Pero, por el momento, ellos son los que tienen el poder económico y son los que tienen una delantera preocupante en la batalla cultural que libramos.

Esto los ha hecho apoderarse de la que pudiésemos denominar como "narrativa oficial" que nos obligan a padecer un escafismo moral, espiritual y emocional que nos lleva a la muerte de la civilización judeo cristiana.

La peor trampa, diría yo, es que hay muchísimos medios alternativos y muchos ilustres usuarios en redes que tienen las mejores intenciones para hacerse con el mazo y destruir a los enemigos. Pero, como en tantos otros aspectos, se quedan a mitad de camino.

Esto, usualmente ocurre, por falta de recursos. El poderío de las agendas ideológicas y de los nefastas lobbies tienen un pie en la garganta de YouTube y las redes sociales, asfixiando a sus usuarios con castigos feroces de desmonetización y hasta de cerrar sus canales con poca o cero justificación: "no me gusta lo que dices y san se acabó."

Esta falta de recursos para llevar a cabo un proyecto de información alternativa, sinceramente, en mi opinión tiene fácil solución: no depender de ello económicamente, sino, llevarlo como una pasión que alimentamos mientras podemos trabajar como lo hemos venido haciendo toda la vida de Dios.

¿Pero qué pasa...?

Pasa que un porcentaje enorme de los medios alternativos y, por ende, sus usuarios, son de la generación "Millennial," la beligerante GenY, que ha decidido romper con los moldes hasta entonces conocidos por sus padres y sus abuelos.

Y si bien la generación "Millennial" es brillante y hoy por hoy llevan la batuta de la información y de las nuevas empresas, el desear poder vivir como autónomos no siempre funciona.

Ahora, si cualquiera de estos nuevos medios tiene la ideología adecuada...ah! "non ti preoccupare" que para ellos el dinero no es problema: "dime cuánto necesitas?"

Y así se han hecho con la colonización de la narrativa, mientras otros tienen que, muy tristemente, hacer un "log out" temporal o permanente de su querido proyecto.

Aquí vale la pena hacer un inciso para nombrar al monstruo cibernético más letal que pudiese existir: Tik Tok.

"Tik Tok" fue ideada en 2016 por la compañía china ByteDance LTD y llegó a EEUU en el 2018. Hasta la fecha cuenta con más de 3 billones de usuarios!

Y no se dejen engañar, sí, esta compañía china tiene nexos con el Partido Comunista, ya que, honestamente, poco hay en la tierra del dragón que no esté vigilado por el gobierno.

Y parece mentira, esta misma aplicación, en su lugar de origen, es muy popular para crear contenido profesional y para impartir conocimientos de tecnología.

Mientras en Occidente, se ha convertido en una cloaca llena de bailecitos y vídeos esperpénticos de ideología de género.

Afortunadamente, los "influencers" conservadores, de a poco, han ido encontrando su nicho en Tik Tok y el número de usuarios crece exponencialmente.

Pero la desventaja sigue siendo crítica y, a pesar de todo el esfuerzo, el contenido de los medios conservadores alternativos, es muy incompleto y no logra concretar una solución efectiva y clara para los problemas que vivimos.

De hecho, si nos ponemos a analizar a los usuarios más jovencitos, los GenZ e incluso los "alfa," los niños, son ellos los que se han convertido en una mina de diamantes para las grandes empresas que propagan las narrativas denominadas "woke."

La falta de recursos, claro está, impide, por ejemplo, que se haga un trabajo de investigación exhaustivo sobre las empresas que crean y esparcen veneno sobre las cabecitas de los jovencitos tiktokeros.

De hecho es un círculo vicioso.

Si Tik Tok está constantemente creando que cualquier anormalidad o cualquier desequilibrio sicológico es porque un ser no está a gusto en su propio cuerpo (aunque el mensaje sea captado por un niño de 12 años) pues, ya está, lo que hay que hacer es hormonizarlo y serás un transexual feliz.

De Tik Tok pasa a los nuevos seudo terapeutas que tratan a estos adolescentes y lo primero que dicen a sus pacientes--y o los padres de éstos--es que si no escuchan al niño, lo que va a suceder es que su vida será arruinada y querrá suicidarse.

¡Con semejante panorama, muchos--demasiados--padres de niños desquiciados y confundidos, empiezan una terapia hormonal que deja en los bolsillos de las farmacéuticas la bicoca de $6.9 billones de dólares! De hecho se predice que para el 2032 esa cifra suba hasta los $13.4 billones!

¿Creo que nos vamos entiendo, verdad?

La ideología de género es un ejemplo excelente de lo que ocurre con la falsa narrativa de las redes sociales o de los YouTubers subvencionados y esclavizados por las empresas que los apoyan y financian. Los recursos son infinitos.

De hecho, los políticos y los activistas, que no se nos olvide, también son usuarios de las redes y están al tanto de todo aquello que les dé rédito político.

Aunque cueste creerlo, la señora Kamala Harris, la nueva e infame candidata del Partido Demócrata, podría ser la próxima presidenta de los Estados Unidos. Qué Dios nos agarre confesados!

Pero, la aún vicepresidenta, recibió, nada más y nada menos que $81 millones de dólares para su campaña express en un sólo día, y Harris está dispuesta a dejarse cebar y sobar por todo lo que signifique decadencia y destrucción. La susodicha no sabe ni hablar sin crearse vergonzosos trabalenguas, pero eso no es problema, ella ya tiene un guión sobre la mesa entre millón y millón.

Esto es, muy lamentablemente, lo que es tener éxito, mientras que los YouTubers se limitan a decir lo que ya todos sabemos.

Y peor aún, para los que seguimos canales múltiples, nos encontramos con que cien canales tienen el mismo tema, la misma portada y casi, casi el mismo enfoque.

Mientras tanto, a los jóvenes votantes se les sigue exprimiendo su intelecto y se les atemoriza con una falsa perspectiva de que los movimientos conservadores son el umbral de la nueva llegada de un Tercer Reich.

Yo por eso considero imprescindible, sí, apoyar a las voces alternativas de estos nuevos tiempos. No faltaba más, pero exigir que se den pasos más contundentes para exponer la basura que nos están alimentando. Y muy específicamente, y esto es importante, desnudar al emperador que las financia.

Recuerdo que cuando Trump hablaba de derrotar a los terroristas de ISIS, él siempre decía, sin dar detalles, que había que desahuciarlos económicamente. Con ello se refería, entre otras cosas, a bombardear los pozos petroleros que ellos habían captado y explotado.

A Irán, decía él, y de hecho, lo hizo, los ahorcó financieramente.

A China la tenía vigilada...

Y eso se paró en seco con la llegada del Partido Demócrata y los títeres de Soros, de quienes haremos futuros análisis.

Los medios alternativos somos una honrada e imprescindible resistencia, eso sin duda. 

Pero debemos ser sigilosos, contundentes y valientes si se quiere ir hasta el fondo de la cuestión. Al enemigo ni agua! y para ello como decía Peter Drucker, el educador y autor austro americano (1900-2005):

"Lo más importante en la comunicación es escuchar lo que no se dice."

La verdad está secuestrada en los sonidos del silencio y en los campos de exterminio del miedo.

La Tercera Guerra Mundial no es de tiros y trincheras, es la que ganaremos como aliados financiados por el sudor de nuestra frente.

¿A qué estamos esperando?

Vamos a crear una arroba colectivo de cientos de miles de voces. Yo propongo: @síganmelosbuenos.

Monday, July 22, 2024

La Propaganda: El Veneno Más Letal a Cuentagotas para la Destrucción de Occidente


La palabra "propaganda" es posiblemente la que más he escrito en cada análisis que comparto con ustedes. Era menester detenerme a desglosar el significado; toca hacer un corte transversal a ese concepto, y exponer la suprema importancia que la propaganda juega en la batalla cultural.

Para comenzar, tenemos que aclarar cuál es la diferencia entre la "propaganda" y la "publicidad."

No estamos hablando de sinónimos, y tenemos que aclarar que la propaganda no siempre utiliza la publicidad para sus objetivos.

Para los que hemos vivido en Venezuela, recordemos los anuncios publicitarios a finales de los 70s y principios de los 80s, tanto en televisión como prensa escrita de diversas marcas de tabaco.

Las que yo más veía tenían siempre un escenario idóneo, una playa maravillosa. Hombre y mujeres jóvenes, muy bien parecidos, cuerpos tonificados, fumando a su antojo mientras veían una puesta de sol o celebraban su libertad con música alegre y movimientos sensuales.

En las revistas veíamos lo mismo, pero en imágenes. La felicidad inmóvil; las sonrisas impecables, y el cigarrillo impecablemente posado entre los dedos de las féminas que miran a sus compañeros con ojos risueños.

La publicidad qué nos muestra? Muy sencillo...

-Actores (que pueden ser o no ser fumadores) 

-Una puesta en escena iluminada a la perfección para invocar la tibieza de un ambiente playero

-Un guión que indica que los fumadores son personas alegres, simpáticas, seguras de sí mismas--y que fumar es una actividad que te hará sentir que tú también puedes vivir en esta apacible y divertida realidad.

¿Qué no nos muestra la publicidad en cuestión?

Hasta más entrado los 80s, el tabaco no había hecho saltar las alarmas de su alto contenido de drogas químicas. Para ser más concreta, 7,000 químicos, que al contacto con el calor, al menos 250 de ellos son perjudiciales para la salud.

Muy afortunadamente, las campañas antitabaco han podido exponer con muchísima efectividad que el vicio del tabaco es causante de varios tipos de cáncer más un gran número de problemas cardiovasculares.

En otras palabras, el fumar, sabiendo todo esto es, sin duda, un "deporte" de riesgo.

Las publicidades como el ejemplo que acabo de mencionar fueron prohibidas posteriormente, y en prensa escrita, los pocos anuncios que hay de consumo de tabaco tienen una franja en la página donde se advierten los daños causados por el uso de cigarrillos.

¿Qué busca la publicidad? Crear un montaje con las mejores técnicas de mercadotecnia, que habiendo hecho estudios previos para quienes sería dirigida la publicidad, la venta de un producto sea casi garantizada.

¿Qué busca la propaganda? Hacerte pensar que lo que ves en esa puesta en escena, eres tú, o puedes ser tú, si asocias el espíritu, la esencia de esa publicidad, con tus propias necesidades materiales o emocionales.

La publicidad es un instrumento tangible. La propaganda es etérea, es sensorial y tiene efectos sicológicos.

La publicidad es una de las mil maneras que tiene la propaganda de compartir, explicar, captar a una parte de la sociedad para hacerla consumidora bien sea de un producto o de una ideología. Y si nos vamos a los extremos, como haremos en breve, un régimen político o un nuevo orden mundial.

La palabra "propaganda" viene del latín "propagare," que significa expresar, compartir, expandir. Este concepto tuvo especial relevancia en el año de 1622, con un movimiento anti-reformista, conocido como "Congregatio de Propaganda Fide" (Congregación de la Propagación de la Fe) que tenía como meta el evangelizar y llevar el Catolicismo a las naciones con mayorías Luteranas.

Si hablamos de la Iglesia Católica, no podemos dejar de mencionar el extraordinario esfuerzo propagandístico de la antigua Roma, para introducir el Cristianismo, que por siglos había sido perseguido, y cuyas impensables torturas nos han llenado el santoral de nombres de mártires de estos tiempos.

El imperio Romano, sin duda alguna, se ha coronado como un gran ejecutor de las leyes de la propaganda, sobre todo en la época de Octavio y su conocida rivalidad con el general Marco Antonio. Pero, curiosamente, ya había vestigios del uso de propaganda en la época de Darío I de Persia, en el año 515 AC.

Y cabe volver a mencionar las artimañas de Genghis Khan que creaba su propia propaganda, exagerando sus propias proezas y su crueldad para abrirse paso en la conquista de territorios vulnerables.

Con el paso de los siglos, el uso de propaganda se ha visto empleado en un sin fin de ocasiones. Pero con la llegada del siglo XX, es que este concepto empieza a crear una especie de "kraken" ideológico con connotaciones no sólamente negativas, sino peligrosas.

Y es aquí donde introduciremos a una figura esencial en este análisis. Quizá, hasta ahora, el gran "padre" de la propaganda moderna: Paul Joseph Goebbels, mano derecha de Adolfo Hitler y Ministro de Propaganda del Tercer Reich desde 1933 hasta 1945, año en que Goebbels se suicidó junto a su mujer, Magda.

Para haber vivido sólo 47 años, su esperpéntico legado es quizá la biblia de todos los macabros elementos que han estado moldeando a nuestra civilización en las últimas décadas.

Goebbels no era ningún improvisado. Su trabajo estuvo inspirado en hechos históricos extraídos de Roma, de Vladimir Lenin y del polifacético y erudito francés Gustave LeBon, especialmente conocido por sus teorías de la sicología aplicada a grandes masas.

Goebbels no era un personaje que caía bien a los diferentes consejeros y aliados de Hitler. Pero el dictador bien que supo apreciar sus dotes, y como una "American Express" nunca salía sin él.

Curiosamente, con esta frase que he usado como analogía, hemos vuelto a fundir el arte de la publicidad y la propaganda.

Pero no nos desviemos del tema...

Joseph Goebbels es quizá uno de los "influencers" más conocidos de la historia. No le hicieron falta ni selfies ni redes sociales. 

Sin lugar a dudas, Goebbels podría ser calificado como un sicópata, aunque para este análisis no nos adentraremos en su condición mental, sino en su genio. Para su trabajo en el régimen tiránico Nazi, Goebbels diseñó 11 leyes para la implementación del aparato de propaganda que llevaría al Tercer Reich a doce años de infamia, destrucción y un pogrom judío, El Holocausto, que cobró seis millones de vidas.

De estos 11 principios, podríamos hacer análisis separados. Y es algo que merece la pena tener en cuenta...

Pero hoy me quiero concentrar en una de las leyes básicas, y quizá, en mi opinión la más efectiva de todas: la simplificación.

La página web "Psicología y Mente" (psicologiaymente.com) la define de la siguiente manera:

"Este principio se basa en la reducción de toda la complejidad de los distintos enemigos a una realidad muchísimo más discreta, desprovista de diversidad y muy fácilmente identificable. El propósito es infundir a todo lo que se opone a las propias ideas de un rasgo común y sencillo donde se reduzcan sus aristas hasta la misma caricatura. De esta manera, no existiría nunca una batalla contra múltiples antagonistas, sino una guerra en la que solo bregaría un sencillo contendiente: el mal, la brutalidad, la injusticia o la ignorancia."

La persecución a los judíos cumple con este concepto a rajatabla.

En 1938, un diplomático alemán, Ernst vom Rath, fue asesinado por un joven activista judío de origen Polaco llamado Herschel Grynszpan. Este crimen, para el naciente régimen Nazi, fue idóneo para comenzar a expandir el odio a los judíos. De este incidente Goebbels se las ingenia para que se vea al judío como el gran enemigo del espíritu alemán, y los "parásitos" que contaminaban la economía nacional.

Al poco tiempo después llega la infame "Noche de los Cristales Rotos," que resultó en la destrucción de 267 sinagogas, más de 7,000 negocios judíos y la deportación de unos 30,000 ciudadanos a distintos campos de concentración, dentro y fuera de Alemania.

Pero presten mucha atención, ninguna de las artimañas de Goebbels, hubieran podido tener tal éxito, si paralelamente, o simultáneamente, como quieran verlo, no hubiéramos tenido, en el caso de Europa, una población cada vez más desesperada, desahuciada y completamente ignorante.

La desviación moral de la Alemania pre-nazi es la que hace nido a la destrucción masiva, cruel, absurda y endemoniada con que se recuerdan los años de Hitler.

Para entender este proceso de degradación y paupérrima decadencia, no hay más que ver el film "Cabaret" de 1972, que pone al desnudo la situación de Alemania durante la República de Weimar y el rápido ascenso de los Nazis.

Para que la Alemania Nazi pudiera hacer todo lo que hizo en tan corto tiempo, tenemos que tomar en cuenta las riadas de dinero que le entraron de los países que luego entraron en guerra como los "Aliados." Ningún trabajo tan bien preparado y estructurado carece de financiación adecuada, y es aquí donde los Estados Unidos tendría que hacerse un buen examen de consciencia.

Si aceleramos en el tiempo varias décadas, nos damos cuenta de que el uso de propaganda ha llegado a dimensiones impensables. 

Veamos por qué...

El avance supremo de las tecnologías y la llegada del internet se lo ha puesto, como decimos vulgarmente "papallita," facilito, a quienes están deseosos de manipular a las masas para comprar, ya no un producto, sino una ideología. La ideología que conocemos como "woke."

Es tal el poderío de las cabecillas del universo "woke," y tan pesadas sus arcas de oro mal habido, que se ha hecho imparable la maquinaria, la locomotora de lo disparatado, para que una gran parte de nuestra población, en Occidente, se haya hecho usuaria y vocera de las ideas más absurdas y destructivas del planeta.

En este caso, el "pogrom" no se ha hecho en contra de una minoría, como el caso de los judíos (aunque es más que obvio que los "dictadores invisibles" son delirantemente antisemitas, pero este es otro asunto) sino que el odio y la diana se han puesto en los valores judeo cristianos, pilares de nuestra civilización tal y como la conocemos.

Para este éxito sin precedentes, es obvio que se ha hecho un trabajo de derretir y debilitar las mentes de la población, y con más ahínco las más jóvenes (incluyendo niños) con absolutas idioteces. 

Se asume, y para ello hay infinitos estudios sicológicos y de mercado, que la población actual tiene un coeficiente intelectual bajísimo, y se busca elevar sus niveles de ansiedad y de adrenalina al máximo, dando como solución, claro está, esa nueva manera de pensar que te dejará en la carraplana, pero tranquilo, que serás feliz.

Pero quién hace posible esta pandemia digital tan contagiosa y tan tóxica?

Para respuesta, hay una frase que se le atribuye popularmente a Mao Zedung (1893-1976), el dictador comunista Chino:

"Para controlar a las masas hay que controlar la propaganda. Para controlar la propaganda hay que controlar la academia, el periodismo y el entretenimiento."

Bingo!

Y qué vergonzosamente fácil ha sido cumplir con este cometido. Qué fácil le han llegado al precio a las tantas, tantísimas empresas, que en teoría, en una democracia, son instrumentos para el bienestar del pueblo!

¿Pero de qué nos quejamos, señores? Es que se lo hemos puesto fácil, puesto que no hemos, hasta el momento, creado una resistencia adecuada, precisa, contundente y bien cebada.

Si estudiamos de cerca, lo digo en serio, si estudiamos de cerca todas las peripecias del Tercer Reich, nos vamos a dar cuenta de que el régimen Nazi no era más que aire. Una cortina de humo donde se beneficiaron élites económicas y se llevó a un país como Alemania a una destrucción de la que posiblemente jamás se recuperen, y no me refiero en lo económico, ya que en este aspecto se supera con creces, sino moralmente.

El Ministerio de Propaganda, en 1941, llegó a recibir 187M de Reichmarks (moneda utilizada hasta 1948) y sólo podemos imaginar, ajustando la inflación hasta nuestros días, de la fortuna que estamos hablando, posiblemente billones.

Pero no nos vayamos tan lejos...

¡Acaba de saltar a los medios españoles que Pedro Sánchez ha decidido invertir en propaganda mediática la estrafalaria cifra de más de 2,500 millones de euros!

Tengamos en cuenta, por poner un buen ejemplo, que el Ministerio de Igualdad español es, claramente, un buen ejemplo de un ministerio de propaganda, tal y como lo habría ideado Goebbels, y fue una de las instituciones con más presupuesto de todas aquellas que ha traído el Sanchismo a la palestra.

Pero con todo el daño sicológico, moral, espiritual, y, por supuesto económico de toda esta propaganda mal intencionada y pulverizante, hay una masa de gente enorme que o hinca la rodilla, pidiendo su partecita del pastel, o ignorante hasta lo más hondo de su ser, permitiendo el tsunami letal que nos amenaza día si y día también.

Quiero concluir con la siguiente frase...

La propaganda JAMÁS, y me refiero al contexto nefasto en que la vemos utilizada hoy por hoy, será utilizada para fines benéficos, para la prosperidad, para la creación de abundancia. 

La propaganda se basa en la manipulación de la verdad. Su antónimo sería la verdad; hechos concretos; la luz. 

Pero no, vivimos en la era del teatro del absurdo. A un grado que haría sonrojar a Ibsen.

La propaganda oculta manipula, oscurece, confunde, destruye, acompleja, droga, y seduce...

Empecemos a sentirnos incómodos. Empecemos a captarla. La propaganda es como una araña que atrapa su sustento en una red finísima que a la luz se ve como un tejido angelical e irresistible, pero está creado para atrapar a un ser poco hábil al que le han de sustraer la sangre sin piedad.

A mí me gustan las arañas. No tengo ningún problema con ellas, pero sé que muchas de ellas podrían ser letales si dejo me alcancen.

¿Nos vamos entendiendo?

Para la victoria en nuestra constante e incansable batalla contra la infamia, y la destrucción de nuestra civilización, sólo tenemos que tener en cuenta una meta. Un objetivo:

Ser absolutamente inmunes al canto de sirena de la propaganda. Vacunarnos contra la ignorancia y que todo aquello que ose destruirnos, nos sepa enemigos sin cuartel, para hacerlos caer en la ignominia extrema que merecen.

San Pablo, en La Epístola a los Efesios (6:10-18) nos deja el siguiente verso, universal y preciso para nuestros tiempos:

"Protéjanse con la armadura de Dios...Porque no luchamos contra gente como nosotros, sino contra espíritus malvados que actúan en el cielo. Ellos imponen su autoridad y su poder en el mundo actual...¡Manténganse en estado de alerta, y no se den por vencidos. En sus oraciones, pidan siempre por todos los que forman parte del pueblo de Dios."


Monday, July 15, 2024

El Chernóbil Ideológico de las Dictaduras Invisibles


En 1979, casi se podría decir, que Venezuela entera esperaba a que llegaran las 9 de la noche, de Lunes a Sábado, para sintonizar Radio Caracas Televisión y disfrutar de una de las mejores novelas que se hicieron  en su día en la ya desaparecida cadena. Esta novela llevaba nombre de mujer: "Estefanía."

Fue una novela de unos 208 capítulos escrita y dirigida por dos de los más grandes intelectuales venezolanos, César Bolívar y Julio César Mármol. Estos dos “emperadores” del género de la novela histórica, crearon una trama tan delicada, como controversial. "Estefanía" narraba los últimos tiempos de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, que cae en 1958.

Bolívar y Mármol deciden que los protagonistas tuvieran nombres bastante parecidos a los de sus personajes en la vida real, y quizá el más inolvidable fue el de Gustavo Rodriguez y un impecable e insoportablemente cruel "Pedro Estrada" que era la mano derecha del dictador y el Jefe de la temible Seguridad Nacional.

Lo interesante de "Estefanía" es que era contada desde el punto de vista de la resistencia, un grupo secreto de jóvenes, liderados por "El Guácharo," interpretado por un artista emergente conocido como "El Puma." ¿Saben de sobra a quién me refiero, verdad? Por si no, era José Luis Rodríguez.

Pero a quien más se recuerda, por supuesto, fue a la bellísima Pierina España, cuyo personaje cae víctima de Estrada y de la Seguridad Nacional, y cuyas torturas tan realistas traumatizaron las mentes de los espectadores.

Pérez Jiménez ya había abandonado el poder hacía 20 años, pero, todavía en aquel entonces, existían muchísimos ciudadanos que habían vivido de cerca, por un lado, la opulencia de la dictadura y, por otro lado, las persecuciones, las torturas y las continuas “desapariciones” de venezolanos que se dedicaron a la resistencia.

A lo largo de los 80s, y los 90s, hubo un sin fin de películas basadas en hechos reales, que se desarrollaban en el ámbito de las diversas dictaduras que han plagado a América Latina, como es el caso tan dramático de las hermanas Mirabal en República Dominicana, o las infames cuevas donde se hallaron cadáveres, supuestamente, de víctimas del régimen de Augusto Pinochet en Chile. De este último sabemos los pormenores a través de la obra literaria de la "sobrinísima" de Salvador Allende, Isabel.

¡Ni contar de la hemeroteca de España para relatar los 37 años de dictadura de Francisco Franco! Qué sería de los Premio Goya si no fuera por el legado de Franco, me pregunto yo?

Y no se trata, claro está, de subestimar, en lo absoluto, las pesadillas que se sabe trascienden de estas dictaduras férreas. ¡Pero, cuidado!, que si nos atrevemos a mencionar cualquier acierto (sobre todo en el terreno económico) de los regímenes de dictadores podemos ser llevados a la hoguera de la censura y de la vergüenza.

Sin embargo, lo interesante de este asunto, las dictaduras, y es a lo que quiero dedicar este análisis, es cómo esa palabra ha servido para manipular la creciente decadencia de la opinión pública y cómo se ha--o se han--obviado las presencias cada vez más acérrimas de tiranías invisibles.

Empecemos por el principio...

La palabra dictadura se genera del latín "dictatura" Se refiere a una forma de gobierno autócrata, es decir, donde gobierna un individuo que controla todo el poder. No existe Estado de derecho. El mandatario tiene y tendrá siempre la última palabra. Este, a su vez, crea a su alrededor, un comité con sus ministros y personal de confianza, todos ellos serviles a la voluntad del dictador.

La dictadura puede ser de índole militar, como las ya mencionadas en nuestros ejemplos anteriores; pueden ser dictaduras donde el poder lo controla un partido, donde incluimos a China, o tal vez, Cuba, en manos de Miguel Díaz Canel, títere del legado de los Castro, primero Fidel, luego Raúl. Y también están las monarquías absolutistas, como las que abundan en Medio Oriente.

Quizá el régimen dictatorial más sonado y más conocido de la historia moderna sea el Tercer Reich, que si bien sólo duró poco más de una década, causó la destrucción de Alemania, una guerra mundial y fue culpable de la muerte de 85M de personas, 6M aproximadamente fueron judíos perseguidos por Adolfo Hitler y sus específicas políticas antisemitas.

Todas las dictaduras han dejado en el aire una nube tóxica insoluble. Podríamos comparar su daño con el cuaderno de notas de Madame Marie Curie. Un simple puñado de hojas tan, pero tan impregnadas de radiación, que sólo puede estar guardado en una caja hermética, y que aunque pasaran 10,000 años sólo podrá desprender un 1% de la radiación concentrada en sus páginas.

Las dictaduras de las que tenemos (infames) memorias, si nos ponemos a pensar, tienen todas un denominador común: la gran mayoría de ellas tienen menos de 100 años que sucedieron y cayeron.

Esto las hace tangibles y vigentes. Incluso, tenemos sobrevivientes de estas catástrofes tanto bélicas como humanitarias. Existen todavía ancianitos que en sus brazos llenos de arrugas se pueden leer números que alguna vez fueron su identidad mientras padecieron los horrores de campos de concentración. Yo los he visto. 

A lo largo de las décadas, estos sobrevivientes tuvieron descendencia, y podríamos estar tranquilamente hablando de cuatro o incluso cinco generaciones desde la Segunda Guerra Mundial.

Es imprescindible no olvidar. En eso tenemos que estar de acuerdo. Es nuestro deber moral estar de acuerdo. 

Las tecnologías tan avanzadas con las que contamos nos han permitido crear extraordinarios archivos con la data más precisa que existe. Hay familiares de sobrevivientes de los campos de exterminio Nazi que se han logrado encontrar después de setenta años, gracias al trabajo incansable del Yad Vashem en Israel.

Pero, por desgracia, esta nube tóxica, que ha marcado huella mucho más allá de los testimonios y los libros históricos, también ha sabido ser manipulada para impulsar movimientos propagandísticos y abominables agendas ideológicas de las que ya hay demasiadas víctimas. Y estamos hablando del siglo XXI, nuestra era actual. 

La sola palabra "propaganda" merece su propio capítulo en este medio.

Pero es impresionante lo que la palabra "dictadura" ha podido lograr, sin disparar misiles; sin movilizar tanques, y sin perpetrar un golpe de Estado. 

Por qué he querido empezar este artículo recordando la novela de Julio César Mármol? Porque esta estrategia de recrear los horrores de las dictaduras (que, ojo, ¡sí sucedieron!) es lo que ha permitido a los nuevos factores de poder, instalarse en nuestras instituciones y en nuestras mentes.

¿Quién no se conmueve con las escenas donde Estefanía Gallardo es atada medio desnuda al techo, mientras es desangrada a golpes parada sobre un rin de caucho?

Sabemos que es una novela y que sus protagonistas sólo siguen un guión, pero la mayoría de los televidentes enseguida asocian esas escenas con los cuentos macabros del abuelo o el tío que desapareció durante las parrandas de San Juan y nunca más volvió.

A los círculos del entretenimiento se le han unido, con más fuerza de la que podemos imaginar, los medios de comunicación, que también se han aprendido un guión a la perfección, y han contribuido a anestesiar a toda una sociedad para que se crea que cualquier ente político que no sea afín a las ideas (usualmente social comunistas) del progresismo, estará condenado al rin de la censura y la castración emocional que vemos popular en nuestra política actual.

Cuando se quiere herir de muerte a cualquier fuerza política de índole conservadora, verán, es infalible, que las furcias mediáticas, con el estruendoso eco de las redes sociales, harán que se desplieguen por los aires palabras banderas (diversidad, tolerancia, inclusión) y qué más? Qué más? A ver si adivinan...

¡Exactamente! Los nombres propios de los líderes de dichas formaciones serán tildados de "dictador" o lo llamarán "Hitler." Sin pensarlo dos veces y sin cuidar las formas ni poner a los susodichos en contexto.

Lo vemos día a día...

Demos un ejemplo muy, muy vigente: Donald Trump.

Trump está en campaña para volver a la Casa Blanca este próximo mes de Noviembre. El ex-presidente llega como un completo alienígena al panorama político en el 2016, como el pionero de la actualmente denominada "nueva derecha," de la que hemos hablado con amplitud--y lo seguiremos haciendo.

Tanto con sus aciertos como con sus fracasos, que los tuvo, el mote preferido para referirse a su persona o a su gestión es comparado con un "dictador."

Ahora, en su nueva apuesta por llegar a Pennsylvania Avenue, ya graduado de político, con todos sus bemoles, sigue siendo diana de las comparaciones con Hitler. No sólo eso, sino que sería el ladrón de nuestra democracia y el "terminator" de nuestra república.

Aparte de que esta retórica es falsa, es inmensamente peligrosa. Tanto así, que sólo por un milagro, en este momento no estamos todos con la mirada fija y atónita en nuestras pantallas (de teléfono o de la televisión) viendo pasar el cadáver de Trump, habiendo sobrevivido un intento de asesinato el pasado 13 de Julio en Butler, PA.

Afortunadamente ha sobrevivido. Pero hubo un muerto, un bombero voluntario, un padre de familia, que sintió el impacto de una bala tratando de proteger a sus hijos.

A eso puede llevar tan maligna y repugnante retórica, que sólo busca polarizar y dividir a una población entera, que ya de por sí sufre de la pandemia de la ignorancia y la indiferencia máxima ante todo. Más que nadie los más jóvenes.

¿Pero cuál es la mayor desgracia?

Yo diría dos cosas...

Una, la tiranía invisible de agendas que se imponen sin que apenas nos demos cuenta. Ese teatro del absurdo donde se puede justificar cualquier acto ilegal o repugnante. Donde se ignora que hay mafias billonarias que se han atrevido a llegar a lo más bajo para hacer caja de las desgracias ajenas (léase George Soros, por ejemplo) 

No es acaso tiránica la manera en que se quiere hablar de un "reseteo" global o un supuesto "nuevo orden mundial"?

No es acaso absolutista, a la par que alarmista, el trillado y malamente distorsionado cambio climático, que ha sido una constante en nuestro planeta desde su creación hace 4.54 billones de años?

No es acaso dictatorial, sin derecho a réplica, que haya 17 “mandamientos” de una infame colonización ideológica, conocida vulgarmente, porque es vulgar como nada, como la "Agenda 2030" con un aura de colorines que la vemos hasta en el logo de la UEFA (y tú que te crees que sólo estás viendo fútbol)

No es acaso autócrata que cientos de miles de instituciones, pequeños y grandes negocios--o consorcios-- tienen que sucumbir a contratar empleados con cero mérito, pero con el color de piel y la preferencia sexual "adecuada."

De esto pocos nos hemos percatado. No. Lo "cool" es decir que Trump es un dictador, y que Marine Le Pen usurparía la decadente república francesa que haciendo mención a la gran periodista Oriana Fallaci (1929-2006)  ya nos hablaba de la "Eurabia," para referirse a la preocupante islamización del Viejo Continente.

Pero parte de esta censura a la que somos sometidos por hablar con propiedad, que no con odio alguno, de las tiranías invisibles, somos tachados de xenófobos, y se nos pone nuestra credibilidad y nuestros valores en entredicho.

Aun así, muy desgraciadamente, y esto vale la pena repetirlo, estas mismas propuestas que han salido en cruzada a defendernos de estas políticas destructivas, y quieren rescatarnos de este Chernóbil pestilente, han, por desgracia, caído en la trampa, convirtiéndose, en activistas y legisladores de ultraderecha. Radicalizados, ineptos, incultos y tan corruptos como a los que dicen oponerse.

En España, por poner un buen ejemplo, no faltan en el partido de derechas, Vox, quienes sí, abiertamente, han hecho apología del régimen franquista. 

Y con ello, no sólo se condenan al ostracismo de la furia mediática, sino que dan pie a que cualquier movimiento anti "woke" o cualquier intento de desmantelar las mentiras de las agendas ideológicas queden en un penoso zulo donde morirán sin dignidad alguna.

Con este panorama, una vez más, los que debemos empuñar las armas en contra de las tiranías invisibles, son los que estamos despiertos. Los que somos insaciables por información veraz, y los que estamos dispuestos, como se dice popularmente, a llamar al pan: pan y al vino: vino.

Y estas filas no pueden, por el amor de Dios, seguir quedando tanto vacías como desahuciadas. ¡Ya basta!

Las personas que aún podrían estar renuentes o temerosas de ser abofeteadas por la verdad, por lo menos, y esto es muy importante...al menos sean escépticos. Pongan en duda los discursos que se escuchan de un medio a otro.

De hecho, una buena estrategia, es, por ejemplo, darse cuenta de que hay periodistas que impepinablemente van a utilizar exactamente, casi calcado, el mismo vocablo para referirse a ciertos personajes o a ciertas situaciones: dictador, Hitler, ultraderecha, extrema derecha, fascista, fachismo, xenofobia, racismo.

¿Saben a qué me refiero? Quiero confiar que sí.

Estos ejercicios de calistenia intelectual son urgentes. Para todos estos tiranos invisibles, que se creen invencibles, su tiempo está contado. Tengamos fe de que no estamos equivocados. Lo más difícil es no sucumbir a la anestesia y quedar comatoso emocional y mentalmente. A partir de allí, todo es posible.

El escritor italiano Alberto Moravia (1907-1990) cuya vida y obra estuvieron fuertemente marcados por el fascismo europeo, decía: "Una dictadura es un estado en el que todos temen a uno y uno a todos."

Seguimos atravesando los penosos senderos donde las dictaduras de antaño y sus fantasmas, aún nos persiguen, nos obsesionan, nos embrujan, nos debilitan, nos engañan y nos paralizan...

Pero del otro lado de ese tortuoso camino, para los valientes, está la luz de la más hermosa, ansiada, indescriptible e imprescindible libertad...

...Vamos a por ella!

Monday, July 1, 2024

Andrew Tate, El Neo Marqués de Sade Idolo de la Juventud de Ultraderecha


En el París del siglo XVIII, en los años previos a la Revolución Francesa, se comienza a escuchar el nombre de Monsieur Donatiene Alphonse François. Donatiene era un aristócrata, hijo de un Conde, un diplomático, y de una dama francesa emparentada con los Borbones, en aquel entonces la dinastía reinante en Francia.

Donatiene estuvo lejos de llevar una infancia idílica, con un padre que cayó en la ruina, y una madre, que abandona el seno familiar para, eventualmente, hacerse monja en un convento de Carmelitas Descalzas.

Donatiene es criado temporalmente por su abuelo, al igual que por una de las amantes de su padre, que pudo haber influenciado sus peculiares ideologías.

De adolescente fue interno en un instituto Jesuita donde recibe una exquisita educación humanística, y donde se rumora, pudo haber sido abusado físicamente por otros compañeros, e incluso superiores.

Donatiene, que hereda el título nobiliario de marqués, tiende a conductas poco ortodoxas, y a pesar de que contrae matrimonio en 1763, entendemos que fue un joven rebelde, mujeriego y con prácticas de índole sexual, menos que aceptables e inusuales.

Como adulto, aprovechó su estatus social para mezclarse en círculos políticos. Adoptaba sin pena alguna, la ideología que más que le convenía, Fue monárquico furibundo y anarquista, y por muy poco, logra escapar la suerte que corrieron los últimos monarcas de Francia, la guillotina.

Hablamos, claro está del Marqués de Sade (pronunciado Sad)

Donatiene de Sade, fue uno de los exponentes del género socio literario conocido como los "Libertinos" que abiertamante criticaban el clericalismo tan arraigado a la Francia de sus días, el eroticismo en la literatura, y, por sobre todo, eran confesos y declarados "antisistema."

Quedémosnos con este concepto que nos ha de servir como nexo a nuestra temática.

Los periplos sexuales del Marqués han sido analizados con detalle a lo largo de los últimos siglos, con varias de sus novelas llevadas al cine, en un boom de cine semi-porno de la década de los 70s, que nos trajo películas como "Emmanuelle" o "La Historia de O," cuyo protagonista, Sir Stephen, está basado en las aventuras y la filosofía de vida de Sade.

Pero hay un detalle, que quiero resaltar en este análisis: la abierta experimentación del marqués con prostitutas y damas venidas a menos de la sociedad de sus tiempos, para crear, a partir de su convivencia e interacción con ellas, su controversial legado tanto filosófico como literario.

Donatiene falleció a los 74 años de edad. En aquellas fechas había estado teniendo un affaire con una adolescente llamada Madelaine, hija de uno de sus empleados.

El marqués de Sade, su personalidad, su peculiar estilo de vida, e incluso su obra intelectual ha sido dificilísima de definir y de entender, porque el marqués Donatiene de Sade, en mi opinión, no lo puso fácil.

En la época del marqués de Sade, no habían redes sociales, claro está. Pero sí había, sobre todo en Francia, un abundante y extraordinario bagaje cultural, entre los cuales se desprende una gran obra que oscila entre la comedia y el drama, "El Misántropo," de Jean-Baptiste Poquelin, que todos conocemos por su nombre artístico: Molière.

Alceste, el protagonista, tranquilamente podría haber sido, incluso inconscientemente, la inspiración para ese personaje--porque no puede ser descrito de otra manera--que Donatiene de Sade adopta como escritor y como un "proto influencer" de los años 1700s.

Alceste, el misántropo, explica que odia a la humanidad porque hay tanta hipocresía, engaño y falsos halagos en el mundo que no puede encontrar un hombre que diga la verdad abiertamente. Afirma que todas las personas deben ser completamente francas y honestas unas con otras.

Alceste es un hombre amargado, irritado, inconforme, vanidoso y poco sutil, pero sabe como utilizar un lenguaje elegante para expresar su omnipotente inconformidad.

Al igual que el marqués, Alceste es un camaleón emocional e ideológico, y desde este punto pido que viajemos al siglo XXI, a nuestra era, para introducir a un personaje--porque no puede ser descrito de otra manera--tan impregnado de las "delicias" de la literatura y filosofía francesa de la época de Sade, que pareciera calcado de este infame seductor que dio nombre al género y la conducta denominada "sadista."

Señoras y señores que entre al escenario Andrew Tate.

Entendamos, por supuesto, qué flaco favor hacemos tanto al Marqués de Sade, como al Alceste de Molière, comparándolo con un personaje como Tate, que ha confesado tener fobia a la lectura, y que, por lo tanto, dudo que conozca los pormenores de una Francia pre-Revolucionaria.

Pero es posible, que nuestro colectivo cultural, tienda a querer reencarnar a un marqués de Sade en la sociedad del nuevo milenio. Un Alceste con arroba que dícese experto en el manejo del bitcoin.

Al igual que Donatiene de Sade, el controversial marqués, Tate tiene un abierto favoritismo por las prostitutas y es quizá uno de los más conocidos proxenetas que existen.

Tate es un avatar creado por su propio ego, e inflado por la reputación que le han dado los usuarios de redes sociales en menos de una década.

Como tantos personajes--porque no puede ser descrito de otro manera--ha presumido de inventarse una historia de orígenes humildes y de pobreza extrema. Nada más lejos de la realidad, puesto que su padre fue un conocido campeón de ajedrez a nivel internacional.

Tate, sólo tiene 37 años de edad, pero es quizá uno de los millennials con más dominio de la opinión pública que existen--y tal vez, de los más peligrosos.

Profesionalmente, se hizo muy conocido practicando el kickboxing, una de las diversas disciplinas de las artes marciales, donde se alzó con varios títulos en muchas competencias tanto en los Estados Unidos como en Inglaterra.

Es importante destacar que Tate tiene doble nacionalidad, y en los últimos años, fijó su residencia en Rumanía, donde goza de gran popularidad, y según sus palabras, está fuertemente vinculado con élites políticas y económicas.

Se podría hacer un tratado de las múltiples, a mi parecer ofensas, de Andrew Tate. Pero hablemos de algunas pocas para que ustedes puedan hacerse una idea del carácter y de sus actividades. O como se dice popularmente, "del elemento."

Hasta el año 2022, la red de trabajadoras de Tate rozaban el centenar. Estas muchachas, queremos creer mayores de edad, tenían como deber crear exhibiciones frente a una cámara de contenido pornográfico. 

Con plataformas con "Only Fans," esto se ha hecho fácil, accesible y desgraciadamente popular.

Las chicas de Tate podían ganar mensualmente hasta $40M mensuales. Este dinero iba directamente a las arcas de Tate.

Las mujeres que más generaban ganancias eran “recompensadas” con la oportunidad de tener encuentros sexuales con su "amo" y con una mísera propina, no más de un 10% de las ganacias que la empleada generaba con su contenido explícito.

Varias, si no todas, estas señoritas, han posado orgullosas en sus redes, mostrando tatuajes que dicen "Property of Andrew Tate" (propiedad de Andrew Tate)

Tate es un perseguido de la justicia, al igual que Sade. Alegadamente, ha sido acusado de tráfico humano, alegato que aún está bajo investigación.

Según Tate, él y su hermano Tristán, consideran Rumanía un paraíso fiscal y sexual, donde pueden vivir una existencia libertina y promiscua sin que les caiga el peso de la ley. Presume de tener vínculos con la peligrosísima mafia rumana, y tiene contacto con varios de sus sicarios.

Se ha paseado por todos los podcasts habidos y por haber, y en ellos, al igual que en redes donde acumula casi una decena de millones de seguidores, es un abanderado de la misoginia y la supremacía del hombre.

Tate ha sido cancelado tanto de Facebook, como de Instagram, y ahora también de Tik Tok. Pero sigue tomando fuerza en la plataforma X de Elon Musk, otro de sus "apóstoles."

Esta especie de Alceste cibernético, para mí es más que evidente, que pertenece a un universo imaginario. 

El Misántropo es un devaneo de Molière, un antisistema con buena labia y buenos ademanes. Tate, nuestro tema de hoy,es también una copia casi al carbón del marqués intelectual que no sólo presumía de buena labia, sino que hacía aspavientos de poseer labios irresistibles.

Andrew Tate se vanagloria de su discurso polarizante. Pero, si lo escuchan, y pido que así lo hagan para que tengan este análisis más presente, no es más que un guión muy bien aderazado. Su mensaje, al igual que el de Alceste, es de una persona inconforme y perennemente de mal humor.

Su indumentaria es la de un moderno marqués, que presume de su musculatura (recuerden que fue atleta profesional) y de tatuajes y joyas pesadas, posiblemente de oro, que realzan su figura y su estatus. En inglés nos referimos a ello como "bling bling."

Andrew Tate no tiene nada de atractivo en mi opinión, pero, afortunadamente, mi educación y mis valores, no me hacen a mí, en lo absoluto, sentir magnetismo por un personaje--porque no puede ser descrito de otra manera--tan despreciable y tan falso.

Pero por qué es imprescindible (al menos) intentar descifrar a este sujeto?

Muy sencillo...porque tiene un alcance mediático y cibernético sin límites. Y porque su audiencia, mayoritariamente, la conforman jovencísimos varones que pueden tener sólamente 12 o 13 años de edad.

Andrew Tate es un "vende lejía" conocido por sus diversos cursos en internet de cómo invertir en bitcoin, y de cómo llegar a ser un confeso y portentoso "macho alfa."

Tate es un abanderado del movimiento del "omegaverso," terminología que coloca a la mujer en una jerarquía de ser sumisa y de buscar hacer vida marital (o convertirse en concubina) de caballeros adinerados y con ambiciones.

En la testa retorcida de Tate el maltrato a las hembras es no sólo un plus, sino una manera infalible de lograr la sumisión emocional de las mismas y la excitación sexual.

No puede extrañarnos, de verdad lo digo, en esa sociedad francesa que va decayendo paulatinamente y que desemboca en la Toma de la Bastilla, pueda gestarse un marqués de Sade, y que éste, a su vez pueda haber sido "premiado" por su indeseable conducta por filósofos y feministas por igual.

Hay quienes han dicho, a lo largo del siglo pasado, que fueron los escritos de Sade, los que pudieron haber inspirado a Nietzsche, Baudelaire y Dostoevsky (válgame Dios!)

Pero, de ser así, poco nos debe extrañar que a una sociedad tan venida a menos, nos hayan llegado, a través de los de siglos, nefastos "seudo influencers" a los que hemos dado la venia para la degradación de nuestra civilización Occidental.

Que tengamos a Tate como un ídolo de masas en nuestro universo mediático no es el problema per sé. Es un síntoma. Una metástasis, como prefiero llamarlo, de este tumor cancerígeno tan inmune a los valores judeo cristianos.

Es también una prueba fehaciente, como ya hemos dicho con anterioridad, de un capitalismo mal estructurado, donde cualquiera tiene acceso a un esquema para enriquecerse con facilidad.

Lo más grave quizá sea que Andrew Tate es una ficha de muchos, muchísimos analistas y activistas del movimiento conservador, que aplauden sus declaraciones por ser irreverentes y por, supuestamente, poner en evidencia, como "El Misántropo," la hipocresía de nuestra sociedad.

Exponentes de los actuales movimientos más ultraderechistas de Estados Unidos, entre ellos rostros tan conocidos como Tucker Carlson, Candace Owens, Jack Posobiec y Alex Jones, le han puesto a Tate y a sus ideas, una grotesca alfombra roja en sus plataformas.

Tate, como parte de su maquiavélico guión, y con el afán, seguramente, de crear hashtags y hacerse notar, ha hecho abiertamente apología del Nazismo, lo cual lo convierte en un deplorable antisemita y amoral.

Pero, vuelvo y repito, Tate es un producto de ficción, y el antídoto a sus declaraciones y su influencia es denunciar sus falacias y tratar por todos los medios posibles de destapar sus fechorías.

Irónicamente, los conservadores se han hecho discípulos de sus sandeces, y son los más progresistas los que se han atrevido a criticarlo y a exponerlo como el charlatán que es.

Y es por eso que me pareció imprescindible conversar sobre este personaje. Una vez más, los conservadores nos estamos equivocando, elevando a los altares a estos avatares tóxicos, pensando que con ello hacemos batalla cultural y destruimos las ideologías woke que tanto nos afectan.

Dado el historial y la extrema imprudencia de lo que se conoce como contenido "red pill," haciendo alusión a la película "The Matrix" donde el protagonista, Nemo, toma la píldora roja para "despertar" a la realidad que lo rodea, sabemos que en un futuro no tan lejano, nos vamos a ir auto destruyendo por nuestra propia falta de juicio y de criterio.

Es absolutamente preocupante que nuestros jóvenes en vez de tener ilusión de estudiar y de trabajar con dedicación, hagan alusión a la filosofía esperpéntica y--literalmente--pornográfica de un Andrew Tate.

Séneca, llamado "El Joven," es a quien se atribuye esta frase tan contundente, y que con la propagación de tan malos exponentes de la moral y la decimación ideológica de nuestros días, se hace más que presente y latente: "Homo homini lupus," "el hombre es el lobo del hombre."

Pero para concluir con optimismo esta oscurantista y poco esperanzadora reflexión, me gustaría dejarlos con una frase de un contemporáneo del marqués de Sade. Quizá, la otra cara de la moneda, en esa espesa decadencia de la Francia del siglo XVIII, Jean Jacques Rousseau:

"La falsedad tiene infinitas combinaciones, pero la verdad tiene solo una forma de ser".

Y en cruzada feroz, en la búsqueda de la verdad y al rescate de nuestra civilización, entre las sombras infernales de la ignorancia y el teatro sociopolítico que nos han montado, hemos de inmolar a todos los personajes antagónicos de esta tragicomedia del Socialismo del siglo XXI.

Personajes, señores, sí, porque no podemos definirlos de otra manera.

La Cleptocracia: El Gobierno a Través del Fraude y del Robo

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