El 24 de Junio de 1859 sería el día que cambió la vida de un joven de 31 años llamado Henry Dunant.
El nombre puede que no sea reconocible a simple vista, pero Dunant estaba lejos de ser un suizo más que viviría en el complejo mapa sociopolítico de la Europa del siglo XIX.
Dunant fue un emprendedor, banquero y filántropo con una fortuna que lo llevaba asiduamente a Argelia, entre otros rincones donde se movían negocios importantes.
Pero ese verano de 1859, Dunant estaba de paso por el norte de Italia, donde, para su desgracia, se encontró justo con los despojos de la Batalla de Solferino, donde combatieron austríacos y franceses y Cerdeños (también conocidos como "piomonteros"), dejando un saldo, aquella noche de 40,000 muertos y heridos, estos últimos abandonados a su miserable y triste suerte.
Dunant, inmediatamente, se puso a las órdenes para salvar a cuantos hombres se pudiera, incluso sin tener en cuenta a qué bando pertenecían.
Esta terrible experiencia lo lleva, en noviembre de 1862, a publicar un libro autobiográfico que llamaría Dunant "Un Recuerdo de Solferino."
Esta publicación sería la primera piedra, al menos de un punto de vista ideológico, de lo que luego se conocería como "La Cruz Roja."
Dunant escribiría así en sus memorias: "(la) finalidad será cuidar de los heridos en tiempo de guerra por medio de voluntarios entusiastas y dedicados, perfectamente calificados para su trabajo..."
Para Dunant era menester que quienes conformasen estas sociedades humanitarias, y esto es importante, fueran al cien por cien neutrales, y que su único objetivo fuera prestar ayuda a quienes lo necesitaran en cualquier catástrofe--sin miramientos.
El gran sueño de Dunant se vio hecho una realidad cuando en 1863 se celebra en Ginebra (Suiza) el primer comité Internacional de la Cruz Roja.
En ese congreso se acordaron varias propuestas unánimemente, entre ellas, claro está, el utilizar el símbolo de la bandera blanca con la cruz, valga la redundancia, roja, y el que los hospitales militares mantuvieran esa objetividad e independencia que tanto remarcaba Dunant.
Y así, hoy por hoy, cada 8 de Mayo (fecha natal de Henry Dunant) se celebra el día internacional de la Cruz Roja.
Pero este cuento de hadas tan idóneo está lejísimo, en el siglo XXI, de honrar la memoria de su fundador--y mucho menos de sus metas y sus destacadas siglas.
La Cruz Roja ha resultado ser una de las entidades más corruptas que existen. Y posiblemente, un eje fundamental para que las agendas ideológicas hayan tenido tanto auge, temática recurrente en este medio.
Para entender el porqué una institución tan sagrada y tan moralmente imprescindible para el mundo haya caído por un despeñadero, tenemos que estudiar qué se esconde detrás de estos esfuerzos maquiavélicos que corren como lava sobre el manto inmaculado de una de las banderas más reconocibles de Occidente.
Para ello nos vamos a remitir a las palabras de quien ha de ser el Ministro de Sanidad de la nueva administración de Donald J. Trump, el señor Robert Kennedy, Jr.
En el año 2021, Kennedy escribió "Real Anthony Fauci: Bill Gates, Big Pharma, and the Global War on Democracy and Public Health," que podemos traducir como "El Verdadero Anthony Fauci: Bill Gates, Las Grandes Farmacéuticas y la Guerra Global a la Democracia y a la Salud Pública."
Kennedy, como abogado, se ha enfocado muchísimo en temas como el fraude de las inversiones medioambientales y fue un gran crítico de la gestión de las vacunas del Covid-19. Hoy en día es mucha la certeza que vemos en su discurso, que bien quisieron callar varios medios de comunicación convencionales.
Sus teorías, hace tal vez una década, o, incluso, menos, hubieran caído en oídos sordos, o, peor aún, en ese "matrix" que llamamos "teorías de la conspiración."
Pero corren, gracias a Dios, tiempos nuevos, donde, nosotros, los ciudadanos, queremos quitarle la máscara a cuánto falsario y cuánto villano ha penetrado nuestra sensatez, nuestra cultura, y, las aulas de nuestros niños. Esta última una cruzada imprescindible para el hijo de Robert Kennedy y sobrino de John F. Kennedy--para los que no sabían ese especial "background" del flamante ministro de Trump (un Republicano)
En su libro, Kennedy, hace un análisis minucioso, acompañado de cifras y testimonios de lo que se denomina como "filantrocapitalismo."
A la cabeza de este movimineto está, nada más y nada menos, que Bill Gates, a quien bien podríamos denominar el Padre Fundador de la Agenda 2030.
Gates, bien que podría llenar páginas enteras de un ensayo que ponga la lupa en sus maniobras menos que deplorables a lo largo de las últimas décadas.
Pero hoy nos vamos a enfocar en una de las maneras en que Bill Gates ha podido alimentar sus arcas que ya suman aproximadamente $162 billones!
Su inmensa fortuna alega Kennedy, se ha basado casi íntegramente en gestionar diferentes aristas de la agenda global, como es, por ejemplo, el haberse adueñado prácticamente a base de consorcios y generosísimas donaciones, de la Organización Mundial de la Salud, a quien Bill Gates maneja como un títere.
Matthew Bishop, ex editor de la revista "The Economist" publica un libro, en el 2008, llamado: "Philanthrocapitalism: How the Rich Can Save the World" (Filantrocapitalismo: Cómo los Ricos Pueden Salvar el mundo) donde explica:
"A grandes rasgos, el filantrocapitalismo es una forma de filantropía en la que las personas ricas intentan resolver con sus fortunas grandes problemas sociales, utilizando métodos similares a los que podrían usar en sus empresas."
Pero para nuestro estupor, lo que verdaderamente está pasando es que para los que ejercen este altruismo degenerado y falso, la verdadera meta no es la ayuda humanitaria. De hecho, a Bill Gates lo acompaña en esta empresa ideológicamente malversada, otro monstruo, a quien también hemos puesto el foco, el señor George Soros.
De acuerdo con Kennedy, tanto Gates como Soros han amasado sus interminables fortunas ejerciendo todas las técnicas habidas y por haber para pedir préstamos a multinacionales, e incluso, a países como Dinamarca, a quien Gates trató de manipular para llevar sus negocios de farmacéuticas a Africa, donde, pudiera ser que las políticas de la "Bill and Melinda Gates Foundation" sea responsable del empobrecimiento e incluso el alto índice de hambruna de más de 30M de ciudadanos.
Pero de estos escándalos nadie habla, porque si hay algo que sabe manejar bien el filantrocapitalismo es la manipulación de datos y la desinformación. Para que nos entendamos, las "fake news."
Y es aquí donde debemos plantearnos la hipótesis, si nosotros, de buena fe, mal informados sobre temática de salud, medio ambiente y agricultura, entre muchos otros, estaríamos cayendo en una trampa casi mortal, de la que apenas, podríamos estar aprendiendo a sobrevivir.
He querido encabezar este artículo haciendo mención de la Cruz Roja, porque ésta podría ser, en este momento, quien estaría causando una riada de malversación de fondos, que, en realidad, van a parar a manos de mafias en su máxima expresión, y cómo mínimo a chiringuitos de dudosa reputación, hiperfinanciados por gobiernos progresistas en todo Occidente.
Para exponer la corrupción de esta institución maléfica--que ya no benéfica--tenemos que remontarnos a España, al 29 de Octubre, cuando el fenómeno conocido como "gota fría" caracterizado por lluvias torrenciales e inundaciones, barrió las calles de Paiporta en la comunidad autónoma de Valencia, dejando un saldo real de más de 2000 muertos y desaparecidos.
De esta tragedia, muy convenientemente, y muy a la usanza de un gobierno tiránico como el de Pedro Sánchez, las cifras exactas y la opinión pública han sido secuestradas y los medios de comunicación han sido--una vez más--puestos en evidencia como meras agencias de publicidad para quienes subvencionan la publicidad institucional.
En pocas palabras, la censura ha sido férrea y desvergonzada.
Pero, afortunadamente para el mundo, la red social X (antes Twitter) se ha llenado de testimonios valiosísimos de víctimas y de voluntarios.
X ahora está en manos de Elon Musk, otro funcionario de la administración Trump---y un filantrocapitalista de los buenos. Su finalidad es firme y contundente, y es acabar de raíz con el wokismo a nivel mundial y, en EEUU, reducir el gasto público que ha ido, precisamente, a parar en manos de agencias, comisiones y ONGs con fines oscuros.
Pero lo que resalta a la vista de las experiencias de los españoles, especialmente, los valencianos, es la pésima gestión de la Cruz Roja.
Dada la mala propaganda que ha recibido en estas últimas semanas, usuarios de la red social, se han creado una brigada especial donde se ha destapado el verdadero negocio detrás de la bandera blanca con su simbolismo universal de ayuda humanitaria.
El ex diputado Pablo Cambronero, por ejemplo, ha dado una entrevista en días pasados con respecto a la llegada de la Cruz Roja que puede dejarnos helada la sangre.
Esta institución posee lingotes de oro, invierte en la bolsa, y tiene un presupuesto de más de 500M de euros, y posee inmuebles de los que crea lucro alquilándolos para diferentes actividades, todo esto mientras recibe cientos de millones en donaciones de gobiernos alrededor del mundo.
Pero aún hay más...
El periodista Unai Cano, que ha contribuido con diarios como "La Gaceta de la Iberoesfera" y cuenta con más de 46 mil seguidores en Twitter (X), ha podido entrevistar a voluntarios de la Cruz Roja y estos han dicho que lo que la Cruz Roja es, hoy en día, es una ONG dedicada a la inmigración ilegal, de la que recauda millones de euros.
Como dato curioso, sólo España ha donado 100M de euros en esta semana para la gestión de los migrantes magrebíes y de otras naciones africanas que se acercan por docenas a las costas españolas de las Canarias, y que luego son llevados a la península.
Dice Cano que para Valencia fueron destinados unas pocas unidades de la Cruz Roja, que encima, llegaron tres días después de la tragedia.
Con cada patera o cayuco que alcanza las orillas de Canarias, ya hay mínimo 20 unidades de la Cruz Roja esperándolos para, entre otras cosas, hacerse "selfies" con las voluntarias y formar paripés.
La terrible deriva de la Cruz Roja podría ser apenas la punta del iceberg y detrás de esta red de corrupción, en la que sin duda, podríamos estar hablando, incluso, de delitos tan graves como el tráfico humano, la esclavitud clandestina del siglo XXI, está, en mi opinión alimentada por la campaña de propaganda, quizá, sólo comparable a la existente en el Tercer Reich.
¿Qué otras industrias alimentan este filantrocapitalismo impune? No puede saberse con exactitud, hasta que no salgan a la luz más datos y más testimonios. ¿Tráfico de armas? ¿Malversación de Fondos?
En el caso de Cruz Roja, tomando en cuenta la fortuna que amasan, es absolutamente inconcebible, cómo ha salido a relucir, en el caso de España, que sólo un 10% de sus ingresos va a parar a las manos de los necesitados.
Vuelvo y repito, esta información, sólo circula en redes. Los medios están pagados y están controlados para seguirnos vendiendo la imágen de la Cruz Roja que vemos en estampitas de la Segunda Guerra Mundial.
Pero lo más alucinante es que se juegue con la buena fe de un ser humano para hacerle donar dinero a una organización que puede estar financiando negocios y mafias manchados de sangre.
Pero no debería extrañarnos que seamos tan inocentes.
Los creadores de las agendas ideológicas siempre tienen un discurso muy bien preparado para engañar y manipular. Y, claro está, no hay quién no se haya conmovido hasta las entrañas con las imágenes devastadoras de una catástrofe como la ocurrida en Valencia el mes pasado, o los huracanes que abaten a la península de Florida cada año.
Claro está, que la idea no es que desaparezcan las organizaciones benéficas de ninguna manera.
Lo que tiene que pasar---y está pasando---es que sus reglamentos sean expuestos y que se les exija a rajatabla el buen uso de ellos.
Nuestros gobiernos, de a poco, han entrado por el aro, como se dice popularmente, y las ideologías progresistas están caducando dado que nunca pretendieron ayudar a prosperar a nadie.
Hay una nueva ola de sensatez que arrasa a nuestras instituciones y que sabe que tiene que destruir a la Agenda 2030 y sus futuras versiones, para no dejar que vuelvan jamás.
Pero también ha de cambiar el ciudadano.
En España, por ejemplo, a través de X se quiere hacer un llamado para que cualquier donación monetaria sea dada a los valencianos directamente. De hecho, la Cruz Roja, vergonzosamente, ha rechazado ayuda humanitaria de comida y recursos materiales, y exige sólo dinero.
El capitalismo, o el ánimo de lucro, que no es ningún delito, ojo!, ¡no debe mezclarse con la filantropía, o el arte y la voluntad de ayudar y hacer el bien.
Personajes como Gates o Soros, han hecho que este término, el filantrocapitalismo, parezca una agenda satánica, cuando pretende, en teoría al menos, solventar muchos problemas urgentes del mundo.
Quiero dejarlos con una reflexión...
Nosotros los judíos, tenemos en altísima, pero altísima estima el dar. Dar, incluso, hasta nuestra inconveniencia e incomodidad.
La palabra "mitzvá" en el judaísmo significa, literalmente "conexión," pero en nuestra vida cotidiana, en nuestra comunidad, se entiende como una "buena acción."
El Rabino Tzivi Freedman, aprendiz del gran Rebbe Menachem Mendel Schneerson, nos dice:
"El significado simple de la palabra mitzvá es “orden”. Esta palabra figura alrededor de trescientas veces en distintas formas, con ese mismo significado, en los Cinco Libros de Moisés. El Talmud menciona que en el Sinaí se le entregaron al pueblo judío 613 mitzvot. Hay numerosos códigos –en especial el Sefer Hamitzvot de Maimónides– que proporcionan listas detalladas. Entre dichas mitzvot, podemos mencionar actos de diversa índole, tales como tener hijos, declarar la unidad de Di-s, descansar al séptimo día, no consumir cerdo, colocarse tefilín en el brazo y en la cabeza, construir un Templo en Jerusalem, designar un rey, obedecer a los sabios y otorgar préstamos sin interés. En nuestra sección Una Mitzvá en un Minuto, vas a poder encontrar varios ejemplos prácticos de las distintas mitzvot.
En el uso cotidiano, la mitzvá suele significar la "buena acción”, como, por ejemplo, cuando la mamá le dice a su hijo: “Por favor, haz una mitzvá y ve a ayudar a la señora Goldstein con las bolsas”.
De hecho, la comunidad de Chabad-Lubavitch, liderizada por el Rebbe entre 1951 y 1994, dedica una gran parte de su obra a la caridad y a la ayuda humanitaria.
Yo considero que como seres con alma, hechos a la imagen y semejanza de Dios, estamos creados para tener un corazón generoso y para compartir nuestra abundancia con el prójimo.
Pero nunca a costa del engaño y traicionando toda moral y todos nuestros principios.
Tengo mucha fe que volveremos a sentirnos, como mínimo, confiados, en la existencia de la filantropía bien allegada.
Pero para ello nos corresponde estar despiertos.
Decía San Agustín: "Da lo que tienes para que merezcas recibir lo que te falta."
Nuestra sociedad es por naturaleza capitalista y tenemos nuevos aliados y nuevos líderes. ¡Vamos por buen camino!
Pero mucha atención a esas palabras del Chapulín Colorado, que nos hizo tanto reír como reflexionar en tantas tardes de nuestra infancia:
¡Que no se aprovechen de nuestra nobleza!



