El 20 de Enero de este año, en la inauguración presidencial de Donald J. Trump, todos nos quedamos completamente atónitos con un anuncio, con sabor a promesa cumplida, de parte del mandatario.
Durante su presidencia se harían todas las preparaciones necesarias para plantar la bandera de Estados Unidos en una nueva frontera. La Frontera Roja, como es más conocida.
El planeta Marte.
Así es, Marte está en la mira de América.
Marte ha sido una fascinación constante en nuestra cultura occidental por siglos. Con la llegada del siglo XX, la fascinación de a poco se convirtió en una obsesión, y, hasta el sol de hoy, el cuarto astro de nuestro sistema solar, ha sido estudiado y minuciosamente explorado por los cuatro costados.
No se han escatimado ni esfuerzos ni fondos para conocer al "planeta rojo." Seis "rovers" han sido y están en la superficie de Marte. Un rover es un vehículo robotizado que es controlado desde la Tierra por antenas que dirigen su curso.
El año pasado "Ingenuity" completó una misión de tres años, siendo el primer "helicóptero" que ha sido llevado hasta el planeta vecino, como prueba de que sí se puede traspasar la atmósfera marciana.
Venus nos queda mucho más cerca, esa es la verdad...
Pero Venus, que es casi casi de nuestro tamaño es impenetrable. La Tierra tiene un diámetro aproximado de 12,700 kilómetros. Venus, unos 12,100 kilómetros.
Ciertamente en el cielo nocturno, Venus aparece como un astro impresionante, que por instantes, parece brillar como una estrella, pero, es, en realidad, una imponente roca celestial que refleja la luz del Sol, como nuestra Luna.
Si bien hemos hecho estudios de Venus, sabemos que está rodeado de una capa infinitamente tóxica, aparte de que tiene una temperatura insoportable de unos 460 grados centígrados.
Marte también es visible desde la Tierra. Pero en comparación con Venus, es un puntito diminuto en el espacio.
Con la salvedad que lo reconocemos casi enseguida porque a diferencia de Venus, tiene una tonalidad muy peculiar.
Si bien no podemos decir que es rojo amapola, sí tiene tintes terracotas, y creo yo que esta apariencia única al ojo humano es lo que ha creado a su alrededor tanta fascinación y tan infinita curiosidad entre nosotros los impresionables terrícolas.
Pensar que Marte es sólo la mitad nuestra. Dentro de la Tierra cabe Marte sin problemas. Hablamos de unos 6790 kilómetros aproximadamente.
Tiene dos satélites que distan de ser tan bellos o tan, podríamos decir románticos, como nuestra Luna.
De hecho los “satélites” de Marte se dice son dos asteroides que quedaron atrapados en la órbita del planeta. Son muy pequeños y amorfos completamente.
Estos pequeños acompañantes fueron descubiertos en 1877 y fueron bautizados con los nombres Fobos y Deifus, hijos, en la mitología griega del Dios Ares (Marte es el Dios Ares en la mitología romana)
Escuchando el discurso inaugural estaba el hombre que podría, por primera vez en nuestra historia, hacer posible el primer viaje a Marte de parte de astronautas, Elon Musk.
Un viaje a Marte con científicos astronautas está planeado para el 2035, y se haría en una nave de SpaceX.
SpaceX, cuyo nombre verdadero es "Space Exploration Technologies," es una compañía fundada y manejada por Elon Musk desde el 14 de Marzo del 2002.
SpaceX está fabricando los cohetes más potentes y más avanzados de nuestra era, dejando atrás a los nostálgicos "Shuttles."
La NASA tiene a SpaceX muy consentida y ha pagado más de $2.8 billones para diferentes misiones, sobre todo a la Estación Espacial.
De igual manera, será SpaceX quien estará encargada de crear la tecnología para "destruir" a la Estación Espacial en el 2030 (no se preocupen, nadie saldrá lastimado!)
Para llegar a Marte hay que hacer, primero que nada, un nuevo viaje a la Luna, con astronautas, que utilizarían el suelo lunar para practicar cómo se desenvolvería un humano en un ambiente con cero gravedad.
Nuestra Luna nos queda tan sólo a 386,000 kilómetros aproximadamente. Un cohete tardaría unos tres días en llegar a su superficie.
Marte nos queda a unos 225 millones de kilómetros (hay una enorme diferencia!) y SpaceX podría enviar astronautas que estarían viajando entre seis y siete meses de ida y luego de vuelta, y se quedarían habitando el planeta unos 500 días antes de volver a casa.
Está calculado que el proceso de acondicionar Marte para tener vida humana y una infraestructura similar a la nuestra con carreteras y edificios y áreas comerciales tardaría unos 1000 años.
Con el favor de Dios se hará. No lo verá Elon Musk, ni ningún otro miembro de nuestra generación, o incluso de la Generación Beta que apenas está llegando al mundo este año, pero seremos nosotros quienes dejaremos ese legado para estudios espaciales ad infinitum.
¡Pero hay más!
El 28 de Febrero de este año, SpaceX envió una de sus naves, el Odín, hacia el asteroide 2022 OB5, llamado así por su paso muy cerca de la órbita terrestre en ese mismo año.
Se descubrió que este asteroide, que está a un millón de kilómetros, aunque pequeño en masa, está cargado tanto de platino como de muchísimos minerales raros que son usados actualmente tanto en tecnología como en medicina.
Sin embargo, los costos de explotar estos minerales en nuestro planeta es altísimo.
SpaceX se ha aliado con SpaceForge una compañía basada en California que ha desarrollado técnicas nunca antes vista para minar asteroides como 2022 OB5.
El Odín ya ha despegado y se encuentra en un viaje que tardará unos 300 días y a su llegada al asteroide lleva en su interior los instrumentos para comenzar a minar y a estudiar estos minerales para, seguidamente, traerlos a la Tierra.
El costo de minar materiales como el Platino puede costar unos $32,350 por kilo. Desde un asteroide el costo es muchísimo más barato y menos tóxico.
El Odín estará dando sus primeros datos en el mes de Diciembre, y para el comienzo del 2026 sabríamos si podríamos empezar un negocio incomparable con la minería asteroidal.
Pero más que un negocio, el propósito de este análisis es crear una hipótesis, que si bien no podríamos responder a base de resultados inmediatos, sí nos permite hacer una proyección de aquí al próximo milenio.
Aunque Elon Musk es un hombre muy joven a sus casi 54 años, y es padre de 14 hijos, no será él quien disfrute de mucho de lo que ha podido empezar a fundar y preparar para el disfrute pleno de potencialmente millones de personas.
Pero gustoso pone las primeras piedras.
Dentro de un milenio (que tampoco es mucho) tendremos ciudadanos humanos marcianos (nativos de Marte no extraterrestres color aceituna)
La realidad actual, muy desgraciadamente, nos ofrece un panorama desolador, en manos, no de genios y altruistas, sino de monstruos socialistas y globalistas.
Hasta hace muy poco, muchos vimos a Elon Musk como una figura controversial e incluso antagónica en el panorama mundial, pero su vida dio un giro radical al verse él y su familia afectada por el que él llama "the woke mind virus" (el virus de la mentalidad woke) y desde entonces ha puesto sus conocimientos y toda su fortuna en favor de poder erradicar esta pandemia ideológica que ha venido colonizando nuestra civilización desde hace décadas.
Hablamos de seres humanos siniestros que han ido atrapando no sólo nuestra mente, sino nuestra manera de vivir, de alimentarnos, de procrearnos y hasta de ocio, impulsando no cohetes supersónicos con habilidades inimaginables, sino agendas muy palpables y absolutamente imprescindibles para el desarrollo de nuestra sociedad.
Se utilizan narrativas altruistas y se intenta doblegar nuestra voluntad para aceptar conductas aberrantes.
Elon Musk es, actualmente, el hombre más rico del mundo con una fortuna que sobrepasa los $400 billones. Aparte de SpaceX, a su cargo hay una decena de compañías todas brindando servicios a corto y a largo plazo a clientes que están dedicando sus aptitudes al mejoramiento de nuestra medicina y nuestra ciencia, e incluso nuestro entretenimiento.
En cien años o menos podría haber un "Moon Airlines" que transportaría sin esfuerzo a humanos a nuestra Luna para disfrutar de vacaciones en un balneario (La Luna está llena de agua en muchos de sus rincones!)
¿Por qué me enfoco en Elon Musk? Muy sencillo, porque en estos momentos es asesor del hombre más poderoso del mundo, Trump, y no cobra ni un céntimo.
Todo sea por ayudar en todo lo que pueda a levantar la economía de un país que su corazón adoptó como suyo y que le ha dado inmensos privilegios. Pudo haber vuelto a Sudáfrica, donde nació, pero su destino lo trajo a ser una prueba viviente del tan codiciado "sueño americano."
Siguiendo la estela de Musk, otros poderosos nombres en las esferas financieras o, mismo en el campo de redes y medios de comunicación, como Jeff Bezos y Mark Zuckerberg, están abandonando el terreno del wokismo para ponerse al servicio de esta nueva era dorada que prometen ser los tiempos de Trump--y, por supuesto, las posteriores presidencias.
La conclusión de este análisis debe ser, sin lugar a dudas, el tener en cuenta que para hacer el mal, como lo hemos estado viendo y padeciendo durante décadas enteras, también se necesita inteligencia, genio e iniciativa.
Absolutamente.
George Soros, por ejemplo. Es un hombre de finanzas extraordinariamente hábil. Bill Gates, tres cuartos de lo mismo.
El quid del asunto es que ellos por pura ambición y ansiedad desmesurada de poder y control, crearon imperios del mal. Para el servicio del mal. Para saciar sus egos.
En el caso de Gates, por qué no quedó simplemente con su exitosísimo negocio de Microsoft? Dinero tiene, sólo con eso, para diez generaciones.
Pero no.
Estas figuras malévolas ya están retratadas frente al mundo. Gates está siendo investigado por su manipulación en varios países de África de su propaganda falsa sobre ciertas vacunas y la venta de medicinas letales.
Soros, el poco tiempo de vida que le puede quedar, lo vivirá viendo como muchas de sus iniciativas se caen como naipes.
Con esta reflexión frente a nuestros ojos, toca hacer un enorme examen de consciencia y ponernos a pensar para qué estamos usando nuestras ideas y nuestros recursos.
Doy un buen ejemplo...
Israel.
Si hay algo de lo que podemos estar más que seguros con Israel, seamos judíos o no, es que todo lo que Israel haga en materia de ciencia, tecnología e inteligencia, SIEMPRE lo hará en beneficio de la humanidad. Siempre. Está en su ADN.
Otra historia real es la de la artista y cantante Yoko Ono. Puede gustar más o gustar menos su arte, o incluso sus ideologías, pero en una entrevista, al poco tiempo del asesinato de su esposo, John Lennon, le preguntaron:
--"Yoko, usted qué hace...?"
A lo que ella respondió simplemente:
--"Todo lo que puedo."
Esa filosofía de vida la mantiene activa, y posiblemente aún viva a sus 92 años recién cumplidos.
Si somos capaces de crear ciudades lunares y minas asteroidales, creo que bien nos ha dotado Dios de hacer maravillas, a partir de Su creación.
Enfoquemos en ello nuestros esfuerzos y demos paso a nuestra grandeza. Los hacedores del mal están contando sus últimos días. Si bien saben como reagruparse y sus recursos siguen siendo incontables, se van quedando solos y se van desangrando y diluyendo.
La brillantez y la genialidad del ser humano es incalculable. Abramos caminos sólidos para reconstruir nuestra civilización y despertarla a la gloria de Dios.
Decía Julio Verne (1828-1905), el escritor francés que quizá ha servido para abrir nuestra imaginación a fronteras más allá de nuestros límites a través de sus novelas:
"No hay obstáculos imposibles; hay voluntades más fuertes y más débiles, ¡eso es todo!”.
Eso es todo... comencemos hoy! ¡Manos a la obra!
El planeta Marte.
Así es, Marte está en la mira de América.
Marte ha sido una fascinación constante en nuestra cultura occidental por siglos. Con la llegada del siglo XX, la fascinación de a poco se convirtió en una obsesión, y, hasta el sol de hoy, el cuarto astro de nuestro sistema solar, ha sido estudiado y minuciosamente explorado por los cuatro costados.
No se han escatimado ni esfuerzos ni fondos para conocer al "planeta rojo." Seis "rovers" han sido y están en la superficie de Marte. Un rover es un vehículo robotizado que es controlado desde la Tierra por antenas que dirigen su curso.
El año pasado "Ingenuity" completó una misión de tres años, siendo el primer "helicóptero" que ha sido llevado hasta el planeta vecino, como prueba de que sí se puede traspasar la atmósfera marciana.
Venus nos queda mucho más cerca, esa es la verdad...
Pero Venus, que es casi casi de nuestro tamaño es impenetrable. La Tierra tiene un diámetro aproximado de 12,700 kilómetros. Venus, unos 12,100 kilómetros.
Ciertamente en el cielo nocturno, Venus aparece como un astro impresionante, que por instantes, parece brillar como una estrella, pero, es, en realidad, una imponente roca celestial que refleja la luz del Sol, como nuestra Luna.
Si bien hemos hecho estudios de Venus, sabemos que está rodeado de una capa infinitamente tóxica, aparte de que tiene una temperatura insoportable de unos 460 grados centígrados.
Marte también es visible desde la Tierra. Pero en comparación con Venus, es un puntito diminuto en el espacio.
Con la salvedad que lo reconocemos casi enseguida porque a diferencia de Venus, tiene una tonalidad muy peculiar.
Si bien no podemos decir que es rojo amapola, sí tiene tintes terracotas, y creo yo que esta apariencia única al ojo humano es lo que ha creado a su alrededor tanta fascinación y tan infinita curiosidad entre nosotros los impresionables terrícolas.
Pensar que Marte es sólo la mitad nuestra. Dentro de la Tierra cabe Marte sin problemas. Hablamos de unos 6790 kilómetros aproximadamente.
Tiene dos satélites que distan de ser tan bellos o tan, podríamos decir románticos, como nuestra Luna.
De hecho los “satélites” de Marte se dice son dos asteroides que quedaron atrapados en la órbita del planeta. Son muy pequeños y amorfos completamente.
Estos pequeños acompañantes fueron descubiertos en 1877 y fueron bautizados con los nombres Fobos y Deifus, hijos, en la mitología griega del Dios Ares (Marte es el Dios Ares en la mitología romana)
Escuchando el discurso inaugural estaba el hombre que podría, por primera vez en nuestra historia, hacer posible el primer viaje a Marte de parte de astronautas, Elon Musk.
Un viaje a Marte con científicos astronautas está planeado para el 2035, y se haría en una nave de SpaceX.
SpaceX, cuyo nombre verdadero es "Space Exploration Technologies," es una compañía fundada y manejada por Elon Musk desde el 14 de Marzo del 2002.
SpaceX está fabricando los cohetes más potentes y más avanzados de nuestra era, dejando atrás a los nostálgicos "Shuttles."
La NASA tiene a SpaceX muy consentida y ha pagado más de $2.8 billones para diferentes misiones, sobre todo a la Estación Espacial.
De igual manera, será SpaceX quien estará encargada de crear la tecnología para "destruir" a la Estación Espacial en el 2030 (no se preocupen, nadie saldrá lastimado!)
Para llegar a Marte hay que hacer, primero que nada, un nuevo viaje a la Luna, con astronautas, que utilizarían el suelo lunar para practicar cómo se desenvolvería un humano en un ambiente con cero gravedad.
Nuestra Luna nos queda tan sólo a 386,000 kilómetros aproximadamente. Un cohete tardaría unos tres días en llegar a su superficie.
Marte nos queda a unos 225 millones de kilómetros (hay una enorme diferencia!) y SpaceX podría enviar astronautas que estarían viajando entre seis y siete meses de ida y luego de vuelta, y se quedarían habitando el planeta unos 500 días antes de volver a casa.
Está calculado que el proceso de acondicionar Marte para tener vida humana y una infraestructura similar a la nuestra con carreteras y edificios y áreas comerciales tardaría unos 1000 años.
Con el favor de Dios se hará. No lo verá Elon Musk, ni ningún otro miembro de nuestra generación, o incluso de la Generación Beta que apenas está llegando al mundo este año, pero seremos nosotros quienes dejaremos ese legado para estudios espaciales ad infinitum.
¡Pero hay más!
El 28 de Febrero de este año, SpaceX envió una de sus naves, el Odín, hacia el asteroide 2022 OB5, llamado así por su paso muy cerca de la órbita terrestre en ese mismo año.
Se descubrió que este asteroide, que está a un millón de kilómetros, aunque pequeño en masa, está cargado tanto de platino como de muchísimos minerales raros que son usados actualmente tanto en tecnología como en medicina.
Sin embargo, los costos de explotar estos minerales en nuestro planeta es altísimo.
SpaceX se ha aliado con SpaceForge una compañía basada en California que ha desarrollado técnicas nunca antes vista para minar asteroides como 2022 OB5.
El Odín ya ha despegado y se encuentra en un viaje que tardará unos 300 días y a su llegada al asteroide lleva en su interior los instrumentos para comenzar a minar y a estudiar estos minerales para, seguidamente, traerlos a la Tierra.
El costo de minar materiales como el Platino puede costar unos $32,350 por kilo. Desde un asteroide el costo es muchísimo más barato y menos tóxico.
El Odín estará dando sus primeros datos en el mes de Diciembre, y para el comienzo del 2026 sabríamos si podríamos empezar un negocio incomparable con la minería asteroidal.
Pero más que un negocio, el propósito de este análisis es crear una hipótesis, que si bien no podríamos responder a base de resultados inmediatos, sí nos permite hacer una proyección de aquí al próximo milenio.
Aunque Elon Musk es un hombre muy joven a sus casi 54 años, y es padre de 14 hijos, no será él quien disfrute de mucho de lo que ha podido empezar a fundar y preparar para el disfrute pleno de potencialmente millones de personas.
Pero gustoso pone las primeras piedras.
Dentro de un milenio (que tampoco es mucho) tendremos ciudadanos humanos marcianos (nativos de Marte no extraterrestres color aceituna)
La realidad actual, muy desgraciadamente, nos ofrece un panorama desolador, en manos, no de genios y altruistas, sino de monstruos socialistas y globalistas.
Hasta hace muy poco, muchos vimos a Elon Musk como una figura controversial e incluso antagónica en el panorama mundial, pero su vida dio un giro radical al verse él y su familia afectada por el que él llama "the woke mind virus" (el virus de la mentalidad woke) y desde entonces ha puesto sus conocimientos y toda su fortuna en favor de poder erradicar esta pandemia ideológica que ha venido colonizando nuestra civilización desde hace décadas.
Hablamos de seres humanos siniestros que han ido atrapando no sólo nuestra mente, sino nuestra manera de vivir, de alimentarnos, de procrearnos y hasta de ocio, impulsando no cohetes supersónicos con habilidades inimaginables, sino agendas muy palpables y absolutamente imprescindibles para el desarrollo de nuestra sociedad.
Se utilizan narrativas altruistas y se intenta doblegar nuestra voluntad para aceptar conductas aberrantes.
Elon Musk es, actualmente, el hombre más rico del mundo con una fortuna que sobrepasa los $400 billones. Aparte de SpaceX, a su cargo hay una decena de compañías todas brindando servicios a corto y a largo plazo a clientes que están dedicando sus aptitudes al mejoramiento de nuestra medicina y nuestra ciencia, e incluso nuestro entretenimiento.
En cien años o menos podría haber un "Moon Airlines" que transportaría sin esfuerzo a humanos a nuestra Luna para disfrutar de vacaciones en un balneario (La Luna está llena de agua en muchos de sus rincones!)
¿Por qué me enfoco en Elon Musk? Muy sencillo, porque en estos momentos es asesor del hombre más poderoso del mundo, Trump, y no cobra ni un céntimo.
Todo sea por ayudar en todo lo que pueda a levantar la economía de un país que su corazón adoptó como suyo y que le ha dado inmensos privilegios. Pudo haber vuelto a Sudáfrica, donde nació, pero su destino lo trajo a ser una prueba viviente del tan codiciado "sueño americano."
Siguiendo la estela de Musk, otros poderosos nombres en las esferas financieras o, mismo en el campo de redes y medios de comunicación, como Jeff Bezos y Mark Zuckerberg, están abandonando el terreno del wokismo para ponerse al servicio de esta nueva era dorada que prometen ser los tiempos de Trump--y, por supuesto, las posteriores presidencias.
La conclusión de este análisis debe ser, sin lugar a dudas, el tener en cuenta que para hacer el mal, como lo hemos estado viendo y padeciendo durante décadas enteras, también se necesita inteligencia, genio e iniciativa.
Absolutamente.
George Soros, por ejemplo. Es un hombre de finanzas extraordinariamente hábil. Bill Gates, tres cuartos de lo mismo.
El quid del asunto es que ellos por pura ambición y ansiedad desmesurada de poder y control, crearon imperios del mal. Para el servicio del mal. Para saciar sus egos.
En el caso de Gates, por qué no quedó simplemente con su exitosísimo negocio de Microsoft? Dinero tiene, sólo con eso, para diez generaciones.
Pero no.
Estas figuras malévolas ya están retratadas frente al mundo. Gates está siendo investigado por su manipulación en varios países de África de su propaganda falsa sobre ciertas vacunas y la venta de medicinas letales.
Soros, el poco tiempo de vida que le puede quedar, lo vivirá viendo como muchas de sus iniciativas se caen como naipes.
Con esta reflexión frente a nuestros ojos, toca hacer un enorme examen de consciencia y ponernos a pensar para qué estamos usando nuestras ideas y nuestros recursos.
Doy un buen ejemplo...
Israel.
Si hay algo de lo que podemos estar más que seguros con Israel, seamos judíos o no, es que todo lo que Israel haga en materia de ciencia, tecnología e inteligencia, SIEMPRE lo hará en beneficio de la humanidad. Siempre. Está en su ADN.
Otra historia real es la de la artista y cantante Yoko Ono. Puede gustar más o gustar menos su arte, o incluso sus ideologías, pero en una entrevista, al poco tiempo del asesinato de su esposo, John Lennon, le preguntaron:
--"Yoko, usted qué hace...?"
A lo que ella respondió simplemente:
--"Todo lo que puedo."
Esa filosofía de vida la mantiene activa, y posiblemente aún viva a sus 92 años recién cumplidos.
Si somos capaces de crear ciudades lunares y minas asteroidales, creo que bien nos ha dotado Dios de hacer maravillas, a partir de Su creación.
Enfoquemos en ello nuestros esfuerzos y demos paso a nuestra grandeza. Los hacedores del mal están contando sus últimos días. Si bien saben como reagruparse y sus recursos siguen siendo incontables, se van quedando solos y se van desangrando y diluyendo.
La brillantez y la genialidad del ser humano es incalculable. Abramos caminos sólidos para reconstruir nuestra civilización y despertarla a la gloria de Dios.
Decía Julio Verne (1828-1905), el escritor francés que quizá ha servido para abrir nuestra imaginación a fronteras más allá de nuestros límites a través de sus novelas:
"No hay obstáculos imposibles; hay voluntades más fuertes y más débiles, ¡eso es todo!”.
Eso es todo... comencemos hoy! ¡Manos a la obra!

No comments:
Post a Comment