Monday, November 4, 2024

Podría Estar Nuestro Libre Albedrío Desplegando Una Alfombra Roja a las Agendas Ideológicas?


Las enseñanzas de la Cábala, el estudio del sistema de interpretación mística de la biblia Judía, nos introduce al concepto de los ciclos astrológicos entre Saturno y Júpiter, los cuerpos celestes más grandiosos de nuestro sistema solar.

Estos ciclos entre los dos gigantes duran aproximadamente 200 años, siendo el último aquel que se inició en el año de 1802.

Este ciclo navega por un período de unos 20 años por cada elemento: tierra, fuego, aire y agua.

La Cábala mezcla de una manera orgánica y fascinante, elementos de la astrología, como ya hemos mencionado, y también de mitología, aparte de la numerología que es protagonista de muchos principios cabalísticos.

Sabemos que Saturno, en la mitología griega recibía el nombre de Cronos, el dios del tiempo. Cronos reina en Olimpo junto a su hermana Rea y esta es una época considerada la "edad dorada," pues la gente de entonces no necesitaba leyes ni reglas: todos hacían lo correcto y no existía la inmoralidad. Quedémosno con este concepto en mente por unos minutos.

Gea, la madre de Cronos y diosa de la Tierra, sin embargo, advirtió a su hijo, el rey, que uno de sus vástagos varones lo destronaría, tal y como Cronos había hecho con su padre, Urano, dios del cielo.

Rea dio a luz cinco hijos, entre ellos Hera y Poseidón, ampliamente conocidos. Cuando Rea sabe que está embarazada por sexta vez, pide consejo a su suegra, la diosa Gea, para salvar a su hijo por nacer, y Gea sugiere a Rea que lo esconda y de a Cronos una piedra envuelta en una manta.

Así, cuando nació Zeus, Cronos nunca supo que su sexto hijo había nacido vivo, y vendría a por él, como en efecto sucedió.

En la Cábala, se utilizan los nombres romanos de estas deidades, y Júpiter representa, en esta conjunción de dos siglos, Saturno-Júpiter, como se llama, la libertad y el riesgo, la ruptura de los límites y el libre albedrío.

Y es este último, el libre albedrío, el concepto que vamos a analizar hoy...

¿Qué es el libre albedrío y por qué nos incumbe tanto en estos tiempos tan convulsos entender su importancia, tanto a un nivel intelectual como a un nivel espiritual?

El concepto nos viene del latín, de la palabra "liber" que significa "libre" y de la palabra "arbitrium," que significa "juicio."

El libre albedrío es la capacidad exclusiva del ser humano para escoger un camino específico o elegir de manera autónoma entre varias alternativas.

Este principio de vida tiene implicaciones que lo hacen una temática recurrente en teología, ética, las ciencias, la filosofía, e incluso la psicología.

En el ámbito religioso, la esencia del libre albedrío es ampliamente aceptada, pero también ha sido refutada por filósofos como Friedrich Nietzsche o Karl Marx.

El filósofo y dramaturgo alemán Friedrich Schiller nos dice que el ser humano, por naturaleza, no es del todo libre de tomar decisiones autónomas, y aclara que "el individuo actúa con base en principios religiosos, éticos y morales, o que aún son racionales."

Dentro del campo de la filosofía, el libre albedrío, toma un protagonismo interesante, por igual es importante que en el campo teológico o ético.

Digamos que el "dilema" del libre albedrío ve su máximo auge en la edad media, una era de alta presencia religiosa en Occidente, y uno de sus máximos exponentes fue San Agustín.

Las líneas principales del pensamiento de Agustín de Hipona, con respecto al libre albedrío las encontramos en su obra "De Libero Arbitrio," escrito en forma de diálogo entre San Agustín y su amigo Evodio. 

La obra está compuesta de tres libros: el primero fue escrito en Roma, en el 387, a los 33 años y después de recibir el bautismo; el segundo y el tercero fueron escritos, ya sacerdote, en Hipona, entre los años 390-395.

De una manera muy resumida y concreta, San Agustín describe el libre albedrío como una facultad de todos los hombres de saber elegir entre el bien y el mal. 

Adherido al concepto de libre albedrío, tenemos el concepto de la tan ansiada y tan necesaria libertad. La libertad, según los estudios de San Agustín es saber hacer un uso impecable del libre albedrío.

En el Antiguo Testamento, el libre albedrío aparece en el libro de Moisés (Moisés 3:17) cuando Dios dice al profeta: “…podrás escoger según tu voluntad, porque te es concedido…”

En el canal juvenil de YouTube "Flex Flix Teens en Español," que cuenta con más de un millón de suscriptores, en su sección "Educatina," que analiza diferentes conceptos de diferentes doctrinas en menos de cinco minutos, aparece el siguiente comentario el cual me tomo la libertad, valga la redundancia, de trasladar a nuestro análisis. Dice así:

"La libertad no es darle buen uso a algo, la libertad es usar ese algo como mejor te parezca, el libre albedrío es una ilusión, ya que, si no conoces el bien como podrás elegirlo, no existe la libertad si debes elegir entre esto o aquello, porque toda elección está condicionada, y la libertad es la facultad de decidir su forma de actuar, sin restricciones o limitaciones, lo cual no existe, la libertad es simplemente una ilusión para control de las masas, una prisión mental que te da la sensación que tomas decisiones a diario, la verdad solo elegimos pero no decidimos y sin el poder de decisión no hay libertad."

Volviendo a repetir los conceptos que acabamos de estudiar, el libre albedrío es un regalo de Dios, y nos es dado para tener la capacidad de elegir entre el bien y el mal, y el buen uso de este regalo es lo que podríamos conocer como libertad.

¿Podríamos estar viviendo una época donde ambos principios están en peligro de extinción?

De hecho los invito a que nos planteemos la siguiente hipótesis:

¿Es la colonización de nuestro libre albedrío una de las estrategias de propaganda utilizadas por las agendas ideológicas que se nos han impuesto en las últimas décadas?

La respuesta a esta interrogante la tendremos el día que nuestra civilización rompa las cadenas que la atan a estas plagas tan destructivas que nos han impermeabilizado nuestra cultura y nuestros valores fundamentales.

Allí, sería entonces donde veríamos desnudo al "emperador," y entenderíamos el por qué se llevó a cabo, y con qué fines, el querer esclavizar al ser humano en una trampa donde, precisamente, es nuestro libre albedrío, la primera víctima mortal.

Volviendo los ojos a la definición de Schiller, que expusimos con anterioridad, el ser humano actuaría de acuerdo con unos estándares morales y un grado de educación recibida.

El maestro y escritor Don Miguel Ruiz, en su obra magna "Los Cuatro Acuerdos," coincide en que nuestros actos y nuestra personalidad vienen, sin duda marcadas por nuestro ambiente familiar y las lecciones recibidas primero en el hogar, así como nuestros años escolares.

Las enseñanzas Toltecas, que llaman de manera despectiva a estas costumbres y enseñanzas primarias, "mitote," nos impulsan a cambiar nuestra existencia entera si seguimos haciendo uso de nuestra libertad: los cuatro acuerdos que nutren toda la biblioteca de Don Miguel Ruiz.

Qué quiero decir con esto? Muy sencillo...

Si de acuerdo con Schiller o Agustín de Hipona, nuestro comportamiento ha de ser moldeado por nuestra moral y nuestros principios, pero la era conocida como el "new age, a la cual pertenece la obra de Don Miguel Ruiz, nos dice que llegamos a la edad adulta llenos de "mitote," lo que hemos definido como "libre albedrío," no es para nada un concepto firme, inamovible e incorrupto. Quizá sea todo lo contrario.

Yo agregaría que "Los Cuatro Acuerdos," una filosofía de vida, tan minimalista como extraordinaria, sí que puede llevarnos a una vida plena, eficaz y serena, pero no todo el mundo tendría la sapiencia de entender estos cuatro conceptos.

En mi opinión habría que haber alcanzado un nivel espiritual, moral e intelectual muy avanzado para saber con qué parte del mentado "mitote" debemos quedarnos, y cuál podría resultar contraproducente.

Por ende, la toma de esta decisión involucra en plenitud el buen uso de nuestro libre albedrío.

La Agenda 2030, y su nueva versión, la Agenda 2045, nos presenta, como hemos discutido en artículos anteriores por este mismo medio, 17 puntos específicos que tocan temas como la disminución de población, el fraudulento cambio climático y el supuesto fin de la pobreza y del hambre.

Los "padres fundadores," por llamarlos de alguna manera, del globalismo, no dan puntada sin hilo. 

La vergonzosa aceptación en Occidente de esta falacia, ha sido posible, gracias a que quienes han implementado las reglas, y en muchos casos, las leyes, para hacer encajar esta riada de estupideces en nuestro día a día, e incluso, ya, en varias instituciones gubernamentales, saben como manipular nuestro libre albedrío--a la perfección diría yo.

¿Cómo?

Reduciendo nuestra condición humana a límites impensables y conduciéndonos por caminos primitivos, donde la consciencia no existe en lo absoluto.

¿Por qué?

Porque los conceptos fundamentales que constituyen nuestro libre albedrío son moldeados al antojo de las élites que buscan conquistar nuestra sensatez y nuestro decoro y moral.

Pongamos un ejemplo con el que vamos a hacernos explicar perfectamente: el aborto.

Nuestra moral y nuestra fe nos dice que la vida es un derecho crucial y es sagrada, desde el momento de la concepción hasta la muerte natural.

Si escuchamos a San Agustín, qué concluimos? ---Cómo debe ser:

Que el aborto, un procedimiento quirúrgico para remover un feto con vida, no nacido, del vientre materno, por expresa voluntad de su madre, es una completa aberración.

¿Estamos claros?

Pues bien, la reducción de población que plantea como punto clave la Agenda 2030, nos dice, y en Francia, por ejemplo, bajo la presidencia de Emmanuel Macron, se ha tomado nota diligentemente, que el aborto es..."un derecho humano."

De hecho, los defensores de esta barbaridad, qué nos imponen? Y esto es importante...

Nos dicen que una mujer debe tener el derecho de elegir por voluntad propia qué hacer o no con "su cuerpo." Y obvian completamente que el bebé en formación tiene un cuerpo autónomo y su propio ADN desde el minuto 1.

¿Qué significa esto? Que el libre albedrío considera el aborto "el bien," y el embarazo, la vida y la familia "el mal."

Otro de los alegatos populares es el sobreúso de la nefasta palabrita "empoderada," para definir a una mujer que interrumpe su embarazo porque ejerce "su derecho."

Como hemos repetido una y otra vez, la Agenda 2030 es una proposición billonaria que ha llenado las arcas de numerosas industrias a lo largo y ancho de Occidente,  reclutando cientos de miles de empresarios, activistas, y cómo no...políticos progresistas.

Otro ejemplo clásico de manipulación es, claro está, el lobby LGTBQ.

La inclusión de personas homosexuales en nuestra sociedad no es nada nuevo y ya llevamos décadas conviviendo en nuestros trabajos o incluso en muchas familias con personas gays.

Pero cuando hablamos de un lobby, no debemos pensar que nos referimos al altruismo y la tolerancia. No. La Agenda LGTBQ es una máquina poderosísima que trabaja mano a mano con los puntos claves de las Agendas anti familia, anti vida y amoral.

Cuando vemos que la generación Z se identifica en casi un 30% como miembro del colectivo LGTBQ, podríamos estar frente a una crisis de población gravísima en las próximas décadas. Mi generación (X) cuenta con sólo un 7% de individuos afines al colectivo LGTBQ, una diferencia abismal.

En teoría una persona homosexual, en pareja, es completamente estéril. No hay manera humana que dos personas de un mismo género se reproduzcan, cierto?

Pues un procedimiento de inseminación artificial puede costar entre los $300 y los $4,000 por ciclo. Es decir, cada vez que se intente el procedimiento si no hay fecundación a la primera.

Otra manera muy popular, sobre todo entre los hombres, es el uso de la maternidad subrogada, que lleva un costo de hasta $100,000 para la mujer que se preste a llevar un bebé ajeno. Esto incluye los gastos de inseminación más otros gastos que incurre la gestante durante los nueve meses--y un generoso salario, por supuesto.

Estos números multiplicados una y otra vez, nos dan cifras exorbitantes de ganancias que ningún cómplice de estas agendas, quiere perderse. Y saben que la gente es débil de principios y de carácter y que cualquier narrativa que utilice las denominadas "palabras bandera," como explica el Dominico Fray Nelson Medina, que son los conceptos bonitos, coloreados e irresistibles como "inclusión," "tolerancia," "hermandad," o "solidaridad" va a ser aceptada muy fácilmente por las masas.

¡Queda más que comprobado que nuestro libre albedrío ha quedado reducido a añicos!

La libertad, por otro lado, también es condicionada al máximo, puesto que, como parte del maquiavélico esquema de manipulación, se han implementado sistemas de censura tiránicos para el que "ose" pensar fuera de este guión, de este teatro del absurdo.

A esta censura se han prestado medios de comunicación, las redes sociales o incluso grandes emporios comerciales que restringen la sensatez para dar paso a la "agenda woke" que rechaza cualquier normalidad hasta de la biología con la incesante promoción, entre otras muchas cosas, de cientos de "géneros" aderezados por sus pronombres y sus "filosofías de vida."

¿Frente a este panorama qué nos queda hacer?

Lo que ya hemos empezado a hacer, y con victorias sustanciales, afortunadamente: la rebeldía, la reeducación, y la denuncia masiva a todas las industrias cómplices y los políticos corruptos que nos pretenden cambiar el orden divino de nuestra sociedad.

Pero yo diría que hay un elemento clave en la reconstrucción y el fortalecimiento del libre albedrío y este elemento clave lo encontramos, volviendo al principio de nuestro análisis, en los estudios de la Cábala.

La Cábala propone, hacer uso de nuestra libertad, de nuestra autonomía, como almas humanas pensantes y lógicas, para entregar nuestro libre albedrío a Dios. Y que sea Dios quien nos guíe y nos respalde frente a cualquier decisión que la vida nos presente.

Digo más, el libre albedrío es tan poderoso como parte de nuestra esencia y nuestro carácter, que los que creemos en los ángeles, y la Cábala y la Biblia nos hablan de ellos en múltiples pasajes, tienen, ellos, los ángeles, terminantemente prohibido interferir en nuestra toma de decisiones.

Por lo tanto, una vez más reitero, que extraordinario acto de voluntad es poder dar al Creador de todas las leyes universales, también, con fe infinita y franca humildad, nuestra libertad para así saber que la senda que escogemos, tiene esencia divina y, como consecuencia, nuestra serenidad y, en gran parte, nuestra felicidad en este mundo, podría estar casi garantizada.

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